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lunes, 1 de noviembre de 2010

California, Yes on Proposition 19

Ours is a website, not a citizen, not even an American one. We can't vote in the midterm elections to be held on Tuesday, 2nd of November. But if we could, we would cast our vote enthusiastically for Yes on Proposition 19 in California, to end the absurd drug prohibition, and to tax and control cannabis
We need to start by stating the obvious: the war on drugs is an utter failure. Drug prohibition, same as alcohol prohibition in the 1920s, is a complete waste of time, effort and money. This is not a winnable war, full stop.

The consequences of the criminalisation of drugs, namely drug barons, cartels, gang clashes and shootings, let alone the bloodshed in countries such as Mexico and Colombia,  are suffered by millions of individuals who aren't stoners. Why? Because some stupid daft decided that drugs are evil and apparently, since we aren't capable of making a rational decision by ourselves, the decision was made for us by some legislator, so drug consumption ended up criminalised. If you smoke a joint you're a criminal. I am flabbergasted.

Some people argue that drug consumption is harmful. This is far-fetched and not quite convincing. It is widely believed that the psychedelic effects of all the drugs used in the 60s, for which California was famous, led to mind stimulation which resulted in all the computer innovation and high-tech start-ups in Sillicon Valley, for which California today is renowned the world over. Most people have used drugs and seem OK. For example, David Cameron (UK Prime Minister) and, famously, Barack Obama. Alright, so did George W Bush and the brain damage is evident, but my point still holds: smoking weed doesn't necessarily turns you into an addict. Why is it banned then?

Some argue that prohibition is good to send a signal to the wider society that drugs are bad. But then again, look at the money wasted fighting drug cartels. It's a lot cheaper to deal with drug addicts, than with drug barons. And more importantly, if you choose to get high, it's your own issue, nobody else should suffer the consequences of your personal choice. Prohibition means that streets aren't safe for many, the rule of law is eroded, judges are corrupted by drug cartels and police resources are squandered.


Let's deal with drug use (and abuse) as if it was a health problem, not a crime. Take the Portuguese approach: let people possess drugs. If they become addicts, send them off to therapy, not to jail. The result has been a success. Most people only smoke the odd joint for recreational purposes, and hardly ever this leads to addiction, we all know this. So why insist on that piece of puritanical foolishness called drug prohibition? It's sheer folly.

Bin it.

By liberalising the possession, production and sale of cannabis, you can control who buys it. By taxing it, you can raise millions to educate on how to enjoy drugs safely, or even to discourage them. You strengthen the rule of law since it will be much easier to police people if they are not breaking the law. All this will be possible if the 'Regulate, Control, and Tax Cannabis Act of 2010' prevails on Tuesday. Chile Liberal  encourage Californians to vote yes on it. Incidentally, because cannabis will be taxed, it's possible to raise an estimated $1.4bn in tax revenue. Furthermore, think of the massive savings in the police budget since no longer police resources will be needed to chase and lock up stoners. You will weaken the drug cartels south of the border as more people will grow their own weed and won't buy Mexican drugs, and the business will be conducted safely and legally in America.

We only see pros, no cons. We endorse Proposition 19 hoping that a new era of less hypocrisy and more peace and worldwide tolerance will begin. As ever, California should be at the forefront.

domingo, 10 de enero de 2010

Piñera, di NO a la guerra al narcotráfico

De ser elegido presidente, Piñera debe despenalizar el consumo y comercio de drogas

Hace poco un comentarista autodenominado liberal nos proponía como la gran cosa que para luchar contra el narcotráfico se creara "una justicia especial (...) empleando la FFAA". Los conservadores, primero, se autodenominan liberales. Segundo, su tópico favorito es tirar a los tanques y los milicos a la calle. El experimento lo ha llevado a cabo el presidente de México, Felipe Calderón, quien la declarado guerra frontal y total al narcotráfico, y ha prometido mano dura, ganándose el aplauso de la estupdentsia. Más encima, se jacta de ello. Pero como Chile Liberal advierte, y junto con nosotros toda la intelligentsia, esta guerra está condenada al fracaso, tal como nos relata Mario Vargas Llosa en la columna que reproducimos a continuación.

La administración de Obama ha comenzado a relajar las leyes que reprimen el consumo de droga, empezando por la cannabis. EEUU ya se dio cuenta que perdida la guerra que declaró con la Ley Seca, la guerra a los narcos está igualmente condenada al fracaso. Incidentemente, esa fue una guerra costosa e inútil. La prohibición ha parido a los monstruos del narcotráfico, tal como la Ley Seca nos dio a Al Capone. Con Afganistán, México y Colombia devastados (ya en su época fue Indochina con el opio), es hora de abordar el problema de los barones de las drogas desde una perspectiva diferente a la de tirar a los milicos a la calle, o la de hacer alarde de la mano dura, como lo viene haciendo Piñera (ver foto de uno de sus ataques de populismo)

Señor Piñera: usted ha recibido el distinguido endoso de Mario Vargas Llosa. Terminado el burdel de la campaña política y cuando el populismo ya no sea necesario, córtela con el discursito barato y entienda que la forma de devolver las calles al Estado de derecho y la gobernabilidad democrática no es con una guerra total, como se ha absurdamente hecho en México. Señor Piñera siga los pasos de Obama y empiece a pensar seriamente en despenalizar el consumo de drogas. Ellas son un problema de sanidad pública, y no un problema legal. Nadie mete a la cárcel a un alcohólico ni a los dueños de Viña Concha y Toro. Aplique el mismo principio ahora a las drogas y verá como el país funcionará más eficientemente.

El otro Estado
La experiencia de México lo confirma: no es posible derrotar militarmente al narcotráfico. Habrá cultivo y tráfico de drogas mientras haya consumo. La despenalización es el único remedio
(Destacados de Chile Liberal)

MARIO VARGAS LLOSA 10/01/2010

Hace algún tiempo escuché al presidente de México, Felipe Calderón, explicar a un grupo reducido de personas, qué lo llevó hace tres años a declarar la guerra total al narcotráfico, involucrando en ella al Ejército. Esta guerra, feroz, ha dejado ya más de quince mil muertos, incontables heridos y daños materiales enormes.

El panorama que el presidente Calderón trazó era espeluznante. Los cárteles se habían infiltrado como una hidra en todos los organismos del Estado y los sofocaban, corrompían, paralizaban o los ponían a su servicio. Contaban para ello con una formidable maquinaria económica, que les permitía pagar a funcionarios, policías y políticos mejores salarios que la administración pública, y una infraestructura de terror capaz de liquidar a cualquiera, no importa cuán protegido estuviera. Dio algunos ejemplos de casos donde se comprobó que los candidatos finalistas de concursos para proveer vacantes en cargos oficiales importantes relativos a la Seguridad habían sido previamente seleccionados por la mafia.

La conclusión era simple: si el gobierno no actuaba de inmediato y con la máxima energía, México corría el riesgo de convertirse en poco tiempo en un narco-estado. La decisión de incorporar al Ejército, explicó, no fue fácil, pero no había alternativa: era un cuerpo preparado para pelear y relativamente intocado por el largo brazo corruptor de los cárteles.

¿Esperaba el presidente Calderón una reacción tan brutal de las mafias? ¿Sospechaba que el narcotráfico estuviera equipado con un armamento tan mortífero y un sistema de comunicaciones tan avanzado que le permitiera contraatacar con tanta eficacia a las Fuerzas Armadas? Respondió que nadie podía haber previsto semejante desarrollo de la capacidad bélica de los narcos. Éstos iban siendo golpeados, pero, había que aceptarlo, la guerra duraría y en el camino quedarían por desgracia muchas víctimas.

Esta política de Felipe Calderón que, al comienzo, fue popular, ha ido perdiendo respaldo a medida que las ciudades mexicanas se llenaban de muertos y heridos y la violencia alcanzaba indescriptibles manifestaciones de horror. Desde entonces, las críticas han aumentado y las encuestas de opinión indican que ahora una mayoría de mexicanos es pesimista sobre el desenlace y condena esta guerra.

Los argumentos de los críticos son, principalmente, los siguientes: no se declaran guerras que no se pueden ganar. El resultado de movilizar al Ejército en un tipo de contienda para la que no ha sido preparado tendrá el efecto perverso de contaminar a las Fuerzas Armadas con la corrupción y dará a los cárteles la posibilidad de instrumentalizar también a los militares para sus fines. Al narcotráfico no se le debe enfrentar de manera abierta y a plena luz, como a un país enemigo: hay que combatirlo como él actúa, en las sombras, con cuerpos de seguridad sigilosos y especializados, lo que es tarea policial.

Muchos de estos críticos no dicen lo que de veras piensan, porque se trata de algo indecible: que es absurdo declarar una guerra que los cárteles de la droga ya ganaron. Que ellos están aquí para quedarse. Que, no importa cuántos capos y forajidos caigan muertos o presos ni cuántos alijos de cocaína se capturen, la situación sólo empeorará. A los narcos caídos los reemplazarán otros, más jóvenes, más poderosos, mejor armados, más numerosos, que mantendrán operativa una industria que no ha hecho más que extenderse por el mundo desde hace décadas, sin que los reveses que recibe la hieran de manera significativa.

Esta verdad vale no sólo para México sino para buena parte de los países latinoamericanos. En algunos, como en Colombia, Bolivia y Perú, avanza a ojos vista y en otros, como Chile y Uruguay, de manera más lenta. Pero se trata de un proceso irresistible que, pese a las vertiginosas sumas de recursos y esfuerzos que se invierten en combatirlo, sigue allí, vigoroso, adaptándose a las nuevas circunstancias, sorteando los obstáculos que se le oponen con una rapidez notable, y sirviéndose de las nuevas tecnologías y de la globalización como lo hacen las más desarrolladas transnacionales del mundo.

El problema no es policial sino económico. Hay un mercado para las drogas que crece de manera imparable, tanto en los países desarrollados como en los subdesarrollados, y la industria del narcotráfico lo alimenta porque le rinde pingües ganancias. Las victorias que la lucha contra las drogas pueden mostrar son insignificantes comparadas con el número de consumidores en los cinco continentes. Y afecta a todas las clases sociales. Los efectos son tan dañinos en la salud como en las instituciones. Y a las democracias del Tercer Mundo, como un cáncer, las va minando.

¿No hay, pues, solución? ¿Estamos condenados a vivir más tarde o más temprano, con narco-Estados como el que ha querido impedir el presidente Felipe Calderón? La hay. Consiste en descriminalizar el consumo de drogas mediante un acuerdo de países consumidores y países productores, tal como vienen sosteniendo The Economist y buen número de juristas, profesores, sociólogos y científicos en muchos países del mundo sin ser escuchados. En febrero de 2009, una Comisión sobre Drogas y Democracia creada por tres ex-presidentes, Fernando Henrique Cardoso, César Gaviria y Ernesto Zedillo, propuso la descriminalización de la marihuana y una política que privilegie la prevención sobre la represión. Éstos son indicios alentadores.

La legalización entraña peligros, desde luego. Y, por eso, debe ser acompañada de un redireccionamiento de las enormes sumas que hoy día se invierten en la represión, destinándolas a campañas educativas y políticas de rehabilitación e información como las que, en lo relativo al tabaco, han dado tan buenos resultados.

El argumento según el cual la legalización atizaría el consumo como un incendio, sobre todo entre los jóvenes y niños, es válido, sin duda. Pero lo probable es que se trate de un fenómeno pasajero y contenible si se lo contrarresta con campañas efectivas de prevención. De hecho, en países como Holanda, donde se han dado pasos permisivos en el consumo de las drogas, el incremento ha sido fugaz y luego de un cierto tiempo se ha estabilizado. En Portugal, según un estudio del CATO Institute, el consumo disminuyó después que se descriminalizara la posesión de drogas para uso personal.

¿Por qué los gobiernos, que día a día comprueban lo costosa e inútil que es la política represiva, se niegan a considerar la descriminalización y a hacer estudios con participación de científicos, trabajadores sociales, jueces y agencias especializadas sobre los logros y consecuencias que ella traería? Porque, como lo explicó hace veinte años Milton Friedman, quien se adelantó a advertir la magnitud que alcanzaría el problema si no se lo resolvía a tiempo y a sugerir la legalización, intereses poderosos lo impiden. No sólo quienes se oponen a ella por razones de principio. El obstáculo mayor son los organismos y personas que viven de la represión de las drogas, y que, como es natural, defienden con uñas y dientes su fuente de trabajo. No son razones éticas, religiosas o políticas, sino el crudo interés el obstáculo mayor para acabar con la arrolladora criminalidad asociada al narcotráfico, la mayor amenaza para la democracia en América Latina, más aún que el populismo autoritario de Hugo Chávez y sus satélites.

Lo que ocurre en México es trágico y anuncia lo que empezarán a vivir tarde o temprano los países que se empeñen en librar una guerra ya perdida contra ese otro Estado que ha ido surgiendo delante de nuestras narices sin que quisiéramos verlo.


© Mario Vargas Llosa, 2010. © Derechos mundiales de prensa en todas las lenguas reservados a Ediciones EL PAÍS, SL, 2010.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Piñera sigue empeorando

Piñera promete ganarle la guerra al narcotráfico. Acá explicamos por qué se equivoca

Como vimos anteriormente, la administración de Barack Obama ha comenzado a liberalizar las leyes que prohíben el consumo y comercialización de drogas, empezando por la liberalización de la cannabis. En la práctica, la cannabis puede adquirirse libremente siempre y cuando sea con fines terapéuticos. Por una módica suma, cada vez más profesionales recetan la droga a quien la solicite. Sólo en el estado de California, la liberalización de cannabis permitiría recaudar 1.300 millones de dólares al año (fuente: The Economist), recursos que podrían destinarse para educar sobre un uso responsable de la droga, o incluso pueden utilizarse para inyectar liquidez a los alicaídos mercados financieros (en EEUU, la Gran Depresión fue la gran causante del fin de la prohibición de alcohol). Efectos colaterales de considerar el consumo de drogas como una cuestión de elección personal o, en el peor de los casos, una cuestión médica, serían el terminar con la corrupción de los carteles de drogas y su consecuente trágico saldo de guerras civiles, barrios desamparados, gobiernos paralelos, y posibilitaría ahorrar costosos recursos policiales, además de cerrar cárceles (que son las escuelas de delincuencia).

Las drogas son comunes. Como muestra el siguiente gráfico (fuente: The Economist), un quinto de los europeos ha consumido cannabis.



Pero alejado de esta realidad, y sin una pizca de sentido común, Sebastián Piñera cree que él va a derrotar a los narcos. ¿Cómo? De seguro con más policías armados hasta los dientes, cárceles más sofisiticadas y más grandes, más leyes represivas (con miles de horas de carísimo trabajo legislativo desperdiciado), más miedo a las autoridades, y por consiguiente, subiendo más impuestos para pagar todo este derroche descomunal de costosos y escasos recursos. A continuación palabras del propio candidato al respecto, en el minuto 0:38.



Está chiflado Piñera si cree que él va a lograr la guerra que declaró Nixon, y que se ha perdido en todo el mundo, y que cada presidente norteamericano ha perdido. Obama se ha dado por derrotado, lo que está muy bien: sólo se puede ganar una guerra justa. El candidato-magnate desciende en un peligroso círculo vicioso conservador, al insistir en querer derrotar a los narcotraficantes y negarse a descriminalizar el consumo y venta de drogas. Los únicos interesados en seguir en la clandestinidad son los propios narcos. La legalidad los haría desaparecer. Piñera, por seguirle el jueguito a los conservadores, ha caído redondito en los brazos de los propios narcos... ¡a quienes él mismo jura que va a derrotar!

Nuestro sitio continuará argumentando a favor de la despenalización del consumo y venta de drogas, e invitamos a abrir este debate en la campaña electoral de este año.

jueves, 1 de octubre de 2009

Crisis financiera y el fin de la prohibición de drogas

Es ahora el momento de terminar con el prohibicionismo sobre las drogas

En el último número de Fortune figura un extenso artículo (How marijuana became legal) que está a punto de cambiar la faz del mundo. La prestigiosa revista, de la cual vuestro corresponsal es suscriptor, nos informa que en la práctica la marihuana ya se está vendiendo y consumiendo legalmente en EEUU (el país que inventó el disparate de la prohibición).
Un vacío legal que se ha producido desde febrero de este año, gracias al presidente Barack Obama (quien admitió su consumo de drogas), los valiosos y caros recursos policiales no se despliegan para perseguir a quienes consumen marihuana por razones terapéuticas. Muchos doctores, por la módica suma de US $200, prescriben cannabis a quien lo solicite. El resultado es que en los siguientes estados de la unión, la marihuana puede comprarse legalmente en algunas farmacias.

Fortune nos cuenta sobre un adolescente a quien le recomendaron fumar marihuana antes de someterse a una quimioterapia, las cuales le provocaban feroces vómitos. Su padre se oponía. Pero motivada por la evidencia científica, su madre (ilegalmente) adquirió la droga y la fumó con su hijo. Luego de la sesión en la que fumó por primera vez, se sintió tan bien, y con tanta hambre, que pidió un sándwich. La revista nos recuerda que el Botox contiene más ingredientes activos que la marihuana. Por sobre todo, nos relata la historia de un empresario, Irvin Rosenfeld, quien lleva 38 años fumándose más de 10 pitos al día para controlar una extraña enfermedad a los huesos.

Es hora ya de terminar con la prohibición de drogas. La ciencia puede desarrollar nuevos tratamientos para pacientes que sufren de distinas enfermedades si es que terminásemos con los prejuicios ridículos sobre los sicotrópicos. Más aún, como nos recuerda el economista Milton Friedman en esta entrevista, es la ilegalidad la que ha producido drogas cada vez más potentes: la necesidad de traficarlas ha hecho que el mercado produzca el hachís o la marihuana prensada. La marihuana en estado natural, y con laboratorios controlando las dosis de su ingrediente activo, delta-9-tetrahydrocannabinol (THC), podríamos incluso disfrutarla en completa tranquilidad, seguros de que sabemos qué se estña vendiendo. El propio Friedman nos relata cómo el alcohol casero estaba disponible en todas partes durante la Ley Seca, y las intoxicaciones eran comunes. Hoy sabemos exactamente cuántos grados alcohólicos tiene el vino o la cerveza. Sabemos que se vende en lugares debidamente licenciados y fiscalizados. Nada de esto ocurría mientras Al Capone levantaba su imperio del mal y azotaba las ciudades. Del mismo modo, hoy vivimos en medio de una emergencia internacional, con países como México, Colombia o Afganistán totalemente devastados, todo gracias a la prohibición de drogas.

Hay un punto en común entre el término de la Ley Seca y el escenario económico actual. La prohibición de alcohol fue eliminada en 1933, cuando el gobierno necesitaba enormes recursos para reactivar la economía. Recordemos que la Gran Depresión estalló en 1929-30. El gobierno vio en la liberalización del alcohol una excelente oportunidad para cobrar impuestos al alcohol, y aprovechar así de usar los recursos recolectados para financiar el New Deal. La coyuntura hoy es, por increíble que parezca, exactamente la misma. Si el señor Obama quiere sacar dinero de alguna parte (el paquete TARP costó la astronómica suma de 700 billones) y si quiere recursos para financiar la reforma a la salud, debe ahora continuar liberalizando el comercio de alucinógenos. Nunca se ha visto a un marihuanero morir por sobredosis de pito. La guerra a las drogas declarada por Nixon es un fracaso. Es además poco ético que el Estado nos prohíba nuestro derecho a drogarnos. Menos aún obstruir el desarrollo de terapias basadas en sustancias alucinógenas.

No me extrañaría que EEUU terminase con la prohibición, pero que en Chile seamos más papistas que el Papa y por años discutamos que el país que inventó el disparate vive una crisis moral y que la familia se ha destruido por la droga y que empezaron los suicidios colectivos. No podemos seguir escuchando a las viejujas de Chile Familia Unida que se juntan a tomar tecito y a hacer lobby para prohibir drogas.

Estamos en época de elecciones. Es francamente impresentable el silencio ignominioso ha guardadoo sobre esta delicada materia el candidato que, se supone, está comprometido con el gobierno limitado y la "libertad" y el emprendimiento. Me refiero al señor Sebastián Piñera. Nada espero de Eduardo Frei. El único que ha pueso el dedo en la llaga ha sido el díscolo Marco Enríquez Ominami, si bien sospechamos que lo hace de loco, y no por convencimiento. Pero sea como sea, es hora de terminar con el gobierno paralelo de los barones de la droga. Si Piñera lo único que tiene que ofrecernos es más mano dura, entonces Chile Liberal comienza a pedirle a sus lectores chilenos que empiecen a contemplar seriamente la idea de votar por Marco Enríquez-Ominami. Al menos en primera vuelta.

jueves, 10 de septiembre de 2009

Por qué Diego Maradona debe renunciar

'I hate to say I told you so'
(The Hives)

Chile Liberal demuestra, una vez más, que tiene razón
En octubre del 2008, en este sitio explicamos los motivos por los que Diego Maradona NO debía asumir la conducción técnica de la Selección Argentina. Increíblemente, nuestras razones no fueron atendidas, y a pesar de las advertencias, la AFA procedió a contratar los servicios del ex toxicómano.
Ha transcurrido casi un año y nos acercamos al final del proceso de clasificación. ¿El resultado? Argentina, un país que puede conformar dos o tres selecciones de primer nivel, se encuentra en zona de repechaje, y no depende de sí misma para sacar pasajes a Sudáfrica 2010.
Cuando publicamos nuestra crítica, constructiva y certera, en Argentina se nos dijo de todo. Pero el tiempo, como es habitual, demuestra que a Chile Liberal le asistía toda la razón.
Señor Maradona, por el bien del fútbol, por el bien de Argentina: renuncie.


lunes, 18 de mayo de 2009

Libres para drogarnos

"El problema de la actualidad no es tanto la democracia política como la combinación entre el orden y la libertad de las minorías. El problema exige un enfoque distinto del Puritanismo; exige más tolerancia y empatía, y menos fervor moral. La empatía nunca ha sido el punto fuerte de los Puritanos. No voy a decir nada sobre el más notorio triunfo del Puritanismo, llamado 'Prohibicionismo'. En cualquier caso, los oponentes del Prohibicionismo no pueden hacer de su oposición una cuestión de principios, ya que la mayoría de ellos de todos modos favorece la prohibición de la cocaína, la cual plantea exactamente el mismo problema de principios."
Lord Bertrand Russell, en El recrudecimiento del Puritanismo (1928)


Es imperativo despenalizar el consumo y venta de drogas


Barack Obama ha consumido drogas. George W Bush también, así como Bill Clinton. Cuando el líder del Partido Conservador inglés, David Cameron, reconoció sus experimentos con la marihuana, su popularidad subió. Ahora, el candidato Marco Enríquez-Ominami también ha admitido el haber probado drogas. Ninguno de ellos se merece ir a la cárcel, a pesar que su acto está penalizado en Chile, EEUU y el Reino Unido, así como en gran parte del mundo.

Por demasiado tiempo se nos ha hecho creer que el probar la droga convierte a una persona en adicta. Esto es, como sabemos, falso. Total y absolutamente falso. Ni Bush, ni Clinton, ni Obama, ni Cameron, ni Enríquez-Ominami son adictos. Son adultos funcionales como cualquiera. El argumento de que la droga lleva a la destrucción de la vida y a desear sustancias más fuertes es débil. Hay más adictos al chocolate, al rock, a la comida, al fútbol, al sexo, que a las drogas. A nadie se le ocurriría prohibir el chocolate, el rock, la comida, el fútbol o el sexo para evitar adicciones. ¿Cuál es el motivo para prohibir las drogas entonces? Aparentemente, los gobernantes lo hacen para protegernos, pero las guerras de narcos, las poblaciones sometidas al imperio de los barones de la droga (y no al imperio de la ley), la corrupción del poder judicial, los enormes recursos policiales destinados a evitar el contrabando, los niños que mueren en tiroteos entre bandas rivales, todo aquello y mucho más, sin olvidar países colapsados como México, Bolivia o Colombia (aparte de Afganistán), no justifica el mantener la prohibición actual. Este blog desde hace tiempo sostiene que el uso de drogas es una cuestión de libertad individidual, y que el consumo de alucinógenos por parte de adultos competentes es una acción que no admite penalización porque no hay daños a terceros.

El argumento político es aún más poderoso. ¿Dónde fijamos el límite al poder del Estado y el gobierno? ¿Debe el gobierno protegerme a mí de mí mismo? Desde luego que no. El gobierno debe actuar para evitar que unos dañen a otros. Por ello, la despenalización del consumo y venta de drogas sólo conllevará a que los recursos actuales se destinen a educar, a rotular las drogas, a controlar que no se vendan a menores, a reducir a los carteles y fortalecer el Estado de derecho, y a rehabilitar a los adictos (quienes han decidido por iniciativa personal consumirlas, y son ellos las únicas víctimas).

Por otro lado, se sabe que el desarrollo de Sillicon Vallley se debe en parte a la estimulación de la mente que generó en la juventud californiana el consumo de drogas, así como grandes artistas las han usado para inspirarse, en lo que podemos llamar "uso creativo de drogas".

Grandes pensadores anarquistas como Robert Anton Wilson o Bertrand Russell, aparte de teóricos liberales como Milton Friedman, han atacado de igual forma el prohibicionismo.

El gráfico a continuación muestra cómo ha caído el precio de las cocaína (fuente: The Economist) y su consigiente masificación, y el gráfico posterior muestra el consumo de cannabis en Europa (fuente: también The Economist). Al final, pueden ver una excelente entrevista a Milton Friedman (subtitulada en castellano) quien explica su oposición a la prohibición y su defensa de la libertad de drogas.



Entrevista de 1991 para el programa "America's Drug Forum" con el premio Nobel Milton Friedman sobre la inmoralidad e ilegalidad de la Guerra Contra las Drogas, y la necesidad de legalizarlas.


miércoles, 29 de octubre de 2008

Por qué Diego Maradona no debe entrenar a Argentina

Diego Maradona es la antípoda del fair play

Para inculcar la competitividad en los alumnos, y de paso mantenerlos en forma, los más elegantes colegios privados de la Inglaterra del s. XIX comenzaron a practicar deportes organizados y regulados bajo un reglamento, algo nunca antes visto. En Eton y otros establecimientos los alumnos debían patear un balón, y al deporte se le llamó foot ball, cuyas reglas fueron establecidas en Cambridge. En otras escuelas, como Rugby, las reglas permitían recoger el balón con la mano. Cada cierto tiempo se enfrentaban distintas escuelas y jugaban 45 minutos con las reglas de foot ball de Cambridge, y luego otro período igual pero con las reglas de Rugby.

Estos deportes no sólo eran entretenidos, sino que los profesores pronto notaron que estimulaban el compañerismo, la responsabilidad, la dignidad ante la derrota y la humildad del vencedor ante su adversario. Para que el foot ball fuese posible, era imprescindible respetar las reglas y ser honesto, características esenciales en la clase dirigente inglesa y vital en los negocios. En la City, el centro financiero del entonces imperio británico, los grandes mercaderes ingleses sellaban tratados comerciales de valores astronómicos con un simple apretón de manos. Probablemente el salitre chileno pasó por la administración de distintas compañías mediante acuerdos de palabra. La confianza y el respeto por la palabra empeñada eran valores inculcados desde la escuela, y con toda seguridad no se aprendía en las lecciones de álgebra o filosofía, sino en la cancha de foot ball.

Desde los elegantísimos colegios la práctica del football pasó a las grandes factorías que la Revolución Industrial había concebido, donde los obreros también requerían esparcimiento y sus supervisores deseaban mantenerlos en forma y alejados de las tabernas (como notó Oscar Wilde: "el trabajo es la maldición de la clase bebedora"). En Sheffield se autorizó a los obreros practicar football todo el día miércoles: surgía el Sheffield Wednesday FC. El resto es historia: el fútbol se convertía en el deporte rey.

En 1986, el país que inventó el football vio cómo el juego limpio, el respeto a las reglas y la honestidad se iba al carajo cuando Diego Maradona, capitán de la selección Argentina de fútbol, convertía un gol con la mano, engañando no sólo al portero Peter Shilton, sino al árbitro, violando la principal regla que diferenciaba al football del rugby. Esta falta de honestidad y de hombría quedó impune, a pesar de haber sido vista por todos los amantes del football del mundo, demostrando una sinvergüenzura inaudita. Culminado el encuentro, Maradona se burló del país deportivo inglés con una aberrante excusa: "fue la mano de... DIOS".
Hasta el día de hoy, Diego Maradona aún no pide perdón por su falta de honestidad o su desprecio por el juego limpio. Años después, arruinado por las drogas y estimulado con sustancias prohibidas para futbolistas profesionales, el arpía volvió a quebrantar las reglas pero su ardid fue detectado a tiempo en el campeonato mundial EEUU 1994.

Diego Maradona representa lo más despreciable, bajo y deshonesto. No se merece volver al fútbol.


Créditos: BBC, English Football

domingo, 6 de julio de 2008

Eternamente agradecidos, presidente Uribe...

...pero el 2010 váyase, por favor


La Operación Jaque ha sido un éxito rotundo que le ha valido a Álvaro Uribe, presidente de Colombia, el reconocimiento unánime de la comunidad democrática internacional. El silencio de Morales, Correa y Chávez es elocuente. La oleada roja que arremetió a América Latina está en franca retirada gracias a sus coqueteos con la guerrilla. Chávez no es el líder de nadie (según el cuasi-dictador venezolano, las FARC no son terroristas; si las FARC no son terroristas, ¿quién rechuchas son terroristas entonces?). El presidente Uribe sí es el verdadero héroe del rescate de Ingrid Betancourt. Es hora de que el presidente Uribe demuestre su fibra democrática y no asipre a un tercer mandato presidencial. Uribe debe irse como héroe y traspasar su exitoso plan de lucha contra las guerrillas a su ministro de defensa, Juan Manuel Santos.

En su columna de El Mercurio (conservador), Carlos Peña califica como "artimaña" al plan de rescate de las fuerzas democráticas colombianas. No es cierto.

Ésta es la narrativa de Chile Liberal: el presidente Uribe, elegido democráticamente, ha propuesto emplear mano dura frente a los guerrilleros marxistas, y fue elegido para actuar conforme a su plan. Inteligentemente, buscó el apoyo de las potencias democráticas, EEUU, Francia e Israel, para planear su asalto final a las FARC. Las fuerzas militares estuvieron subordinadas al poder político, lo que demuestra una eficiente división del trabajo. El poder político cuenta con un mandato popular reflejado en las encuestas y triunfos electorales. El resultado de años de preparación fue una operación de rescate ejemplar y prístina, no una "artimaña". ¿No es acaso signo de una inteligencia aguda el fraguar una artimaña?

No está demás decir que en nuestra lucha contra el marxismo no hubo nada de lo anterior: un militar golpista, Augusto Pinochet, ordenó torturar, exiliar, relegar y matar -sin juicio ni defensa- a centenares, siendo él mismo el dueño absoluto del poder militar y político. Los restos de los "desaparecidos" fueron arrojados al mar o furtivamente sepultados en fosas comunes, sin registro de juicios ni entrega a sus familiares, y menos aún con compensaciones económicas ni gesto alguno de reparación. Pinochet se granjeó el repudio unánime de la comunidad internacional, mientras el presidente Uribe es aclamado como héroe.

Todos somos colombianos
Colombia es un país que todos amamos. No sólo por lo exquisito de su café, tan suave e intenso como su cadencioso fútbol o su folklore, o por la simpatía de su gente, que deslumbra cuando habla en un castellano bello, a diferencia de nosotros los chilenos, que balbuceamos y entrecortamos palabras. Colombia se merece una institucionalidad fuerte que asegure el respeto a los derechos del individuo. Colombia no se merece vivir a merced de quien ocupe la presidencia de su país. Uribe ya logró una reelección mediante una reforma constitucional, lo que está muy bien. Es bueno que un incumbente esté obligado a ir a una reelección con un líder opositor, así el electorado valida lo hecho en un primer mandato, o decide un cambio. EEUU lo ha logrado mediante su inteligente sistema que entrega la presidencia (oficina débil, además) por 4 años, y luego un segundo período, sin posibilidad de volver a ocupar el cargo nunca más. Fue un acierto el segundo período de Uribe quien ganó por paliza el año 2006. Es necesario hacer vista gorda de algunas irregularidades, como por ejemplo la invasión a territorio ecuatoriano (donde se eliminó a Raúl Reyes y se obtuvo información preciosa), sus conflictos con el poder judicial (que permitieron agilizar la desarticulación de la guerrilla), o acusaciones de soborno para lograr aprobación para su segundo mandato (que significaron este golpe letal a las FARC gracias a la liberación de Ingrid). Podemos usar la analogía de las salchichas para describir la Operación Jaque: muy sabrosa, pero no preguntemos de qué está hecha ni cómo se hizo.

El tiro de gracia al marxismo
Nos gustaría ver al presidente Uribe vitoreado como héroe, traspasando el mando a Juan Manuel Santos, el actual ministro de defensa y elemento instrumental en la lucha de las fuerzas democráticas contra los terroristas. Santos debiese aplicar los latigazos, mientras Ingrid Betancourt puede colaborar ofreciendo las necesarias zanahorias a los terroristas, y así buscar la fórmula de reconciliar al país para sanar las heridas y pacificar, e imponer el Estado de derecho. Luego, el país puede continuar con el debate sobre lo que importa: políticas fiscales, etc.

Lo peor que podría ocurrir sería que Uribe se engolosine con el poder y que la lucha contra el terrorismo dependa de una sola persona, él mismo, y no de instituciones, leyes y de variados representantes del electorado. El continente del realismo mágico puede mostrarnos a niñitas de pelo verde volando hacia el cielo, y Macondo puede ser testigo de Betancourt, Santos y Uribe peleando a muerte en la elección del 2010. Esperamos que no ocurra. Y esperamos que de una buena vez EEUU termine con la prohibición sobre las drogas.


NOTA: Después de leer el artículo pueden expresar su opinión en la encuesta situada en la parte superior de la barra lateral.

Chile Liberal exige a los simpatizantes de la guerrila que depongan las armas y que entreguen a los rehenes.

"Las FARC no es la construcción voluntarista de alguien, las Farc es el producto de la resistencia del pueblo colombiano, frente a la agresión del imperialismo y la oligarquía que durante centenas de años a asesinado, perseguido, agredido al pueblo colombiano". (fuente: ver video a continuación, del 10 de junio del 2008)







Ilustración y gráficos: The Economist

martes, 15 de abril de 2008

Álvaro Bardón y la despenalización de la marihuana

La penalización de la droga es un abuso hacia los derechos de los individuos, esto es porque cada cual tiene derecho a hacer con su vida lo que estime conveniente, bajo una condición: no vulnerar la libertad del prójimo. Las drogas, los estimulantes en general, han acompañado a la humanidad desde siempre. Nadie resulta herido cuando un sujeto consume drogas. ¿Por qué se penalizan? Álvaro Bardón lo dice claramente: "porque a unos jetones en California se les ocurrió prohibirlas".

En EEUU la infame Ley Seca (Prohibition) vio aparecer las peores mafias. Hoy permanecen muchas ridículas restricciones al alcohol en dicho país, pero en general el consumo se ha liberalizado. No hay mafias distribuyendo alcohol. En cambio, el mundo completo se encuentra en crisis por la prohibición sobre las drogas. Peor aún, durante el gobierno de la Concertación la marihuana ha pasado a formar parte de la lista de drogas duras. Esto no es sólo un abuso contra las libertades individuales, sino que sólo intensificará el problema. Las prohibiciones son inútiles.

La despenalización de las drogas, especialmente de la marihuana (macoña, porro, pito, maría, etc) no traería consigo un colapso social. Ya colapsamos hace rato. Los barones de la droga son poderosísimos. Ellos dominan sectores completos del país. Ellos han destruido Colombia, Afganistán, entra otras naciones. Históricamente hemos visto incluso conflictos bélicos como La guerra del opio. Es menos contraproducente tratar a los adictos que perseguir a los narcotraficantes, aunque debemos distinguir entre consumidor y adicto. Al primero se le respeta, al segundo hay que tratarlo como enfermo y no como criminal. Fumarse un cigarrillo de marihuana no tiene efectos nocivos que justifiquen una prohibición, así como beber vino o cerveza no significa que uno sea alcohólico.

Bertrand Russell, John Stuart Mill, Milton Friedman, todos estos grandes defensores de la libertad se han opuesto a la penalización de la droga. El profesor de LSE Wilem Buiter, también columnista del Financial Times, ha argumentado en varias ocasiones a favor de la despenalización de la droga.

Pasar la marihuana a la categoría de droga dura ha sido un despropósito mayúsculo, sólo comparable con la prohibición sobre la Píldora del Día Después. Chile va rumbo al Conservadurismo más rancio.

Si toleramos a la religión, que es una droga, ¿por qué no toleramos entonces todas las drogas?

Les invito a ver la siguiente entrevista en que el economista e influyente líder de opinión Álvaro Bardón aclara varios puntos en el programa "Sueño Americano".


lunes, 10 de marzo de 2008

El cuarto número de La Bestia

Anoche veía 24 Horas, el noticiero del aparataje de izquierda, donde daban cuenta de "incidentes" y "disturbios" en las cercanías del Estadio Nacional protagonizados por "miles de fans" de la banda británica Iron Maiden. Resulta que hoy leo El Mercurio (Iron Maiden tuvo una fiesta sin sobresaltos) y me entero de unos pocos "incidentes marginales" y para colmo se informa de apenas doce detenidos: seis por desórdenes, uno por romper un árbol (!!), y cinco por portar "sustancias ilícitas".

Aclaremos: las sustancias son completamente lícitas, más bien son ilegales, por decisión arbitraria de un señor o dama que se le antoja prohibir esto o lo otro a individuos libres que sólo buscan intensificar su experiencia musical. Si descontamos a los portadores de sustancias ilegalizadas y al señor que destruyó un árbol -ambas actividades al parecer son un gran peligro para la seguridad del Estado-, queda claro que persisten las capciosas artimañas para desprestigiar a la mítica banda de rock satánico porque hubo apenas 6 detenidos. Comparen además: seis por desórdenes en un concierto de rock, contra diecisésis detenidos (el triple casi) en una protesta contra la educación neoliberal. (Es como el escándalo por dos carabineros asesinados, algo sin duda espantoso, pero doce personas que hacían deporte mueren porque un paco no sabe conducir un avioncito de juguete. Van poco más de mil mártires de Carabineros, ¿y alguien lleva la cuenta de la cantidad de personas que han muerto por culpa de los pacos?)

El primer tour de Iron Maiden fue boicoteado en Chile por los conseglieri del papismo. Otra presentación fue desautorizada durante los días de arresto domiciliario de Augusto Pinochet en Londres. Ambos incidentes sólo han servido para que los rockeros británicos se hayan convertido en íconos de la causa de la libertad de expresión, piedra angular de Chile Liberal y que este blog defenderá contra viento y marea.

Desgraciadamente, no asistí al show, ni nunca he visto Iron Maiden en vivo. Lo mío progresó a otras tendencias, pero recuerdo mis años de enseñanza media en que el liceo prohibió las camisteas de Iron Maiden y advirtió al alumnado que quienes "no compartan los valores tradicionales que inculca nuestro colegio, busquen otro establecimiento". Hoy me produce enorme jolgorio contemplar a las multitudes con camisetas negras, cabelleras frondosas (muchos viejos calvos también) y sus muecas satánicas: la música como catarsis y expresión del yo en su grado más exaltado. Iron Maiden continúa la tradición romántica inglesa (Lord Byron, Shelley, Keats: los poetas satánicos) y en Chile es -con toda seguridad- la banda más reverenciada por su base de seguidores. Mi saludo a ellos.




El tema Aces High hace referencia a la Batalla de Inglaterra, un momento crucial en la historia de la humanidad, cuando las fuerzas de la democracia parlamentaria británica defendieron la libertad y ofrecieron feroz resistencia contra el enemigo más mortífero de la libertad individual. El siguiente es un extracto del discurso de Sir Winston Churchill, palabras que tocan la fibra más sensible del editor de este blog:

Aunque muchas partes de Europa
y muchas naciones famosas y antiguas
han caído y caerán ante el dominio de la Gestapo
y de todo el odioso aparataje Nazi,
no claudicaremos.

Continuaremos hasta el final.
Lucharemos en Francia,
lucharemos en las playas
y en los océanos,
lucharemos cada vez con más determinación
y con más fuerzas
defenderemos nuestra Isla,
cueste lo que cueste.

Lucharemos en las playas,
lucharemos en las pistas de aterrizaje,
lucharemos en los campos
y en las calles,
lucharemos en las colinas...
¡No nos rendiremos jamás!


Y extiendo un modestísimo homenaje a todos quienes dieron su vida en la Batalla de Inglaterra para defender la libertad que tenemos hoy, recordatorio de que no podemos abandonar la lucha por la causa libertaria.
Bruce Dickinson y compañía, vuelvan a Chile cuando quieran: ésta es vuestra casa.

domingo, 3 de febrero de 2008

El opio del pueblo

Se acerca el "miércoles de ceniza" y, como de costumbre, Chile Liberal expresa su protesta contra las fiestas religiosas publicando un artículo a favor de la Razón. Esta vez, me he inspirado en la tolerancia a las drogas para entender el delirio místico. ¿Se han dado cuenta que los religiosos hablan y se expresan como drogados? Sus incoherencias, su hablar del amor amoor el amor dios es amor te amo el amor ama amaos los unos a los otros amor puro amor mientras expelen odio, prohibiciones, angustias, insultos y crímenes, responde a un trastorno siquiátrico serio. Hace poco leí aquí y aquí los siguientes delirios:
Recuerdo muy bien cuando me dijo casi llorando, mirando mis ojos, que el hombre que estaba dispuesto a amar a Dios, hasta en calzoncillos salí a gritar a la calle su amor por él
Estoy loco [nombre]. Muy loco. (...) Y yo siento una felicidad tan grande que levanto mis brazos al cielo y comienzo a gritar muy fuerte el nombre de Jesús. ¡Te amo, Señor, te amo! (tengo que prepararme para el otro año en Santo Tomás y la verdad es que he estudiado muy poco.) y se detiene junto a mi, una camioneta. El conductor se impresionó tanto que me fue a dejar al mismo pueblo de Cobquecura.
Este blog sólo trata de ayudar a quienes se encuentran sumergidos en esta ideología, que tiene sus orígenes en desórdenes mentales ocurridos en el cerebro. De hecho, la religión es una droga, y como tal debemos tratarla, y a quienes padecen esta adicción hay que tenderles una mano amiga con la esperanza que logren despejar su mente y vivir una normal.

Pronto también me referiré a lo que realmente quiso decir Marx con el "opio del pueblo".

La verdad sea dicha, quienes viven en países anglosajones pueden disfrutar tranquilamente del Pancake Tuesday, y la francofonía del Chandeleur. La religión como fenónemo cultural es inofensiva siempre y cuando jamás la tomemos en serio.



Es una droga de alto poder adictivo, pero los gobiernos de todo el mundo alientan su uso

Por Richard Dawkins
Traducido por Chile Liberal. Ver original en Prospect Magazine, o sitio de Richard Dawkins


El aceite de Gerin (geriniol, su nombre científico) es una droga potente que actúa directamente sobre el sistema nervioso central, la cual produce una variedad de síntomas característicos, a menudo de naturaleza antisocial o autodestructiva. Si se administra crónicamente desde la niñez, el aceite de Gerin puede modificar permanentemente el cerebro y generar variados desórdenes mentales en la adultez, como por ejemplo algunos delirios peligrosos que son muy difíciles de tratar. Los cuatro vuelos de aquel fatídico 11 de septiembre fueron, en un sentido muy real, "voladas con aceite de Gerin": los 19 secuestradores islámicos se habían "volado" con esta droga. Históricamente, la sobredosis de aceite de Gerin ha sido responsable por atrocidades tales como la caza de brujas de Salem y las masacres de aborígenes sudamericanos perpetradas por los Conquistadores españoles. El aceite de Gerin fue el causante de casi todas las guerras de la Edad Media y, en los últimos tiempos, de las masacres durante la partición de la India y, en menor escala, Irlanda.

La adicción al aceite de Gerin puede convencer a individuos perfectamente sanos que deben abandonar sus plácidas y normales vidas y escapar a retiros en comunidades aisladas donde sólo se aceptan a otros toxicómanos y se excluye a los no adictos. Estas comunidades normalmente se limitan a miembros del mismo sexo y rechazan con vigor —y obsesivamente— la actividad sexual. De hecho, la tendencia agónica a prohibir estrictamente cualquier actividad sexual aparece reiteradamente en todas las variaciones de la sintomatología del aceite de Gerin. Este aceite no parece reducir la libido como tal, pero frecuentemente conlleva a un deseo irreprimible y lascivo por interferir, o preferentemente reducir, el placer sexual de otros. Un ejemplo actual de estos síntomas es el horror que los adictos experimentan cuando presencian relaciones homosexuales de otros, incluso cuando son relaciones estables, amorosas y de larga data.

El aceite de Gerin en dosis altas genera alucinaciones. Los toxicómanos crónicos incluso oyen voces en sus mentes, o ven ilusiones y espejismos que parecen tan vívidas que a veces convencen a otros de que sí son reales. Un individuo que experimenta alucinaciones mayores puede llegar a ser venerado, incluso considerado como una especie de "líder" por quienes se consideran a sí mismos menos afortunados. Esta patología del "líder y rebaño" puede llegar a posponer indefinidamente la muerte del susodicho líder, y perpetuarse a través de una rarísima sicodelia, tal como la fantasía caníbal de "beber la sangre y comer el cuerpo" del líder.

Fuertes dosis de gerinoil puede resultar en "voladas pencas" o "malos viajes" ("bad trips") en los que el adicto sufre miedos y delirios morbosos, especialmente temor a ser torturado, no en el mundo real, sino en un mundo de fantasía después de la muerte. Los "malos viajes" de este tipo se asocian fuertemente con una cultura del castigo tan característica de esta droga como la obsesión contra el sexo descrita anteriormente. La cultura del castigo que genera el aceite de Gerin culmina con la siniestra fantasía, producto del propio abuso de esta sustancia, denominada "alo-castigo"—el creer que un individuo puede y debe ser castigado por las maldades de otros—, fenómeno conocido dentro de estas comunidades de drogadictos como "redención".

Dosis moderadas de aceite de Gerin, aunque no son peligrosas en sí mismas, pueden distorsionar las percepciones de la realidad. De hecho, las ideas que carecen de evidencia —a causa del efecto directo de esta droga en el sistema nervioso central—, se ven inmunizadas contra cualquier evidencia proveniente del mundo real. A los adictos se les puede escuchar hablándole al aire o repitiéndose cosas a sí mismos, porque aparentemente los deseos que se repiten a sí mismos y que expresan al viento se convertirán en realidad, llegando al extremo de convencerse de que las leyes naturales de la física puden suspenderse. Este desorden autolocutorio viene acompañado a menudo de tics extraños, gestos manuales u otros estereotipos, por ejemplo el balanceo rítmico de la cabeza contra una pared.

Como ocurre con muchas drogas, el aceite de Gerin refinado, en dosis pequeñas, es más bien inofensivo, e incluso puede servir como una especie de lubricante social en ocasiones como matrimonios, funerales y ceremonias de estado. Los expertos discrepan sobre si dicho uso social —aunque aparentemente inofensivo—, puede o no constituir un factor de riesgo que pueda estimular a formas más adictivas y dosis mayores de la droga.

El aceite de Gerin actúa sinérgicamente con la pérdida de sueño, la automutilación y la inanición. Se sabe que algunos adictos ayunan, se fustigan la espalda o realizan otras "penintencias" para así intensificar el efecto de la droga. Las mutilaciones no se limitan a los propios consumidores. Varias subculturas que hacen de la intoxicación por aceite de Gerin una forma de vida practican rituales que consisten en mutilar o dañar a sus propios niños, especialmente durante su tierna infancia, cuando son incapaces de oponer resistencia. Estas mutilaciones involucran frecuentemente los genitales.

Usted pensaría que una droga tan peligrosa y adictiva encabeza la lista de sustancias prohibidas en todo el mundo, y supondría que conlleva sentencias ejemplares a sus narcotraficantes. Pero no. Está disponible fácilmente en cualquier parte del mundo y ni siquiera se necesita receta médica para obtenerla. Los microtraficantes ("camellos") profesionales son numerosos, y están organizados en carteles con un estricto orden jerárquico, y comercian abiertamente en las esquinas e incluso en edificios construidos a tal efecto. Algunos de estos carteles y barones de la droga son expertos en obtener dinero de sus clientes, los drogadictos. Sus "padrinos'' ocupan posiciones influyentes en las altas esferas de poder y reciben la atención de presidentes y primer ministros. Los gobiernos no solo hacen oídos sordos a su comercio, sino que conceden exenciones fiscales. Peor aún, subvencionan a las escuelas cuyo objetivo específico de enganchar a los niños y convertirlos en drogadictos.

Decidí escribir este artículo cuando vi el rostro sonriente y feliz de un hombre en Bali, Indonesia (ver foto a la derecha). Él recibía —extasiado y eufórico— la noticia de que había sido sentenciado a muerte y enfrentaría a un pelotón de fusilamiento por el asesinato brutal de un gran número de turistas inocentes a los que nunca había conocido. Algunos miembros del tribunal quedaron boquiabiertos e impresionados al ver su total falta de remordimiento. Pero lejos de estar arrepentido, su estado anímico era de alegría total. Alzó su puño, loco de felicidad porque iba a ser "martirizado", término utilizado en la jerga de su particular subcultura de adictos al aceite de Gerin. Porque, no le quepa la menor duda, su sonrisa de beato, mirando feliz al pelotón de fusilamiento, es la sonrisa de un drogo. Aquí tenemos a un drogadicto arquetípico, drogado con aceite de Gerin duro, sin refinar, sin adulterar, de alto octanaje.

Es fácil considerar a estos adictos como criminales de quienes necesitamos protegernos. Efectivamente, así es, necesitamos protegernos de ellos. Pero el problema no habría ocurrido en primera instancia si se protegiese a los niños y evitásemos inducirlos a los peligros de una droga con una prognosis tan mala para sus futuras mentes adultas.

domingo, 6 de enero de 2008

Historias de Francia: Año nuevo, Défense de fumer

Justo frente a la Gare de Lyon hay un café que se llama L'Européen. Después de un par de horas en tren (con una resaca descomunal), nada mejor que pasar a beber algo. Y fue la primera vez que entro a un café parisino sin que haya ni una pizca de humo. En Francia está prohibido fumar desde el 1 de enero de 2008 (ver sito ley antitabaco)

Irlanda el año 2004 fue el primer país europeo en aplicar una prohibición total de fumar en lugares públicos. Ahí estaba yo en ese momento cuando mis suegros vinieron de Francia y me decían que la misma medida sería impensable en su país. La verdad es que era mucho más impensable en Irlanda: pint of Guiness and a fag van de la mano en los pubs. La prohibición se pospuso varias veces por presiones de los publicans (dueños de pubs), la asociación más poderosa de la isla. En Irlanda la raison d'être de la restricción fue clara: proteger la salud de los trabajadores en los bares. La legislación protege a los trabajadores y garantiza que puedan desempeñar sus labores en un ambiente limpio.

¿Por qué se iba a permitir que quienes trabajan en bares respiren toxinas durante su horario de trabajo? La razón fue tan elocuente y poderosa que al final nadie chistó.

La excepción fue el dueño de un pub en Galway, quien frente a las cámaras del canal sensacionalista SkyNews (cuyo dueño es Robert Murdoch, muy importante) dijo algo así como "no estoy ni ahí con la prohibición". Sacó un encendedor, se llevo un pucho a la boca y empezó a fumar miércole. Los clientes estallaron y aplaudieron a rabiar y empezaron a fumar. Después de unos minutos llegó la policía y aplicó las multas correspondientes (noten el apellido del sujeto: Lawless).

Hace un año el apoyo de la opinión pública a la medida alcanzó una aprobación unánime. Los irlandeses cuando iban a Europa se daban cuenta de lo ridículo que era ir a un bar atiborrado de humo y soportar las bocanadas del resto. El ejemplo de Irlanda lo siguió el otro paladín de la salud pública: Escocia (donde se comen los chocolates fritos: sanitos los huevones). Se aplicó con igual éxito. La única excepción fue un actor de teatro que fumó mientras interpretaba a Winston Churchill (fumador empedernido). Fue necesario cambiar el libreto. Keith Richards fue la otra excepción, salvo que fumó a propósito en pleno concierto.

Francia no tiene rockeros y tiene menos borrachos, y sus fumadores más insignes han sido los intelectuales. Jean-Paul Sarte y Simone de Bauvoir en Les Deux Magots y el Café des Fleurs fumaban como chimeneas. Todo francés en su adolescencia se deja crecer barba, se autoproclama socialista, y empieza a fumar. Y aunque parezca increíble, hoy está prohibido.

El fumar tiene mucho que ver con el calentamiento global. Hoy, no faltan los pelotas que dicen que el calentamiento global no es cierto, y presentan estudios que los avalan. En su época, cuando comenzó a restringirse el tabaco en ascensores o en el transporte público, aparecieron científicos que presentaban sus estudios demostrando que fumar era inofensivo. No importa que se contamine al que está al lado (puede ser un bebé, niño o anciano), total los estudios (pagados por las tabacaleras) confirman que nada malo ocurre. Parece increíble que en alguna época se intentó negar la relación entre cáncer de pulmón y tabaco. Del mismo modo que hoy se niega que el carbono produzca el calentamiento de la Tierra (los estudios los paga Exxon).

La opinión pública francesa ha comenzado a asimilar la idea que es factible salir de un recinto y fumar al aire libre, y luego volver. O incluso se puede habilitar mesas en las veredas o en los patios, y reservar el interior para los no fumadores, y así evitar el daño a los pulmones del otro.

Los franceses sin duda que no habrían sido los primeros en lanzar la piedra de la prohibición de fumar, sólo lo hacen porque han visto los resultados positivos en otros países. La clásica atmósfera de los cafés franceses comenzará a ser más respirable, y dentro de unos años parecerá incomprensible que se haya alguna vez fumado en presencia de otros. Los intelectuales no se volverán tontos por dejar de fumar, ni nadie saldrá lastimado. Muchos usarán esta oportunidad para comenzar a dejar el cigarrillo, y de paso, dejar de recargar al sistema público de salud. De hecho, lo justo es que si usted fuma y su tabaquismo le produce cáncer, usted se costee solito el tratamiento. Sino pues tendrá que morirse nomás. Ya le advertimos que el tabaco produce cáncer: la decisión fue suya.

En Chile la ley fue mucho más complicada y, desgraciadamente, no protege al trabajador. El debate fue feroz y quienes no fuman no tienen muchas alternativas. La ley chilena es similar a la ley antitabaco en España, mientras que la francesa es más similar al de las islas británicas. En aquella oportunidad, uno de los más decididos opositores a la ley fue nuestro gran amigo Álvaro Bardón, con quien no estuve de acuerdo (¡viva la diferencia!). De hecho, don Álvaro dijo que la ley era "aweonada". Ver Un huevoncito del Parlamento no puede restringir mi derecho. Ver también Fumar, nuevo crimen en Chile.

La consecuencia de fumar es el humo que contiene residuos tóxicos, los cuales invaden el espacio del otro. Es además un abuso hacia el trabajador que se desempeña en un local de fumadores, quien expone su salud a las serias consecuencias del humo del cigarrillo de los clientes. Cuando voy a un café o un bar y me tomo varias cervezas, la consecuencia es querer orinar. Yo no puedo ponerme a mear delante de medio mundo y tirarle el meado a la mesera. Pues bien, lo mismo con el cigarrillo.

En todo caso, no debiésemos emplear el término "prohibir" cuando hablamos de impedir que las bocanadas de humo de un fumador contaminen al resto. La palabra prohibir es horrible, y un defensor de la libertad no debe jamás apoyar prohibición alguna, aunque sí es necesario que cada uno defienda sus derechos. Y tenemos derecho a respirar un aire limpio, y a trabajar en un medio ambiente limpio. Libertad es hacer lo que uno quiere, decía John Stuart Mill, el principal teórico del liberalismo. Y continúa: en un país civilizado, el único objetivo por el cual se justifica el uso del poder sobre un miembro de la comunidad, incluso contra su propia voluntad, es para evitar que dañe a otros. Esto se conoce como el principio del daño. Mill, y la moral milliana, no justifican el uso de la fuerza para evitar que un individuo se dañe a sí mismo.

Por lo anterior, sería inaceptable que un gobierno prohibiese que los individuos fumasen: es decisión de cada cual (al igual que los alucinógenos). Pero si es necesario restringir que se dañe al otro.

Los cafés y bares parisinos serán mucho mejores con un aire menos contaminado. Por lo demás, en Irlanda la mejor manera de flirtear es salir a fumar, donde es mucho más fácil el "meter conversa". Por ello, han aumentado los fumadores sociales, pero en general el tabaquismo ha disminuido.

Este blog está completamente a favor a las restricciones al tabaquismo, siguiendo las ideas acá expuestas. En Chile, debiese aplicarse el "modelo francés anti-tabaco".

Yo soy un fanático del café, me parece una bebida maravillosa (pensar que para los mormones es "pecado"). El café se produce en África, también en Sudamérica, se exporta a todo el mundo y su consumo puede sacar a muchos de la pobreza si lográsemos que el precio que se paga en los países más prósperos llegase directamente a los campesinos que lo producen. El Nescafé lo detesto (No-es-café), pero el siguiente comercial es un clásico, que muestra el magnetismo multicultural de esta bebida. Puedes ser rico sin dinero, puedes hacer de todo cuando sabes entender, puedes ser madre aunque no seas mujer. Abre tu mente, abre tus ojos, abre tus pensamientos, -open up-.

Se puede beber café o alcohol sin fumar: un vicio a la vez, por favor. Es la manera más sana de disfrutar de los vicios.






Y bueno, finalmente un anuncio que resume todos los principios de John Stuart Mill.


viernes, 7 de diciembre de 2007

Adiós, Katy

El nombre Katy French no sólo evoca belleza deslumbrante, sino que la modelo más famosa de Irlanda además provocaba una dosis no menor de controversia. Declaró en varias ocasiones su oposición a la prohibición del aborto (estipulada en la propia Constitución de la República de Irlanda) no sólo por ser una ley inhumana, sino que además hipócrita: las irlandesas deben acercarse a su GP (médico) y declarar que su embarazo es una "crisis", que se sienten "deprimidas" y que consideran el "suicidio" (una de las principales causas de muerte en la Isla Esmeralda). En este caso, el aborto se permite para resguardar la salud de la mujer: típico doble estándar de países de tradición católica. Katy French manifestó su oposición.


Además habló públicamente sobre su propio consumo de drogas, lo que puso a esta educada y bien articulada mujer al centro de una batahola. No me referiré a encontrones con los fundamentalistas de la ecología, que criticaron a Katy por posar con abrigos de piel. Me referiré por ahora al problema de las drogas. Ella reconoció que consumía "drogas recreacionales", si bien esta preciosa estudiante de psicología en su momento declaró que las drogas son, como todos sabemos, perjudiciales. Y es necesario abordar el problema de las drogas, porque una sobredosis ha puesto fin a la vida de la única top model irlandesa. Durante la celebración de su cumpleaños número 24, Katy French sufrió un desmayo, y cayó en coma. Ayer falleció.

Contra la hipocresía
El caso de Katy French demuestra lo que Chile Liberal sostiene: el uso de drogas no produce daños directos a terceros. La modelo irlandesa ha muerto por su propia irresponsabilidad. Ella misma lo reconoció. Ella consumió drogas como muchos de sus compatriotas, quienes han convertido a Dublín, la ex Capital del Éxtasis, en la Capital de la Cocaína, luego de ser el epicentro mundial de los excesos etílicos. Los irlandeses no son genéticamente viciosos, sino que la sociedad evoluciona desde un pasado brutalmente represivo hacia una liberalización de las costumbres. Hasta 1990 el uso de los condones era penalizado y se requisaban en las aduanas. Históricamene la Iglesia Católica fue la ama y señora de la vida de cada irlandés, al extremo de convertir a Irlanda en el único país tercermundista de Europa Occidental (junto a España, nación también católica e igualmente con guerrillas terroristas). El brusco paso de pobreza a riqueza ha dejado a muchas víctimas en el camino.

John Pauls in their twenties
Tal como describe el economista David McWilliams en su polémico libro Los hijos del Papa, la Irlanda actual es la generación más hedonista de la historia del país, llegando a excesos que sonrojan a sus vecinos europeos. No es coincidencia que Katy French haya muerto por exceso de drogas. Nueve meses después de la vista de Wojtila en 1979, más niños nacieron en Irlanda que en ningún otro momento de su historia. Este fenómeno fue destacado, comentado y analizado por McWilliams, arrojando ciertas luces sobre el misterioso proceso de desarrollo económico y social de Irlanda. Lo concreto es que desde 1979, Irlanda no vive ninguna implosión demográfica, todo lo contrario. La fertilidad es un problema del Continente, no de Irlanda. La generación actual es la más pudiente de la historia, y una de las más malcriadas del mundo: un país riquísimo y repleto de gente joven. Mucho menos glamorosa ha sido la muerte de Kevin Doyle (21), pero comparte con la desaparecida Katy French su juventud y el excesivo abuso de estimulantes.

La muerte de estos dos jóvenes ha capturado la atención de la opinión pública irlandesa, que además ha sabido leer bien los presagios poco optimistas sobre un futuro colapso del mercado de la construcción (el valor de las casas ha aumentado más de un 200%), y sabe que se ha llegado a un punto de quiebre. La trágica muerte de la modelo irlandesa marca el fin del 2007, probablemente el último de la bonanza económica. Además es un lúgubre comienzo de la temporada navideña, época conocida no sólo por los villancicos y el aumento en los suicidios, sino por el exceso de alcohol, drogas y sexo (en Durex deben trabajar horas extra desde Navidad hasta el 14 de febrero).

Otra de las tesis de este blog es que la opresión religiosa produce tal nivel de neurosis que conduce al exceso (y a la pobreza material). Cualquiera creería que un país subyugado por siglos ante el catolicismo sería un "ejemplo" para el mundo, radiante de "valores católicos" y de "espiritualidad". Nada de eso hay en la alcohólica y ultraestimulada Irlanda. Su exportación tradicional era angloparlantes famélicos, perfectos para dirigir el tránsito en Nueva York. Si hay un país que nada le debe a la Iglesia Católica, es Irlanda.

Katy French ya no está con nosotros. Murió en los brazos de su hermana, rodeada por su familia en su lecho de muerte en el Hospital de Nuestra Señora, en Navan. El estereotipo del drogo huérfano, arruinado y desesperado es eso, un estereotipo. Ella, al contrario, era brillante, educada, "chora", como dice el chileno. La decisión de drogarse fue de ella, y es mediante estos hechos que la sociedad aprende lo bueno de lo malo. Después de ver las imágenes de su funeral, quizás los consumidores de drogas en irlanda reaccionen; probablemente dejen de comprar drogas y, de paso, dejarán sin trabajo a los mafiosos. O quizás no.

La muerte de Katy French fue, ante todo, irresponsabilidad de una persona que debió saber mejor que jamás se debe beber alcohol, consumir éxtasis y jalar coca en una misma noche. Su absurda actitud le quitó la vida a ella y a nadie más. Este es el mejor momento para no escuchar a los prohibicionistas de siempre, porque la sociedad debe aprender a convivir con las drogas. Mientras éstas existan habrá gente que querrá usarlas, y ellos tienen derecho a hacerlo.

Katy, descansa en paz.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Martina Hingis y videojuegos: Game Over

A los 27 años, Martina Hingis se retira del tenis profesional por cometer un crimen: consumir cocaína. Si alguien resultó herido o gravemente lesionado, no se sabe. Pero al parecer esto es un delito que ha motivado a la bella tenista a colgar las zapatillas de tenis y decirle adiós por segunda y última vez al deporte que practicó con gran profesionalismo.

Lo que ha sufrido Martina Hingis es ridículo. Para empezar, no está claro por qué la Asociación de Tenis prohíbe esta sustancia, la cocaína; pocos parecen notar que no mejora en lo absoluto el rendimiento en la cancha. ¿Por qué entonces contraviene las reglas del tenis? Eso no importa. La sociedad ya ha condenado a nuestra ex campeona en Australia y Wimbledon, y ella se marcha por la puerta trasera. Es hora que la opinión pública comience seriamente a cuestionarse hasta cuándo seguirá esta absurda actitud hacia las drogas.

Algunos reclaman que es adictiva y que es altamente nociva. Pues bien, así todo, me cuesta pensar que haya algún padre dándole cocaína a su hijo. Sería raro, ¿verdad? Ahora bien, nadie se cuestiona por qué los padres llevan a sus hijos a MierDonald's, incluso como "premio". En esos seudo-restaurantes, los niños comen azúcares, grasas saturadas y colesterol empaquetado, que ha disparado la obesidad e incluso la diabetes infantil. La adicción es la misma, pero nadie prohíbe la comida chatarra.

Por una línea de coca, la carrera de la tenista suiza ha llegado a un abrupto y arbitrario e injusto final, decisión emanada de un grupo de dirigentes deportivos que probablemente jamás han hecho deporte en su vida. Nuestro apoyo a Martina Hingis y reiteramos nuestra oposición al prohibicionismo. Mientras no haya daño a terceros, no hay nada que prohibir.

Video juegos: el paroxismo de la estupidez
Clasificar los videojuegos y asegurarse que niños no tengan acceso a material inapropiado es una medida necesaria para resguardar la tranquilidad y el desarrollo de los pequeños. Cuesta entender por qué en el Reino Unido se pretende prohibir a los adultos el adquirir el videojuego Second Life, producido por Linden Labs (ver noticia aquí y ver otra noticia aquí). El asunto de fondo es que los jugadores pueden vivir una segunda vida en un ambiente virtual de extraordinario realismo, y tienen la posibilidad de elegir diferentes identidades. El problema crucial, para algunos, es que alguien pueda elegir ser un niño o niña, y otro jugador puede hacerse pasar por un adulto y tener "sexo virtual" con dicho "menor virtual".

Algunos llaman a retirar el juego en cuestión, este blog se opone por un motivo muy simple. Una persona y su pareja pueden hacer con su vida sexual lo que les dé la regalada gana en la privacidad de su hogar. Por ejemplo, la mujer puede satisfacer los gustos de su marido vistiéndose como colegiala y hablarle como niña, y mantener relaciones en esta fantasía. Nos referimos a dos adultos que con pleno consentimiento deciden llevar a cabo un acto que ellos consideran apropiado. ¿Puede el estado meterse de por medio? La respuesta es no. ¿Por qué entonces se prohíbe este juego? Es un mundo virtual, juegos virtuales, acciones virtuales. No hay terceros dañados, y sólo es necesario asegurarse que los involucrados sean mayores de edad.

Algunos reclaman que si alguien accede a estas fantasías, pronto querrá llevarlas a cabo en la realidad, y quizás con alguien que sea realmente un menor. Ciertamente, eso es un crimen. Pero muchos pedófilos, piensen en uno de los cuatro mil sacerdotes procesados en EEUU, jamás jugaron con videojuegos. Es más, yo mismo cuando niño jugué al PacMan, y hasta donde sé, no ando por los pasillos de mi departamento comiendo todo lo que se me cruce. También jugué al Rally-X, y no anhelo andar por las calles echando humito en un auto de carreras; jugué mucho al Space Invader y hoy no me creo nave espacial.

La verdad es que las dos prohibiciones analizadas no son más que meras intromisiones en las actividades de los individuos, y si dichas acciones son inmorales o no, es imposible determinarlo porque no hay víctimas. Más aún, se llevan a cabo con pleno consentimiento por cada una de las partes involucradas. Si el problema para la policía es la existencia de redes de pedófilos en Second Life, pues cuentan con la colaboración de la comunidad y con todo el rigor de la ley para actuar, pero no con medidas que atenten contra la libertad individual.

Socialmente hablando, ya hemos dicho que los ímpetus de los pervertidos (que existen y existirán siempre) podría apaciguarse si el comercio sexual fuese liberalizado, tema que ya abordamos en Elogio al hedonismo, la lujuria y el libertinaje.

Lo curioso del videojuego Second Life es que esta vez la asociación religiosa de Roma ni siquiera chistó. ¿Por qué será? Pues si les interesa conocer de crímenes donde sí hay víctimas, vean el reportaje de la BBC Crimen Solliciationis, Crímenes sexuales y el Vaticano (en castellano), donde se aclara la verdad sobre el encubrimiento sistemático más grande que la historia ha visto para proteger a la mayor cantidad de pedófilos que alguna asociación humana jamás había concebido, todo coordinado por el entonces cardenal Joseph Ratzinger (hoy el cabecilla).



Ver Escándalos sexuales y el Vaticano - Parte 3
Ver Escándalos sexuales y el Vaticano - Parte 4
(NB: en la parte 4 se menciona incluso a Angelo Sodano)