miércoles, 28 de octubre de 2009

Homosexuales y motocicletas

Mientras aún esperamos que el candidato Sebastián Piñera se manifieste a favor de regularizar la indigna situación de los abortos ilegales y así mitigar su trágico saldo de mujeres muertas o perseguidas por la justicia, es bueno seguir, en otro frente, profundizando sobre la necesidad de terminar con la discriminiación hacia nuestros amigos gays. Más aún cuando se trata del matrimonio. La siguiente es una columna de opinión del destacado filósofo de la Universidad de Princeton, el australiano Peter Singer. Además, uno de los principales cultores del utilitarismo, y gran contribuyente al marco teórico de nuestro sitio.

El texto ha sido faciltado por Catalina, amiga de este sitio. Lo reproducimos acá para su difusión y discusión.

Homosexuales y motocicletas
Por Peter Singer



En años recientes, los Países Bajos, Bélgica, Canadá y España han reconocido los matrimonios entre personas del mismo sexo. Varios otros países reconocen las uniones civiles con un efecto legal similar. Un número aún mayor de países cuenta con leyes contra la discriminación basadas en la orientación sexual de las personas, en áreas tales como la vivienda y el empleo. Sin embargo, en la mayor democracia del mundo, la India, el sexo entre dos hombres sigue siendo un delito que se castiga, conforme a la ley, con cadena perpetua.
Naturalmente, India no es la única nación que conserva castigos severos para la homosexualidad. En algunas naciones islámicas —Irán, Iraq, Arabia Saudita y Yemen, por ejemplo— la sodomía es un delito cuya pena máxima es la muerte. Pero el mantenimiento de semejantes leyes resulta más fácil de comprender en el caso de países que recogen enseñanzas religiosas en su legislación penal que en una democracia secular como la India.
Cualquiera que haya visitado la India y haya visto los esculpidos sexualmente explícitos en los templos, sabe que la tradición hindú tiene una actitud menos mojigata hacia el sexo que el cristianismo. La prohibición de la homosexualidad en la India se remonta hacia 1861, cuando los británicos dominaban el subcontinente e impusieron en él la moralidad victoriana. Resulta irónico que Gran Bretaña haya revocado hace ya tiempo su propia prohibición análoga.
Afortunadamente, en la India no se hace cumplir la prohibición de la sodomía. Pese a esto, ella constituye una base para realizar chantajes y acosos a homosexuales, y ha dificultado de gran manera la labor de grupos que imparten enseñanzas sobre el VIH y el Sida. Vikram Seth, autor de "Un buen partido" (A Suitable Boy), publicó recientemente una carta abierta al gobierno de la India pidiendo la revocación de la ley que convierte la homosexualidad en un delito. Muchos otros indios notables, incluido el premio nobel Amartya Sen, han apoyado esta carta. Actualmente, el tribunal supremo de Nueva Delhi tiene ante sí una objeción jurídica hacia la ley.
Durante la época en que fue promulgada la prohibición de la sodomía en India, John Stuart Mill estaba escribiendo su célebre ensayo "Sobre la libertad" (On Liberty), en el que formuló el siguiente principio: “…el único fin por el cual el poder puede ser ejercido legítimamente sobre cualquier miembro de una comunidad civilizada contra su voluntad, es el de impedir el daño a otros. Su propio bienestar, sea físico o moral, no es una justificación suficiente... Sobre sí mismo, su cuerpo y su mente, el individuo es soberano.
El principio de Mill no es aceptado universalmente. H.L.A. Hart, filósofo británico del derecho del siglo XX, propugnó una versión parcial de dicho principio. Mientras que Mill dice que el bienestar del individuo, “sea físico o moral”, no es “una justificación suficiente” para la intromisión estatal, Hart dice que el bienestar físico sí es suficiente justificación en el caso de aquellos individuos que son propensos a descuidar sus intereses propios, teniendo en cuenta que la intromisión hacia su libertad sea leve. Por ejemplo, el Estado puede obligarnos a llevar un cinturón de seguridad cuando conducimos un automóvil, o un casco cuando conducimos una motocicleta.
Pero Hart distinguió nítidamente semejante paternalismo jurídico del moralismo jurídico. Rechazó la prohibición por razones morales de acciones que no causen daños físicos. A su juicio, el Estado no puede tipificar la homosexualidad como un crimen con el argumento de que ella es inmoral.
El problema de esto último es que no es fácil ver por qué está justificado el paternalismo jurídico y no lo está el moralismo jurídico. Los defensores de esta distinción afirman a menudo que el Estado debe adoptar una posición neutral entre ideales morales distintos, pero ¿es esa neutralidad realmente posible? Si yo fuera un defensor del moralismo jurídico, sostendría que, al fin y al cabo, constituye un juicio moral —aunque ampliamente compartido— el de que el valor de conducir mi motocicleta con el pelo suelto es mayor que el riesgo de sufrir heridas en la cabeza si me accidento.
La objeción más sólida para prohibir la homosexualidad es la de negar su afirmación fundamental: que las relaciones sexuales con mutuo consentimiento entre personas del mismo sexo son inmorales. A veces se afirma que la homosexualidad es “antinatural” e incluso una “perversión de nuestra capacidad sexual”, la cual supuestamente existe con el propósito de la reproducción. Pero podríamos decir igualmente que utilizar edulcorantes artificiales “pervierte nuestro sentido del gusto”, el cual existe para que advirtamos la comida nutritiva. Deberíamos tener cuidado al equiparar lo “natural” con lo “bueno”.
¿Acaso el hecho de que las relaciones homosexuales estén imposibilitadas para la reproducción las vuelve a éstas inmorales? Sería ese un argumento particularmente insólito para prohibir la sodomía en un país densamente poblado como la India, que fomenta la contracepción y la esterilización. Si una forma de actividad sexual da satisfacción a quienes la practican, y no hace daño a ninguna de las partes, ¿qué puede tener de inmoral?
El problema subyacente a la prohibición de las relaciones homosexuales no es, entonces, que el Estado utilice la ley para imponer una moralidad privada. El problema es que la ley se base en la errónea concepción de que la homosexualidad es inmoral.

25 comentarios:

SergioA dijo...

¿Es el homosexualismo contrario a la moral?


Un dato:

En 2007 la diputada María Antonieta Saá, ingresó al Congreso un proyecto de ley que buscaba derogar el artículo 373 del Código Penal, referido a las ofensas a la moral y las buenas costumbres.
La iniciativa fue impulsada por el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual y la Federación Chilena de la Diversidad Sexual.

Chile Liberal dijo...

@SergioA: Contesto a tu pregunta con otra pregunta, extraída del artículo de Peter Singer:

"Si una forma de actividad sexual da satisfacción a quienes la practican, y no hace daño a ninguna de las partes, ¿qué puede tener de inmoral?"

Mi opinión es que la homosexualidad sí es moral, porque hace feliz a quienes la practican.

Ignacio Burges dijo...

SergioA se parece al obispo Tagle que excomulgaba a las mujeres que usaban bikini, sergioA se sentiria feliz en Iran o Arabia Saudita.

Carlos dijo...

Todo bien, pero me perdì la parte de las motocicletas

SergioA dijo...

Chile Liberal:

Si los homosexuales no quieren que la ley resguarde la moral, es porque están en conflicto con la moral.
Eso es un hecho.

Ignacio Burges dijo...

La moral es relativa SergioA,no esta descrita en el tipo penal(por lo tanto no es aplicable) de cual moral me hablas, de la de integristas como tu?

Chile Liberal dijo...

@Carlos: sobre las motocicletas, lo que Peter Singer hace, primero, es recordarnos el "principio del daño" ("harm principle") de JS Mill: la única instancia en que el gobierno puede actuar contra la voluntad del individuo es para evitar que dañe a terceros; ni siquiera el propio bienestar es suficiente para que actúe el gobierno.

Pero luego, Singer nos recuerda que Hart enmienda dicho principio y sí propone actuar contra la voluntad de un individuo para evitar que se dañe físicamente. Por ejemplo, el gobierno nos puede obligar a usar casco cuando andamos en moto, con el objetivo de evitar la muerte de un individuo por daño a la cabeza en caso de accidente. Acá hay un riesgo de "daño físico" evidente para el individuo. Por el mismo motivo, el gobierno nos puede obligar a usar cinturón de seguridad, incluso contra nuestra voluntad, e incluso aplicándonos multas si no lo hacemos.

Con lo anterior, se busca resguardar el bienestar físico de la persona. Incluso busca evitar la muerte del individuo.

Pero Singer destaca que el gobierno no puede obligarnos a usar casco cuando andamos en moto simplemente porque el gobierno considera "inmoral" andar con el pelo suelto (gran ironía hacia los fanáticos del islam).

Si el gobierno cree que es inmoral el pelo suelto, y por eso nos obliga a usar casco, acá ya no resguarda el bienestar físico del individuo. Cae en el moralismo.

Singer traza un paralelismo entre el pelo suelto y la homosexualidad.
Si el gobierno prohíbe la homosexualidad, a pesar que ésta es de libre y mutuo acuerdo y no daña a terceros, entonces su prohibición ya no resguarda el bienestar físico ni la seguridad de nadie, simplemente es una ley moralista.

La función del gobierno no es resguardar la moral, sino preservar la seguridad de los individuos en sociedad. Por eso es legítimo multarnos por no usar cinturón de seguridad o casco, y no es legítimo castigar a un homosexual.

@SergioA: con mi párrafo anterior contesto a tu pregunta.

Además, la moral es inherente al ser humano. Es imposible encargar al gobierno que la resguarde. No es tarea del gobierno resguardar la moral.

jose miguel villouta dijo...

en mi grupo de amigos nadie conoce a Ayn Rand. He tratado de buscar sus libros para regalarlos y nadie sabe que existe.

El objetivismo no cambió mi manera de ver la vida, sino que verbalizó lo que pensaba.

Encontrar este blog y a compatriotas que piensan como yo me hizo muy feliz.

SergioA dijo...

"No es tarea del gobierno resguardar la moral"

Es tarea del gobierno cumplir y hacer cumplir la ley. Y la ley protege la moral y las buenas costumbres.

Me pregunto si has dimensionado las consecuencias de despenalizar las faltas a la moral.

Ignacio Buerges dijo...

SergioA desde su aparente "sapiencia" juridica, nos podria espicificar que significa , con detalle el termino "moral y buenas costumbres".

socióblogo dijo...

SergioA dijo:
"Si los homosexuales están en conflicto con la ley porque resguarda lo que yo concibo como moral, es porque están en conflicto con lo que yo concibo como moral."

Bueno, al menos SergioA tiene toda la razón esta vez.

SergioA dijo...

socióblogo:

estás tomando las mañas de Carlos, lo que acabas de hacer se llama "falacia del hombre de paja"

socióblogo dijo...

SergioA: Y la tuya se llama petición de principios. Al menos mi falacia era irónica, tú lo haces en serio.

jose miguel villouta dijo...

sergio. cada persona tiene que buscar felicidad siendo libre y a travez de los principios morales que le dicta su propia razón. no de edictos morales metafisicos o dictados por una mayoría. es por eso que tu discusión sobre "la moral" se siente tan fuera del tiesto -por lo menos en un blog liberal.
tu discusión o es un chiste o parte de una base muy mal informada respecto de lo que es ser liberal. es como darle margaritas a los cerdos. o hablar de individualismo con un tipo que lo entiende sólo visto como parte del colectivismo. muy rara tu forma de pensar.

SergioA dijo...

socióblogo:

Dije que el homosexualismo está en conflicto con la moral y puse por evidencia un proyecto impulsado por organizaciones homosexuales. No hay falacia.


JMV:

"cada persona tiene que buscar felicidad siendo libre"

El eudemonismo es una posición filosófica entre muchas, tu afirmación no es válida para cada persona.

"y a travez de los principios morales que le dicta su propia razón"

La moral no es algo personal, es el conjunto de costumbres de un grupo o sociedad, y no está dictada por la razón. Se establece a través del tiempo, donde las conductas exitosas se van imponiendo sobre las que no lo son. Ensayo y error.
Por si te interesa, de moral ya discutimos aquí.

"tu discusión sobre "la moral" se siente tan fuera del tiesto -por lo menos en un blog liberal"

No he visto en el blog pretenciones estéticas de que los comentarios "combinen" con las entradas. Aquí se discute.

"muy rara tu forma de pensar"

¡!
Debes reconocer que mi forma de pensar es más común que la tuya.

socióblogo dijo...

SergioA: para aceptar tu conclusión habría que concederte que ley y moral son lo mismo. Eso es una petición de principio.

Ignacio Burges dijo...

"La moral no es algo personal, es el conjunto de costumbres de un grupo o sociedad, y no está dictada por la razón. Se establece a través del tiempo, donde las conductas exitosas se van imponiendo sobre las que no lo son. Ensayo y error."

Bueno a traves del tiemp el desarrollo intelectual, cultural y politico ha establecido que la homosexualidad no es inmoral, excepto en paises donde que no son ningun ejemplo como Iran.

Ignacio Burges dijo...

Ley y moral no son lo mismo,cualquier alumno de primero de derecho lo sabe, bueno SergioA no.

Ignacio Burges dijo...

SergioA , a proposito de la penalizacion de las ofensas a la "moral y las buenas costumbres, sabes lo que es un tipo penal y como tiene que ser la descripcion de la conducta punible?

Chile Liberal dijo...

@José Miguel Villouta: bienvenido. Acá tratamos de cultivar una corriente liberal afín a las ideas de Ayn Rand. Desde luego, la discusión es abierta, especialmente con los "duros de mollera".

@SergioA: vie oct 30, 01:49:00 AM, ¿debe el gobierno hacerse cargo de resguardar la moral mediante las leyes?

Asignar al gobierno el papel de guardián de la moral, y esperar que lo logre, es como asignarle al gobierno el papel de controlar el clima, y mañana el gobierno decreta la prohibición de temporales, la supresión de tsunamis, y el más estricto castigo a las sequías. Luego, el gobierno podrá ser capaz entonces de todo, como abolir por ley la pobreza, hasta decretar un salario mínimo (bah, esto ya lo hace).

La moral no la puede resgiardar el gobierno. Esto es porque las leyes no guardan relación con la moral.

En el siglo XIX, durante la Inglaterra Victoriana, era perfectamente legal que el marido golpease a su mujer con una vara no más gruesa que un pulgar. Hoy es ilegal golpear de cualquier forma a una mujer.

Las leyes no se hacen, se descubren. Justamente lo que este sitio hoy propone es que la homosexualidad es un comportamiento que observamos y que mucha gente lo practica. Por ello, la ley debe actualizarse para responder a los nuevos parámetros morales.

Pero así todo, la ley no puede establercer la moral. Del mismo modo que la ley, como explica Singer, no puede prohibir comportamientos morales, sino limitarse a la importante tarea de evitar el daño y los perjuicios que unos pueden causar a otros.

Teniendo en consideración que Dinamarca, Holanda, Inglaterra, Francia y muchos países ya han acogido en sus ordenamientos legales la institucionalización de las parejas del mismo sexo, vemos que se ha producido un cambio en el zeitgeist moral, y por lo mismo, la ley debe reformarse. Y no para dictar moral, sino para recoger las costumbres morales que se observan.

Incluso las propias enmiendas a una ley deben llevarse a cabo mediante un debate y una discusión pública, y no por meras resoluciones judiciales. Así al menos ocurre en sociedades civilizadas. Por eso es importante para nuestro blog el poner el matrimonio homosexual en el temario.

Mario Abbagliati dijo...

Carlos,

¿Realmente piensas que la Ley se descubre en Francia?

SergioA dijo...

@Carlos

"Asignar al gobierno el papel de guardián de la moral, y esperar que lo logre, es como asignarle al gobierno el papel de controlar el clima"

El clima -igual que la moral- no es personal, por ello, el día que pueda controlarse se necesitará una autoridad que lo regule.

"La moral no la puede resgiardar el gobierno. Esto es porque las leyes no guardan relación con la moral"

No solamente puede resguardarla, lo hace. Y lo ha hecho siempre.

"como explica Singer, no puede prohibir comportamientos morales, sino limitarse a la importante tarea de evitar el daño y los perjuicios que unos pueden causar a otros"

Los perjuicios que unos pueden causar a otros incluyen los daños morales.
No está demás recordar que Peter Singer (con esa misma cabeza) justifica la zoofilia y el infanticidio.

"Teniendo en consideración que Dinamarca, Holanda, Inglaterra, Francia y muchos países ya han acogido en sus ordenamientos legales la institucionalización de las parejas del mismo sexo, vemos que se ha producido un cambio en el zeitgeist moral, y por lo mismo, la ley debe reformarse"

Cambiar la ley chilena porque en otro país cambian las costumbres no tiene sentido. Menos cuando observamos que esos cambios de costumbres conducen al envejecimiento y disminución de su población, y al reemplazo de esa población por otra. Europa ya tiene asignado su próximo nombre: Eurabia.
Si no podemos evitar ser copiones, copiemos costumbres exitosas.

"Y no para dictar moral, sino para recoger las costumbres morales que se observan"

Primero dijiste que las leyes no guardan relación con la moral y ahora dices que deben recoger las costumbres. Eso es un avance, felicitaciones.

Chile Liberal dijo...

@SergioA: ¿el clima no es personal? A los ingleses les encanta viajar a lugares soleados, producto de su clima excesivamente lluvioso. Una de mis primas, antofagastina, me dice que le encataría vivir en Escocia, en parte por su clima lluvioso y sus colinas verdes. Hay gente que prefiere el clima tropical. Otros, como yo, el clima mediterráneo. Algo muy similar con la moral.

¿Daño moral? Muy difícil hablar de daño moral. Cualquiera puede alegar daño moral. A mí el cura Hasbún me produce "daño moral", pero no por eso le prohibiría su espacio en la TV. A no ser que no entienda a qué te refieras con el "daño moral".

En cuanto a "Eurabia", te recomiendo escuchar menos al Frente Nacional Francés, al Partido Nacional Británico, o a los nazis que aún quedan en Alemania y Austria. Eurabia sólo existe en la mente de los xenófobos, y de quienes insisten en lo que ya no ocurre: que todos los países noreuropeos continúan firmes hacia la tasa de reposición.


No, no he dicho que las leyes establecen la moral. El Apartheid era legal, y fue un asco. El Muro de Berlín era legal. En todo caso, es común error creer que la ley es la moral. Toda ley es moral. Ley = lo bueno.

Es como el caso del canidato de la UDI que quiere deportar a los peruanos porque así lo dicta la ley. Este es un caso típico de querer cumplir la ley porque es ley. Lo lógico en este caso es regularizar a los ilegales.

Lo mismo con las leyes sobre las uniones civiles. Piñera destacó que 2 millones de personas conviven. La ley por tanto debe recoger esta nueva costumbre.

Ahora observamos muchos homosexuales viviendo en pareja. La ley también debe recoger esta costumbre.

Mario Abbagliati dijo...

Tonteras selectas de un "contribuyente al marco teórico" de Chile Liberal.

http://www.project-syndicate.org/commentary/psinger49

In that tradition, the economist Milton Friedman wrote, in his 1962 book “Capitalism and Freedom”: “there is one and only one social responsibility of business – to use its resources and engage in activities designed to increase its profits so long as it stays within the rules of the game, which is to say, engages in open and free competition without deception or fraud.” For the true believers in this creed, the suggestion that the manager of a business should strive for anything except maximizing value for shareholders is heresy.

But, while the global financial crisis did reveal fraud on a massive scale, the underlying cause of the crisis was not fraud but the failure of the market to knit together the self-interest of those who sold and resold sub-prime mortgages with the interests of the investors in financial institutions that bought them. The fact that an even larger catastrophe would have resulted had governments not been willing to draw on taxpayer funds to bail out the banks was an additional blow to those who have told us to trust the unregulated market.


__________

http://www.project-syndicate.org/commentary/psinger54

What we are doing to our planet, to our children and grandchildren, and to the poor, by our heedless production of greenhouse gases, is one of the great moral wrongs of our age. On October 24, you can stand up against this injustice.

The need to cut greenhouse gases has become increasingly clear as predictions of global warming – denounced as “alarmist” when they were first made just a few years ago – have repeatedly turned out to have been too conservative. We are approaching a point of no return, at which feedback loops will kick in and continue to warm the planet, no matter what we do.

One day your grandchildren will ask you: what did you do to meet the greatest moral challenge of your time?

Chile Liberal dijo...

@Mario: en cuanto al cambio global, Singer no hace otra cosa sino decir lo que todos sabemos: la acción del ser humano ha afectado el clima del planeta. Sólo los conservadores niegan este hecho.

En cuanto a la crisis financiera, los mercados se regulan solos, nadie está negándolo. La corrección del mercado habría generado una crisis social enorme, similar a la de 1929, cuando la Gran Depresión arrojó cifras de desempleo por sobre el 20%. Las imágenes de miles de desempleados haciendo fila para recibir un plato de sopa en Nueva York permanecen en el inconsciente colectivo. La acción coordinada de los gobuernos ha logrado que en EEUU y Europa el desempleo llegue a la mitad que en los años de la Gran Depresión.

Lo anterior lo he explicado tantas veces que la porfía en no entenderlo o demuestra ceguera o ignorancia (prefiero creer lo primero, no lo segundo).

Los gobernantes podrían haber dicho: "dejemos que el mercado se regule solo". Se habría regulado solo. Pero la pregunta es, ¿a qué costo?

Así todo, Peter Singer acierta en el extracto que publicas, donde culpa un "the failure of the market to knit together the self-interest of those who sold and resold sub-prime mortgages with the interests of the investors in financial institutions that bought them". El accionar humano, en busca del propio interés, muchas veces termina por hacerse daño a sí mismo.

La ambición humana creo que en varias oportunidades termina por obnubilar la razón y comienza el comportamiento irracional. De ahi estamos a unos pocos segundos de que la ambición rompa el saco, de que matemos la gallina de los huevos de oro, etc.

Mi objeción, o precisión, a lo que plantea Singer es que todos los inversionisas se decidieron por el principio de ser "too big to fail", como ocurrió con Freddie & Fannie, entre otros, que simplemente optaron por no asumir sus faltas y siguieron creciendo para que el gobierno los rescatase (esto se conoce como "riesgo moral"). Más aún, cabe plantearse ¿qué estaban haciendo los reguladores financieros mientras los financistas hacían de las suyas?

La diferencia está en que yo al mercado no le asigno cualidades místicas o mágicas. Menos aún he planteado la supresión de los gobiernos. Creo que las regulaciones y las reglas son necesarias, como en todo. El origen de estas reglas es lo que debe preocuparnos, y hasta qué punto son factibles. Un tema interesante que planeta Alan Greenspan en su libro es que las actividades financieras son tan vastas y de complejidad inabarcable, que el regulador siempre será burlado por el financista, y que muchas veces la regulación es inútil.

Agradezco el comentario y otorgo el derecho a réplica, pero en este hilo también agradecería que nos ciñésemos al tema en cuestión, que es la homosexualidad.