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miércoles, 11 de mayo de 2011

Por qué Chile Liberal está a favor de HidroAysén

El progreso y el respeto al medio ambiente son compatibles, como lo demuestran las centrales hidroeléctricas de HidroAysén
La opinión pública abraza la adoración por la naturaleza y el ecologismo new-age con una improbable mezcla de ingenuidad e ignorancia, que vuelve a sus citadinos adeptos los más llorosos nostáligicos de la idílica vida silvestre, quienes —desde la comodidad de sus temperados hogares, viendo la enorme pantalla de TV y disfrutando de todos los adelantos tecnológicos—, rechazan con afectación snob cualquier intento por dominar las fuerzas de la naturaleza.

El vacío que dejó la religión se ha reemplazado no por el conocimiento y la filosofía sino por una idea igualmente absurda: la madre natura (pacha-mama, etc) está en su trono para que seamos sus súbditos e idolatradores, ya que de otro modo, sufriremos de su ira: antropomofizar la naturaleza es una de las más antiguas perturbaciones de la mente, que ha acompañado al Homo sapiens desde las cavernas, cuando se adoraba al sol y se rogaba por la lluvia. La diferencia entre una sociedad primitiva y una moderna es que la primera se deja dominar por el entorno, mientras la segunda inventa las matemáticas, cronometriza las estaciones del año y las órbitras terrestres y finalmente logra torcerle el brazo a la naturaleza.

Digamos que volver a las cavernas no es opción. Chile, ad portas de convertirse en nación desarrollada, no puede darse el lujo de sacrificar su abastecimiento energético por sucumbir al ecologismo new-age, más propio de naciones posmodernas que de países emergentes. Debemos entender que el proyecto HidroAysén proveerá enormes recursos energéticos a partir de un daño ambiental bastante menor. Países como Nueva Zelandia, Finlandia, Canadá o Noruega han logrado optimizar sus recursos naturales y minimizar el impacto ambiental negativo. Es éste nuestro desafío, unirnos a ellos, y no guardar nuestros recursos como adorno para ir de trekking.

Veamos las cifras: apenas un 0,05% de la superficie de la Región de Aysén será intervenida, lo que difícilmente puede constituir la devastación de Patagonia. Gracias a este megaproyecto Chile dará un paso firme hacia su independencia energética ya que se reduce de un 23% actual a un 9% la variabilidad de reservas hidroeléctricas del SIC. Incluso podríamos pasar de estar a merced de las veleidades de nuestros vecinos a ser exportadores de energía, lo que nos reportaría capitales para reinvertir y afianzar la posición de Chile en el continente.

Mientras tanto, en paralelo, debiésemos seriamente unirnos a los esfuerzos internacionales por descubrir los secretos de la fusión nuclear, que potencialmente puede proveer una fuente eterna de energía sin generar emisión alguna. Al respecto ya está en marcha el Joint European Torus (JET) de gran interés y que aún necesita más recursos.

El único tema válido es lograr que Chile se beneficie al máximo de HidroAysén. Si bien es imposible que nos perjudique la entrada de capitales e inversiones que producen energía para consumo interno, lo relevante es que nuestros intereses sean velados por una institucionlidad justa. Pero esto es una tema distinto al grito de "Patagonia sin represas", a lo cual Chile Liberal se opone ya que considera necesario dominar la naturaleza, no someterse a ella: "Non serviam", como sentenció Vicente Huidobro.

Insistimos que no hay nada místico en el orden ecológico sino una secuencia de meros accidentes ecológicos y biológicos que debemos aprovechar a nuestro favor. Las "tierras vírgenes" del sur de Chile no significan nada: la virginidad no tiene nada de encomiable. Por eso, la cuestión de fondo es determinar si los recursos que genera serán debidamente aprovechados por Chile, y no que estemos regalando recursos a cambio de migajas. Muy lindo puede ser el paisaje patagónico o las Torres del Paine, pero nosotros no los construimos. Mucho más valiosas de un punto de vista humano eran las Torres Gemelas, llevadas a cabo mediante el esfuerzo y el ingenio del hombre, y destruidas por quienes detestan el progreso de Occidente.

Lamentablemente, la pasión visceral y la emoción se apoderaron del discurso en contra de HidroAysén, llegando a la estupidez de mostrarnos las Torres del Paine con tendidos de alta tensión (ver foto arriba), a pesar que el Parque Nacional está a más de 400 kms de distancia, ¿para qué mienten?

Finalmente, hay una metáfora extraordinaria en la novela Solar del aclamado autor británico Ian McEwan: un hombre en la selva lluviosa está a punto de morir de sed por no tener agua fresca que beber, ¿por qué no abre la boca al cielo para beber agua de lluvia? Es abismante que no comprendamos cómo funcionan los photovoltaics, que en el fondo son el mecanismo que utiliza el planeta para convertir la luz solar en energía. Ésta es otra fuente inagotable que exige investigación y la única forma de lograrlo es haciendo que la adicción a los combustibles fósiles sea menos rentable que las alternativas limpias e inagotables, y para eso, la combustión de fósiles debe reflejar las externalidaddes que produce: nuestro sitio ya ha propuesto un impuesto al carbono.

Pero esto es otro tema. Mientras avanzamos hacia el gran esquema, necesitamos energía a corto plazo. Las hidroeléctricas nos permiten obtenerla a un riesgo mucho menor que las plantas nucleares. Y si se construyen en lugares remotos, inhóspitos y poco aptos para la vida humana como la Patagonia, no veo el sustento racional detrás de las protestas callejeras.

En una democracia la ciudadanía tiene pleno derecho a expresar su oposición, y las manifestaciones masivas se han llevado a cabo en todo el país. Bien por ellos. En una democracia también se cumplen las leyes y se respeta la institucionalidad. El organismo pertiente que debía dirimir sobre este proyecto, la Comisión de Evaluación Ambiente, se ha pronunciado con once votos a favor y una abstención. Súmenle el voto a favor del blog Chile Liberal también.

domingo, 20 de abril de 2008

Agflación: crónica de una crisis anunciada

Vimos por nuestros televisores, quizás mientras plácidamente tomábamos onces (cena), disturbios en Haití. La causa fue el aumento de precios de los alimentos. Hubo demostraciones similares en México por el precio de las tortillas. Conflictos han estallado hoy en Egipto por el precio del pan (ver video), y el precio del arroz ha golpeado a Filipinas, Bangladesh, China, e India. En éste último país es el principal problema económico por el impacto sobre la inflación. En Viet-Nam el gobierno ha restringido la exportación de arroz (principal alimento del mundo), lo que muestra el problema que tenemos por delante: las distorsiones de los gobiernos empeorarán el problema. En Chile el kilo de pan a $1.000 ya no es una locura. Quizás pronto el tomar onces será un problema serio para los más pobres, como en los viejos tiempos. Salvador Allende anunció que quedaba harina para tres días. Todos sabemos lo que ocurrió después de dicho anuncio. No es bueno ser alarmista pero estamos frente a un aviso de tsunami, y depende de la experiencia que la humanidad haya acumulado estos años para huir de las costas y evitar esta oleada de hambre que se avecina. No sólo Viet-Nam, sino que la UE y EEUU nos demuestran que no han aprendido nada sobre las distorsiones del gobierno a la economía. No olvidemos que cuando faltó pan también estalló la Revolución Francesa.



El origen del problema
Se define agflación como el aumento en el precio de los alimentos que se produce como resultado de un aumento de la demanda de productos de consumo humano (maíz, girasol, caña de azúcar, soya, colza, canola) y su uso como una alternativa en materia de combustibles (bio-combustibles, biodiesel). Las causas del problema son los siguientes:

- El crecimiento económico de China e India que demandan hoy más alimentos
- El precio del petróleo cada vez más cercano a los US $100 el barril
- La especulación financiera sobre el abastecimiento de alimentos
- Los incentivos (erróneos) a los biocombustibles que encarecen el suelo
- Inundaciones y sequías producto del cambio climático

Los últimos dos puntos se deben casi exclusivamente a los nefastos años de George Bush. Su sistemática negación del cambio climático, que le ha llevado a promover los biocombustibles, han surtido el efecto ya anticipado hace años. El petróleo no explotado en Iraq y la caótica situación en Venezuela y todo oriente medio podríamos evitarla si adoptásemos la energía nuclear. El florecimiento de las clases medias en China e India significan que cada vez más gente come más. Para producir un bistec de carne necesitamos espacio para las vacas y hectáreas de suelos para pastoreo. Si los indios y chinos deciden adoptar los mismos hábitos alimenticios que los norteamericanos, entonces el mundo se quedará sin alimentos.

Chile y sudamérica en general puede capitalizar este extraordinario momento si es que adoptan las tecnologías necesarias para optimizar la producción de alimentos. Sería bueno que Europa, especialmente el Reino Unido, olvidasen su estúpida superstición sobre los productos genéticamente modificados. Los eco-nazis también deberán abandonar los productos orgánicos, que son caros y no optimizan el uso de suelos.

En Egipto (ver video al principio) el gobierno debió emplear al ejército para producir y distribuir pan. El apoyo a la tecnología y cierta logística puede contar con intervención de los gobiernos. Pero lo principal es derribar las barreras y los subsidios que imponen absolutamente todos los gobiernos. Nadie se cree el cuento del tratado de "libre comercio" entre Chile y EEUU. El libre comercio no puede existir cuando se firman 10 mil páginas de normas. Viet-Nam y sus restricciones a la importación han mostrado el camino equivocado. Desgraciadamente, aún nadie ilumina el camino a seguir. Los eco-nazis sacarán la voz, pero tenemos que hacer oídos sordos: la tecnología nos va a salvar, siempre y cuando los gobiernos se replieguen. Los cristianos pueden orar para multiplicar los panes. Los socialistas deben pedirles a sus gobiernos que eliminen los impuestos a los combustibles y que ahora bajen el IVA, porque encarece los alimentos. En fin, todos debemos cooperar.

Si desde el fin de las dictaduras latinoamericanas hasta hoy hemos logrado un sistema educacional que estimule la tecnología y las ciencias deberíamos hoy estar aplicando los conocimientos y ganar dinero vendiendo alimentos. Pero sospecho que, al ver los incendios en Buenos Aires y la acusación a la ministra Provoste en Chile, los latinoamericanos no defraudamos: seguimos siendo estúpidos. Tecnología, educación, eliminación de impuestos y aranceles.... nadie ha prestado atención.

La tormenta perfecta
Países como España el 1992 y Grecia el 2004 han visto cambios radicales después de organizar Juegos Olímpicos. La situación en China ya se ha vuelto insostenible, y Beijing 2008 marcará el comienzo del fin. Añadamos la crisis de alimentos y estamos frente a un fenómeno que cambiará al mundo, porque alimentar a China libre (e India) será una tarea titánica.

Fue a mediados del siglo XIX en que los grandes terratenientes ingleses lograron impedir la importación de trigo a su país para mantener altos los precios. Aquella ridícula legislación se llamó Corn Laws (leer excelente artículo) y contó con el apoyo del Partido Conservador. Para luchar contra ello se fundó un panfleto llamado The Economist, que se alió con el Partido Liberal. Finalmente se impuso la razón por sobre los intereses de unos pocos. En Chile muchos siguen defendiendo los aranceles a la importación de granos y lácteos desde Argentina. Este blog ya ha argumentado en contra. Es urgente seguir derribando estos mitos proteccionistas porque se nos viene encima una crisis mundial. Hoy The Economist nos presenta un excelente especial sobre El Tsunami silencioso.

sábado, 9 de febrero de 2008

Dos detalles: transporte y energía

El gobierno debe solucionar las serias deficiencias en transporte (Transantiago) y en el abastecimiento energético para evitar un estancamiento económico: la solución es privatzar Transantiago y adoptar la energía nuclear

Transantiago, el sistema de transporte público de la capital chilena, estuvo condenado al fracaso desde que empezó a planificarse, simplemente porque sus gestores abandonaron los argumentos técnicos y se atendieron las ansias del megalómano ex presidente Ricardo Lagos, un hombre obsesionado con mejorar el deficente transporte de los santiaguinos para realzar su impronta. Se le bautizó el "Plan Estrella" y se anunció pomposamente que cambiaría para siempre la calidad de vida de los capitalinos: sí, para peor. El culpable fue la ambición política que obligó a lanzar apesuradamente el sistema antes de las elecciones, y luego, con la débil Bachelet en la presidencia, no se logró estructurar a tiempo un equipo capaz de enfrentar la magna tarea de "arreglar la carga en el camino", la política oficial del Transantiago, y de Chile y los chilenos.

Bachelet tardó demasiado en nombrar un ministro idóneo, lo que demuestra su incapacidad. Cortázar ha enmendado el rumbo, pero ha anunciado lo que Chile Liberal ya anunció cuando se puso en marcha el sistema, y es que el Transantiago tiene problemas de financiamiento. Para evitar la oleada de descontento que este blog anticipaba, se puso un paño frío de 290 millones de dólares, o sea, dinero robado a todos los chilenos para exaltar el la figura de Lagos Escobar. Hay gente que se negó o se niega a pagar la tarifa, lo que recrudece su financiamiento. Aumentar la tarifa actual de $380 pesos (0,60 €) haría desplomar la popularidad de Bachelet, y las protestas se volverían insostenibles, por lo mismo, es casi una política de estado. Cortázar ha anunciado que el Transantiago requiere US $40 millones mensuales en subsidios. La Oposición ha actuado correctamente al negarle más recursos al gobierno. Tal como vimos en un análisis anterior, la propia Concertación se ha desintegrado, ya que un ala del PPD se ha desprendido y se ha pasado a la Oposición (lo anunciamos junto a una desintegración de la DC que hja quedado manifiesta con la expulsión de Zaldívar). Es decir, el gobierno necesita más recursos, pero la Oposición debe negarlos. Estaba loco Lagos cuando pensó que su ególatra proyecto se autofinanciaría. El sistema debe privatizarse ahora ya, y dejar que las fuerzas del mercado regulen su funcionamiento. Quizás sería bueno recomendarle al gobierno eliminar el impuesto a los combustibles y bajar el IVA para que los pobres cuenten con recursos para pagar su transporte. Pero el socialismo es terco y no esto no ocurrirá.

En definitiva, las gravísimas fallas del transporte de Santiago sin duda repercuten en una menor calidad de vida y baja productividad, y todo gracias a la arrogancia de Lagos y la ineptitud de Bachelet (¿por qué tardó en apartar al ex ministro Espejo de su cargo?). O sea, culpa de la Concertación. De hecho, ellos admiten que es su peor política pública.

Energía, otro encargo de La Concerta

Como si fuese poco, el país sufre de un problema de desabastecimiento energético. Hay que entender por qué esto ha ocurrido. Muy fácil, porque a La Concerta, con Eduardito Carita-de-Moai Frei se le ocurrió importar gas natural del campeón mundial en inestabilidad económica y pentacampeón del Campeonato de Defaults, Argentina (cinco veces se han declarado en default). Los amigos argentinos invirtieron muy mal sus recursos y los administraron peor, hasta quedarse sin gas ellos. Michelle Bachelet fue con su sonrisa a pedirle a K que cumpliera sus acuerdos. Uno se pregunta si Bachelet es así de tonta, y sí, lo es.


El gráfico (ver a la izquierda) muestra el porcentaje de gas natural usado para generar electricidad. Noten que en 1995 Chile no dependía del gas natural, pero en el 2005 ya era una de las principales fuentes, y si sumamos las fuentes "hydro", nos damos cuenta que hay razones para preocuparse. La naturaleza y los políticos están en contra del desarrollo económico. No olvidar que la Oposición aplaudió a Carita de Moai cuando se firmó el acuerdo con Argentina: dos dólares por millón de unidades térmicas británicas (BTU). Si esto era ridículo o no, eso es otra cosa. Pero no olvidemos que la izquierda y la derecha unidas jamás serán vencidas.

Cuando Argentina se quedó sin gas en junio del 2006, sólo Bachelet pensó que Kirchner podría desabastecer a los suyos para que los chilenos tuviesen duchas calientes cada mañana. Argentina debió entonces comprar gas a Bolivia, país que tiene gas de sobra, salvo que significó un alza de 56% para Argentina, y por esto, debieron subirle el precio del gas a Chile en 35%. Bolivia proveyó el gas a Argentina con una claúsula en su contrato: ni un centímetro cúbico de gas boliviano a Chile. ¿Por qué Bolivia se niega a privatizar sus recursos y venderlos a Chile, y de paso, salir de la miseria? Respuesta: somos sudacas. En octubre del 2003, en Bolivia más de 70 personas murieron en una oleada de violencia que derrocó a Sánchez de Lozada y así impidier on que el pobrísimo país altiplánico ganase dinero exportando gas a EEUU, vía puertos chilenos (el cabecilla fue el cavernícola Evo Morales). Esto fue demasiado y había que impedirlo: ellos son pobres, y así quieren seguir. En mayo del 2004 estalló el problema entre Chile y Argentina, que prosiguió hasta el invierno del 2006, tal como decíamos al principio (noten que ya había iniciado el gobierno de Bachelet). Las hidrocarburizadas rencillas entre países ponen en jaque el funcionamiento y la seguridad de Chile. Pero todo vale con tal de abastecerse. La pregunta que debemos hacernos es, ¿por qué no solucionar de una buena vez tanta bazofia y adoptar la energía nuclear?

Francia, tal como muestra el gráfico a la derecha, cuenta con un porcentaje de producción eléctrica desde fuentes nucleares mayor en comparación a otros países. Más encima, es el que menos contribuye con partículas de carbono al desastre inminente del calentamiento global. De hecho, la energía nuclear, como muestra el gráfico más abajo, es la que menos contamina. Si nos decidiésemos por la producción de energía nuclear, Chile se evitaría dolores de cabeza con países vecinos y además no arriesgaría su seguridad nacional ni menos aún tendría que destruir los ecosistemas de la prístina región de Aysén donde se deberán construir nuevas represas. De hecho, se evitaría construir plantas de procesamiento del gas natural licuado desde países lejanos. Francia debió en su momento destruir los ecosistemas en el Pacífico, pero los costos fueron menores que los beneficios, y los galos no se ven tampoco obligados a declarar guerras en medio oriente ni a estrechar lazos con dementes islámicos sauditas o a besar en las mejillas a sus abyectos mandamases. Pero no sólo deben atenderse las razones geopolíticas, sino que la mencionada emergencia ambiental que ha desencadenado el carbono es otro factor muy importante.

Si Chile quiere actuar con seriedad frente a sus problemas de desabastecimiento, debe empezar a pensar a largo plazo -por primera vez en su vida-, y no con políticas cegatonas y cortoplacistas, como es nuestra costumbre. Vastas áreas en el árido desierto de Atacama pueden perfectamente utilizarse para albergar reactores . La tecnología está disponible y sólo falta continuar la investigación, pero se pueden contratar expertos extranjeros. Chile, incluso, podría exportar energía, tecnología y conocimiento a sus vecinos.


Este blog se manifiesta a favor de la solución nuclear, pero con una condición: que los cerebritos del Transantiago no estén a cargo de las plantas nucleares, ¿se imaginan?

domingo, 8 de julio de 2007

Hablamos en nombre de la Tierra

Come on mutherfuckers! exclamó la cantante libertaria Madonna anoche en la catedral del fútbol, Wembley. Tanta influencia ha ejercido el rock inglés en ella que la Provocadora más grande del mundo apareció guitarra en mano y rockeó al mundo entero. El público estalló y la ovacionó. Como dijo el prominente ateo y comediante inglés, Ricky Gervais (The Office), "si esto no logra crear conciencia, ¿quién podrá?".

El show fue un éxito y los fanáticos del rock nos deleitamos no sólo con la música, que no decepcionó, sino con el mensaje de fondo: crear conciencia. Y Chile Liberal aprovecha de destacar un hecho curioso. Muchos creen (erróneamente, como Hernán Buchi) que el mundo colapsará si actuamos contra el calentamiento global. El costo es de apenas 0,1% del GDP mundial. En EEUU, WalMart decidió que en vez de refrigerar sus inmensos locales para mantener productos fríos, era mejor aislar los pasillos de refrigeradores, y así ahorrar en su cuenta eléctrica, de paso, consume menos energía la empresa más grande del planeta. En vez de gastar en iluminación, era mejor abrir tragaluces. Más ahorro. Es decir, no hay que sacrificar nada. Si eliminamos los impuestos a actividades productivas y aplicamos esos mismos impuestos a quienes contaminan, veremos como los mecanismos de mercado actuarán a favor de un planeta limpio. Si fijamos un tope a la emisión de CO2 y dejamos que los mercados del primer mundo cooperen con el resto para avanzar hacia tecnologías limpias mediante el sistema de intercambio de permisos de emisión, comprobaremos que el problema es fácil de solucionar. Así también lo esbozó en Chile el ex candidato presidencial Sebastián Piñera.

Se culpa a Al Gore de promover el pánico. Anoche no hubo pánico alguno mientras escuchábamos a
Metallica o el impresionante show de Foo Fighters. El rock salvará al mundo, no los Conservadores. Vean cómo están amurrados y amargados, como siempre.

Gran Bretaña es un ejemplo a seguir: su objetivo es reducir un 60% las emisiones. Por algo, montó anoche el mejor show de todos. Cuando antes surgía algún tema relacionado con la ecología, era de rigor ir a consultar la opinión de los Liberal Democrats. Hoy, existe total consenso en la sociedad británica sobre la importancia de actuar pronto, ahora. Conservadores y Laboristas sacar a relucir sus credenciales verdes. El electorado toma conciencia y exige a los mercados productos limpios. Así, desde los individuos, comenzaremos a limpiar el planeta.

El final de la transmisión de la BBC culminó con un clip que mostraba la frase inmortal del maestro Carl Sagan: Hablamos en nombre de la Tierra. (Párrafo final del libro "Cosmos")

Otros que encendieron Wembley fueron los ya legendarios Beastie Boys, quien elegantemente vestidos desataron la locura sobre el escenario.

Amigos, fue un show inolvidable. Con gente como nosotros, el futuro de la humanidad está asegurado, porque somos gente alegre, sin prejuicios, sin complejos, porque creemos en el progreso y porque defendemos la causa de nuestro planeta. Un saludo a Al Gore, el verdadero presidente de EEUU, y líder mundial de la causa ambientalista.

Cuando la DJ Edith Bowman le pregunta a los Beastie Boys quién los invitó al show, si acaso Al Gore los llamó directamente, Mike D dijo "No, fue Bush." Los dejo con la bestialidad de los activistas neoyorquinos más famosos del mundo.

sábado, 16 de junio de 2007

Energía: Los pillaron cortos

En 2006, cuando el invierno del hemisferio sur impactó la vulnerable infraestructura energética de Argentina hasta niveles críticos, Guillermo Moreno, ministro de Comercio, salió a explicarle al público que la escasez de combustible sería sólo temporal. "Lloverá diésel", sostuvo.

Ahora, cuando el país enfrenta su peor crisis de desabastecimiento en casi 20 años, incluso un rocío de diésel sería un alivio.

Fines de mayo trajo una adelantada temporada de frío, haciendo que los hogares prendieran sus calefactores. Esto, sumado a la falla en una planta generadora, trajo el colapso de la red de energía y del sistema de abastecimiento de combustible.

En Buenos Aires, dos de los distritos más ricos se vieron enfrentados a la oscuridad. En otros lugares de Argentina, el abastecimiento eléctrico a los usuarios industriales fue severamente cortado, causando el despido de trabajadores temporales. Las estaciones de servicio, en tanto, se quedaron sin el gas natural comprimido que sirve de combustible a muchos autos argentinos, incluyendo el 90% de los taxis de la capital. Al menos esto significó menos congestión vehicular, señaló brillantemente la agencia de noticias oficial.

Por largo tiempo los analistas han anunciado que las consecuencias de las políticas energéticas del gobierno se comenzarían a sentir este invierno.

Durante la crisis económica Argentina de 2001-2002, el gobierno convirtió todas las tarifas energéticas de dólares a pesos, lo que significó un recorte de casi dos tercios en los valores reales.

Desde entonces, sólo un puñado de modestos aumentos ha sido permitido, lo que ha traído como resultado que los precios de la energía sean 40% más bajos en relación con países vecinos.

Todo esto ha llevado a que las inversiones energéticas del sector privado sean casi inexistentes, mientras que la economía ha crecido en cerca de 9% al año.

Como resultado, las reservas de gas probadas de Argentina han caído desde los más de 20 años de producción que existían a mediados de los años 90 a menos de diez años hoy, y ya no pueden producir suficiente electricidad como para cubrir la demanda excepcional. Además, el país se las ha arreglado para impedir grandes interrupciones de combustible en los últimos años, gracias a una serie de inviernos cálidos y lluvias abundantes que han impulsado la producción hidroeléctrica. Para manejar los puntos altos de demanda, el gobierno también ha desplegado un arsenal de soluciones de corto plazo, pero a un costo alto.

La suspensión de las exportaciones de gas a Chile ha resentido las relaciones; importar combustible líquido ineficiente desde Venezuela y electricidad de Uruguay y Brasil es muy caro; y forzar el racionamiento ha dañado la producción industrial y el clima general de inversión. No se espera un aumento significativo en la capacidad hasta antes de fines del invierno de 2008.

El caos energético difícilmente podría haber llegado en un peor momento para el Presidente Néstor Kirchner, quien esta aspirando a la reelección en octubre (aunque se espera que su señora, una senadora, corra en su lugar). Él ya perdió la credibilidad con los votantes al autorizar un controversial cambio en el método del gobierno para medir los precios al consumidor, que tuvo como resultado que la tasa de inflación oficial fuera bien por debajo de estimaciones privadas que hablan de un 15%.

Ahora, la insistencia de su gobierno de que sus políticas energéticas están funcionando parece algo que también es para la risa. Incluso más, la escasez de gas ha vuelto a poner la atención sobre un escándalo político de coimas que tenía relación con la expansión de las cañerías de gas en 2005, que ya ha llevado a la salida de tres autoridades.