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martes, 15 de marzo de 2011

¿Cuánto vale el crimen?

La "mano dura" como método contra la delincuencia está desahuciada. Los ultraconservadores deben entender que hay otros métodos

Durante su campaña presidencial Piñera hizo gala de un desagradable populismo —que le aflora con gran naturalidad— con frases rimbomabntes como "Delincuentes, se les acabó la fiesta" (ver foto izquierda).

Como siempre, el sector ultraconservador aplaudió a rabiar ya que por fin, después de 20 años en que la Corruptación (porque recurden, la Concertación, a diferencia de Pinochet, se dedicó sólo a robar) no encarcelaba a nadie, llegaba alguien de verdad a imponer "mano dura". Los de mi generación se acordarán del cántico "mano dura, Pinochet, mano dura, Pinochet", algo que durante la campaña de Piñera se nos vino a la mente.

Desde nuestra fundación Chile Liberal viene planteando la inutilidad de la aproximación represiva. Siempre nos ha sorprendido lo simplones que son los conservadores en su forma de pensar. Para ellos, es necesario amenazar con penas cada vez más duras para escarmentar, atemorizar y finalmente disuadir al criminal para así aplicar la lógica costo/beneficio en la lucha contra la delincuencia, de modo que el delinquir sea tan "caro" que los criminales no optarían por una carrera criminal sino por formas legítimas de ganarse la vida. O sea, para los conservadores se produce el siguiente escenario entre delincuentes:
-José Gregorio, buenos días, te llamaba para hacerte una consulta
-Buenos días Federico Maximiliano, ¿qué ocurre?
-¿Has visto hoy la portada del cuerpo C de El Mercurio?
-Hm, Federico, estaba tomando desayuno antes de llevar a los niños a la escuela, y sólo he leído Economía y Negocios. Pero dime, ¿qué pasa?
-Pues han subido las penas de todos los crímenes
-Oh, recórcholis, Federico. Pues desde ahora es más caro que sigamos delinquiendo. Estoy anonadado
-Así es, José. Por lo mismo, te propongo que abandonemos el crimen ya que es demasiado riesgoso y mejor usemos nuestros conocimientos para formar una sociedad que preste asesorías a empresas de seguridad
-Federico, excelente, podemos hacer la iniciación de actividades hoy mismo, ya que la lógica costo/beneficio nos ha dejado fuera del mercado
-Así es. ¿Te parece si afinamos detalles hoy en una reunión almuerzo?
-Perfecto, nos vemos más tarde
Y así, subiendo las penas, según los Conservadores, ¡zas!, se acabó la delincuencia.

Entender el problema
La política represiva llevó a situar a Chile como el país con la mayor población penal de la región, siendo lejos el menos violento, hasta el infra-humano hacinamiento carcelario que estalló con la masacre de la cárcel San Miguel. La sensación de inseguridad todos estos años también ha sido altísima. A todo esto contribuyen los noticiarios-basura de la TV y la prensa escrita, que se ha especializado en la crónica roja y en despertar la alarma en la población, la cual exige como jauría rabiosa cada vez más brutalidad.

En Inglaterra se llevó a cabo un seminario que buscaba responder dos preguntas: ¿qué medidas logran prevenir el crimen?, y ¿qué incentivos deben entregarse para promover el cumplimiento de la ley?

En Chile estamos a años luz de todo esto. El chileno no entiende que es primordial actuar contra las causas de la delincuencia, ya que sólo limitarse a subir las penas es contraproducente: si se aumentan las penas, aumenta la ferocidad de los criminales, y al no haber forma de rehabilitarlos, ni menos formas de mitigar las  causas de la criminalidad, las cárceles se llenan.

El resultado saltó a la vista: la tragedia de la cárcel San Miguel y sus casi cien muertos, que reveló al final que nuestro sitio siempre tuvo la razón, y que los métodos conservadores han fracasado inapelablemente.

No obstante, Piñera ya mostraba algunos atisbos de sensatez, y como es su costumbre, dejó cierto espacio libre para darse una voltereta una vez en el poder. Por ejemplo, durante la campaña ya habló de "una mano dura para castigar, y una mano blanda para rehabilitar", también fue a una cárcel a ver los partidos de fútbol de la Selección junto a los reos de mejor comportamiento. Este es el camino que debe seguir Piñera, y luego, ahondar más en soluciones laterales y reformas profundas.


Medidas concretas
Es menester entender que gran parte del crimen organizado —el más letal— se debe a la absurda prohibición de drogas. Cuando Irlanda quiso tímidamente legalizar la venta de estupefcientes aparecieron las "Head Shops" que vendían drogas blandas a plena luz del día y de forma completamente legal. Varios locales aparecieron quemados y fueron víctimas de atentados: el crimen organizado es el peor enemigo de la legalización, y los políticos y votantes conservadores los mejores aliados de los narcos. Todos juntos inflaman aún más las llamas del problema de inseguridad y de cárceles repletas.

México declaró guerra frontal al narcotráfico el 2006, incluso recurriendo al truco favorito de los ultraconservadores: tirar 46 mil milicos con tanques y todo a la calle. ¡Así se hace!, exclamaban en Chile. 20 mil muertos más tarde, Calderón en México ha dado indicios de abrirse a la legalización.

En Portugal el consumo de drogas es tratado como una infracción menor y los acusados son transferidos a talleres y ayudas médicas, no son tratados como criminales. Portugal, otrora uno de los más conservadores y atrasados de Europa, ha visto con estas progresistas medidas exclentes resultados. El contraste entre los métodos de Portugal y de México es elocuente. Depende ahora de Piñera decidir por cuál opta.

Por mientras, Chile Liberal sigue proponiendo flexibilizar las leyes antidroga y abolir la actual prohibición.

Pensamiento lateral, medidas laterales
Atacar un fenómeno complejo como la delincuencia requiere medidas integrales, y no siempre deben ir dirigidas directamente al problema. Esta es la esencia del "pensamiento lateral", algo que el chileno —bruto por naturaleza— jamás entiende, ni los conservadores —los más brutos entre los brutos— tampoco.

Lo primero es privatizar Carabineros. ¿Cómo? Sí, privatizar los pacos. Miren, Carabineros tiene una pésima división del trabajo: controla el tránsito, cuida autoridades, vigila conciertos de rock, saca niños vagos de las calles, protege jueces, etc. No hay grado de especialización suficiente en ese Leviatán que se ha convertido Carabineros.

En el simposio que mencioné se abordó el tema de los Business Improvement Districts (BIDs), en California, EEUU, que son organizaciones privadas a cargo de la seguridad en algunos distritos. Los estudios indican que por cada US $ 10 mil gastados en seguridad, hubo 3,4 menos crímenes por año. Pero lo notable es que los investigadores lograron estimar, mediante encuestas, qué valor tiene evitar un crimen según la percepción de la ciudadanía. Los resultados: $ 263.000 un asalto, $ 79.000 un robo en el hogar y $ 21.000 un robo común. Y considerando el gasto de $ 10 mil para reducir 3,4 crímenes, el resultado es más o menos  $ 200.000 de ahorro, un radio de costo-beneficio de 20 a 1. Cifra simplemente espectacular.

Lo que Chile Liberal ha propuesto es que los municipios entreguen concesiones de seguridad a firmas privadas, las cuales pueden convocarse mediante licitación pública, incluso en las elecciones locales los votantes pueden elegirlas. Éstas pueden estar conformadas por carabineros retirados, pueden ser calificadas y supervisadas por la policía estatal, y sus contratos renovados, como dije, ya sea por decisión de municipios o por voto directo de la ciudadanía, basándose en la percepción de seguridad que las firmas ofrecen. Seguir tirando pacos a la calle para detener por sosospecha o para controlar identidad a Pedro, Juan y Diego ya es una huevada completamente inútil. Seguir jugando al "paco-ladrón" es un modelo obsoleto.

Otro aspecto interesante es la directa relación entre escolaridad y criminalidad. Muy pocos delincuentes tienen escolaridad completa. Es decir que está bien indultar a los criminales, pero más importante que encerrarlos es meter a la gente desde chica a las escuelas.

Los costos de educar más son menores que los costos que genera la delincuencia. En los barrios más bravos es menester abrir más colegios, gimnasios, canchas y bibliotecas, y no seguir gastando en abrir más cárceles. Los investigadores descubrieron que cada año extra de escolaridad reduce el crimen 1 a 2%. El enfoque de seguir abriendo prisiones y encarcelar más gente no da para más. De hecho, el objetivo debe ser cerrar cárceles abriendo escuelas.

Finalmente, y no menos importante, considerando el perfil del delincuente, la mayoría son fruto de una natalidad descontrolada en los sectores desposeídos. Peor aún, encarcelar cada vez más sujetos deja a familias sin el hombre que traía el pan (robado) a la casa, lo que intensifica aún más el problema ya que la cárcel destruye la ya escuálida estructura familiar en los sectores marginales. Un plan de educación sexual completo, que incluya la distribución de anticonceptivos (de emergencia o normal) y también el acceso al aborto, surte efectos extraordinarios, como bien documentaron Steven Levitt y Stephen Dubner en Freakonomics.

Es provechosa también la suavización de penas para que el convicto no pierda todo contacto con su familia, así como facilitar las "visitas maritales" que ayudan mucho no sólo a la disciplina interna de los reos, sino que permiten que el frágil tejido social de los reos no se pierda. Chile Liberal es partidario incluso de devoverles el derecho a voto, para que sean parte de la ciudadanía.

Todas las medidas anteriores, sumadas a penas alternativas y a la posibilidad de trabajar en la cárcel para que al salir el ex convicto pueda integrarse al mercado laboral, debiesen ser consideradas por el gobierno actual, ahora que es evidente lo que Chile Liberal advirtió hace años, y es que la "mano dura" no sirve.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Ese instrumento opresivo llamado "carné de identidad"



"Los tengo a todos identificados"
- Augusto Pinochet



Las razones para eliminar el carné de identidad
Observábamos una "numerosa" protesta, de no más de 100 personas, con un amigo inglés. Llegó la policía, comenzaron los intercambios de palabrotas. Hubo algunos intentos por desviar la marcha y empezaron los empujones y la confusión. Con mi amigo nos encontramos de pronto en medio de la batahola. Un paco nos pide a mí y a amigo que nos largásemos (él es fotógrafo). De la nada otros pacos nos agarran y nos amenazan con que si no nos vamos, nos van a detener. Mi amigo, desafiante, le contesta a uno: "No, no me voy". El paco, autoritario, contesta: "Señor, lo voy a tener que detener entonces. Cuál es su nombre". Mi amigo, impertérrito, responde: "Michael". "¡Y su apellido, señor!", pide el paco. "Mouse", contesta mi amigo. El paco lo mira con furibunda cara de pregunta: "What". "Michael Mouse, es mi nombre. Soy Mickey Mouse". Nadie se rió del chiste. "Lárguense por favor", y nos dejaron ir.

Ocurre que ni en Gran Bretaña ni Irlanda existe el carné de identidad. "¡Muy mal eso pues!", me contestó una vez un chileno descendiente de exiliados de Suecia, mientras conversábamos en el avión de regreso a Chile. Lo que me produjo no poca extrañeza. "La seguridad es muy importante", insistía condescendiente, apuntando con el dedo índice. "Si a uno se le pierde la tarjeta de crédito, ¿qué hace?". El tipo me entró a hinchar las pelotas. "¿Acaso con carné de identidad no hay más robos de identidad?", fue mi irónica respuesta.

El tiempo, como siempre, demuestra que tengo la razón. Leo hoy en la edición dominical de El Mercurio que Dicom, bancos, inmobiliarias y universidades han comprado la base de datos del registro electoral. La información proporcionada incluye datos personales y, crucialmente, el RUT (ID Number). La cifra pagada fue $40 millones. Ningún chileno ha recibido un peso por ello. Esto es un robo descarado alevoso y avergonzante desde el punto de vista que se le mire: un hurto de la identidad de cada uno, y un paso firme hacia la instauración de un Estado Policial, donde un Gran Hermano controlará la vida y la intimidad de cada individuo. Súmenle las omnipresentes cámaras de seguridad, el creciente poder del gobierno central—con la venia del público embobado—y la insaciable sed de poder de socialistas y conservadores, y la mezcla fatal será la materialización de la novela "1984" de George Orwell.

NO AL ESTADO POLICIAL
Lo curioso del señor de Suecia es que cuando Pinochet se tomó el poder, comenzó en Chile una nueva etapa en la vigilancia de de ciudadanos por parte de los organismos represores del Estado, cuyo fundamento fue renovar el carné de identidad, y de seguro fue más fácil exiliar gente una vez que ya estaban identificados. El propio tipo que reclama por la inexistencia del carné ha sido víctima de ese instrumento represivo.
Esto lo sabía muy bien Winston Churchill, quien debió eliminar en el Reino Unido las infames ID Cards gracias a la desobediencia civil de un ciudadano común y corriente, don Clarence Willcock, quien simplemente se negó a mostrar su carné de identidad a un policía. Su caso llegó a la Corte Suprema, y finalmente, este modesto obrero logró pulverizar a la poderosa burocracia británica. Su ejemplo es similar al de Rosa Parks, otra ciudadana común cuyo acto de desobediencia civil hizo estallar la chispa que pondría fin a la segregación racial.

En Chile, el ex hombre fuerte Augusto Pinochet pudo fácilmente perseguir, reprimir, vigilar, torturar, espiar, matar y hacer desaparecer gracias al infame RUT. El gobierno puede fácilmente rastrearnos al asignarnos un maldito número. Pueden cobrarnos impuestos con el RUT. Dicom nos mantiene bajo control con el RUT. Éste no es "voluntario", sino una imposición sobre ciudadanos supuestamente libres, quienes se ven obligados a portarlo, y a identificarse ante las fuerzas policiales bajo pena de cárcel o multas de hacer lo contrario.

El RUT y el carné de identidad le dan un poder descomunal al gobierno. Una dictadura jamás podría imponerse sobre un grupo no identificado de ciudadanos. La eliminación de ese documento de la vergüenza es el mejor "NUNCA MÁS" que podemos declarar después de la dictadura asesina que rigió a Chile, país que ostentaba una de las tradiciones republicanas más largas del mundo. Se ha conmemorado otro aniversario del golpe. Es ahora el momento, más que nunca, de continuar nuestra defensa por las libertades individuales y civiles. No podemos defender nuestras libertades civiles mientras nos obliguen a identificarnos, a fotografiranos, y a identificarnos.
No al carné de identidad. No al RUT. No, No, NO, y NO!!

(Los dejo con un video del líder del los Liberal Democrats, Nick Clegg, quien presenta su argumento contra la introducción en el Reino Unido del carné de identidad.)




sábado, 18 de abril de 2009

Adiós al bobby

La policía moderna fue instaurada por el primer ministro británico Sir Robert Peel, uno de los poquísimos políticos Conservadores que este blog admira. Desde esa época se llama "bobbies" a los policías ingleses, hasta hace poco una institución ejemplar para el mundo por ser un servicio policial no armado, cuya autoridad proviene del respeto de la comunidad, algo notable en un país donde no existe aquella herramienta de opresión llamada "carné de identidad".

Pero todo cambia. Y a veces para peor. El ex primer ministro Tony Blair acertó con su famosa sentencia "mano dura contra la delincuencia, y mano dura contra las causas de la delincuencia". Desgraciadamente, sólo la mano dura ha prevalecido, y ni siquiera contra los criminales, sino contra ciudadanos desarmados y respetuosos de la ley. Ahora se pasó de mano dura a mano brutal. Los Conservadores, como siempre, aplauden.

El asesinato del ciudadano brasileño Jean Charles de Menezes ya dejó al descubierto falencias estructurales en la policía británica. Los Conservadores ya claman debilitar el hábeas corpus (recurso de amparo), permitir la detención por sospecha de terrorismo, instaurar el carné de identidad y entregar armas a los policías. Pero se ha rebasado el vaso ahora con el ataque descarado contra el ciudadano inglés Ian Tomlison, un modesto vendedor de periódicos, atacado por la espalda por un bobby paco culiao en las preparaciones para aquella monumental pérdida de tiempo llamada G20 (les debo un análisis a fondo del magno encuentro). Como si fuese poco, ahora más videos emergen con imágenes de más golpizas a ciudadanos indefensos y desarmados, sin mediar agresión ni provocación alguna. E incluso videos de pacos negándose a identificarse ellos mismos a los ciudadanos (uno puede pedirle a un paco que se identifique y por ley deben dar su nombre). Los represores británicos durante el G20 incluso mandaron a la calle a pacos con sus caras cubiertas con pasamontañas. A continuación dos imágenes:

1) Ataque descarado a Ian Tomlison (The Guardian). Luego de ser atacado ni siquiera recibe ayuda de los bobbies pacos culiaos. Horas después el señor Tomlison muere por una hemorrágea interna, sin que un sólo paco de mierda lo ayude, ni menos llamaron a una ambulancia.



2) Ataque a Nicola Fisher






Ya hace un tiempo en Chile Liberal analizamos un ridículo proyecto de ley que presentó la ultraderecha para prohibir los necesarios desahogos de la sociedad ante los pacos culiaos de Chile. Bueno, menos mal que en EEUU la primera enmienda prohibe que se "coarte la libertad de expresión o de la prensa, o el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente" y en el Reino Unido al menos aún existe el freedom of speech. Por ello, el blog Chile Liberal le dedica el siguiente tema, por supuesto con mucho cariño y respeto, a la infame London Metropolitan Police:


Rage Against The Machine - FUCK THE POLICE


lunes, 13 de abril de 2009

El mercado es el que manda

Siempre es bueno leer tabloides. Hoy leía LUN y me encuentro con dos noticias que Chile Liberal examina a fondo.

Primero, el Ministerio Público de Sao Paulo, Brasil, ha exigido cuotas de modelos negras a los organizadores del Sao Paulo Fashion Week. Ocurre que el 8% de los brasileños son negros, pero la cantidad de modelos de aquella etnia se encuentra escasamente representada en el evento. ¿Hay que exigir cuotas?

Los organizadores han contestado con un recurso genial: nadie va a prescindir de una modelo negra que genere millones de dólares porque el mercado manda. Tiene razón. Sólo a un estúpido se le ocurriría no contratar, por ejemplo, a Noemi Campbell o cualquier otra top model por una cuestión racial. En el fondo, lo que los organizadores arguyen es que simplemente no hay suficientes modelos negras.

Es bueno dar vuelta el argumento para entenderlo. Si el 49,7% de los brasileños son blancos, a nadie se le ocurriría exigir una cuota en la selección de fútbol de Brasil, con toda seguridad la más poderosa del mundo. ¿Por qué nadie exigiría cuotas? Porque evidentemente afectaría su rendimiento. Todos sabemos que los mejores futbolistas brasileños son negros o mulatos, y se encuentran sobre-representados. ¿Por qué entonces imponer cuotas al Sao Paulo Fashion Week? Quizás es porque la ultra-snob elite brasileña simplemente no quiere negros. Giselle Bündchen (foto derecha) es adorada, no es necesario ahondar sobre su etnicidad alemana. Pero también Brasil tiene una Adriana Lima, mestiza, Alessandra Ambrosio, blanca-mediterránea, y no sólo Izabel Goulart o Ana Beatriz Barros, ambas blancas. Siendo Brasil un país multi-étnico, no es de extrañarse que los negros ocupen los estratos más bajos. Las negras pocas posibilidades tienen de alimentarse bien y ser altas y esbeltas como sus connacionales de clase alta.

La solución quizás sea ejercer cierta presión en los medios de comunicación pero dejar las restricciones y cuotas como último recurso. Mucho más sensato parece invitar a la auto-regulación, tal como se ha hecho en la London Fashion Week con las modelos esqueléticas y anoréxicas.

En segundo lugar, me entero que muchachas suecas se desnudan en frente a sus Webcam, y luego cobran por ello. Ver Sweden targets strippers for tax. Gracias a las maravillas de la Internet, el traspaso de dinero es rápido y seguro. Si a una blonda estudiante, quizás corta de billetes, le ofrecen un pago por mostrar sus humanidad, ¿podemos entrar a prohibir? Desde luego que no. Pero el gobierno sueco está preocupado porque al haber una transacción libre entre ofertante y demandante, y con pago de por medio, no se está cobrando impuesto.

Si un sujeto en Inglaterra quiere ver a una sueca desnuda, resulta que no está pagando impuesto al Estado sueco. Alguien alegará que esto es injusto. De hecho, es injusto. ¿Pero por qué nadie reclama porque me cobran 19% de IVA (VAT) cuando le compro pan a la señora Juanita? ¿Y por qué me quitan dinero cuando compro leche, té, o incluso libros? Esto nos trae de vuelta a la inherente inmoralidad del cobro de impuestos. Por motivos que desconozco, las hordas de socialdemócratas, comunistas, socialistas y otras faunas aplauden el impuesto como si fuese un acto ciudadano. Como dijo el economista y filósofo inglés John Stuart Mill: tax is a form of mild robbery ("el impuesto es una forma de robo").

Suecia tiene legislaciones ridículas. En aquel país hasta hace poco el vodka sólo era distribuido en locales estatales. El resultado era el tráfico de vodka. Con razón el alcoholismo es un problema mayor de salud en dicho país. Existen restricciones absurdas sobre el comercio sexual en la que es penalizado el demandante de servicios, y no la prostituta. ¿El resultado de semejante genialidad? Los suecos ahora viajan a Tailandia y tienen relaciones con niñas menores de edad, y no en su país donde al menos se puede establecer ciertas normas.

El precio de la libertad es la eterna vigilancia. El precio de vivir en una sociedad donde impere el estado de derecho quizás sea hacerse los huevones y pagar impuestos y aceptar ciertas normas. Eso no significa que haya que aceptarlo todo, porque muchos impuestos y muchas normas son no sólo estúpidas, sino además contraproducentes.

lunes, 5 de enero de 2009

Hedonismo II: "Crazy Horse", ¿objetivación o exaltación de la mujer?



Como ya he dicho, me encanta Francia. Me fascina cómo su cultura busca excitar los sentidos. Un café aromático e intenso, una buena baguette en un café, el disfrutar de la arquitectura, el gusto por la ropa (que no es necesariamente cara), todo armonizado con la inconfundible elegancia gala. En ese país también se encuentra el cabaret Crazy Horse, que se dice es el más exclusivo del mundo, el cual vuestro corresponsal ha visitado y en este artículo quería reflexionar al respecto, consciente de que puede ser altamente controversial.

Para empezar, aclaro que el cabaret Crazy Horse de Paris es un espectáculo de tipo revista, con bailarinas completamente desnudas, fundado en 1951 por Alain Bernardain, un hombre que se propuso llevar a un escenario sus propias fantasías sexuales. La diferencia de este cabaret con otros como el mítico Moulin Rouge o el Lido es que el Crazy Horse es muchísimo más risquée... o simplemente obsceno, como quieran. Lo que caracteriza a este show es que las sofisticadas luces sobre los cuerpos de las esbeltas muchachas en realidad no dejan verlas en todo su esplendor, lo que de a poco se convierte en un juego mental. No por nada uno de sus lemas es "usted cree que verá todo, pero no verá nada".

El Crazy Horse, no obstante, puede ser decepcionante. Con la entrada más barata a 170 €, es entendible que medio ver mujeres desnudas que no tienen 550 cc de silicona ni cabellos ridículamente rubios deja a muchos --hoy en día-- con gusto a poco. Esa impresión queda al leer comentarios de quienes han asistido, o al menos de quienes provienen de la cultura angosajona, y creo que también para el chileno medio. Dicho de otro modo, una Adriana Barrientos no tiene cabida en le Crazy Horse. Pero que el show es sensual, abiertamente erótico y decididamente provocativo es una cuestión que está fuera de toda discusión, y así todo no deja de perder elegancia en momento alguno. Lo disfruté con una buena botella de champagne después de la cena que comenté antes, ya que la misma sala de espectáculos ofrece una cena en el restaurante o en uno a eleción, que en este caso yo y A. tomamos en el crucero Bateaux Mouches.

Como sabemos que una imagen vale más que mil palabras, les invito a ver la presentación del cabaret La Femme, réplica del Crazy Horse de París, recientemente abierta en Las Vegas (EEUU).





Entiendo que algunos se pregunten cuál es el gusto por ver mujeres desnudas. Más aún en alguien que se jacta de promover la igualdad de género, y peor aún asistir a este tipo de espectácuo con la propia pareja. Para empezar, los asistentes en su mayoría eran parejas, y no veo que tenga de reprochable celebrar l'art du nu, o el arte del desnudo, la raison d'être del Crazy. Lejos de explotar a la mujer hasta convertirla en objeto, es una celebración de la libertad que tenemos en Occidente y de nuestra apertura de mente, y es una muestra de salud mental que un sujeto eleve a categoría de arte sus fantasías y las convierta en un espectáculo de lujo. Las artistas son muy bien remuneradas y no son objeto ni de improperios ni nada, todo lo contrario, cada número culmina con un aplauso cerrado entre los sorbos de champaña de muy bien educados espectadores. Este es un show para admirar la sublime belleza del género femenino, no para degradar. Salvo intervenciones a la nariz, ellas tienen prohibido aumentarse pechos, ya que en el ideal clásico de belleza, algo que saben muy bien los franceses, los pechos no deben superar en tamaño una copa de champaña (ver artículo).

¿Y en Chile?
Los chilenos concebimos más bien la revista como un espectáculo picaresco, con nuestro acostumbrado humor grosero, donde lo que más se luce en primer lugar es la silicona, segundo la pericia del cirujano, y tercero el show, que no pasa de ser de baja estofa. La tradicional Vedetón me corrobora.

Así todo, la vulgarización del chileno no siempre ha sido tal. Nada grafica mejor el auge y caída de la revista chilena que el legendario Bim Bam Boom, que hoy se busca reeditar, y de paso muestra el proceso de idiotización de nuestra sociedad (que, digamosló, nunca ha exaltado la sofisticación ni el buen gusto). Como se sabe, el Bim Bam Bum fue uno de los pocos cabaret a la francesa que existieron en Chile, eso sí más similar al Lido que al Crazy Horse. ¿Por qué desapareció? Pues muchos apuntan al Gobierno Militar y su moral católica que condena el desnudo como algo deleznable, pero no así la tortura, el descuartizamiento y la desaparición de personas. Los dictadores tienen una paticular animadversión contra la libertad del cuerpo (algo de ley de Godwin aquí) porque conlleva incluso a la libertad de expresión. Pero no es tan sencillo culpar a la dictadura. Fue el gobierno marxista de Allende el que impuso desde la infinita sabiduría de sus burócratas el promover una agenda cultural y propuso exenciones de impuestos a los espectáculos culturales. Para los Upelientos, el Bim Bam Bum no era cultura. Este fue la primera estocada. El resto es más fácil de entender: toques de queda, represión, estados de sitio, control estatal sobre los individuos, hasta que finalmente llegó al apagón cultural a Chile y el mítico cabaret chileno terminó albergando a un cine XXX donde las otroras artistas adornadas con plumas terminaron bailando entre cada film porno. El edificio fue demolido y transformado en un banco y se llenó de empleados de traje gris mal ajustado y de secretarias con uniforme institucional.

Como aparece en este artículo, que encarecidamente recomiendo leer, el Bim Bam Bum se fundó en 1953 por un empresario artístico uruguayo. Fue dos años antes que abrió sus puertas el Crazy Horse en París. Es muy importante comprender el contexto de la época: la Europa de la posguerra. Hastiados de una carnicería infernal, los europeos emergieron avergonzados de su escándalo, conscientes de que habían caído del pináculo de la cultura. El espíritu de la posguerra fue el romper con barreras, cuestionar la moral y destruir tabúes. El empresario Alain Bernardain creó un espectáculo 50 años avanzado a su época que rescataba el encanto de lo exótico: a la entrada del Crazy a uno lo recibe un guardia de la policía montada canadiense, y hay números inspirados en África o la cultura del medio oriente. Quizás así fue Chile en una época pero perdimos el rumbo hasta caer en la gris dictadura que obliteró la bohemia y la actividad cultural, e incluso suprimió el erotismo y lo reemplazó con una moralina de sotana que exhalaba tufillo de cirios.

En Singapur también se abrió un Crazy Horse para aprovechar el boom económico que vive Asia. Pero contra todas las expectativas de los empresarios franceses, el Crazy fue un fracaso. Singapur es muy parecido a Chile. Un país con una economía pujante pero donde los elementos conservadores le hicieron la guerra a ese cabaret que era un foco de inmoralidad europea que corroería los valores, la familia, y por supuesto, se temía que un tipo que asiste al show puede salir tan descontrolado que violaría mujeres o niños con la voracidad de un cura pedófilo. Abrió en medio de la fanfarrea. Las autoridades vieron la oportunidad de mostrar que Asia va codo a codo con Europa. Pero cerró. Recomiendo leer Cómo los dementes religiosos dañan a nuestra economía, sobre las causas del fracaso del Crazy en Singapur. O como nos dice The Guardian en este artículo, restricciones sobre la exhibición de mujeres en topless por parte de los cancerberos de la moral terminaron por incrementar la imagen de Singapur, de ser un país retrógrado.

En Chile estamos más cerca de Singapur que de Francia. La Diosa del Metro nos recuerda nuestra moralina enfermiza (de doble estándar, por supuesto). En Chile por ejemplo una mujer no puede caminar por la calle con minifalda sin ser objeto de impertinencias. Menos aún de broncearse en la playa en topless. ¡No! ¡Cómo se les ocurre! Es sabido nuestro gusto por la mina tetona, bien huevona, que ojalá no sepa hablar. Y si no hay en Chile, las traemos de Argentina (estas últimas al menos sí saben hablar, y muy bien).

Sospecho que si en un acto de locura se les ocurriese abrir un Crazy Horse en, por ejemplo, Viña del Mar o incluso Santiago, nuestro padre Hasbún criticará en los noticieros hasta por los codos, al unísono con nuestro monseñor Medina (el que compraba revistas porno), se escribirán columnas en el Mercurio y las radios nos advertirán sobre la crisis moral. Ignoro exactamente cómo era el Chile de los años 50, pero creo que algo tonto nos ocurrió en el camino.

Lo que es yo, en París disfruté de este show de lujo, bajo la mirada algo severa de A., que al final lo encontró "fome". Claro, es su país el que lo inventó y había muy pocos franceses en la audiencia. Yo vengo de un lugar donde se exalta a la Virgen, y un programa como Sabor Latino fue objeto de acérrimas críticas por parte de la brigada moral. Para mí es novedad.

El punto cúlmine del show es el número final con el tema You Turn Me On, mi favorito, y prácticamente el himno del Crazy Horse. Fue genial, simplemente magnífico y quedé boquiabierto. Aplaudí a rabiar. Como se imaginarán está estrictamente tomar fotos o filmar y hay muy pocas imágenes, pero créanme que fue mágico. El show además comienza con la guardia real de, al parecer, el Palacio de Buckingham (¡locuras!). El efecto en el pequeño local es maravilloso. Las artistas con sus bototos golpean el suelo y se siente como Alain Bernardain quiso transmitir un mensaje de respeto en la apertura del espectáculo. Ellas están encima de uno en un local pequeño, y cualquier tonto es capaz de interrumpir la presentación. Pero nadie lo hace. El show depende de que ellas hagan bien su trabajo, y de que el público respete. Dan hasta un poco de miedo. Cuando terminan con You Turn Me On y se cierra la cortina, supe que había presenciado un espectáculo etéreo.

Caminando de vuelta por la elegantísima calle George V bajando hasta el Pont de l'Alma (donde murió Diana), A. me advirtió: "OK, vamos a llegar, y no quiero oír más comentarios". Pero como yo soy el que tiene la última palabra en todo, dejé bien claro: "por supuesto mi amor, lo que usted diga".

Los dejo con algunas fotos, y unas imágenes de YouTube. Al final podrán ver algunos breves pero elocuentes clip.





El siguiente es un clip de la introducción del espectáculo pero presentado fuera del Crazy Horse y más apto para todo público. Como pueden ver, hay hasta niños en la audiencia (algo impensable en Singapur, y me pregunto si en Chile podría verse algo así a pesar de los programas de TV Mekano o Yingo)





Otro número





Y el número final y favorito de todos, you turn me on... you turn me on....


domingo, 21 de septiembre de 2008

Prohibido gritar "pacos culiaos" a los Pacos Culiaos

Una iniciativa aprobada por la Comisión de Defensa de la cámara de diputados pretende castigar las injurias al personal policial. Chile Liberal se opone a esta afrenta a la libertad de expresión

La frase pacos culiaos ("fucking cops") ha sido acuñada en el habla nacional gracias a la prepotencia de Carabineros de Chile (a.k.a. "los pacos culiaos"). Su brutalidad sobrepasó los límites de lo aceptable durante el gobierno militar. La institución fue fundada durante la dictadura de Ibáñez, de ahí proviene su lamentable historial. Pero Carabineros ha intentado enmendar el rumbo y ha tratado de suavizar su imagen ante la comunidad con lemas como "un amigo siempre", y en general, la propia institución desea convertirse -tal como promueve este blog- en un servicio policial y no en una fuerza policial.

Resulta chocante ver cómo nuestros diputados, ciudadanos generosamente remunerados para legislar a favor de sus conciudadanos, han aprobado una iniciativa (Boletín Nº 5969) que establece penas de presidio de 61 a 563 días y multa de 3 UTM ($ 108.549 = 137 €, o 0,7 centavos de dólar a estas alturas) para quienes "injurien" al personal policial. Los autores materiales e intelectuales de este disparate son los siguientes:

Eugenio Bauer (UDI)
Sergio Correa (UDI)
María Angélica Cristi (UDI)
Jorge Ulloa (UDI)
Gonzalo Uriarte (UDI)
Alfonso Vargas (RN)
Alberto Cardemil (Independiente - derecha)
Renán Fuentealba (DC)
Ramón Farías (PPD)

Ya saben, entonces, por quienes NO votar.

Inaplicable
Es imposible, tal como lo vimos en el caso del acoso sexual callejero ("piropo"), sancionar las injurias en lugares públicos. Estos comportamientos caen en el ámbito de las normas sociales y es mejor educar que castigar. Además, esta ley es inaplicable, y nada corroe más al estado de derecho que el promover leyes que nadie puede acatar. Esta iniciativa está condenada a ser letra muerta porque ningún juez sería capaz de mandar a la cárcel a un miembro de la comunidad por griatarle paco culiao a un paco. Si así ocurriese, esto sería motivo de escándalo internacional, excepto en Irán, Corea del Norte, Cuba o Venezuela, donde sus gobernantes ya han puesto en rigor legislaciones de este tipo.

El principio de autoridad

La diputada Cristi nos dice (ver artículo) que ella desea "resguardar el principio de autoridad". Nos parece excelente promover la autoridad, y por eso Carabineros ha empezado a dialogar con la ciudadanía y a abrir sus puertas para que el respeto provenga de la propia comunidad. De hecho, los pacos cuentan con gran aceptación de la ciudadanía. Pero la moción de Cristi y compañía es la típica reacción Conservadora de amenazar con cárcel y castigos a quienes no se comporten como deben y promete destruir todo el avance de los últimos años. Es además contraproducente, porque despierta el rechazo de quienes demandan protección policial, e infunde no el respeto a la autoridad, sino el terror. Justamente lo opuesto de lo que debe ser Carabineros en democracia.

Otra falencia de esta medida es que según el nuevo sistema los Carabineros acuden a prestar declaración en los juicios, por lo que el paco está actuando como juez y parte, y noten que ni siquiera hemos empezado a abordar la complicada tarea de definir qué es una injuria.

Para evitar penas de cárcel o penas pecuniarias, y para cumplir con la ley, recomendamos seguir las siguientes recomendaciones de uso del lenguaje:

"Ándate a la conchetumare, paco culiao"

Dígase: Váyase de regreso al seno materno, señor Carabinero

"Paco de mierda"

Dígase: Carabinero de heces

"Paco hijo de puta"
Dígase: Señor Carabinero, su madre fue trabajadora sexual

No está claro qué ocurrirá cuándo nosotros seamos víctimas de los abusos policiales: ya relaté aquí un altercado entre quien escribe y una patrulla que piropeó a una ex polola. Pero recordemos que en un estado policial, como le gusta a la señora Cristi, los individuos somos nada, el Estado es todo, así que no importa. Por lo demás, la diputada Cristi en vez de liberalizar el uso de drogas -ya tuvo incidentes con su hijo macoñero-, parece que descarga sus frustraciones en esta moción condenada a ser letra muerta desde el día que se promulgue.

Se dice que en Chile no hay respeto a la policía. El maltrato de obra a Carabineros, una cuestión grave, ya está debidamente regulado. Recordemos al impresentable senador Navarro. Actitudes como ésas son completamente repudiables, porque el mentiroso de mierda no quiso reconocer que él inició la agresión al paco. Si yo fuese paco, al senador Navarro le saco la chucha, y que me vengan con cuentos que la inmunidad y la cacha y la espada. El huevón inició la agresión, que reciba un castigo en el acto, y que pierda la reelección no sólo por su aspecto ordinario, sino porque él mismo es un atorrante.

¿Para qué insistir ahora con las "injurias"? Gente como Navarro y Cristi son tóxicas a la política. Vemos además que en otros países, que la señora Cristi pone como ejemplos, también existen los abusos contra la policía y a la policía. Recordemos el tristemente célebre caso de los pacos en Toronto, Canadá, contra los futbolistas chilenos. Preocúpense por estudiar casos en España, o en el Reino Unido, como se aprecia a continuación:


Los alharacos y agoreros del fin del mundo que escriben columnas en El Mercurio, fieles a su línea ultraconservadora, vienen pregonando la crisis y la anarquía que se avecina. Son ellos los que sistemáticamente han defendido los inaceptables actos de brutalidad policial, para -acto seguido- hacerse las víctimas y promover aún más represión. No deja de ser increíble que en Chile haya más de 30 mil leyes, y se nos haga creer que necesitamos aún más. Carabineros cuenta con leyes suficientes y con recursos aceptables. Si un paco con casco, escudo, bototos, arma, chaleco antibala y preparación profesional en defensa personal se ve sobrepasado por un energúmeno (ver foto derecha), creo que es motivo de vergüenza para los propios pacos el ser tan poco profesionales.

Aprovecho esta ocasión para dedicarle a la diputada Cristi el siguiente tema, de una de mis bandas favoritas. Nos encontramos con la absurda situación que si la ley de Cristi fuese aplicada en EEUU, Zack de la Rocha y los otros músicos de Rage Against the Machine, junto a sus miles de fans, deberían ser encarcelados.

Rage Against The Machine - "Fuck The Police"


jueves, 17 de julio de 2008

Diosa del Metro, otra víctima de la represión

La mentalidad represiva y prohibicionista del chileno ha cobrado nuevos bríos con el arresto de Montserrat Morilles, una muchacha de 26 años que baila en los caños del metro de Santiago. Quiso llevar su performance a los alrededores de la casa de opresión pero fue injustamente arrestada por los pacos culiaos Carabineros de Chile. Viva Chile.

Como siempre, tenemos que preguntarnos si alguien resultó o podría resultar lastimado con los bailes de la Diosa. Respuesta: nadie. Lo que los hijos bastardos del Opus Dei, los besaculos de los Pacos y las encomenderas de la Santa Nosécuantito no soportan es que una mujer proteste contra la intolerancia, que era la consigna de Montserrat.

En Santiago se puede ser víctima de un atraco, de una paliza, del robo del auto, de asalto en el propio hogar, de un carterista, etc., y nadie responde, ni siquiera la mundialmente infame policía chilena. Pero basta que una mujer aparezca en paños menores amenizando el desplazamiento diario de los santiaguinos para que en unos pocos minutos hagan presencia decenas de pacos. Pero ¿dónde están cuándo uno realmente los necesita?

En el video que pueden ver aquí contabilizo al menos OCHO PACOS que arrestan a Montserrat antes de que se quite la ropa. ¿Qué ley sinsentido habrá violado? ¿Hay una ley, como en Irán, que prohíbe exhibir el cuerpo? ¿Por qué fue arrestada ANTES de su performance frente al Kremlin de La Moneda? Para más burla, llega hasta un vehículo blindado para detener a la Diosa del Metro, víctima de una vejación contra la libertad de expresión y libertad de desplazamiento.

Ella tuvo el gran gesto de presentarse luego de cerciorarse de que no hubiese niños. Así todo, los niños desde pequeños deben comprender que estas cosas son así y que el erotismo no tiene nada de reprochable. Pero en un país que dicta días de vagancia en honor a un mona de yeso llamada "virgen" Carmen, la arbitrariedad y el abuso de poder están a la orden del día.

Chile e Irán: firmes en la defensa de la moral y las buenas costumbres.