If you wanna make the world a better place
Take a look at yourself, and then make that change
I'm starting with the man in the mirror
I'm asking him to change his ways
La película The Commitments es memorable por uno de los diálogos más potentes de la historia. "Los irlandeses somos los negros de Europa, y los de Dublín somos los negros de Irlanda, y los de Dublín Norte somos los negros de Dublín. O sea yo soy negro, y orgulloso". Los irlandeses cantan así porque son negros, igual que ellos, y ponen alma en la música. Cualquiera que haya sido oprimido en su vida es negro.
Michael Jackson tenía un talento innato pero además cuando bailaba y sacaba la voz y montaba sus alucinantes shows era la venganza del que fue esclavizado, no con rabia ni odio, sino que celebrando la vida con música, talento y magia. Alguna vez escuché a George Michael decir que la música de los blancos era la expresión de frustración sexual, mientras que la de los negros era celebrar la sexualidad. Los negros inventaron el jazz, el rock, el hip hop, el soul... los negros lo inventaron todo en esta vida. Y yo me volví en un momento particularmente fanático de la música negra cuando escuché a un pastor gringo decir que los negros inventaron el rock porque eran parte del plan de Satanás para descarriar a la juventud norteamericana. Víctima del plan demoníaco fue mi abuelo quien le había comprado a mi viejo discos de los Jackson Five y tenían varios de Motown. Entendí por qué el éxito de Michael Jackson fue tan espectacular: Elvis tomó la música negra y se la mostró a los blancos, The Osmonds fueron la respuesta blanca a los Jackson Five, pero Michael Jackson fue quizás el primer negro que hizo a los blancos enloquecer con su música y exigir que le diesen todos los premios que la industria disquera blanca había inventado.
De pendejo fui fanático de Michael Jackson. Tengo tres recuerdos de infancia. Uno, un viejísima copia en cassette de Thriller, y mi viejo diciendo que ya no era como los Jackson Five (típico) . El segundo, un volantín que tenía de Michael Jackson. El tercero, viendo alguna película sobre la esclavitud, mi mamá lloraba y yo también viendo como apaleaban a algún esclavo. Yo tanto lloraba que mi papá para consolarme me decía "hijo, es sólo una película", y yo le contesté: "pero es que eso le hicieron a Michael Jackson cuando chico porque es negro". Weás de pendejo, que mis viejos siempre se acuerdan y se cagan de la risa.
Michael Jackson no tuvo infancia como la tuya o la mía. No puedo imaginar las extenuantes jornadas de ensayo a las que fue sometido desde los seis años bajo la severa supervisión de su padre y de millonarios ejecutivos de Motown. No habrá otro Michael Jackson porque hoy ya valoramos otras cosas y los padres de un niño sometido a tan arduo trabajo serían despreciados. Michael Jackson no ha muerto joven, ha muerto viejísimo, lo que pasa es que su vida empezó antes que la de cualquiera.
Con el inmortal "paso p'atrás" (moonwalk) tocó el cielo. Fue un performer como no ha habido otros y no habrá por décadas, y quizás nunca más alguien vuelva a vender tantos discos porque ya ni siquiera existen los discos. No habrá otros Jackson Five porque queremos que todos tengan infancia. O sea, nadie romperá más récords ni ganará más grammies ni cuanto premio exista porque se necesita empezar desde los seis años para coronarse Rey del Pop. Tampoco nadie será tan reverenciado mientras se va convirtiendo en un monstruo delante de nuestros propios ojos.
A Michael Jackson no lo podemos juzgar porque nadie está preparado para vivir una vida como esa, es algo que no podemos entender. Ha sido el más grande de la historia y punto. Más grande que Sir Tom Jones, James Brown y Elvis juntos. Ayer su corazón dejó de palpitar, cayó al suelo y cerró los ojos para no abrirlos nunca más. Michael, descansa por siempre. No lo juzguemos por favor, dejémoslo en paz.
Michael Jackson - Leave Me Alone