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domingo, 28 de diciembre de 2008

Liberación animal

No pretendo explayarme demasiado en este artículo, no puedo tampoco por motivos de tiempo. No obstante, quiero decir algunas cosas. Primero, es que rara vez en mis 31 años de vida he visto llorar a mis padres y mi hermana juntos. Esto ha ocurrido hace poco y creo que más allá de la debacle financiera mundial, la elección de Obama, etc, lejos el acontecimiento más conmovedor de este año 2008 ha sido presenciar por televisión el asesinato sistemático y premeditado de decenas sino centenares de animalitos perpetrado por el lunático Luis Navarro, una bestia malparida que el destino quiso poner a cargo de la Sociedad Protectora de Animales "Benjamín Vicuña Mackenna". El verdadero holocausto que este sujeto organizó es, con toda seguridad, lo más repugnante que he presenciado este año.

La Sociedad Protectora de Animales, además, lleva el nombre de "Benjamín Vicuña Mackenna", historiador y político liberal chileno del siglo XIX, uno de los hombres más nobles que ha producido Chile, un luchador incansable por instruir e ilustrar a las grandes masas, un filántropo y un chileno de excepción, también revolucionario y activista. A él le debemos el Cerro Santa Lucía, la fundación de varios cuerpos de bomberos, la direccíón junto a Bilbao de la Sociedad de la Igualdad, entre otras iniciativas individuales, muchas financiadas de su propio bolsillo, como el Santa Lucía, que dieron esplendor a nuestro país. Vaya manera de mancillar el buen nombre de Vicuña Mackenna lo que han hecho esos criminales de la Sociedad "Protectora" de Animales.

Mi cariño por los animales se debe a la monumental obra "Liberación Animal" del filósofo autraliano Peter Singer, quien abrió una nueva era en el pensamiento universal con la publicación de aquel libro, donde sostiene que la vida de toda especie, en particular aquellas capaces de experimentar sufrimiento, debe respetarse.

Pero no todo es miseria dantesca. El sentimiento espontáneo de cientos de personas que respondieron al llamado del programa de TV y fueron a adoptar a las mascotas redime a nuestro país de la miseria de la "Sociedad Protectora". Sospecho que no hay nadie en Chile que haya quedado indiferente a las imágenes tanto del sufrimiento inexpresable de los animalitos, como del cariño y apoyo de la gente. Sin dejar de destacar el poder de la iniciativa de individuos privados como el equipo de "La Ley de la Selva", los estudiantes de veterinaria de la Universidad Mayor, y la acción de la Policía de Investigaciones de Chile, además de la cooperación de los vecinos.

Amigos, fue un final feliz. Pero reconozcamos que tenemos un problema muy serio. No es posible que en nuestro país se encuentren cantidades inverosímiles de perros vagabundos sin que nadie haga nada. El contraste es enorme con una ciudad como París donde la gente tiene un amor por los animales que no he visto en otros lugares. ¿Qué tipo de sociedad estamos construyendo al ser tan insensibles ante los miles de perros en nuestra ciudad? ¿Qué tipo de gente es aquella que "bota" animales en la calle? Y sin dejar de mencionar que es indigno que en una ciudad como Santiago a altas horas de la madrugada se ven niños vagos vendiendo flores: una cuestión que no puede dejarnos de brazos cruzados.

Una turba enfurecida vandalizó las dependencias del criminal Luis Navarro. Esa no es la forma de hacer justicia. Pero debe haber justicia, y no impunidad.

Exijo cárcel para todos esos malditos criminales de la "Sociedad Protectora de Animales Benjamín Vicuña Mackenna".