martes, 30 de septiembre de 2008

¿Recesión? ¿Depresión?

Cuando tu vecino se queda sin trabajo, eso se llama desaceleración.
Cuando tú te quedas sin trabajo, eso se llama recesión.
Cuando los economistas empiezan a quedarse sin trabajo, eso se llama depresión.


El Congreso de EEUU debe aprobar un rescate (bail-out) a Wall Street. Pronto

El chiste tiene mucho de cierto. Se cree que una recesión corresponde a dos trimestres seguidos de crecimiento negativo, pero esa definición no sólo es inexacta sino confusa. El mejor indicador de una recesión, y por cierto, de una depresión, es la tasa de desempleo. El impacto que tiene la cesantía (paro) en la economía real sirve mejor para determinar la gravedad de una crisis económica. Si queremos que la gente no pierda su trabajo, es imprescindible que el Congreso apruebe luego un plan de rescate.

Este es un momento difícil para quienes hemos sido defensores a ultranza de la economía de libre mercado. Es en estas duras circunstancias cuando se sabe quién realmente comprende los principios tanto de la economía de libre mercado como del liberalismo.

"La codicia es buena", Adam Smith
Ha sido común culpar la codicia de los inversionistas de Wall Street por la actual debacle. El trabajo de los grandes banqueros es, precisamente, ser codiciosos y generar dinero mediante las inversiones. Por contrapartida, el gobierno cada año anuncia que necesita cobrar más impuestos y demanda más presupuesto, porque el trabajo del gobierno es gastar lo que no le pertenece, y éste es el momento de evitar que la actual recesión se convierta en una depresión, y de hecho, es obligación del gobierno actuar. Los dineros que usurpa el Estado ahora debe invertirse en estabilidad económica.

Era trabajo de los burócratas mantener a los grandes financistas bajo control. Estos últimos probablemente nunca han pedido regulación, pero su propia industria debe someterse a regulaciones para funcionar. Si los burócratas insisten en mantener el control, en caso de una emergencia como la actual simplemente es su obligación intervenir. Se ha dicho que las regulaciones eran insuficientes. Falso. Las regulaciones eran demasiadas, y es al tratar de esquivarlas cuando estalló la crisis. De hecho, lo que se necesita es que el gobierno y los burócratas se desentiendan por completo de la actividad financiera, y si ésta falla, entonces corren por su propia cuenta. Pero como los defensores de todo tipo de regulaciones jamás permitirían dejar en completa libertad al mercado, en momentos como los actuales tienen la obligación de ir al rescate.

Por otro lado, mucha gente se endeudó cuando las tasas de interés se mantuvieron demasiado bajas por demasiado tiempo. Luego la FED subió las tasas y las deudas estrujaron a los más pobres. Las responsabilidades no sólo son de los financistas, sino principalmente de los burócratas.

Troubled Asset Relief Programme, TARP
El plan TARP que había preparado Hank Paulson, secretario del Tesoro, no era perfecto pero era decente. Demandaba poderes absolutos para inyectar la enorme cifra de 700 mil millones de dólares a la banca, aunque en etapas. Desde luego, los partidarios de regularlo todo aumentaron el plan inicial de 10 páginas a más de 100. El proyecto fracasó porque, por un lado, Paulson debe entender que los dineros provienen de los contribuyentes, y por otro, hay que estar muy desconectado del mundo político como para no captar que le pondrían todo tipo de trabas.

Algunos insisten en que se debe dejar que los bancos perezcan. Pensar de esta manera muestra rasgos de sicopatía. La idea no es rescatar a los grandes barones de las finanzas, quienes se han ido a retiro anticipado convertidos en millonarios. El objetivo es evitar una catástrofe mayor. Si bien el plan inicial de Paulson ha sido rechazado, el sector pensante de la opinión pública debe mantener los siguientes elementos en mente:

1) ¿El costo del plan, 700 mil millones, es mayor, menor, o igual al costo de no hacer nada?
2) ¿Es factible que el plan funcione?

La primera pregunta es muy fácil de contestar. El plan implica desembolsar nada menos que el 6% del PIB de EEUU. El costo de no hacer nada puede costarle a la economía norteamericana un 16% del PIB, y el desempleo subirá de un 6% actual a un 20% (fuente: The Economist). Dicho de otro modo, rescatar a Wall Street significa que los beneficios superarán los costos.

La segunda pregunta también es sencilla. El plan no sólo es posible que funcione, sino que incluso es posible que el erario nacional de EEUU se beneficie. Claro, si se compran todos los activos tóxicos desde luego que se gasta dinero (los famosos 700 mil millones, ó 1600 € por cada norteamericano). Pero no hay que ser Einstein para entender que si el gobierno compra un portafolio que cuesta 700 mil millones, probablemente el precio real sea de 500 mil millones, por lo tanto los contribuyentes pierden 200 mil millones. Cuando el sistema se desintoxique, la privatización completa del sistema puede incluso traducirse en ganancias para el gobierno. Así lo explica William Gros en el Washington Post (ver artículo) y se resume del siguiente modo: el precio promedio de los activos que pasarán al Tesoro es de 65 centavos por cada dólar del vendedor, lo que representa una périda para este último de un tercio del valor y una ganancia para el Tesoro de un 10 a 15%; financiado a 3 ó 4% mediante la venta de bonos del Tesoro, puede representar ganancias de un 7 a 8%. La idea puede parecer loca, pero es tan probable como las posibilidades de que el plan de Paulson sea un completo fracaso, por lo mismo, concluyo que el rescate de Wall Street tiene bastantes posibilidades de funcionar, o al menos, las posibilidades de que falle son bajas.

Por todo lo anterior, el plan debió ser aprobado, y los senadores McCain y Obama hicieron lo correcto en apoyarlo. Pero ha sido rechazado y es hora de reescribirlo. Mientras más pronto se apruebe un nuevo paquete, mejor.

Como el Ave Fénix
En la práctica, el sistema capitalista norteamericano ha muerto junto con la desaparición de los principales bancos de inversión. Es hora de reinventar el capitalismo, sistema que nos ha dado estabilidad y prosperidad durante una generación completa. La propia existencia del capitalismo fue posible gracias al sistema financiero y su capacidad para asignar recursos y capitales donde se necesitaban, con más eficiencia que cualquier sistema planificado.

Para que el sistema se reinvente, se necesita que los mismos que lo arruinaron ahora hagan algo.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Gringos and gringas

This is my contribution to the group-blogging as proposed by our fellow blogger Kyle and the readers of her excellent blog. Subject: How gringos are perceived by Chileans (in particular). Here we go:

--Update: Check out all the other posts written about the topic

Kyle
Flo
Clare
Sara
Abby
Katina
Emily
Amanda
Renee
Kathleen
Lydia
Shannon

-- end of update

What do I think of you? I have to start with one clarification: I use the word gringo(a) to refer in general to English-speaking people, and my views are based on the British, Irish, Americans and Australians I've met, and I know less Americans than European English-speakers. By no means I mean antything offensive or derogatory by using the word gringo (in other countries it has connotations, but not in Chilean Spanish).

Gringos are cool. Gringas too. That's my first impression and it's due to their straight-forward and let's-cut-the-crap attitude. I think I am bit like that too, so I kinda like you. It can be a bit much sometimes, but gradually one can get used to it because it makes everything more predictable. Probably is more difficult the other way around: a gringo having to get used to the Chilean ways.

So it all boils down to this: you're more straight forward, and what you're like 'what see is what you get' type of people. It can be brutal though to deal with you, particularly for Chileans.

Optimism
Americans in general can be excessively optimistic, too loud and over the top, to the point of being annoyingly over-enthusiastic, can't wait to get things done and come across as too simplistic. Brits are green with envy of Americans and they try hard to disguise it but they fail, miserably. If you ask an American how they are doing, they answer: GREAT! AND YOU?! British say: 'I'm not too bad'. Americans say good morning! and they mean it. They talk more than the Europeans, and even after some brief small talk to a stranger in the lift they say good to know you, or something equally intense. At work Americans not only wish you a good weekend on Fridays, they even tell you Happy Friday. This is remarkable. Americans are energetic. British aren't. The stiff upper lip is the British way, and a Chilean person wouldn't find difficult living sorrounded by British people, because us being professional pessimists find less of an effort to understand the British psyche than the American one. If someone ask me how I am doing, in Spanish, I only reply "aquí estamos" which is the Chilean for "I'm not too bad".

Porn and general filth
There's this bizarre urban legend in Chile than anyone with fair hair, white complexion and a non-national is or has been engaged in the porn industry, or is a sex obsessive. Sadly, this is not true and it is an urban legend, and probably one day we may be able to pin point who came up with such lie, but we will never manage to find out how come so many people believe this absurdity.

The biggest misconception about these people is that gringas are easy and gringos are perverts. First, actually they come from a less sexually charged culture, and my theory is that Chileans love a sexually repressed society so they can intensify their sex experiences (don't ask how I came to this conclusion). Cheating for gringos is not OK, although I have met remarkable exceptions. For Chileans is part of the game. So there are no justified reasons to call them sex obsessives. Gringas dress more provocatively because they are less afraid of catcalling, and gringos come across as shy because of this. In fact, gringos are more concerned about STDs and are more pruddish about all sorts of exchange of fluids which is a natural part of the process of making babies, if you know what I mean (I can't believe I'm saying this!!). So in this regard, it's the Chileans who are the filthy ones. Gringos are squeaky-clean and mentally nonchalant, sort of.

Dating gringas
The gringa girls are great to hang out with, although when it comes to dating them, things turn ugly. (There are powerful reasons why I am in a relationship with a French woman and not with a gringa or -god forbid- a Chilena). For gringas there's this strong culture of 'dates' and they even count them, as in this is a first date, and then there's a second date, next oh, a third date, and ta-dah... a fourth date. Who else, other than yourselves, care about it?! I have been wondering how this works in Chile and I don't really know and I wouldn't dare to ask because people are not even going to understand the question. I think our way of dating is a mess. For Chileans the rule is 'there are no rules'. There's no such thing as a first date, and all that it entails, or a second date etc. I mean going out is less structured for us, we just go out, and preferably in a group. So you come across as a bit cold and as too obvious. Gringo culture make it really evident (you may start seeing a pattern here) when someone has taken a fancy to someone else.

I don't know how the online dating services are getting on in Chile but I suspect they may be an utter disaster. Chileans are less blatantly obvious to ask someone out on a date, so organising dates online is still confined to the weirdos. In English-speaking countries, ordering girlfriends and brides online is becoming more and more common.

Gringas tend to go out for dinner, a lot. That's the first cultural shock because we don't really have a meal like a dinner, we have once. If you have been living in Chile, you will know what I'm talking about, and you surely understand how different it is. Hell, we go for once, not dinner for goodness sake! And because when gringas in their own countries could not care less about people from other nationalities, you will realise it is not an easy task to woo you, if you know what I mean.

Talking
Gringas talk a lot. They are more articulate, they can verbalise things I didn't even know could be put into words, and they go on and on about all sort of topics. They tend to read a lot of self-help books and pyschology stuff, plus the huge influence from their celebrity culture (they have actual celebrities, unlike those gits on Chilean telly -- self-proclaimed celebrities), add that what-you-see-is-what-you-get attitude, and the mixture is not too easy to digest. I shared a flat with two gringas for a couple of years and they literally organised 'Sex & The City sessions' and intoxicated with it. Seriously, it's just a TV show, and a boring one. They also snack obsessively whilst watching TV: chocolates, biscuits, sweets, the lot. Then they complain they are getting flabby and start buying low-carb low-GI low-calorie and low-fat food: disgusting. Hardly ever you find Chilean women as obssessed or even mildly interested in anything on TV, or in anything in general, other than the soaps.

Engaging in a conversation with a gringa is easy, while with a Chilean woman there's hardly ever anything interesting to talk about. Perhaps Chileans are more uptight cause they believe one is only trying to get into her knickers. One trick I learned is that the gringas really love a good listener (with all that talking, you have to) . This is virtually impossible with a Chilean because they don't talk, so there's not much to listen to.

Breaking up
Breaking up with the gringas is, as you can expect, fairly simple too. 'We have to talk, there's something I have to tell you... things aren't working, blah blah... fair enough, yeah I agree, bye'. With Chileans, you don't really know when you started so you don't really know when it's over either. It is quite unstable. But when it happens, it is intense. You can get back together with a Chilean after cheating (well, that's what I've seen) because it is somehow expected.

Family
Gringos have with their families a very honest relationship, and that's great. 'Family first', we say in Chile. Rubbish. People just live with their families cause they can't afford otherwise and the culture of sharing flats has not taken off yet. For Chileans this means that family can bully you, treat you like shit, get on your way, give their opinions on things that should not concern anyone else, family feel entitled to frown upon what you do or don't do, or tell you whether they approve or disapprove your significant other. Because in Chile so many people live with their parents well into their 20s, even early 30s, Chileans lack independence. If the family is annoying, a gringo doesn't feel compelled to be in touch with the parents. So they are perceived as cold or even rutheless by the Chileans. I wonder what's going to happen when Chileans have more disposable income and can afford living on their own.

Marriage
And going back on the gringa subject, as part of our mess when it comes to relationships, one striking difference is that only gringas are so obsessive about marriage and settling down. I mean gringos really see marriage as something else, it's not just a contract, or let alone a way to escape home. They are after being happy in a marriage and to purse a happy married life. They have wedding planners because the wedding is the most important day of your life for them. The sacrosanct concept of 'family first' in Chile gave way to a marriage terror (or maybe it's just me?), so the same ones who criticise the gringos over being 'cold' for not being in touch with their parents (because parents can be really awkward sometimes) put Chileans off marriage. Until recently divorce was not an option in Chile, so people just have mistresses and second lives (whoa, mysterious!), which is totally accepted and people pretend such things are not true. Lack of contraception also means too many young Chilean men have children and all this is regarded as normal, so a divorced gringo or an older one with no children can also amount to horror to Chileans. So probably all the neatly organised way of dating I described before is unconsciously designed to find the one.

Breastfeeding
I've never seen a campaign for breastfeeding in Chile, and I don't see the Chileans needing one in the near future. You just don't see women breastfeeding their children in public places in gringo countries. Formula milk is seriously frowned upon in Chile, same as gringos frown upon breastfeeding in public. You will not encounter a Chilean saying 'Breasts are for my husband' either. Well, they may very well be, but come on, what about the nutrition of that child! Girls, give some breast milk to your children (I know what you're thinking: yuk!). Again, you come across as cold people.

Success
Actually, it's amazing to see how family can be equally important for gringos, even more so than for Chileans. Gringos see family as an essential part of their lives, and something that makes them happy. I would say that living in a culture with higher disposable income really turn people towards the pursue of emotional happiness rather than material obsession, since having food on the table and a roof over your head is less a dramatic task than in Third-World countries, so somehow the Chileans perceive gringos as materialist, but that's because in gringo societies there's more money in general. Gringos are quite different in this regard, and quite the opposite to Continental Europeans. Godless, childless France is a horror to gringos. In France, having a dog rather than a child and living on your own is socially accepted, not quite so in the English-speaking world.

Study the language
You can examine the language to understand what chileans think of gringos. One of the more common adjectives to describe gringos is desabridos, which means 'bland', but I think it refers to that WYSIWYG mode in which you function, to use computer terminology. Gringos are not dark horses, there's nothing mysterious about them either. Kind of 'fome' (boring) too.

Another word is rotos, as in lacking manners or being rude, very much related to the desabrido. Some years ago I went on a date with a Chilean girl who I had known for a while, and a couple of pisco sours later, slightly upset she said "you're so dull!". It was good for me to realise that being away from Chile had left a mark: I had become a desabrido guy! Sadly, I've met a few inter-cultural couples who have not lived happily ever after, and the main culprit is the desabrido thing.

The word roto though is quite unfair. 'Oh I'm soo sorry!' after barely someone touches you or slightly tread on your foot can't be considered rude. The English just say 'sorry', but they really mean F.O. Actually, Americans are really nice, even naive.

Buy a map
Broadly speaking, Americans ask 'where's that?' after I tell them I'm Chilean. Europeans usually reply 'I've been there' or 'I'd love to visit Chile'. America is a massive country and a continent in itself, but please... seriously buy a map.



Your comments are welcome.

martes, 23 de septiembre de 2008

Píldora del día después, meses después


"Una ley que viole los derechos inalienables de un individuo es esencialmente injusta y tiránica, y ni siquiera es ley"

Miaximiliano Robespierre



A la cita de Robespierre Chile Liberal añadiría: "y es perfectamente legítimo desobedecerla". Han transcurrido meses desde que un conciliábulo de vetustos leguleyos declaró que una mujer no tiene autonomía sobre su propio cuerpo: "sobre sí mismo, sobre su conciencia y su cuerpo, el individuo es soberano", replica John Stuart Mill. Si una mujer no es dueña de su propio útero, yo pregunto: ¿de qué chucha es dueña entonces? Si una ley considera que el individuo no es dueño de su conciencia para tomar decisiones por sí mismo sobre cuestiones que ocurren dentro de su propio organismo y que le atañen sólo al involucrado, entonces la ley en cuestión es tiránica, y simplemente no es ley. El fallo del Tribunal Constitucional es esencialmente tiránico, y la presidenta Michelle Bachelet ha actuado correctamente al insistir en la entrega de la PDD en los consultorios públicos, a quienes la requieran.

El verdadero dilema que nos presenta el viciado fallo es que la PDD es ilegal en centros sanitarios públicos, pero legal en el comercio privado. Esto es completamente anómalo, y la gracia se la debemos a un grupo de parlamentarios de la Alianza por Chile, que llevó la PDD al Tribunal Constitucional pero sólo para dirimir sobre la constitucionalidad de dicho fármaco en establecimientos públicos, ¿por qué no se atrevieron a repetir el requerimiento con las farmacias? ¿Cómo es posible que se haya llegado a este absurdo? Y no olvidemos que otros anticonceptivos, incluida la T de cobre, también fueron declarados inconstitucionales.

Nadie ha hecho nada, y los procedimientos siguen igual que antes, salvo que con el fallo del TC hemos mermado una vez más el estado de derecho al enviar la equívoca señal a la opinión pública de que algunas leyes y algunos fallos pueden ser desobedecidos. Las leyes deben acatarse, y si son imposibles de acatar, entonces no es necesario legislar porque significa que estamos ante una ley ridícula.

El desaguisado, para ser justos, contó con la incalculable ayuda del concertacionista Mario Fernández, el mismo que declaró "estoy contra el divorcio porque la Iglesia (católica romana) está contra el divorcio. No tengo idea de las razones teológicas, yo no soy teólogo. Creo en todo lo que dice el cardenal. Él es mi autoridad religiosa" (ver fuente). Este señor no se inhabilitó, lo que resulta que nuestras leyes se basan en los mitos de una asociación medieval en vías de extinción. En Francia, país donde la laicismo ha quedado consagrado en la Constitución, esta resolución sería impensable, y de hecho, sería inconstitucional. Pero Chile es Chile, y en Chile las pobres seguirán pariendo críos como conejas mientras el curita y el miembro del Tribunal Constitucional y los parlamentarios de derecha siguen felices de la vida.

Como saben, viene época de elecciones, y es ahora cuando llega la hora de que el electorado saque la voz. No olvidemos que ahora depende de alcaldes y municipios la distribución de la PDD.

domingo, 21 de septiembre de 2008

Prohibido gritar "pacos culiaos" a los Pacos Culiaos

Una iniciativa aprobada por la Comisión de Defensa de la cámara de diputados pretende castigar las injurias al personal policial. Chile Liberal se opone a esta afrenta a la libertad de expresión

La frase pacos culiaos ("fucking cops") ha sido acuñada en el habla nacional gracias a la prepotencia de Carabineros de Chile (a.k.a. "los pacos culiaos"). Su brutalidad sobrepasó los límites de lo aceptable durante el gobierno militar. La institución fue fundada durante la dictadura de Ibáñez, de ahí proviene su lamentable historial. Pero Carabineros ha intentado enmendar el rumbo y ha tratado de suavizar su imagen ante la comunidad con lemas como "un amigo siempre", y en general, la propia institución desea convertirse -tal como promueve este blog- en un servicio policial y no en una fuerza policial.

Resulta chocante ver cómo nuestros diputados, ciudadanos generosamente remunerados para legislar a favor de sus conciudadanos, han aprobado una iniciativa (Boletín Nº 5969) que establece penas de presidio de 61 a 563 días y multa de 3 UTM ($ 108.549 = 137 €, o 0,7 centavos de dólar a estas alturas) para quienes "injurien" al personal policial. Los autores materiales e intelectuales de este disparate son los siguientes:

Eugenio Bauer (UDI)
Sergio Correa (UDI)
María Angélica Cristi (UDI)
Jorge Ulloa (UDI)
Gonzalo Uriarte (UDI)
Alfonso Vargas (RN)
Alberto Cardemil (Independiente - derecha)
Renán Fuentealba (DC)
Ramón Farías (PPD)

Ya saben, entonces, por quienes NO votar.

Inaplicable
Es imposible, tal como lo vimos en el caso del acoso sexual callejero ("piropo"), sancionar las injurias en lugares públicos. Estos comportamientos caen en el ámbito de las normas sociales y es mejor educar que castigar. Además, esta ley es inaplicable, y nada corroe más al estado de derecho que el promover leyes que nadie puede acatar. Esta iniciativa está condenada a ser letra muerta porque ningún juez sería capaz de mandar a la cárcel a un miembro de la comunidad por griatarle paco culiao a un paco. Si así ocurriese, esto sería motivo de escándalo internacional, excepto en Irán, Corea del Norte, Cuba o Venezuela, donde sus gobernantes ya han puesto en rigor legislaciones de este tipo.

El principio de autoridad

La diputada Cristi nos dice (ver artículo) que ella desea "resguardar el principio de autoridad". Nos parece excelente promover la autoridad, y por eso Carabineros ha empezado a dialogar con la ciudadanía y a abrir sus puertas para que el respeto provenga de la propia comunidad. De hecho, los pacos cuentan con gran aceptación de la ciudadanía. Pero la moción de Cristi y compañía es la típica reacción Conservadora de amenazar con cárcel y castigos a quienes no se comporten como deben y promete destruir todo el avance de los últimos años. Es además contraproducente, porque despierta el rechazo de quienes demandan protección policial, e infunde no el respeto a la autoridad, sino el terror. Justamente lo opuesto de lo que debe ser Carabineros en democracia.

Otra falencia de esta medida es que según el nuevo sistema los Carabineros acuden a prestar declaración en los juicios, por lo que el paco está actuando como juez y parte, y noten que ni siquiera hemos empezado a abordar la complicada tarea de definir qué es una injuria.

Para evitar penas de cárcel o penas pecuniarias, y para cumplir con la ley, recomendamos seguir las siguientes recomendaciones de uso del lenguaje:

"Ándate a la conchetumare, paco culiao"

Dígase: Váyase de regreso al seno materno, señor Carabinero

"Paco de mierda"

Dígase: Carabinero de heces

"Paco hijo de puta"
Dígase: Señor Carabinero, su madre fue trabajadora sexual

No está claro qué ocurrirá cuándo nosotros seamos víctimas de los abusos policiales: ya relaté aquí un altercado entre quien escribe y una patrulla que piropeó a una ex polola. Pero recordemos que en un estado policial, como le gusta a la señora Cristi, los individuos somos nada, el Estado es todo, así que no importa. Por lo demás, la diputada Cristi en vez de liberalizar el uso de drogas -ya tuvo incidentes con su hijo macoñero-, parece que descarga sus frustraciones en esta moción condenada a ser letra muerta desde el día que se promulgue.

Se dice que en Chile no hay respeto a la policía. El maltrato de obra a Carabineros, una cuestión grave, ya está debidamente regulado. Recordemos al impresentable senador Navarro. Actitudes como ésas son completamente repudiables, porque el mentiroso de mierda no quiso reconocer que él inició la agresión al paco. Si yo fuese paco, al senador Navarro le saco la chucha, y que me vengan con cuentos que la inmunidad y la cacha y la espada. El huevón inició la agresión, que reciba un castigo en el acto, y que pierda la reelección no sólo por su aspecto ordinario, sino porque él mismo es un atorrante.

¿Para qué insistir ahora con las "injurias"? Gente como Navarro y Cristi son tóxicas a la política. Vemos además que en otros países, que la señora Cristi pone como ejemplos, también existen los abusos contra la policía y a la policía. Recordemos el tristemente célebre caso de los pacos en Toronto, Canadá, contra los futbolistas chilenos. Preocúpense por estudiar casos en España, o en el Reino Unido, como se aprecia a continuación:


Los alharacos y agoreros del fin del mundo que escriben columnas en El Mercurio, fieles a su línea ultraconservadora, vienen pregonando la crisis y la anarquía que se avecina. Son ellos los que sistemáticamente han defendido los inaceptables actos de brutalidad policial, para -acto seguido- hacerse las víctimas y promover aún más represión. No deja de ser increíble que en Chile haya más de 30 mil leyes, y se nos haga creer que necesitamos aún más. Carabineros cuenta con leyes suficientes y con recursos aceptables. Si un paco con casco, escudo, bototos, arma, chaleco antibala y preparación profesional en defensa personal se ve sobrepasado por un energúmeno (ver foto derecha), creo que es motivo de vergüenza para los propios pacos el ser tan poco profesionales.

Aprovecho esta ocasión para dedicarle a la diputada Cristi el siguiente tema, de una de mis bandas favoritas. Nos encontramos con la absurda situación que si la ley de Cristi fuese aplicada en EEUU, Zack de la Rocha y los otros músicos de Rage Against the Machine, junto a sus miles de fans, deberían ser encarcelados.

Rage Against The Machine - "Fuck The Police"


sábado, 20 de septiembre de 2008

Por qué Allende sí fue un "Gran Chileno"

“Se muere la perra, se acaba la leva”,
Augusto Pinochet, 11 de septiembre de 1973



Los chilenos han reconocido que no puede pasar desapercibido el suicidio de Allende en el palacio presidencial

Con toda seguridad, Allende ha sido el peor presidente de la historia de Chile, y quizás del mundo. No habrá otro peor que él. A nadie hoy se le ocurriría regalarle un medio litro de leche a los pobres, congelar precios y emitir dinero hasta el hartazgo como parte de un plan de superación de la pobreza. Nadie haría alarde hoy de portar un fusil, o de bailar cumbia con Fidel Castro (o Chávez, etc).

Sin embargo, en medio de la paz republicana de hoy, es un motivo de horror el pensar que un ex presidente chileno, vivo en la memoria de muchos porque los hechos acontecieron hace apenas 35 años, se suicidó en el palacio presidencial mientras las fuerzas armadas bombardeaban su oficina en medio del peor caos del Chile moderno. Un hecho así no ocurre todos los días, ni creo que se repetirá en el futuro próximo.

En el programa de TV "Grandes Chilenos" la teleaudiencia ha querido rendirle un tributo no a un ex presidente marxista, sino a un hombre, compatriota nuestro, con defectos y virtudes, que murió mientras ostentaba el mando de la nación, cargo que ganó de manera legal. La ciudadanía no había tenido oportunidad de metabolizar el trauma del golpe. Hoy, cuando ni siquiera el propio Partido Socialista sería capaz de defender el programa de Allende, existe la madurez cívica como para despedir a este ex mandatario como se merece.

El programa chileno se basa en 100 Great Britons, originalmente concebido y transmitido por la BBC, televisora estatal británica. La idea era generar discusión y debates, y los hubo (número 1, Churchill; 2, John Lennon). Es imposible lograr un acuerdo unánime sobre quién es el mejor de todos los tiempos. Los ingleses lo saben y lo asumen con su flema característica. Los chilenos, gente de estructuras mentales colectivistas, se asombran porque no hay acuerdo sobre quién debe ser ungido como el mejor de la historia. Para evitar tener una diferencia de opinión, algo escandaloso en nuestra rígida sociedad, habíamos inventado el santo secular de Arturo Prat. A los niños se les enseña que él era el más grande y punto. No es necesario discutir, porque tener diferencias es malo: estar todos de acuerdo es bueno.

Espero que sea otro signo de madurez el que en esta oportunidad la gente piense en otro aparte de Arturo Prat como un Gran Chileno, si bien hay patrones que se repiten entre el Capitán Prat y el ex presidente: ambos se arrojan a lo absurdo, ambos dejan la cagada, ambos son suicidas, y terminan siendo aclamados como héroes.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Homenaje a nuestro ejército, en el día de sus glorias

Parada Militar de 1910 (ver fuente)



En el artículo Parada miltar, tradición que comenzó en 1832 pueden leer una síntesis de la revista militar que se celebra en el Parque O'Higgins cada año. Ya en aquellos años, en 1832, bajo la supervisión del severo Diego Portales, la multitud vitoreaba eufórica a nuestras fuerzas armadas.

Mucho le debemos al ejército, y mucho lo necesitamos. Nuestra democracia y nuestra tradición republicana necesita de hombres y mujeres instruidos en los valores universales de la libertad para que se desempeñen como profesionales en el empleo de armas. Éstas, por su propia naturaleza, deben ser manejadas por una milicia profesional sometida al poder político. Ellos mismos, los miembros de las fuerzas armadas, son miembros de la comunidad y por eso es que los respetamos, y son vitoreados porque la propia comunidad civil sabe que la democracia necesita estar resguardecida.

Por demasiado tiempo la sombra del desaparecido Augusto Pinochet ha eclipsado a nuestro ejército republicano y democrático. Pinochet no es el Ejército de Chile, ni encarnó al ejército. Un día, el joven cadete Pinochet se unió al ejército para servir al país. Acabó él mismo sirviéndose del ejército, usando la comandancia en jefe (y luego el senado) para escabullirse de la justicia. Pinochet dio órdenes a sus subordinados de matar a sus propios compatriotas, que eran sus amigos y vecinos, y el ex general procuró quedar impune luego de los desgraciados hechos. Chile Liberal se propone rescatar a la institución castrense del desprestigio y saludar a las nuevas generaciones de cadetes y dragoneantes, quienes no quieren saber de Pinochet, ni de asesinatos a civiles, ni de oscuros casos de violaciones a los Derechos Humanos, sino que desean unirse al ejército por una cuestión de vocación. También es momento de llamar de una buena vez a eliminar por completo la conscripción obligatoria y empezar a pensar, incluso, en privatizar el ejército.

Pero eso es a futuro. Por ahora, nuestro país se merece una institución armada profesional y leal a los valores patrios, como siempre fue, y dejar de lado la innecesaria asociación con el único comandante en jefe del ejército que ha ocupado el cargo ¡por 25 años!, algo completamente anómalo.

Las personas pasan, las instituciones quedan. Es hora de normalizar las funciones del ejército.

Como homenaje a las Fuerzas Armadas, los dejo con un himno que trae a la mente las despertadas tóxicas el 19 de septiembre, con una resaca monumental, tratando de recuperarse mientras los milicos desfilan en la tele. Se llama Adiós al Séptimo de Línea, basado en la novela homónima de Jorge Inostroza.

Un detalle: un regimiento de línea significa que es una fuerza de infantería jerarquizada y más profesionalizada que una guerrilla o una milicia.

Chile ganó la Guerra del Pacífico porque envió tropas profesionales, sometidas al poder político que estaba en manos de los liberales de entonces. Celebremos hoy que vivimos en paz, que los elementos odiosos han sido expulsados, y que el poder político actual, legítimamente elegido, mantiene relaciones estrechas con nuestras fuerzas armadas. Y celebremos además que la mayoría prefiere ver el tenis, esto significa que somos un país normal.





Ilustración: regreso del ejército chileno de la Guerra del Pacífico

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Feliz Dieciocho de septiembre

El poeta y soldado Alonso de Ercilla describió así a los habitantes autóctonos de Chile:

“...la gente que produce es tan granada,
Tan soberbia, gallarda y belicosa,
Que no ha sido por rey jamás regida,
Ni a extranjero dominio sometida”.

Se me hincha el pecho cuando releo esta estrofa de La Araucana... por rey jamás regida, ni a extranjero dominio sometida. Brillante. Pero quiero llamar la atención de los distinguidos lectores de este sitio sobre el verso la gente que produce es tan granada. Sí, granados, y productivos. La gente que produce, dijo Ercilla. ¡Que produce! En ningún momento dijo "la gente que está sentada esperando que el gobierno les entregue una ayuda". No. Dijo "la gente que pro-du-ce".

Envío un saludo dieciochero a todos. Y los dejo con la continuación con una selección de Chile Liberal de cuadros de la pintura chilena.










martes, 16 de septiembre de 2008

Sálvese quien pueda

La quiebra de Lehman Brothers y la crisis que se avecina demuestran cuán nefasta es la regulación gubernamental

La más reciente víctima en el mundo de las grandes finanzas ha sido Lehman Brothers, un banco de inversiones. Algunos insisten, con porfía, en emplear los recientes colapsos financieros para denostar a la economía de libre mercado, pero se equivocan. La culpa la tiene el gobierno.

Un banco, sea de inversión o comercial, debe estar regulado por los burócratas. Sin regulación no puede funcionar. A cambio de dicha regulación, se acepta que cuando estas entidades colapsan, el gobierno debe rescatarlas. Como vemos, antes de culpar a la economía de libre mercado debemos establecer hasta qué punto el mercado es libre, y hasta qué punto está regulado.

Nuestro amigo bloguero Jorge Gómez nos dice (ver artículo) que la ideología neoliberal -según él- ha inventado un consenso falso en torno al al mercado desrregulado como ideal máximo de bienestar social. Ahora muchos se enfurecen porque desde Washington se lanzan salvavidas a Wall Street, en Nueva York. Pero esta es la regla que ha inventado el poder político para no dejar en libertad a los bancos. La crisis financiera actual demuestra exactamente el punto de los neoliberales: la regulación no sirve. Los mercados hoy están más regulados que nunca.

Esta anomalía lleva a los bancos a comportarse cada vez de manera más irresponsable con tal de de crecer a toda costa, de modo que las compañías sean tan enormes que su colapso signifique desestabilizar al mundo entero (como nos dice El Mercurio, Lehman Brothers debe US$ 600 mil millones, ¡cuatro veces el PIB chileno!), algo que el poder político no podría tolerar. A esto se le conoce como riesgo moral. La estrategia es una sola: crece hasta que el gobierno no permita que fracases.

El factor que detonó la crisis fueron las hipotecas subprime, o sea, préstamos de alto riesgo a gente que probablemente no podría pagar sus deudas. Justamente, ellos no pagaron sus lo qe debían, y se desató la escasez de liquidez y la contracción del crédito actual. Increíble que los expertos en finanzas aún no logran determinar con exactitud la magnitud del daño debido a la sofisticación extrema de los instrumentos que han desarrollado los bancos, justamente para burlar a los reguladores. Tal es la complejidad de las transacciones que las propias agencias de calificación, como S&P, han revisado sus ratings, que hasta la víspera de la bancarrota de Lehman Brothers le otorgaban grado A.

Hasta vencer o morir, compañero
Nadie ha salvado a Lehman Brothers por dos motivos muy importantes. Uno es que ya existen los mecanismos de préstamo para los grandes bancos. El segundo, y el más importante, es que la Fed ya ha comprometido demasiado dinero y simplemente no da para más. Desde ahora en adelante, las víctimas deberán morir y punto. Es bueno que así ocurra porque las crisis sirven para destruir todo lo inservible y podrido en la economía.

Los Bancos Centrales, como la Fed, tienen una misión especial aparte de emitir dinero, y es ser el prestador de última instancia. Un Banco Central debe salvar a quien le solicite dinero siempre y cuando el interesado demuestre tener garantía (colateral) y aplicandole interés. Ya vimos en el colapso de Fannie y Freddie que ambas instituciones pueden emitir papeles que pueden emplear las entidades financieras como colateral para pedir ayuda a la Fed, salvo que si quienes están en aprietos son nada menos que Fannie y Freddie, es equivalente a darle acceso a ambas a las imprentas de la reserva para que se impriman todo el dinero que quieran. Esta paradoja sólo es posible gracias al estatus de "empresa con respaldo gubernamental" (bajo una máscara privada) que gozaban F y F. Sólo el respaldo estatal puede producir un absurdo semejante.

Ya hemos visto que es bueno dejar morir a algunas instituciones, pero, ¿quiénes son los afectados? Si son los ciudadanos de a pie, es entendible que el sistema en que vivimos se vea regulado por el poder político. Una crisis financiera podría desatar el frenesí total si el poder político no rescatase a los bancos. Pero por otro lado, es el respaldo político el que incentiva al comportamiento irresponsable. Es decir, un círculo vicioso.

Si los bancos supiesen de antemano que nadie los va a rescatar, sería un incentivo enorme para que corriesen menos riesgos. Pero un sistema así aún es impensable y las regulaciones son necesarias. Lo increíble es que se culpe a los mercados desregulados, cuando éstos ni siquiera existen.

A la Fed se le acabó el dinero. Seguir salvando bancos será desastroso. Quizás con esto la crisis ya está tocando fondo. Desde ahora en adelante, sálvese quien pueda.


No está demás advertirlo, la próxima víctima será AIG.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Ay Evo.... Evo, Evo, ¿qué haremos contigo?

"Yo he aprendido que por encima de lo legal esté lo político. Por eso, cuando mis asesores me dicen: 'Evo, lo que estás haciendo es ilegal', yo les digo: si es ilegal... ¡háganlo legal! para eso han estudiado." - Evo Morales (ver fuente)


El presidente boliviano Evo Morales ha fallado en proporcionar gobernabilidad y estabilidad

En vez de declararse un socialista pragmático y no ideológico, como Michelle Bachelet, Evo Morales se dedicó a estrechar lazos con el populista Hugo Chávez. Error. Luego, el indio -como se denomina a sí mismo- se ha dedicado diligentemente a cultivar la imagen del idiota latinoamericano. Su error más estrepitoso ha sido impulsar una Constitución que en vez de generar estabilidad, busca -como lo hizo Pinochet- implantar un régimen constitucional hecho a su medida. De fructiferar este disparate, Evo se instalará en la presidencia de su país más allá del 2011, es decir, se ha convertido en un personalista. Ha fracasado en institucionalizar. Ha exacerbado a sus opositores.

Evo Morales está a punto de sufrir un golpe de estado. La culpa recae principalmente sobre él mismo.

La Constitución de Evo para Evo establecerá maravillas como por ejemplo que la economía debe estar planificada por el Estado y que los hidrocarburos pertenecen a todos los bolivianos (o sea, pertenecen a los representantes de todos los bolivianos = los gobernantes). El señor Morales simplemente se niega a entender que las inversiones extranjeras significan en sí mismas una inyección de capitales que constituyen ganancias para el país receptor y que todos se benefician de dicha entrada de divisas. Bolivia, el país más pobre de sudamérica, carece de capital financiero y humano para explotar sus propios recursos. Invitar los inversionistas privados, -con algún capital estatal para apaciguar a los exaltados-, en un sistema de estabilidad política debe ser la prioridad del presidente boliviano. Los royalties deben ser claros, predecibles y justos. Para eso se necesita un presidente inteligente.

Morales ya hizo perder el tiempo a sus electores con el ridículo referéndum revocatorio. Sí, ganó, pero a la vez reafirmó la oposición en las prefecturas donde es resistido. Un presidente que no cuente con un mandato fuerte del electorado debe evitar implantar reformas radicales. Tal como ocurrió con Allende, su aventura puede terminar en una catástrofe al carecer de mandato popular para llevar a cabo ideas no sólo impracticables, sino extremas.

"Déjenme aclarar mi postura en este debate constitucional"


Evo Morales debe enmendar el rumbo. Sus colegas sudamericanos deben ayudar a enfriar los ánimos en Bolivia, y exigir estabilidad y pragmatismo al mandatario boliviano. Esperamos liderazgo de la presidenta Bachelet y del secretario general de la OEA, el presidenciable chileno José Miguel Insulza.

Chile Liberal desea otorgar una oportunidad a Evo Morales. Eso sí, que sea la última.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Laicismo positivo, un despiste de Sarkozy

"Yo habría sido un buen Papa" - Richard Nixon

Francia es el país más ferozmente anti-católico que existe, de hecho, es la cuna del laicismo. La relación entre la iglesia de Roma y Francia ha sido tensa y se ha escrito con sangre porque la intolerancia católica no deja alternativa al diálogo, a diferencia de países como Noruega o el Reino Unido, donde sin separación formal entre iglesias y Estado, ambas entidades se respetan y actúan en esferas separadas. En Francia, país orgullosamente heredero de la Razón y la tierra que inventó a les philospohes, se le hizo un rayado de cancha por escrito a la Iglesia, en 1905.

"Les traje un souvenir del Vatican Gift Shop"

El actual presidente de la república francesa, el conservador Nicolás Sarkozy, ha provocado no pocas críticas al acuñar el término "laicidad positiva". Las siguientes son algunas reacciones de la oposición francesa (ver fuente):

"No existe un laicismo positivo o negativo, abierto o cerrado, tolerante o intolerante. Existe el laicismo. Es un principio republicano."
François Hollande, Partido Socialista

"Me opongo a mezclar los papeles del Estado y de la religión."
François Bayrou, MoDem (centro-liberal)

Es difícil saber qué pretende Sarko, un hombre divorciado dos veces, quien probablemente no emplee el sistema Billings con Carla, quien no se casó por la iglesia ni jamás asiste a misas por iniciativa propia. Ratzinger, desde luego, no tiene reproche, más bien alaba a Sarkozy. Ambos se entienden. La moralina oscurantista católica se aplica al bajo pueblo, no a los jefes de Estado, y en realidad el director de la iglesia de Roma está preocupado por promover su agenda en Francia, país donde la asistencia a misa se ha desplomado junto con las nuevas órdenes sacerdotales (terminar con el celibato sería más efectivo). Sólo los inmigrantes del Tercer Mundo (ver foto abajo) prolongan la innecesaria agonía del catolicismo francés y han impedido una pronta eutanasia.

Las raíces cristianas de Francia, en Lourdes


Pero si monsieur le président Sarkozy buscaba fortalecer su rechazo al ingreso de Turquía a la UE (país que podría aportar mucha mano de obra barata), si quiere provocar a la poderosísima intelligentsia de su país, y si añora lucirse en la prensa internacional, logró su cometido. No lo vamos a felicitar porque nos produce espanto. Por su parte, Ratzinger ya comienza a hablar de laicidad positiva, y da las gracias al président. Todos felices. Quizás Carla escriba un tema al respecto.

Pero en Francia, un país donde existe libre acceso al aborto (incluso en caso de detección del Down), donde se reconocen las uniones civiles de homosexuales, que cuenta con una producción cultural y artística con envidiables niveles de libertad, y en general es una sociedad donde declararse ateo no llama la atención de nadie, quizás despistes como el de Sarkozy no pasen a mayores.

La presidenta de Chile, la atea confesa Michelle Bachelet, y quien sea su sucesor, deben preocuparse no de expresar nostalgia por el pasado crístico del país, sino que deben continuar poniendo en su lugar a toda agrupación que proclame verdades absolutas sin evidencia alguna, de otro modo, capitulamos ante el relativismo.

¿Hay alguien más relativista que aquel sujeto incapaz de explicar o demostrar racionalmente sus verdades absolutas?

Una sociedad sana
Fe es creer sin evidencia. La razón demanda evidencia y explicaciones, y sólo se cultiva en una mente escéptica. Fe y razón no se complementan, son opuestas. Ser racional es ser escéptico. Una persona de fe se regocija al creer sin ver. ¿Pueden convivir fe y razón en una misma sociedad? La respuesta es sí, pero manteniendo a cada cual en su lugar. Esta es la esencia de la laïcité.

Si queremos superar de una buena vez el oscurantismo medieval, que sólo nos enseñó hechizos, brujerías y apariciones virginales, es hora de que construyamos una sociedad sobre los cimientos de la razón y la laïcité.

La religiosidad desbocada es letal, incluso para ella misma, y la sociedad civil y laica debe encargarse de ponerle un preservativo para que no traspase su oscurantismo e influencia indebida a instituciones de una república, como un Tribunal Constitucional por ejemplo.


Imágenes: AP

Liberalismo, el peor enemigo de la Iglesia

Cuando el cura Goic propuso el sueldo ético, la derecha se enfureció, pero la izquierda aplaudió a la Iglesia Católica que tanto luchó por los Derechos Humanos durante la dictadura (veremos más adelante que la propia defensa de los DDHH es un triunfo del secularismo). Pero cuando dicha asociación promueve su agenda valórica, léase PDD, condón, anticonceptivos, demonización del aborto, la derecha aplaude y la izquierda demanda separar iglesia de Estado.

El sitio Chile Liberal jamás ha tenido problema alguno.

La postura de este blog es nítida: nos oponemos ipso facto a todo lo que diga el Vaticano, porque toda su ideología proviene de la gran tomadura de pelo que es creer en un ser inverosímil. Este sitio se fundamenta en la razón, por ello no tenemos nada en común.

Sin embargo, en el siguiente artículo este blog por primera vez suscribe cada una de las palabras de un cura -el desaparecido cura Lefevre- quien aclara por qué un liberal simplemente no puede ser católico.

El siguiente escrito es publicado como signo de protesta ante la visita de Joseph Ratzinger a Francia. Tiene todo su derecho a viajar y reunirse con las autoridades civiles, si él quiere, y si el presidente francés acepta recibirlo. Pero dejamos constancia de nuestro desagrado.

Mientras leeremos sobre sus desvaríos ante el mundo intelectual parisino, con la inaceptable complicidad de Sarkozy y su absurda alocución de hoy sobre la laïcité positive, Chile Liberal invita a las protestas anunciadas en la Plaza de la République, 14:00 (ver Benoît XVI, un criminel en liberté)


Liberalismo: el peor enemigo de la Iglesia
(Ver fuente)

Dos corrientes se combaten al interior del catolicismo desde hace dos siglos. Después de la Revolución Francesa algunos quisieron acomodarse con los principios revolucionarios y componer con los enemigos de la Iglesia; otros rehusaron este arreglo, teniendo en cuenta que Nuestro Señor Jesucristo nos advirtió: "Quien no está conmigo está contra mí". Por consiguiente, si se está por el reinado de Jesucristo, se está contra sus enemigos. No es posible de otra forma. Para pactar, los primeros pretendieron que se podía dejar de hablar de Nuestro Señor a pesar de continuar amándole. Mas los Papas, hasta el Concilio Vaticano II, desaprobaron a éstos.


Jesucristo, único rey, único Dios

Nuestro Señor es nuestro Rey, nuestro Dios. Debe, pues, reinar y no solo en privado sobre nuestras personas sino sobre nuestras familias, aldeas, y por doquier. Por otro lado, quiérase o no, Él será un día nuestro juez. Cuando vendrá sobre las nubes a juzgar el mundo entero, todos los hombres estarán postrados de rodillas: budistas, musulmanes, todos. No hay, en efecto, varios dioses, sino uno sólo, como lo cantamos en el Gloria: "Tu solus sanctus, Tu solus altissimus Jesu Christe". Él descendió de los Cielos para salvarnos, es Él que reina en el Cielo; lo veremos cuando muramos.


División de los católicos: los "católicos-liberales"

Con la Revolución Francesa se declaró una verdadera división, la que, por otra parte, tuvo su inicio ya con los protestantes. Toda una clase de intelectuales se sublevó contra Nuestro Señor, en un auténtico complot diabólico contra su reino del que no se quería oír más. Esos toleraban que le honrásemos en nuestras capillas y sacristías, pero en forma alguna al exterior. No se debía hablar más de Nuestro Señor en los tribunales, la escuela, los hospitales, en una palabra, en ninguna parte. Mas Nuestro Señor tiene el derecho de reinar sobre todo, y en los países católicos es el Amo. Y nosotros debemos tratar de hacerlos reinar lo más posible, de convertir a aquellos que no le conocen y no le aman todavía, a fin de que éstos lleguen a ser también sus súbditos, y que reconozcan a su Maestro, en el Cielo.

Así, desde la Revolución Francesa, los católicos se dividieron entre los que aceptaban honrar a Nuestro Señor en las familias y parroquias, pero no en la vida pública, y en aquellos que, al contrario, querían que Nuestro Señor reine en todos lados. Los primeros, para justificar el silencio sobre Nuestro Señor en la sociedad se apoyaron sobre la libertad de creer y de no creer. Pero esto no es así; uno no es libre de creer lo que quiere. Nuestro Señor dijo "El que creerá será salvado, el que no creerá será condenado". Por supuesto, se puede usar mal de esta libertad, pero entonces se desobedece alejándose de Dios. Moralmente uno no es libre: se debe honrar a nuestro Señor y seguir su enseñanza.


Los Papas condenan a los liberales

He aquí aquellos a quienes se llamó liberales, porque estaban por la libertad, dejando a cada uno el derecho de pensar lo que quería según su conciencia. Pero los Papas han condenado siempre ese liberalismo, afirmando en alta voz que no hay más libertad de conciencia que la de hacer el bien y evitar el mal. Por supuesto se puede desobedecer. Un niño puede desobedecer a sus padres, pero ¿tiene derecho a eso? Evidentemente no. Es lo mismo en la religión. Cierto, existen personas que desobedecen, pero hay que tratar de convertirlos y de llevarlos a obedecer a nuestro Señor, el Dios verdadero que nos juzgará a todos.

Esa corriente liberal fue desarrollada por católicos como Lamennais que era sacerdote; de allí la división en el propio seno de la Iglesia. Pero Papas tales como Pío IX, León XIII; San Pío X, Pío XI, y Pío XII, han condenado siempre a esos liberales como los peores enemigos de la Iglesia, dado que alejaban a las gentes, las familias y los Estados de Nuestro Señor Jesucristo.

Cuando Nuestro Señor no está más presente en las escuelas, hospitales, tribunales y gobiernos, cuando está ausente del ambiente público, es la apostasía y el ateísmo. En efecto, se toma el hábito de no pensar más en Nuestro Señor, ya que no se lo ve en ninguna parte, y poco a poco este olvido se difunde y se introduce en las familias. ¿Cuáles son actualmente, para dar un ejemplo, los restaurantes y hoteles donde se halla la Cruz de Nuestro Señor? Por mi parte viajo mucho, y no he hallado sino en Austria un hermoso crucifijo en algunos restaurantes y una bella imagen de la Santísima Virgen en la habitación del hotel. En otra parte esto se terminó. Antes no había casa sin crucifijo. Hoy, hasta buenos católicos tienen miedo de colocar una en su casa, por temor de la reacción de aquellos que no aman la religión cristiana. Ved a lo que se llega alejando suavemente a Nuestro Señor.


Los enemigos al interior de la Iglesia

Al comenzar el siglo, San Pío X decía que ahora los enemigos de la Iglesia no están solamente en el exterior sino también en el interior. Con esto quería señalar esos católicos que no querían más la realeza pública de Nuestro Señor.

Pero eso no es todo. Dado que había hasta en los seminarios profesores modernistas, que querían adaptarse al mundo moderno, con su rechazo de nuestro Señor y su apostasía, San Pío X exigió que se los apartase de los seminarios para que no influyan sobre los seminaristas que, una vez sacerdotes, difundirían a su turno las malas doctrinas. Y San Pío X tenían razón, pues es lo que ocurrió. Los obispos no quisieron prestar atención y suavemente esas ideas fueron introducidas en los seminarios, luego en el clero y finalmente en todos lados. Al nombre de la libertad, se dejó de hablar de Nuestro Señor y fue la apostasía.

En 1926, hace pues más de sesenta años, me encontraba en el seminario en Roma, bajo Pío XI, quien, él también, combatía y condenaba a los sacerdotes favorables al laicismo. En este año tuvo lugar en Roma una semana contra el liberalismo y se presentaron dos pequeños libros: "Libéralisme et Catholicisme" del R.P. Roussel y "Le Christ Roi des Nations" del R.P. Philippe. He aquí la introducción del primero:

Queremos que Jesucristo, Hijo de Dios y Redentor de los hombres, reine no sólo sobre el individuo, sino sobre las familias, pequeñas y grandes, sobre las naciones y sobre el orden social entero; este es el pensamiento que nos une especialmente esta semana. Este reinado social, de Jesús Rey, reinado legítimo en sí, necesario para nosotros, no tiene adversario más temible, por su astucia, su tenacidad y su influencia, que el liberalismo moderno.

¿Cuáles son, pues, los orígenes de este liberalismo, sus manifestaciones principales, su desarrollo lógico? ¿Cómo calificarlo y refutarlo? Tales son las cuestiones que trata el libro del R.P. Roussel con su respuesta; un libro muy interesante que damos a todos nuestros seminaristas para que estén al corriente de esos errores modernos.

El liberalismo, el laicismo, la secularización y la ausencia de sumisión pública a Nuestro Señor se han difundido a pesar de los Papas, porque los obispos y los sacerdotes no los escucharon lo suficiente.

El segundo pequeño libro editado, con ocasión de esa semana contra el Liberalismo, en Roma, es: "Catechisme des droits divins dans L'ordre social", conocido bajo el título "Le Christ Roi des Nations" del R.P. Philippe, redentorista. Veamos el prefacio:

Bajo pretexto de seguir las solas luces de la conciencia, se tomó el hábito de abandonar a la libre disposición de ésta el cumplimiento de todos los deberes: los derechos de la verdad y especialmente, los de la Verdad suprema son pisoteados. Nuestro catecismo pide un gran acto de fe, el acto de fe en Dios y en Jesucristo que ejerce su autoridad. Los pueblos deben saber que, en todas las relaciones de hombre a hombre, en todo lo que constituye la intimidad de una nación, dependen de Dios y de Jesucristo.

Todo esto ocurrió en 1926. Entonces los sacerdotes resistían aprestándose para luchar contra la apostasía invasora y para defender a Nuestro Señor, contra la secularización y la laicización de todas las instituciones. León XIII en su encíclica Humanun genus describió que los francmasones tienen por fin descristianizar todo, especialmente las instituciones, y que quieren quitar y expulsar a Nuestro Señor de todos lados. Todo esto se desarrolló pues a pesar de los Papas, y así se llegó al Concilio Vaticano II.


La preparación del Concilio: los obispos liberales

Ahí también fue la división, en el seno mismo de la Iglesia. Esos liberales que no quieren que se hable más de Nuestro Señor en la sociedad, que, al contrario, quieren la libertad de todas las religiones y de todos los sistemas de pensamiento, crearon una oposición entre las cardenales y esto desde la preparación del concilio.

La Santa Sede había instituido unas comisiones a la cabeza de las cuales se elevaba la "Comisión central preparatoria del Concilio". Sesionó de 1960 a 1962 y estaba integrada por setenta cardenales y una veintena de arzobispos y obispos, y si me encontraba allí era por ser presidente de la Asamblea de arzobispos y obispos de la África occidental francesa. El Papa Juan XXIII presidía, con frecuencia, nuestras reuniones.

Fue como un campo de batalla, hay que decirlo. ¿Quién ganaría? ¿Los liberales o los auténticos católicos que estaban con todos los Papas en su condena al liberalismo? Por un lado unos querían que la Iglesia declarase su tesis sobre la libertad, la neutralidad de las sociedades y la ausencia de Nuestro Señor Jesucristo de la vida pública. Por otro, hubo vivas reacciones contrarias. ¿Nosotros católicos no tendríamos el derecho de tener nuestros Estados católicos para no chocar con las religiones musulmana, budista o protestante? ¿Y esto bajo el pretexto de no hacerles agravio, cuando ellos nos lo hacen categórica y públicamente?

En los Estados protestantes, por ejemplo, se es protestante oficialmente. El cantón de Vaud inscribió en su constitución que el protestantismo es religión de Estado. Así es igualmente para Suecia, Noruega, Inglaterra y Dinamarca, y públicamente la religión protestante es la única reconocida por el Estado.


Los liberales suprimen los Estados católicos

¿Entonces no tendríamos el derecho de tener nosotros también nuestros Estados católicos? El Estado del Valais era católico un 90 %. Como los liberales ganaron en el Concilio, y dominan ahora en Roma, pidieron a Mons. Adams (a quien conocí bien y que era un buen amigo), por intermedio del nuncio en Berna, de acabar con el Estado católico del Valais. La constitución valdense enunciaba, en efecto, que la religión católica era la única religión reconocida públicamente por el Estado. Esto era, en definitiva, afirmar que Nuestro Señor Jesucristo era el Rey del Valais. Y Mons. Adam, todo lo favorable que fuese la tradición, él que había combatido durante el concilio a favor del reinado social de Nuestro Señor, escribió una carta a todos sus fieles para que el Estado de Valais cambiase su constitución y se convierta oficialmente en neutra.

Me informé y se me contestó que eso venía del nuncio. Fui pues a encontrarlo a Berna y él que había combatido durante el concilio a favor del reinado social de Nuestro Señor, escribió una carta a todos sus fieles para que el Estado de Valais cambiase su constitución y se convierta oficialmente en neutra.

- ¿Y no tiene Usted, vergüenza de pedir que Nuestro Señor Jesucristo no reine más el Valais?
- (El Nuncio) Oh, pero ahora esto no es más posible. Usted comprende no es más posible.
- ¿Y los protestantes? Vaya usted, pedirles dejar de reconocer su protestantismo como religión oficial en el cantón de Vaud o en Dinamarca. ¿Y nosotros católicos, no tenemos, acaso, el derecho de tener Estados en los cuales la religión católica es la única reconocida públicamente?
- (El nuncio) Ah, eso no es más posible.
- ¿Qué hace Usted de la magnífica encíclica Quas primas donde Pío XI recuerda que Nuestro Señor Jesucristo debe reinar sobre todos los Estados y sobre todas las naciones?
- (El nuncio) Oh, el Papa no lo escribiría ahora.

Ah, esto como ejemplo. Esta encíclica fue escrita en 1925 por Pío XI para recordar a todos los obispos la doctrina sobre el reinado social de Nuestro Señor Jesucristo, y he aquí ahora obispos hacen exactamente lo contrario. Y es lo que desgraciadamente aconteció: oficialmente el Estado del Valais no es más un Estado católico. La Iglesia sólo sigue reconocida al mismo nivel que cualquier asociación privada, como las otras religiones, que tienen el derecho de organizarse en el Valais.


El cardenal Bea, portavoz de los liberales

¿Cómo ocurrió esto? Un día el cardenal Ottaviani y el cardenal Bea nos trajeron dos fascículos que valían su peso en oro. Estos dos fascículos delimitaron los campos en la Iglesia: uno es de la Revolución Francesa y el otro de la tradición católica. Uno es el del cardenal Bea, liberal, el otro el del cardenal Ottaviani, prefecto de la Comisión.

En su documento el cardenal Ottaviani habla de la "tolerancia religiosa". Es decir, si hay otras religiones en los Estados católicos, se los tolera, pero no se les concede las mismas libertades que a la Iglesia, del mismo modo que se toleran los pecados y los errores, dado que no se puede expurgar todo. En una sociedad hace falta una cierta tolerancia, pero esto no quiere decir que se apruebe el mal.

Cuando llegó el momento para el cardenal Ottaviani de presentar su documento a la Comisión central preparatoria del Concilio, documento que no hacía más que retomar la doctrina enseñada siempre por la Iglesia Católica, el cardenal Bea se irguió diciendo que se oponía. El cardenal Ruffini, de Sicilia, intervino para detener ese pequeño escándalo de dos cardenales que se enfrentaban así con violencia ante todos los otros. Pidió referir a la autoridad superior, es decir al Papa que ese día no presidía la sesión. Pero el cardenal Bea dijo, no, quiero que se vote para saber quién está conmigo y quién con el cardenal Ottaviani.

Se procedió, pues, a votar. Los setenta cardenales, los obispos y los cuatro superiores de órdenes religiosas que estaban allí se dividieron más o menos por mitades. Prácticamente todos los cardenales de origen latino: italianos, españoles y sudamericanos, estaban por el cardenal Ottaviani. El contrario los cardenales norteamericanos, ingleses, alemanes y franceses estaban por el cardenal Bea. Así se halló una Iglesia dividida sobre un tema fundamental de su doctrina: la realeza de Nuestro Señor Jesucristo.

Era la última sesión, y uno se podía preguntar lo que iba a acontecer con ese concilio si ya la mitad de los setenta cardenales eran favorables a la tolerancia religiosa del cardenal Ottaviani y la otra mitad favorable a la libertad religiosa del cardenal Bea que se basaba en la Revolución Francesa y la Declaración de los derechos del hombre. Y bien, en el concilio también hubo lucha, y hay que reconocer que son los liberales los que se impusieron. ¡Qué escándalo! Así llegó esa nueva religión, que desciende más de la Revolución Francesa que de la tradición católica, ese famoso ecumenismo donde todas las religiones están en pie de igualdad. Ahora ustedes, pueden comprender la situación actual, esta se deriva de los liberales en el concilio.

Hubo, sin embargo, oposiciones violentas, pero como el Papa tomó parte prácticamente por la libertad, son los liberales que tomaron los puestos en Roma y los ocupan aún.

Me opuse a esto con Mons. Sigaud, Mons. de Castro Mayer y muchos otros miembros del Concilio. Porque no se puede admitir que Nuestro Señor sea destronado. La Iglesia está fundada sobre el principio que exige la realeza de Nuestro Señor sobre la tierra del mismo modo que en el Cielo. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el Cielo. ¡Sí, que la voluntad del Señor sea hecha por doquier y no solamente en las familias!. Pero ahora que el liberalismo reina en Roma, aquel que nuestros autores de 1926 calificaban como de el peor enemigo de la Iglesia, asistimos a la demolición de la Iglesia.

Hay una auténtica ruptura. Más nosotros permanecemos en comunión con todos los Papas hasta el Concilio, mientras que el cardenal Bea no da referencia alguna en su documento. Él no podía remitirse a ningún Papa, dado que su doctrina es nueva y ésta siempre fue condenada por los Sumos Pontífices. En el folleto del Cardenal Ottaviani hay más páginas de referencia que de texto, referencias a los Papas, a los concilios, a toda la doctrina de la Iglesia. La tolerancia religiosa está realmente en la continuidad de la tradición. La fe en la Iglesia fue siempre predicar la verdad y tolerar el error, ya que no puede hacer de otro modo, pero esforzándose en ser misionera, reducir el error y atraer a la verdad. La Iglesia no afirmó jamás que se tenía el derecho tanto de estar en el error como en la verdad, que había igual derecho de ser budista que católico. Esto no es posible, o la religión católica no es más la única verdadera. Es una catástrofe fundamental para la Iglesia. Hemos vivido ese combate en el Concilio y lo vivimos todavía.


Consecuencias de la neutralidad

Una vez que el Estado deja de tener religión, y que la Iglesia exige que todas las religiones sean admitidas, las puertas están abiertas. Y se asiste a una invasión inverosímil. Moon, adventistas, testigos de Jehová, a tal punto que hasta los obispos se han reunido en Sudamérica para constatar la gravedad de la situación. Unos hablan de cuarenta millones, y otros de sesenta millones de católicos que han pasado a las sectas desde 1968; por consiguiente, desde el Concilio. He aquí la terrible consecuencia de la posición del cardenal Bea: la apostasía de millones y millones de católicos. Y se constata la misma cosa por doquier, como en Francia, donde se ve de más en más católicos pasarse al Islam, a las sectas o a las logias masónicas. Es la apostasía general, es por eso que resistimos, pero las autoridades romanas quieren que aceptemos esto. Cuando discutí con ellas en Roma, querían que yo conozca la libertad religiosa como el cardenal Bea. Pero les dije, no, no puedo. Mi fe es la del cardenal Ottaviani fiel a todos los Papas y no esta doctrina nueva y perpetuamente condenada.

He aquí lo que constituye nuestra oposición y es la razón por la cual no existe posibilidad de entenderse. Y no es tanto la cuestión de la misa, dado que la misa es precisamente una de las consecuencias del hecho que quiso acercarse al protestantismo y, por ende, transformar el culto, los sacramentos, el catecismo, etc...


El fundamento de nuestra posición

La verdadera oposición fundamental es el reinado de Nuestro Señor Jesucristo. Opportet Illum regnare, nos dice San Pablo. Ellos dicen, no, nosotros decimos, sí, con todos los Papas. Nuestro Señor no vino para estar escondido en el interior de las casas sin salir de éstas. ¿Por qué se han hecho masacrar los misioneros? Para predicar que Nuestro Señor Jesucristo es el único Dios verdadero, para decir a los paganos que se conviertan. Entonces los paganos han querido hacerlos desaparecer, pero ellos no han dudado en dar su vida para continuar predicando a Nuestro Señor Jesucristo.

¿Habrá que hacer ahora lo contrario, decir a los paganos: "vuestra religión es buena, conservadla siempre que seáis buenos budistas, buenos musulmanes, o buenos paganos"? ¡He aquí la razón de nuestra desinteligencia! Nosotros obedecemos a Nuestro Señor que dijo a los Apóstoles "Id a enseñar el Evangelio hasta los confines de la tierra".

No hay que extrañarse que no lleguemos a entendernos con Roma. Esto no será posible hasta que Roma no vuelva a la fe en el reino de Nuestro Señor Jesucristo, hasta que deje de dar la impresión de que todas las religiones son buenas. Nos enfrentamos con ellos sobre un punto de la fe católica, como se han enfrentado el cardenal Bea y el cardenal Ottaviani, y como se han enfrentado todo los Papas con el liberalismo. Es la misma cosa, la misma corriente, las mismas ideas y las mismas divisiones en el interior de la Iglesia.

Antes del concilio los Papas y Roma sostenían la tradición contra el liberalismo, mientras ahora los liberales ocuparon el lugar. Evidentemente éstos están contra los tradicionalistas y, por consiguiente, somos perseguidos. Pero estamos tranquilos porque estamos en comunión con todos los Papas desde Nuestro Señor y los Apóstoles. Guardamos su fe y no vamos a pasarnos ahora a la fe revolucionaria en la Declaración de los derechos del hombre. No queremos ser hijos de 1789, sino hijos de Nuestro Señor e hijos del Evangelio.

Los representantes de la Iglesia Católica dicen: cada uno es libre y se puede colocar a todas las religiones juntas para rezar como en Asís. ¡Eso es una abominación! El día en el que el Señor se enoje no será cosa de risa. Pues si Nuestro Señor castigó a los judíos, como lo hizo, es porque estos habían rehusado creen en Él. Anunció que Jerusalén sería destruida y lo fue, y el templo nunca fue reconstruido desde aquel entonces. Bien podría decir lo mismo ahora cuando todos sus pastores están contra Él, ya que no quieren creer más en su realeza universal.

Hay que seguir apegado a la doctrina de la Iglesia. Permaneced apegados a Nuestro Señor que es todo para nosotros. Él es el Amo que nos juzgará como juzgará a todo el mundo. Luego, hay que rezar para que su reino llegue, aún cuando se deba ser perseguido.

Por más extraordinario que pueda parecer, he aquí la situación de hoy. No soy yo quien la inventé. ¿Por qué me he hallado casi sólo contra ese liberalismo al que son favorables la mayoría de los obispos, hasta de Roma? Es un gran misterio. Siendo, como antes, fiel a todo lo que han dicho los Papas, uno se halla casi solo.

Lo principal es estar con Nuestro Señor, aún cuando haya que estar solo. Si se está con toda la enseñanza de la Iglesia de veinte siglos, no se tiene miedo. ¿No hay que hacerse problemas, verdad? ¡Confiad en la Providencia! Dios que conoce el futuro, restablecerá todas las cosas un día, dado que la Iglesia no puede quedar indefinidamente en esta situación.

Confiemos en la Santísima Virgen y en Nuestro Señor y no nos acobardemos ni nos deprimamos, ya que continuamos la Iglesia. Permanezcamos en paz. ¡Que Dios os bendiga!.



+ Mons Marcel Lefebvre
Sierre, Suiza, 27 de noviembre de 1988

sábado, 6 de septiembre de 2008

El fin de Allende

Otro aniversario de los terribles acontecimientos que estallaron en Chile el 11 de septiembre de 1973. El siguiente es el artículo que The Economist escribió en aquella época para informar sobre el golpe militar. Es interesante además contrastar con el artículo que el semanario liberal publicó a propósito de la muerte del ex dictador chileno.

Sin duda, Pinochet se quedó demasiado tiempo, y lo que fue en un momento pacificación, se convirtió en matonaje estatal que se extendió injustificadamente por años, e incluso hasta la época cuando ya la población aclamaba por un rápido retorno a nuestra extensa tradición republicana y democrática. La falta de accountability, vale decir, de responsabilidad ante los actos, en este caso los abusos, fue inicialmente tolerada, pero finalmente se volvió intolerable. Un gobierno que no es accountable debe ser repudiado.


Con esta entrega completamos un ciclo sobre el golpe militar, que resumimos a continuación:

¡Y si eso significa una guerra civil, que así sea!, Time, agosto de 1973
El sangriento final de un sueño marxista, Time, 23 de septiembre de 1973
El fin de Allende, The Economist, 15 de septiembre de 1973
La partida de un tirano, The Economist, 13 de diciembre 2006


Chile Liberal invita a leer y comentar, y les dejo con un mensaje a favor de la democracia representativa, el gobierno limitado, y un compromiso irrestricto con la economía de libre mercado.


El fin de Allende
15 de septiembre de 1973
The Economist (ver original)


La muerte momentánea de la democracia chilena es lamentable, pero está claro que la culpa recae sobre el Dr. Allende y sus seguidores, quienes continuamente sobrepasaron la constitución

El presidente Allende no se ha convertido en un mártir, incluso aunque fuese cierto el rumor de que él mismo se quitó la vida el martes recién pasado. El bombardeo al palacio presidencial y su posterior asalto, así como la toma del poder que han hecho los comandantes en jefe de las fuerzas armadas de Chile, han puesto un amargo fin al primer gobierno marxista democráticamente elegido en Occidente. Y es posible que esto sea sólo el inicio de la lucha. Con todas las comunicaciones cortadas entre Chile y el exterior, ha sido difícil determinar exactamente qué está ocurriendo pero la violencia parece ser continua. Si el resultado es una sangrienta guerra civil, o si los generales ahora al mando no organizan elecciones pronto, no debe quedar ninguna duda sobre quién es el responsable de las tragedias que afectan a Chile. El responsable es Salvador Allende y los partidos marxistas que continuaron con su estrategia para ganar el poder absoluto en el país hasta el punto en que la oposición se desesperó al ser incapaz de ponerle atajo por medios constitucionales al gobierno.

Lo que ha ocurrido en Santiago no ha sido el típico golpe militar Latinoamericano. Las fuerzas armadas toleraron a Allende por tres años. Durante este tiempo, el presidente logró sumergir al país en la peor crisis social y económica de su historia moderna. La confiscación de fundos y fábricas provocó una alarmante desplome de la producción y las pérdidas en empresas estatales sobrepasaron los $1.000 millones, según cifras oficiales. La inflación aumentó un 350% en los últimos doce meses. Las pequeñas empresas se fueron a la ruina. Los funcionarios y trabajadores de alta calificación vieron cómo la inflación destruía sus sueldos, las dueñas de casa comenzaron a hacer interminables filas para tratar de conseguir alimentos, pero no encontraban. La creciente desesperación causó un enorme huelga que los camioneros ya habían iniciado hace seis semanas.

Pero el gobierno de Allende no hizo otra cosa sino destruir la economía. Violó la letra y el espíritu de la constitución. La forma en que ignoró por completo al Congreso y al Poder Judicial dañó la fe del país en sus instituciones democráticas. Una resolución aprobada por la mayoría opositora en el Congreso declaró el mes pasado que "el gobierno no es meramente responsable por infracciones aisladas a la ley y la constitución, sino que ha hecho de ellas su sistema permanente de conducta”. El sentimiento de que el Parlamento es irrelevante aumentó con la violencia callejera, igual de grave como lo visto en Belfast (Irlanda del Norte), y por la forma en que el gobierno ha tolerado el aprovisionamiento de grupos armados de ultra-izquierda que han declarado abiertamente que se preparan para una guerra civil.

La fuerzas armadas han actuado recién ahora, cuando es evidente que existe un mandato popular para que intervengan. Al final tuvieron que actuar porque todos los medios constitucionales han fallado en su intento por restringir al gobierno, que terminó siendo inconstitucional. El detonante del golpe lo proporcionaron los esfuerzos de los extremistas de ultra-izquierda por promover la insurrección en las fuerzas armadas. Dos de los líderes de la coalición de gobierno, la llamada "Unidad Popular", el señor Carlos Altamirano, antiguo secretario general del Partido Socialista, y el señor Óscar Garretón, del Movimiento Acción Popular Unida, fueron nombrados por la marina como los "autores intelectuales" de los planes de amotinamiento detectados entre los marinos de Valparaíso. Los comandantes de las fuerzas navales en Valparaíso fueron los primeros en movilizarse esta semana.

Pero el rápido éxito del golpe y la participación en él de todas las fuerzas militares (incluida la fuerza policial, Carabineros) indican que los planes fueron prolijamente preparados. Aún está por verse si las fuerzas armadas siguen sólidas en su oposición al gobierno derrocado. La desaparición de dos comandantes, el admirante Raúl Montero y el general Sepúlveda, jefe de Carabineros, quienes fueron reemplazados por sus subordinados anti-marxistas el mismo día del golpe, demuestra que no todo el alto mando era partidario de la movilización. El peligro real de un baño de sangre se hará realidad si es que se produce un quiebre en las fuerzas armadas, o si estallan serios amotinamientos en los rangos inferiores. Esto podría desencadenar una caótica guerra civil. Se puede esperar una fuerte resistencia por parte de los comités de trabajadores y brigadas paramilitares que el Partido Socialista y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria aún manejan en Santiago y de algunos grupos guerrilleros en el sur. Pero si no logran un apoyo significativo, podrán ser controlados

No hay vuelta al pasado
Sea cual sea el gobierno que emerja de este golpe militar, no podrá esperar tiempos fáciles. También habrá tentación entre quienes sufrieron a manos de Allende para ajustar cuentas con los vencidos. Pocos creen que en Chile las cosas volverán a ser como antes. El trabajo de reconstrucción demandará enormes sacrificios, tal como en Brasil cuando Roberto Campos fue el responsable de la planificación económica en los años posteriores al golpe de 1964. Esto no significa que Chile será otro Brasil ya que hay grandes diferencias; primero, incluso con los acontecimientos actuales, Chile es un país menos violento, y segundo, sus soldados tienen una visión distinta de su papel como militares que los soldados detrás de Campos. Los chilenos aceptan que es demasiado tarde para revertir muchos de los cambios introducidos por el Dr. Allende; para reconstruir el sector privado, por ejemplo, pondrán más énfasis en atraer a los inversionistas extranjeros y en la creación de nuevas industrias que en devolver lo que el gobierno ha robado.

El general Pinochet y sus camaradas de armas no son los peones de nadie. Su golpe de estado fue planeado dentro del país, y los intentos de algunos por hacer creer que EEUU está involucrado suenan absurdos para todos quienes saben lo cauteloso que los norteamericanos han sido en sus últimos intercambios con Chile. El nuevo gobierno que emerge, que parece ser de carácter militar-tecnócrata, tratará de recomponer el tejido social que Allende rompió. Si significa la muerte temporal de la democracia chilena, es algo que debe ser deplorado. Pero no hay que olvidar quiénes lo hicieron inevitable.