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martes, 31 de enero de 2012

Nuestra propuesta al Presidente Piñera: Escrutinio uninominal mayoritario

El sistema binominal está exangüe. Necesitamos reemplazarlo con un esquema competitivo y sencillo
"Sufragio universal" (1850), de Frédéric Sorrieu 

Anoche Vuestro Humilde Servidor veía en CNN Chile a la senadora Ena Von Baer (UDI) declarando que "si quieren reemplazar el binominal, OK, pero digan con qué". Por supuesto, Chile Liberal tiene una propuesta que ni siquiera la UDI podría rechazar.

Partamos por reconocer la gravedad del problema. Hace poco, el  influyente Financial Times criticó ácidamente al gobierno de Piñera por tener "una economía que es un atleta, pero una política que es un cojo", llegando a declarar que "el presidente ha sido secuestrado por la ultraconservadora Unión Demócrata Independiente". ¿Es ésta la imagen que quiere seguir dando la administración de Sebastián Piñera en el diario de referencia de los más grandes inversionstas y "decision makers" del mundo? ¿Podremos seguir atrayendo inversiones si contamos con un sistema político antidemocrático? Difícilmente. 

Chile continúa haciendo el ridículo a nivel mundial con un sistema concebido en la Polonia bajo la órbita soviética. Sólo una nación democrática y con separación de poderes puede asegurar el respeto a los contratos y la paz social, lo que es el fermento de la innovación, la inversión y el progreso material y ético. La raíz de todas las fricciones de la última época es el ignominioso sistema binominal, que Chile Liberal desea abolir para dejar de ser una "democracia defectuosa", como nos califica The Economist en su popular Democracy Index, y convertirnos por fin en una democracia plena.

¿Con qué lo reemplazamos entonces? Chile Liberal propone un sistema "uninominal", conocido técnicamente como sistema de Escrutinio uninominal mayoritario, llamado en el Reino Unido "first-past-the-post", que es un mecanismo muy simple: un elector, un voto, una preferencia, un representante. Aquel que obtenga la mayor cantidad de preferencias es elegido. Sólo un representante es nombrado por cada distrito, y cada elector debe marcar sólo una preferencia. 

Las ventajas son muchas. Ante todo, es extraordinariamente fácil de entender. Desde la señora Juanita, que administra un almacén de abarrotes, hasta Andrea, la vendedora de seguros, es capaz de comprender quién es elegido y porqué. El elector sabe si su opción fue la ganadora o la perdedora, lo que refuerza el concepto de responsabilidad individual ya que si el desempeño del representante único del distrito es malo, el elector —como debe ocurrir en una democracia saludable— debe hacerse responsable de sus actos y asumir las consecuencias. Dicho de otro modo: si eligen a un payaso, es porque la gente es huevona y la culpa es de ellos y nadie más. Hoy, comprobamos que la causa del desprestigio de la política es que nadie sabe por qué ganan los que ganan. 

En cualquier otro sistema (binominal, voto alternativo, cifra repartidora, etc), como decíamos, nadie sabe como cresta ganó el diputado o senador, o la gente podrá verse confrontada a marcar más de una preferencia, lo que ya complica las cosas y merma el concepto de responsabilidad individual. La idea es terminar con la anomalía actual en la que uno vota por Fulano, gana Mengano, pero al final el que va a Valparaíso es Zutano.

La ley de Duverger
El filósofo, economista y teórico liberal británico John Stuart Mill sostenía que una política saludable necesita dos cosas: "un partido por el orden y la estabilidad, y otro por las reformas y el progreso". Nosotros al primero lo llamamos Conservador, y al segundo Liberal. Algunos —erróneamente— creen que este esquema sólo se logra con un sistema binominal, ya que al final obliga a formar dos bloques. 

Esto es completamente falso. La ley de Duverger establece que un sistema de escrutinio uninominal —el que propone Chile Liberal—, evoluciona hacia un sistema bipartidista. Esto podemos comprobarlo en las democracias más añosas como las del Reino Unido, EEUU o Francia, donde existen estos sistemas de escrutinio uninominal y que se estructuran en torno a dos bloques. 

Esto es muy bueno. Chile Liberal no desea una cacofonía de partidos, sino algo como lo que vemos en las primarias de EEUU, donde tanto el bando demócrata como el republicano son dos grandes paraguas bajo el cual se cobijan un crisol de tendencias, corrientes y sensibilidades. Desde el libertario-constitucionalista Ron Paul, al ultraconservador Rick Santorum pasando por el moderado Mitt Romney, todos pululan en un sólo partido, el Republicano, a pesar que sus facciones exhiben diferencias que en Chile serían insalvables. La forma más sensata de lograr esta estructura bipartidista es con el sistema de escrutinio uninominal.

Chile Liberal invita por un lado al presidente Sebastián Piñera a demostrar mayor liderazgo en su sector, y por otro, a la UDI a que entienda de una vez que se debe terminar con el anómalo sistema binominal, que es un lastre que impide el progreso del país. Desde esta tribuna exigimos reemplazarlo con uno de escrutinio uninominal mayoritario, por las ventajas que ofrece y que hemos explicado en este post.