Era el cambio de siglo, y cambio de milenio. Luego vendría el cambio de moneda. A vuestro corresponsal le había llegado la crisis asiática (gracias, ex presidente Frei) y el único destino era la vieja Europa. Apenas una década, pero fue otra época. Hoy se celebra otro "día de Europa", en que el que conviene reflexionar sobre el destino del añoso continente.
Sonaba mucha música tecno. Había drogas por doquier. Quizás fui parte de la primera generación que empezó a ver al SIDA como una enfermedad ridícula de la que ya nadie se contagia (¿conoce algún amigo lector a algún enfermo de SIDA? ¿Por qué le tenemos tanto miedo?). Un insospechado crecimiento económico empezaba a encumbrar a les Anglo-Saxons, mientras lo más rancio de Europa continental era vista con burla por su magro crecimiento, su alto desempleo, y su falta de vitalidad. Ha transcurrido una década y son los continentales los que se ríen al último y se ríen mejor. No sólo el crecimiento de les Anglo-Saxons fue ilusorio, sino además desembocó en un nivel de endeudamiento más allá de lo concebible. Resulta que los franceses y alemanes no están bien, pero no están tan mal como los anglos. Irlanda salía de la pobreza. Londres peleaba hombro a hombro con Nueva York por el dominio de la pelota. EEUU tenía un superávit sin precedentes. El gobierno conservador británico ya había prohibido los encuentros masivos con música de origen electrónico y de "ritmo repetitivo" (las famosas free parties), que en general desembocaron en probablemente una de las generaciones más irreverentes de la historia. Llegaba el Nuevo Laborismo y todo el mundo feliz.
Al final, todos han terminado sin empleo y con hipotecas que no se pueden pagar, y más aún, los creativos instrumentos creados a partir de ellos han generado una trombosis en el sistema financiero que tienen al mundo al borde del colapso.
Todo lo que sube tiene que bajar. Blanco y negro. Ying y Yang. Boom and bust.
Se acabó la fiesta. Ahora viene la resaca.
Los dejo con dos videos. El primero el trailer de la voz de alerta que se encendió la película "La cola del tigre", que cuenta la historia de un alto gerente de una empresa de construcción en Irlanda: "En la nueva y sofisticada Irlanda...." empieza el video, mientras una chica estalla en vómito en Temple Bar (el barrio de juerga de Dublín). El padre regaña las críticas anticapitalistas de su hijo: "el capitalismo te dio esta casa, el capitalismo te dio la PlayStation, el Gameboy, el capitalismo te dio el iPod, el teléfono celular, el computador....". El segundo video es un tema que por motivos que desconozco con precisión, pero que adivino, estuvo al tope de los ranking el año 2001 por meses en el Reino Unido e Irlanda, más que en ningún otro país. Una fiesta de estudiantes en un pequeño departamento de alguna ciudad europea, con todo el mundo drogado y sobreestimulado por la música "de ritmo repetitivo". Las prohibiciones de música y droga a mediados de los 90 abrieron paso a la generación Trainspotting, y este tema probablemente sea el mayor elogio al uso de estimulantes, dejando atrás los últimos vestigios de censura. Ya nadie puede prohibir la música y las prohibiciones de drogas pasaron a ser un chiste. No por nada, en algún momento se habló de Sodoma, Gomorra y Dublín. Decadencia total: lo que ocurre cuando se pasa de pobre a rico. Y como sabemos, el dinero barato y el crédito son como una droga, y cuando países y sistemas enteros se drogan la gente deja de tomar decisiones racionales. El resultado está a la vista. La chica que aparece en el min 0:27 está completamente pegada, una imagen demasiado común desde el año 2000 (cuando este tema se convirtió en un hiimno). El día que murió Katie French ya dije que marcó el momento exacto en que la fiesta se salió de madre. Irlanda cagó y probablemente nunca se recupere. Inglaterra quizás se recupere. Pero si EEUU no se recupera, quizás sea hora de empezar a creer en algún dios que pueda salvarnos, porque sólos de esta no nos saca nadie, al menos en esta generación.
Cuando las propiedades suben de precio un 400% en menos de 5 años, sólo a un idiota, o a un drogado, se le ocurre ir a un banco y decir "necesito un crédito hipotecario". Sólo un idiota o un drogado, más encima, presta el dinero.
La fiesta, amigos míos, se acabó. Llegó la hora de llamar un taxi e irse. Pero como decimos en Chile, "lo comido y lo bailado..."
Sonaba mucha música tecno. Había drogas por doquier. Quizás fui parte de la primera generación que empezó a ver al SIDA como una enfermedad ridícula de la que ya nadie se contagia (¿conoce algún amigo lector a algún enfermo de SIDA? ¿Por qué le tenemos tanto miedo?). Un insospechado crecimiento económico empezaba a encumbrar a les Anglo-Saxons, mientras lo más rancio de Europa continental era vista con burla por su magro crecimiento, su alto desempleo, y su falta de vitalidad. Ha transcurrido una década y son los continentales los que se ríen al último y se ríen mejor. No sólo el crecimiento de les Anglo-Saxons fue ilusorio, sino además desembocó en un nivel de endeudamiento más allá de lo concebible. Resulta que los franceses y alemanes no están bien, pero no están tan mal como los anglos. Irlanda salía de la pobreza. Londres peleaba hombro a hombro con Nueva York por el dominio de la pelota. EEUU tenía un superávit sin precedentes. El gobierno conservador británico ya había prohibido los encuentros masivos con música de origen electrónico y de "ritmo repetitivo" (las famosas free parties), que en general desembocaron en probablemente una de las generaciones más irreverentes de la historia. Llegaba el Nuevo Laborismo y todo el mundo feliz.
Al final, todos han terminado sin empleo y con hipotecas que no se pueden pagar, y más aún, los creativos instrumentos creados a partir de ellos han generado una trombosis en el sistema financiero que tienen al mundo al borde del colapso.
Todo lo que sube tiene que bajar. Blanco y negro. Ying y Yang. Boom and bust.
Se acabó la fiesta. Ahora viene la resaca.
Los dejo con dos videos. El primero el trailer de la voz de alerta que se encendió la película "La cola del tigre", que cuenta la historia de un alto gerente de una empresa de construcción en Irlanda: "En la nueva y sofisticada Irlanda...." empieza el video, mientras una chica estalla en vómito en Temple Bar (el barrio de juerga de Dublín). El padre regaña las críticas anticapitalistas de su hijo: "el capitalismo te dio esta casa, el capitalismo te dio la PlayStation, el Gameboy, el capitalismo te dio el iPod, el teléfono celular, el computador....". El segundo video es un tema que por motivos que desconozco con precisión, pero que adivino, estuvo al tope de los ranking el año 2001 por meses en el Reino Unido e Irlanda, más que en ningún otro país. Una fiesta de estudiantes en un pequeño departamento de alguna ciudad europea, con todo el mundo drogado y sobreestimulado por la música "de ritmo repetitivo". Las prohibiciones de música y droga a mediados de los 90 abrieron paso a la generación Trainspotting, y este tema probablemente sea el mayor elogio al uso de estimulantes, dejando atrás los últimos vestigios de censura. Ya nadie puede prohibir la música y las prohibiciones de drogas pasaron a ser un chiste. No por nada, en algún momento se habló de Sodoma, Gomorra y Dublín. Decadencia total: lo que ocurre cuando se pasa de pobre a rico. Y como sabemos, el dinero barato y el crédito son como una droga, y cuando países y sistemas enteros se drogan la gente deja de tomar decisiones racionales. El resultado está a la vista. La chica que aparece en el min 0:27 está completamente pegada, una imagen demasiado común desde el año 2000 (cuando este tema se convirtió en un hiimno). El día que murió Katie French ya dije que marcó el momento exacto en que la fiesta se salió de madre. Irlanda cagó y probablemente nunca se recupere. Inglaterra quizás se recupere. Pero si EEUU no se recupera, quizás sea hora de empezar a creer en algún dios que pueda salvarnos, porque sólos de esta no nos saca nadie, al menos en esta generación.
Cuando las propiedades suben de precio un 400% en menos de 5 años, sólo a un idiota, o a un drogado, se le ocurre ir a un banco y decir "necesito un crédito hipotecario". Sólo un idiota o un drogado, más encima, presta el dinero.
La fiesta, amigos míos, se acabó. Llegó la hora de llamar un taxi e irse. Pero como decimos en Chile, "lo comido y lo bailado..."
The Tigers Tail
Touch Me - Rui Da Silva ft. Cassandra


