viernes, 30 de mayo de 2008

Francisco Bilbao resucita

Un interesante intercambio se está produciendo en el epistolario de El Mercurio a propósito de la reciente publicación de "Francisco Bilbao. El autor y la obra".

Francisco Bilbao (ver biografía) es parte del inconsciente colectivo no por su pensamiento vanguardista, sino más bien por la calle que lleva su nombre en Santiago de Chile. Pero desde el olvido, el "Apóstol de la libertad" resucita para revolver el gallinero una vez más.

Como vemos en El Mercurio, Bilbao sigue sacando roncha en los Conservadores, y la publicación del libro en cuestión no puede ser más oportuna en medio del contexto tiránico en que la Santa Inquisición el Tribunal Constitucional ha emitido su veredicto sobre el útero gracias al voto de algunos octogenarios cadavéricos que hacen eco de la opinión del arzobispo de turno, y que tergiversan los estudios del doctor Croxatto para concluir exactamente lo opuesto.

Pasión y raison
Bilbao fue incendiario y un apasionado de la Razón, idea peligrosísima que aprendió a partir de su admiración por los intelectuales franceses. Como todos sabemos, Francia siguió el camino de la perdición que abrieron sus pensadores y hoy, arruinada y desesperada, es un país miserable que "viene de vuelta", como dicen varios bloguistas adictos a la droga católica-romana. En cambio, Chile es un país maravilloso, pujante, avanzado, pionero, deslumbrante, y es un "ejemplo para el mundo": sólo Uganda y algunas naciones centroamericanas nos hacen el peso en medidas liberales de verdad como penalizar el aborto. Las mujeres francesas leen sobre la férrea "defensa de la vida" que sostienen los conservadores chilensis y dicen "oh la la, le Chili, c'est superbe". Chilito, ejemplo para el mundo... no podía ser de otra manera.

En la época de Bilbao Chile era un país de inquilinos donde unos pocos, los patrones de fundo, eran los terratenientes. Los inquilinos eran todos analfabetos y la principal preocupación de dementes como Bilbao era educarlos. Pero educarlos de verdad. O sea no "Padre Nuestro que estás en los cielos....", sino que vio la necesidad de letrar a las masas para que así floreciera una democracia participativa, y de este modo extinguir al oscurantismo con la luz del siècle des Lumières. Además, defendió con tesón a las PYMES de aquella época: los artesanos. Los agrupó en una plataforma político-intelectual llamada Sociedad de la igualdad, y llegó a formar una gran marcha por la capital, en la que él hizo las veces de Robespierre.

Expulsado de Chile por blasfemo, llegó a París, ciudad mítica en aquellos años. Sin embargo, Bilbao se horrorizó al ver los barrios obreros y la vida parisina más allá de los clichés. Vivió en carne propia la Segunda Revolución Francesa (1848). París no era muy distinta de la inmundicia que describía Charles Dickens en sus victorianos relatos, y en medio de aquellos horrores ya fraguaba sus ideas Karl Marx en Das Kapital. Si Chile hubiese comprendido el pensamiento de Bilbao, nos habríamos ahorrado los experimentos marxistas y populismos varios del siglo XX, del que aún no nos sobreponemos. Pero el cura y el latifundista no estaban preparados para el ideario liberal de Bilbao (y de Santiago Arcos, Vicuña Mackenna, Barros Arana y muchos otros), porque el rosario y la huasca eran más eficientes.

Si el objetivo es educar a la masa ignorante, enseñarle a leer y escribir y algunas otras destrezas básicas, el estado puede participar, como pretendía Bilbao. El problema es que a mayor nivel de sofisticación, el estado es inútil, y esto fue lo que aprendimos en el siglo XX de los "neoliberales", de la Escuela de Chicago, por ejemplo. El desafío de Chile hoy ya no es cantidad, es calidad. Cuando la república chilena era una inocente campesina veinteañera, Bilbao quiso organizar y educar a los artesanos, convencido de que ellos mismos serían capaces de forjar sus propios destinos. Creo que hasta hoy aún no se comprende bien este concepto: la falta de acceso al crédito por parte de las PYMES lo demuestra.

En el fondo, Bilbao hoy nos recuerda la sempiterna tensión que ha existido en nuestro país entre quienes creemos que el progreso es posible cuando uno es libre, contra quienes creen que sólo se progresa si obedecemos las órdenes del que sabe. O sea, la fricción entre liberales y conservadores, que por lo demás aún no se ha zanjado. En Artes y Letras del domingo pasado (ver artículo), en un homenaje a Vicuña Mackenna, se nos recuerda cuál es la esencia de la cultura chilena: aquella que integraba la cultura oficial y la cultura popular. La primera, más laica y afrancesada; la segunda, más católica e hispanista.

A los lectores de este blog les queda claro cuál es la trinchera que ocupa este blog hoy, la misma de Bilbao ayer.

Invito a leer el sitio Web homenaje a Francisco Bilbao.

Apóstol de la libertad, ya era hora de que rescatásemos tu nombre del olvido.

domingo, 25 de mayo de 2008

A little respect en California

California ha legalizado el matrimonio homosexual. En Chile aún persisten los prejuicios y escasean los políticos a favor


En 1996 el periódico liberal The Economist publicó una defensa del matrimonio gay. Sus argumentos son bastante sólidos, sensatos y prácticos. Las reacciones en contra no se hicieron esperar. Pero a poco andar, Dinamarca y Holanda legalizaron el matrimonio homosexual mediante consenso político. Luego los editores de The Economist volvieron a la carga con The case for gay marriage, en 2004. George Bush y el Partido Republicano han hecho todo lo posible para prohibirlo. Hoy, The Economist nos informa que en California el matrimonio gay es una realidad. Siguiendo la misma línea utilitarista, liberal y pragmática, este blog también invita a que se termine la absurda discriminación contra las parejas homosexuales que quieren mirar de frente a la sociedad y decir: sí, juro.

La institución del matrimonio evoluciona
Es un mito conservador el creer que el matrimonio ha sido el mismo desde siempre. Desde la década 60 (ya vimos en este recuento del mayo francés) que en el matrimonio la mujer no debe obediencia al hombre: ambos son iguales. Fue un cambio extraordinario que hoy parece de perogrullo, y nadie podría alegar en contra. Hasta 1967, blancos y negros no podían casarse en EEUU. De hecho, el matrimonio entre distintas razas estaba prohibido. Esto fue así hasta "ayer", en términos históricos. Hasta el siglo XIX, el matrimonio sólo era posible mediante una ceremonia religiosa. La lucha contra el papismo fue feroz. E incluso antes, era inaceptable que un hombre decidiese libremente con quién se casaba: la familia decidía (tal como ocurre en Asia hoy). Como vemos, la institución del matrimonio ha ido evolucionando y se vuelto cada vez más inclusiva y abierta, ha ido evolucionando conforme las nuevas estructuras sociales y las nuevas realidades. El gráfico a continuación (Gallup's annual Values and Beliefs survey) muestra cómo la sociedad ha ido aceptando el hecho innegable que el 8% de la población nace con tendencias homosexuales, y que muchos son nuestros amigos, familiares y compañeros de trabajo y de estudios, y que se merecen un poco de respeto.


Lo mismo lleva a concluir que el matrimonio debe incluir a personas del mismo sexo. El matrimonio confiere a los esposos el derecho a decidir por el otro en caso de enfermedad, regula el patrimonio, establece las obligaciones legales frente a los hijos (que una pareja masculina puede adoptar), regula las herencias, etcétera. Todos creen que el matrimonio es la piedra angular de la sociedad. Por lo mismo, es inaceptable excluir a los homosexuales.

Desde luego que el estado debiese mantenerse al margen de los contratos que dos personas convengan ya que las partes involucradas deben establecer sus propios términos. Pero lo concreto es que no podemos derogar el código civil, simplemente porque sería utópico. James Dobson, director de la asociación evangélica Focus on the Family ha sido el más acérrimo enemigo del matrimonio gay en EEUU alegando "tiranía judicial". Según él, legalizar el matrimonio gay obliga a la gente a casarse -contra su voluntad- con miembros del mismo sexo. El mismo argumento esgrimió en Chile el lobby anti-divorcio, reclamando que el estado les obligaba a divorciarse. Lo concreto es que nadie obliga a nadie, y el estado debe hacerse cargo de todas aquellas funciones en las que ningún privado puede percibir ganancias. El matrimonio hoy necesita ser regulado por el estado, el cual no puede discriminar contra dos personas que con libre consentimiento deciden unirse en matrimonio. Es absurdo que grupos conservadores empleen argumentos libertarios para impedir el matrimonio gay.

Matrimonio gay en Europa y Norteamérica
No es de extrañarse que en Holanda, Dinamarca y otros países avanzados esto ya sea una discusión añeja. Países como Inglaterra ya contemplan el matrimonio gay, el cual comenzó como unión civil en el 2005, bajo Tony Blair (católico). España hizo lo mismo, y ya hemos visto parejas chilenas que viajan a la península ibérica para casarse. Israel reconoce el matrimonio del mismo sexo en parejas casadas en el exterior. En Canadá ya existe. Massachusets fue el primer estado norteamericano en contemplar el matrimonio gay lo que causó una oleada ultraconservadora a favor del homofóbico George Bush, y ahora California ha dado un paso adelante, aunque es difícil que el lobby conservador reaccione ya que el fracaso de Bush es inapelable. Todo indica que hacia allá va la tendencia, a pesar que 27 estados de dicho país han dictado prohibiciones sobre el matrimonio gay: the land of the free? Lo paradójico es que cada vez se reconocen más parejas gay en EEUU (ver a continuación), especialmente en las zonas más lejanas de las costas, donde tradicionalmente son más conservadores.


Desde luego que sería inaceptable obligar a una persona a casarse con otra, por lo mismo, nadie obliga en Chile a los católicos a que se casen con personas del mismo sexo. Nadie tampoco les exige que sus ceremonias religiosas acepten a homosexuales. Pero la sociedad civil no puede discriminar. En los países islámicos, la homosexualidad se castiga con pena de muerte. En Holanda, es completamente aceptable.

Llegó la hora que Chile decida si se identifica más con los talibanes o con los holandeses.

Un poco de respeto
A continuación presentamos un clip con incidentes en Moscú el año pasado entre grupos pro-gay, que incluían a las cantantes de T.A.T.U. , y la violencia en su contra por parte de comunistas, neonazis y católicos ortodoxos. En seguida, un video donde el grupo símbolo del movimiento gay Erasure demanda subliminalmente un poco de respeto para las minorías sexuales

CNN - Violencia en marcha Orgullo Gay 2007 en Moscú


Erasure - A Little Respect




Documentación

The Worldwide Battle for Gay Marriage
Until Death Do Us Part
Let Them Wed
The Case for Gay Marriage