Los ciudadanos tienen derecho a voto, no los blogs. Pero si el blog Chile Liberal tuviese derecho a voto en Colombia, nuestra preferencia sería Juan Manuel Santos, para profundizar la senda exitosa del saliente Álvaro Uribe
Nuestro sitio ha defendido con profunda convicción la gestión presidencial de Álvaro Uribe, principalmente por su denodada lucha contra las guerrillas que por tanto tiempo han desangrado a Colombia, pero a la vez, lo ha hecho sin abandonar la democracia y las leyes.
De hecho, a diferencia de lo que aducen los golpistas chilenos, que su ídolo Augusto Pinochet debió forzadamente violar los Derechos Humanos para derrotar al "marxismo internacional" (cuatro o cinco pelagatos con molotovs, no más que eso), en Colombia, Uribe, con métodos constitucionales y en apego a los principios democráticos, logró atestar el golpe final a la mortífera FARC, que tóxicamente combina maoísmo, marxismo y narcotráfico, y la ha aniquilado por completo.
La tarea no ha sido fácil, ni ha estado libre de escándalos. Pero cuando hubo denuncias, también ha habido despidos y castigos, como por ejemplo en el aberrante escándalo de los falsos positivos, en que el ejército colombiano mató civiles para luego vestirlos de rebeldes de las FARC y así llevarse el crédito en la lucha contra la guerrilla. En vez de argüir que fue "para salvar a la patria", como harían los chilenos, Uribe pegó el puñetazo sobre la mesa y dio la orden de expulsar de inmediato a los causantes de tan atroz incidente. Esto sólo se logra en democracia. No en dictaduras militares.
Colombia aún tiene pendiente la tarea de explotar sus recursos naturales para desarrollar su economía y fortalecer su clase media. Nada de esto se puede lograr con un país dividido o agobiado por el crimen. El gráfico a la izquierda muestra la exitosa gestión de Uribe, en absoluto contraste con los paupérrimos índices de Venezuela, en que Hugo Chávez ya lleva demasiado tiempo causando estragos. Uribe ha logrado pacificar al país. La belleza de la democracia es que nos permite emitir un veredicto sobre la gestión de un gobernante. A veces es bueno el cambio, como en el Reino Unido de Cameron/Clegg o en EEUU con Obama. En otras ocasiones, como en Chile, el cambio debe ser sólo de intensidad y de personas, como con Piñera. Y en otras ocasiones, como en Colombia, es aconsejable el continuismo.
Cuando el ejército colombiano liberó a Ingrid Betancourt, nuestro sitio le dio las gracias al presidente Uribe, pero le pedimos que se fuera. Ya llevaba dos períodos y temíamos la "chavización" de Uribe. De hecho, en aquella oportunidad dijimos:
Es hora de que el presidente Uribe demuestre su fibra democrática y no asipre a un tercer mandato presidencial. Uribe debe irse como héroe y traspasar su exitoso plan de lucha contra las guerrillas a su ministro de defensa, Juan Manuel Santos
No fue fácil ya que Uribe quiso quedarse, llegando al Tribunal Constitucinal de su país. Pero primó la cordura y ha optado por entrar al panteón de los grandes de Colombia y ha dado un paso al lado en la administración ejecuitva de su país, y más bien ha nombrado a Santos como su delfín, como recomendó Chile Liberal, y es éste quien ahora debe profundizar esta nueva etapa post-FARC. Si es que el electorado consiente, claro está.
Es importante además que una elección sea realmente una oportunidad para el gobierno de ser "accountable" ante su electorado y presentar un plan continuista, que puede ser refrendado o rechazado con un voto por el Gobierno o por la Oposición. La idea es, además, que la justa electoral sea balanceada, y que no se convierta en una "coronación repubicana", en la que un candidato no tiene contrapeso y la gente vota simplemente porque no hay otro. Juan Manuel Santos en estos momentos se mide contra Antanas Mockus, un personaje colorido, que representa el idealismo propio de un matemático tirado a político, quien además ha dicho cosas como que extraditría a Uribe a Ecuador, y que además admira a Chávez. Si bien no podemos considerar al contendor como un político de peso, al menos, en aspecto, esta es una elección que arrojará un ganador con legitimidad democrática, a pesar de la altísima abstención.
Sería bueno que en la nueva etapa, si gana Santos, Colombia mostrase más independencia de EEUU y que replantease la guerra contra el narcotráfico, que está, como ha argumentado y demostrado nuestro sitio, condenada al fracaso total tanto en Colombia, como en México o Afganistán (ambos casos archi-demostraos de una guerra perdida).
Así todo, Chile Liberal recomienda a los colombianos que consoliden sus logros, y que el 20 de junio nombren a Juan Manuel Santos como jefe de gobierno.
Crédito de foto y gráficos: The Economist



