domingo, 8 de julio de 2007

Hablamos en nombre de la Tierra

Come on mutherfuckers! exclamó la cantante libertaria Madonna anoche en la catedral del fútbol, Wembley. Tanta influencia ha ejercido el rock inglés en ella que la Provocadora más grande del mundo apareció guitarra en mano y rockeó al mundo entero. El público estalló y la ovacionó. Como dijo el prominente ateo y comediante inglés, Ricky Gervais (The Office), "si esto no logra crear conciencia, ¿quién podrá?".

El show fue un éxito y los fanáticos del rock nos deleitamos no sólo con la música, que no decepcionó, sino con el mensaje de fondo: crear conciencia. Y Chile Liberal aprovecha de destacar un hecho curioso. Muchos creen (erróneamente, como Hernán Buchi) que el mundo colapsará si actuamos contra el calentamiento global. El costo es de apenas 0,1% del GDP mundial. En EEUU, WalMart decidió que en vez de refrigerar sus inmensos locales para mantener productos fríos, era mejor aislar los pasillos de refrigeradores, y así ahorrar en su cuenta eléctrica, de paso, consume menos energía la empresa más grande del planeta. En vez de gastar en iluminación, era mejor abrir tragaluces. Más ahorro. Es decir, no hay que sacrificar nada. Si eliminamos los impuestos a actividades productivas y aplicamos esos mismos impuestos a quienes contaminan, veremos como los mecanismos de mercado actuarán a favor de un planeta limpio. Si fijamos un tope a la emisión de CO2 y dejamos que los mercados del primer mundo cooperen con el resto para avanzar hacia tecnologías limpias mediante el sistema de intercambio de permisos de emisión, comprobaremos que el problema es fácil de solucionar. Así también lo esbozó en Chile el ex candidato presidencial Sebastián Piñera.

Se culpa a Al Gore de promover el pánico. Anoche no hubo pánico alguno mientras escuchábamos a
Metallica o el impresionante show de Foo Fighters. El rock salvará al mundo, no los Conservadores. Vean cómo están amurrados y amargados, como siempre.

Gran Bretaña es un ejemplo a seguir: su objetivo es reducir un 60% las emisiones. Por algo, montó anoche el mejor show de todos. Cuando antes surgía algún tema relacionado con la ecología, era de rigor ir a consultar la opinión de los Liberal Democrats. Hoy, existe total consenso en la sociedad británica sobre la importancia de actuar pronto, ahora. Conservadores y Laboristas sacar a relucir sus credenciales verdes. El electorado toma conciencia y exige a los mercados productos limpios. Así, desde los individuos, comenzaremos a limpiar el planeta.

El final de la transmisión de la BBC culminó con un clip que mostraba la frase inmortal del maestro Carl Sagan: Hablamos en nombre de la Tierra. (Párrafo final del libro "Cosmos")

Otros que encendieron Wembley fueron los ya legendarios Beastie Boys, quien elegantemente vestidos desataron la locura sobre el escenario.

Amigos, fue un show inolvidable. Con gente como nosotros, el futuro de la humanidad está asegurado, porque somos gente alegre, sin prejuicios, sin complejos, porque creemos en el progreso y porque defendemos la causa de nuestro planeta. Un saludo a Al Gore, el verdadero presidente de EEUU, y líder mundial de la causa ambientalista.

Cuando la DJ Edith Bowman le pregunta a los Beastie Boys quién los invitó al show, si acaso Al Gore los llamó directamente, Mike D dijo "No, fue Bush." Los dejo con la bestialidad de los activistas neoyorquinos más famosos del mundo.

martes, 3 de julio de 2007

Importaciones de Argentina: Poteccionistas al ataque

El sinsentido de los industriales chilenos que pretende encarecer las importaciones desde Argentina puede llevarnos a otro conflicto con un país vecino, práctica usual para la Concertación de Partidos por la Cleptocracia (hemos vivido conflictos con Perú y Bolivia).

Chile, gracias a la Concertación y la Derecha Latifundista (UDI, Lavín, etc), ya comete el error de aplicar sobretasas arancelarias a los lácteos (23%) y la harina de trigo (31,1%) provenientes de "allende los Andes". Incluso, se alegran de ello. Es decir, cada chileno debe gastar más por comprar leche y pan "nacionales" en vez de ahorrar dinero comprando productos a quien los ofrezca a menor costo. ¿La excusa? Proteger a la industria nacional, como si acaso el objetivo de la economía fuese producir trabajos y no economizar.

Vemos en
Piden barrera comercial con Argentina que las importaciones de plásticos han aumentado en dos años un 68%. Esto es lógico: es más barato producir plástico argentino que chileno ya que ellos tienen ventajas comparativas. En vez de aprovechar los beneficios de adquirir productos a menor precio, se hace un llamado al intervencionismo.

Lo que un defensor del libre mercado no entiende es por qué o un gobierno puede artificialmente encarecer los productos. Mucho más conveniente para el país sería evitar el despilfarro de dinero que implica encarecer nuestra producción nacional con aranceles injustificables. Mucho más práctico sería aprovechar esta oportunidad y comprar los baratos productos argentinos para desarrollar una industria nacional que, paradójicamente, podría industrializar el uso de estas materias y venderlas al vecino país. Todos ganaríamos.

El caso de los lácteos es un abuso. Muchas familias se beneficiarían adquiriendo yoghurt o leche trasandina, ya que permitiría ahorrar en el presupuesto familiar. Pero los latifundistas son más poderosos que el sentido común.

Lo mismo ocurre con la harina. Si importásemos la baratísima materia prima desde Argentina, reduciríamos el costo del pan. Como sabemos, éste es la esencia de la dieta del chileno. El ahorro sería notable. Los recursos ahorrados se destinarían a otros productos y generarían demanda en sectores que serían mucho más productivos.

Durante el siglo XIX, en Inglaterra se vivió una situación similar. Los grandes latifundistas encarecían la importación de trigo para defender su industria local, mediante la infame ley proteccionista
Corn Laws. Para repeler semejante brutalidad, se fundó el Partido Liberal y un pequeño periódico llamado The Economist. Inglaterra era el primer país que aprendía las bondades del libre comercio, y se convertiría en el país más rico del mundo.

Nuestro Chile y nuestra América Latina sigue empantanada en los vicios de la intervención y el proteccionismo, mientras organizaciones pusilánimes e inútiles como el Mercosur brillan por su ineficiencia. Los únicos perjudicados: los más pobres. Y en Chile, son muchos.

Porque somos libres para comprar a quien nos ofrezca productos más baratos, Chile Liberal manifiesta su más enérgico rechazo al proteccionismo.