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lunes, 17 de mayo de 2010

Tatán, déjalos votar

Una reforma necesaria, entre muchas otras

Piñera tiene ante sí no sólo la enorme y sorpresiva tarea de coordinar la reconstrucción de Chile, sino que aún debe proseguir con lo que se espera de él: acotar el Estado, agilizarlo, y, más encima, recuperar el crecimiento.

Si el presidente de Chile es además listo (lo es), se propondrá desde ya dar continuidad a su cuatrienio, para lo cual debe comenzar cuanto antes a promover a una nueva generación de políticos para que ofrezcan continuidad a su programa en la próxima contienda electoral, y así lograr que la estadía de los actuales inquilinos de La Moneda sea un plan concreto y a largo plazo, susceptible de ser refrendado o rechazado por el electorado, ya que de seguro el actual presidente no querrá ser recordado como el artífice de un mero paréntesis en la historia de Chile, producto de un inescrutable exabrupto de un electorado con una debilidad por la social-democracia, sino como un líder reformista. Para revitalizar a su sector político --si es que cuenta con tal cosa--, Piñera tiene varias labores que desempeñar, como si acaso lo que ya lleva en su bandeja fuese poco. El país necesita cambios profundos en la manera en que organiza su política y en cómo elige a sus representantes para administrar las cuestiones de la república. El activo presidente debe implantar cambios que reformen el anquilosado sistema político que nos dejó Augusto Pinochet, y una de las principales y más simbólicas reformas que el país demanda es el facilitar el voto de los chilenos residentes en el extranjero. Felizmente, Piñera ha acogido esta petición, tradicional baluarte de la izquierda. Y si la iniciativa es presentada al país en el discurso del 21 de mayo, habrá que ponerse de pie y aplaudir.


Se esbozan otros cambios: un sistema de primarias, reformas a la creación de partidos, inscripción automática y voto voluntario. Nuestro sitio prefiere que no haya inscripción "automática", ya que nos parece preocupante que el gobierno llegue y nos inscriba, como si fuésemos un rebaño manejable a voluntad de quien ostenta el poder. Es preferible que antes de cada elección, quien desee registrarse, lo haga. Luego se borran los antecedentes, para así evitar bochornos como la venta de datos que perpetró el Registro Electoral. Ojalá que a alguien se le ocurra organizar las elecciones un día laboral y que no tengan que arruinarnos el fin de semana con una votación, que es sagrado, y menos aún sufrir la odiosa ley seca en la víspera de una elección. Preferiríamos también que no hubiese balotaje en enero. Nos gustaría eliminar ese instrumento de opresión llamado "carné de identidad", que es un insulto a la privacidad de los individuos. Chile Liberal añora reformas al sistema binominal. Pero por ahora, las reformas debiesen reflejar lo que realmente quiere el electorado, y nada mejor que dar vuelta una página horrorosa de la historia nacional y reconocer que si un chileno astronauta pisa la Luna o Marte sigue siendo ciudadano chileno, y por lo mismo, tiene derecho a voto en Júpiter, Venus, Argentina o EEUU.

Si Piñera quiere ser presidente de una derecha conservadora moderna, como la que vemos en la alianza liberal-conservadora en el Reino Unido, debe continuar con su agenda reformista. Este 21 de mayo será una buena oportunidad de saber qué derecha desea fundar.

domingo, 19 de abril de 2009

Power To The People!!

Ya todos conocen el estilo contestatario, irreverente, incisivo y provocador de este sitio. Nuestra idea es estimular el pensamiento crítico, fomentar la disidencia, pero a la vez estrechar acuerdos y lograr avances. Todos conocen la estética y la narrativa de nuestro blog. ¿Se han preguntado alguna vez cuál es el sonido de Chile Liberal?

No es otro sino el de la única emisora chilena que sigue transmitiendo rock, me refiero a Radio Futuro, lejos mi favorita ya por tantos años. Sus anuncios son muy graciosos, y al grano: A los empresarios farmacéuticos les está faltando rock, acompañado de Bad Medicine, de Bon Jovi. O sus siempre fiables estadísticas: Al 70% de los chilenos les preocupa la crisis económica, al resto le sobra rock. Además muy buenos los análisis de actualidad de Felipe Gerdtzen y Antonio Quinteros por la mañana, y de Iván Núñez en las tardes. OK, nos gusta el rock, pero no por eso vamos a dejar que los políticos nos pasen gato por liebre, ni nos vamos a desconectar de la realidad.

La que escuché hoy en la radio fue simplemente genial: Nuestro mensaje a aquellos que no quieren el voto voluntario y la inscripción automática" y suena el tema Power To The People del chascón de Liverpool, John Lennon (ver a continuación).



En 1215, los nobles ingleses lograron que el rey Juan Sin Tierra firmase un documento donde se comprometía "a respetar los fueros e inmunidades de la nobleza y a no disponer la muerte ni la prisión de los nobles ni la confiscación de sus bienes, mientras aquellos no fuesen juzgados por sus iguales." Esa cédula se llamó Magna Carta. Fue el primer intento de los súbditos de un tirano por ponerle límites a los poderes de quien detenta el poder. Algunos arguyeron que sería una catástrofe que un rey, heredero del poder absoluto por la gracia de dios ("ley natural" la llamaban) perdiese poder.

En el siglo XIX logramos cuestionar el voto censitario, que confería el derecho a voto exclusivamente a quienes poseían tierra. Se nos dijo que la hecatombe estallaría porque los pobres no sabían por quien votar. Se nos dijo luego que las mujeres no podían votar: algunas incluso argumentaron que ellas mismas no querían votar.

Hoy amigos, ya no estamos para seguir escuchando pelotudeces. Es hora de que por fin en Chile todo el que quiera votar vote. El que no quiera, que no vote. Es hora de que el añejo padrón electoral deje de ser un subsidio a los políticos mediocres. Modernicemos el sistema. Hagámoslo eficiente e igualitario. Confiemos en el criterio de nuestros conciudadanos, y desconfiemos del paternalismo y del autoritarismo. Ya no estamos en 1988, cuando fue obligatorio votar para darle credibilidad al tongo de la dictadura, que por lo demás le salio el tiro por la culata.

El voto voluntario es una necesidad urgente. La ultra-derecha ultra-conservadora se opuso, como siempre. Es su costumbre. Es lo único que saben. Pero Chile Liberal no presta oídos a los necios. En la práctica, la ley que castiga a quien no vota es inaplicable. Eliminemos esas leyes absurdas porque merman el imperio de la ley. O acatamos todas las leyes, o no acatamos ninguna. Debemos terminar con ese mariconeo actual de que algunas sí otras no y otras no sabemos, otras desconocemos, otras son tan estúpidas que ni siquiera el que las promulga las puede acatar. La modalidad de voto voluntario debe regir este año antes de las elecciones de diciembre. ¿Qué esperamos?

Nota aparte: no deja de ser escandaloso que alguien haya comparado a Álvaro Henríquez con John Lennon. Mientras el segundo fue un dolor de cabeza para los políticos y se retractó de haber recibido premios del establishment, el primero viaja a Cuba con Bachelet a cantarle al dictador Cubano, quien inagura una feria del libro con libros censurados. Una pena, más aún porque en este momento Radio Futuro toca "No sabes que desperdicio tengo en el alma" de Los Tres.