jueves, 31 de mayo de 2007

El aborto y Miss D


Sobre la mente y el cuerpo de cada uno, el individuo es soberano.
John Stuart Mill, 1806 - 1873. Economista y filósofo liberal británico.




Controversia generó en Irlanda el caso de Miss D, una muchacha adolescente que al enterarse de que el feto que ella portaba nacería sin cerebro (anancefalia), decidió practicarse un aborto, pero como este procedimiento médico está explícitamente prohibido en la Constiución de Irlanda, Miss D anunció en su hospital que viajaría a Gran Bretaña a terminar su embarazo. Increíblemente, la Agencia Nacional de Salud la denunció a la justicia para que la policía impidiese su viaje a Gran Bretaña. Como vemos, el lobby pro-vida no titubea en entrometerse en la vida para cohartar las libertades de las personas.

Acá hay mucho que analizar. Primero, Miss D nunca quiso practicarse un aborto. Alguien se preguntará por qué una niña de 17 años, soltera, sin estudios secundarios completos, hija ella misma de una madre adolescente, con padre ausente, desearía ser madre. La respuesta es el incentivo perverso del estado. La tradición católico-romana de Irlanda ha impedido la legalización del aborto en la ley irlandesa, y el estado ofrece generosos beneficios sociales (dinero y departamento fiscal) a las madres solteras. El resultado no es la protección de los bebés, sino que el embarazo adolescente indiscriminado con tal de cobrar beneficios sociales, los que aumentan progresivamente con dos o más hijos. Es decir, las muchachas pobres se embarazan y viven de por vida de las dádivas estatales, a cuenta de los contribuyentes. Todo gracias a al lobby pro-vida. Lo único que se logra es perpetuar el círculo vicioso de la pobreza.

Sin embargo, en este caso, Miss D quiso abortar ya que su bebé nacería sin cerebro y apenas sobreviviría 3 días fuera del vientre. Después de una década de debate, la ley irlandesa sí contempla aborto en caso que la madre sufra una crisis mental a causa del embarazo y se le diagnostiquen "tendencias suicidas". Muchas mujeres simulan querer suicidarse con tal de terminar el embarazo en su propio país. Como Miss D no quiso mentir, se encontró con que los servicios sanitarios irlandeses le impiden el aborto, y, peor aún, ordenaron a la policía que no la dejase abordar un vuelo a Gran Bretaña. Sin darse cuenta, Miss D a sus diecisiete años generó una crisis constitucional, y un debate en los países católicos y del tercer mundo donde aún se prohíbe el aborto legal.

La justicia irlandesa finalmente determinó que no puede cohartar la libertad de desplazamiento de un individuo, y por tanto Miss D puede viajar. Esta crisis pone de manifiesto la absurda postura de los grupos conservadores y pro-vida, a quienes no les basta con querer dominar las mentes y los cuerpos del resto, sino que llegan a extremos como el querer impedir el desplazamiento de una persona.

En el mundo globalizado, los gobiernos nacionales se debilitan cada vez más, lo que permite comparar cómo algunos estados se inmiscuyen más que otros en lo que no les corresponde. El aborto puede prohibirse en Irlanda, pero no importa, las mujeres viajarán a Inglaterra para proceder con el aborto seguro y legal que su país les niega. En Inglaterra se niega la muerte digna que ofrece una eutanasia, los ingleses viajan a Holanda. Y como veíamos aquí, en Chile se niega el matrimonio homosexual, pero los dos jóvenes chilenos viajan a España para casarse.

Las legislaciones del mundo ya comenzarán a moldearse a partir de la individualidad ya que los intentos de unos pocos por oprimir al resto serán inútiles. Mientras haya lugares más civilizados donde se acepten las decisiones libres de las personas, habrá gente que viajará a ellos. Chile debe seguir los pasos de México y de todo el mundo occidental, que ya contemplan la terminación segura y legal de un embarazo. La decisión última recae en la mujer, y sus decisiones deben respetarse.

lunes, 28 de mayo de 2007

Delincuencia y los beneficios sociales del aborto (y cómo cuantificarlo)

Se cree que existe una relación inversamente proporcional entre maternidad adolescente y delincuencia. Un grupo de estudiantes se ha contactado con Chile Liberal sobre esta materia, a quienes les proporcionamos acá algunas ideas para su tesis, y las compartimos con la blogósfera. Desde luego sólo damos pautas básicas, pero no por eso son menos interesantes.

Como decíamos, mientras menos mujeres adolescentes sean madres, menos potenciales delincuentes nacerán. Muchos estudios han intentado determinar si el delincuente nace o sea hace, pero Chile Liberal recomienda indagar sobre un hecho poco investigado: un individuo desde el útero ya puede venir condicionado para convertirse en delincuente.

Factores que influyen en la formación de un delincuente
La edad y escolaridad de la madre son dos de los principales factores, pero también hay que considerar el ambiente (conviene determinar si hay comunas proclives a albergar y formar delincuentes) y la propia escolaridad del antisocial. Existe un perfil del delincuente, el cual debemos determinar. Una vez comprobado, podremos determinar dónde y cuándo están naciendo delincuentes, y más aún habrá que explorar cómo la legalización del aborto ayudaría a combatir la delincuencia.

La delincuencia es el tema que más preocupa al electorado, y permanentemente ocupa los primeros lugares en todos los sondeos de opinión. Y no es un tema menor, la tasa de crímenes registrada en Chile el año 2006 ha sido de 9,276 por 100.000 personas (según The Economist: World in Figures), el quinto más alto del mundo.

La idea es obtener información de reclusos y recopilar los siguientes datos:

  • Edad de la madre al tener su primer hijo (sea o no el delincuente)
  • Escolaridad de la madre
  • Comuna en que residen

Luego de recopilados estos datos, el objeto de estudio será determinar si existe algún patrón que haya influenciado al sujeto para convertirse en delincuente. Si los datos nos muestran que la mayoría de los reclusos han sido hijos de madres adolescentes, con familias o mal constituidas y de baja escolaridad, y más aún, si tienden a concentrarse en ciertas comunas de la Región Metropolitana, tendremos un corpus valioso que nos permitirá recomendar políticas y medidas realistas que apunten a disminuir las tasas de delincuencia.

Edad de la madre
Probablemente el principal indicador. No entraremos en las matemáticas por ahora, pero habrá que determinar la injerencia de este factor. Es importante porque es en este factor donde el aborto (o la PDD) podría contribuir a disminuir la delincuencia. Se ha dicho que es imposible saber si una madre adolescente criará a un criminal. Veremos que no es cierto, quizás si podemos determinarlo.

La personalidad y madurez de una persona promedio culmina completamente a los 21 años, aunque ya a los 18 años estamos en presencia de un adulto. Por tanto, cualquier maternidad hasta los 17 años podemos considerarla de riesgo. Desgraciadamente, embarazos a los 13 e incluso 12 años ocurren. Determinaremos un rango entre 12 a 17 años como de “riesgo alto”. De 18 a 21 años será de “riego medio”. Cualquier maternidad posterior a los 21 años será de “riesgo bajo”.

Según esta escala, se pueden asignar puntos a cada delincuente. Si los padres han formado una familia, consideraremos la edad promedio de ambos. Si bien lo más probable es que nos encontremos con un padre ausente. En dicho caso, sólo se considerará la edad de la madre, es decir, sólo de quien directamente influya en la formación del carácter del hijo.

Edad de la madre = Puntos

  • 21 años = 1
  • 20 años = 2
  • 19 años = 3
  • 18 años = 4
  • 17 años = 5
  • 16 años = 6
  • 15 años = 7
  • 14 años = 8
  • 13 años = 9
  • 12 años = 10

Escolaridad de la madre
Chile tiene un nivel de alfabetismo relativamente alto, 95,7%. Es decir, podemos asumir que de los 12 años de escolaridad, la inmensa mayoría de los chilenos al menos sabe leer y escribir, para lo cual debieron haber cursado al menos hasta 6º año de Enseñanza Básica. Pero para efectuar nuestros cálculos, asignaremos los mismos puntos según edad a cada madre dependiendo de los años de educación cursados.

Escolaridad = Puntos

  • Superior = 0
  • 4º medio = 5
  • 3º medio = 6
  • 2º medio = 7
  • 1º medio = 8
  • 8º básico = 9
  • 7º básico =10

Una mujer fuera de la edad escolar pero con 4º medio y sin educación terciaria, segurá registrando 5 puntos. Con educación terciaria, pasará a 0.

Comuna en que residen
Empíricamente podemos notar que en comunas como La Pintana, Cerro Navia o Pudahuel viven más delincuentes que, por ejemplo, Ñuñoa o La Reina (no nos referimos a la delincuencia "de corbata"). Lo importante será determinar cuáles son las comunas donde residen tanto los delincuentes como sus progenitores. Según los resultados de la encuesta a los delincuentes, cada comuna donde ellos residan (y hayan nacido) serán agrupadas bajo la etiqueta “comunas de riesgo” y si existe algún patrón, se les asignará 2 puntos.

Esta información es valiosa porque vimos durante el debate de la PDD que la alcaldesa de La Dehesa se negó a acatar las disposiciones que ordenaban poner a disposición de la comunidad las píldoras. Si nos encontramos que efectivamente hay comunas de riesgo, será en esos lugares donde convendrá poner los datos de relieve para tomar una decisión informada.

El impacto del aborto
Finalmente, habría que preguntarle a las propias madres (o los mismos investigadores podrán determinarlo) si la madre de un delincuente hubiese considerado practicarse un aborto cuando se encontraba embarazada. Si las respuestas muestran una inclinación a la respuesta “sí”, el resultado será claro: si legalizásemos el aborto, las cárceles estarían más vacías. Será además un fuerte respaldo a la postura pro-elección.

El tema es delicado porque muchos sectores conservadores considerarían que la investigación raya en lo inmoral. Lo curioso es que los mismos sectores conservadores son los primeros en alarmarse ante las altas tasas de delincuencia y exigen que fondos públicos se destinen para construir más cárceles, desplegar más personal policial en las calles, aumentar las medidas de represión, y no son pocos quienes reclaman que se reimplante la pena de muerte. Éste último es un tema ya zanjado en Chile, pero recordemos que en su momento el debate fue arduo. No deja ser paradójico que muchos quienes llaman a aplicar la pena de muerte opongan resistencia feroz a la postura pro-elección. En otras palabras, terminar un embarazo en las primeras semanas (con un cigoto o un embrión microscópico) parece ser un crimen, pero condenar a muerte a un ser humano inducido socialmente a la delincuencia, parece constituir un acto de justicia. El representante internacional más notorio de esta falacia es George Bush: como gobernador de Texas, miles fueron condenados a la silla eléctrica, pero su leitmotiv es oponerse al aborto y reprochar la libertad de conciencia de las madres.


El perfil del delincuente
Esperamos los datos recopilados y las necesarias correcciones a los cálculos, pero creemos que ya tenemos un objeto de estudio y un modelo que nos permitirá predecir resultados y comprobar la tesis de que el aborto disminuye la delincuencia.

Si los datos obtenidos arrojan resultados similares a las estimaciones que presentamos a continuación, será una fuerte indicio que tan equivocados no estamos. Los estudiantes podrán crear un índice basado en esta muestra:

Muestra 1: Juan Pérez

Edad de la madre : 17 (5 puntos)
Escolaridad : 2ºM (7 puntos)
Comuna : La Pintana (2 puntos)
Total = 14 puntos

¿Deseaba la madre un aborto? = Sí

Lo más probable es que la mayoría de los delincuentes obtenga 14 puntos o más (14 podría ser el índice, es decir, 14 = 100). Si la madre del sujeto en cuestión hubiese efectivamente deseado un aborto, la sociedad se habría ahorrado un criminal.

Reflexión final
Pero aunque la madre no estuviese disponible para contestar esta pregunta, cualquier muestra que obtenga 14 puntos implica que es necesario concentrar en las comunas mencionadas en la investigación las medidas que mejoren la escolaridad y la educación sexual para lograr eliminar los factores que inciden en la formación de delincuentes. A pesar que la madre conteste “no”, sería de todos modos conveniente poner a disposición de las interesadas los métodos que permitan, de manera segura y legal, terminar con un embarazo "de riesgo" que probablemente producirá un antisocial.

Es fundamental que la sociedad aborde estos temas con altura de miras y que los recursos se empleen con eficacia. La preocupación de la comunidad ante el aumento descontrolado de la criminalidad necesita de soluciones integrales, y no basta con crear un "estado policial" como algunos reclaman.