Si MEO no pasa a 2da vuelta, votaremos por Piñera. En último término, la decisión final recae en cada uno de nosotros, quienes en la soledad de la cámara secreta, en unos pocos segundos, en calma y sólo ante nuestra propia conciencia, marcaremos el nombre del candidato de nuestra preferencia para que forme el próximo gobierno. La sumatoria de las decisiones personales servirá para decidir quién será el próximo jefe de gobierno. El mecanismo democrático, por partir del individuo y terminar en el colectivo, es plenamene liberal: la suma de los intereses de cada uno definen lo que nos conviene como grupo (tú votas por quien te conviene a ti, no por quien le conviene al resto). Por ello, un candidato liberal es lo que más se acomoda a una democracia liberal. Como ya lo explicó Catalina en este blog, el mejor candidato es Marco. Nosotros lo endosamos, y queremos que sea el próximo presidente de nuestra "republiqueta", en palabras de Alan García.
Si Marco pasa a la segunda vuelta, pondremos punto final a la era Jurásica de la política chilena. El Tiranosaurio Rex de Pinochet hace rato ya que partió de este mundo. Sin él, que era el factor aglutinador de la Concertación, la coalición gobernante pierde su razón de ser. No es de extrañarse que se desintegre en tres candidaturas. El amargasaurio Eduardo Frei se quiere repetir el plato, granjéandose una nominación en una primaria penosa, donde José Antonio Gómez fue agarrado a chuchadas por el cretinosaurio Escalona (el que luego ninguneó a MEO como "Marquito"). Todo para que los dinosaurios se asegurasen su supervivencia en el período Jurásico, enquistados en el poder con uñas y dientes.
La Concertación falló en promover a una nueva generación de líderes, y su mecanismo de primarias fue un insulto no sólo a Gómez, sino al electorado chileno. Nos quieren vender un cacharro renovado como si fuese un 0 kilómetro. Por su parte, el Tatita Gagá de Arrate, el paleosaurio más longevo de los reptiles cretáceos, nos dice que Cuba es una democracia y que Evo Morales es un gran líder por proponer una constitución ferozmente resistida por un sector importante de su propio país (y ahora el auquénido se acabrona por tercera vez en el poder). Así como algunos creen que Cuba es una democracia, otros sostienen que el gobierno de Pinocher también fue una democracia. En este último grupito encontramos especies reptiles carnívoras que conforman la UDI y RN. Ambos en bloque han designado a dedo a un DC para así tener algún atisbo de oportunidades de optar a la presidencia.
Algo falta
La democracia chilena aún no llega a su punto de madurez. Para ello, es necesario que termine el período Jurásico. Los mismos que lograron con éxito la transición han fracasado en modernizar a Chile política y socialmente. "Chile cambió", es uno de los postulados de Marco. Creo que tiene toda la razón. Este es un país que necesita dar un paso adelante en la forma de auto-gobernarnos, para alinear nuestra política y sociedad con el paso adelante que nuestra "republiqueta" ha dado en lo económico. Si Chile quiere ser parte de la OECD, no puede tener una democracia tutelada, con un obsceno sistema binominal que subsidia a políticos incompetentes, ni podemos encarcelar a una mujer por interrumpir voluntariamente su embarazo. La empresa más grande de Chile debe seguir el camino de las sanitarias y privatizarse para recaudar más, ya que en manos del Estado está condenada a seguir siendo una de las empresas más ineficientes del mundo, y sólo sirve de botín de guerra para los aspirantes al poder. La transición ya se logró. Faltan más pasos hacia adelante: estamos estancados.
Si la transición terminó, es hora de terminar con el orden político de la transición. Frei, Piñera y Arrate son parte de la generación de la transición.
El señor Patricio Aylwin, quien encabezó el primero gobiero civil post-dictadura, hace una semana criticó a MEO por su juventud e inexperiencia. Lo calificó de "pretencioso" por querer aspirar a la presidencia a los 36 años. Y añadió lo siguiente:
"Creo que los jóvenes no pueden pretender empezar por
arriba, asumiendo los cargos más
altos".
MEO replicó a Aylwin diciendo que la edad no es lo importante. Pero la edad sí es importante. Claro que un diputado de 36 años, en un mundo ideal, no podría optar a la presidencia, ya que la primera magistratura es la coronación final de una extensa y brillante carrera política, a la cual sólo unos pocos podrían acceder dada la importancia y repercusión del cargo. Pero no hay ningún político que promueva las reformas que mencionamos más arriba.
Señor Aylwin: usted tiene 90 años. En unos pocos años más usted va a estar muerto. Ninguno de sus amigos políticos va estar con nosotros dentro de la próxima década. No podemos seguir gobernados por el sistema que heredamos de ustedes, porque ya no nos sirve: ya no estamos en transición. "El mercado es cruel", dijo usted. Se equivoca. El mercado nunca ha sido cruel. Lo que es cruel es la miseria de ver la marginalidad y la indigencia, la extrema pobreza, en Chile y el mundo. El mercado nos permite generar riqueza. Usted señor Aylwin jamás ha creado un puesto de trabajo, usted ha vivido de la política, por eso usted no cacha. Y como usted no cacha una, y es ídolo fósil, es que a los de su generación ya no le damos bola.
Amigos, no podemos seguir obedeciéndole a los dinosaurios, que no han propuesto ninguna reforma profunda. Porque el clima ya cambió, el Jurásico está llegando a su fin, la dictadura es parte del pasado, y necesitamos una nueva forma de organizarnos en Chile. Por eso, vamos a votar por Marco.
Pero seamos realistas. Si Marco no pasa a la segunda vuelta, en este sitio no haremos aspavientos y simplemente votaremos por Sebastián Piñera.
El billonario no es un Udibán. Piñera es un conservador moderado. Sin la UDI, de seguro estaría a favor del matrimonio homosexual. Votó por el No en 1988. Tira más para la DC que para la UDI (aunque al final son la misma mierda, pero en fin). Piñera tendrá un Congreso opositor que lo moderará. Con el hombre de negocios esperamos crecimiento económico, aunque seguirá la ardua lucha por liberar la sociedad del atavismo católico-romano que propugnan los aliados de Piñera, muchos de ellos ya repartiéndose las carteras de gobierno, y algunos son ultras. Pero ya estamos acostumbrados a ello, y ha sido lo mismo con la Concertación, y sería lo mismo con Frei.
Votar por el ex presidente sería premiar a la Concertación por su falta de criterio. No obstante, creo que Frei es un hombre honesto, y que de volver a sentarse en el sillón presidencial actuaría enérgicamente contra la corrupción incubada en estos años. Pero estamos en el continente del realismo mágico y los personalismos populistas son como los zombies del video Thriller de Michael Jackson, que salen de sus tumbas y nos persiguen. No queremos personalismos, ni repetidas de plato. Nuestro blog no va a sentar un mal precedente. Nuestra opción es clara: Frei no.
Así que en un escenario Frei-Piñera en el balotaje, nuestro voto iría al billonario. Y como dijo Hermógenes Pérez de Arce: "no me hagan votar por Sebastián".
Así que ya saben. Si quieren a Piñera, voten por Piñera. Si no lo quieren, entonces consideren la recomendación de Chile Liberal y voten por MEO el próximo domingo.
(Con este artículo nuestro blog cierra su ciclo previo a las elecciones. Nuestra próxima entrega será posterior a los resultados de la elección)


