La Presidenta Michelle Bachelet avanza hacia una normalización de la ley de aborto. Tiene todo nuestro apoyo
Los argumentos a favor de mantener la actual penalización del aborto son horrorosos. Y sé de lo que hablo. He relatado en esta tribuna el suplicio al que fue sometida mi hermana, a cuyo bebé en gestación le diagnosticaron Síndrome de Potter, una condición incompatible con la vida extra-uterina del feto. Insistir en mantener la macabra legislación actual es propio del lobby ultramontano, pero ya les llegó su hora.
Hoy, el rector de la principal universidad confesional de Chile envía una misiva al principal periódico ultraconservador del país para manifestar sus argumentos contra el proyecto de ley anunciado por Michelle Bachelet. Veamos los argumentos y procedamos a rebatirlos.
Para fundamentar su oposición a la despenalización del aborto terapéutico —es decir, cuando es necesario para salvar a la mujer— este señor nos dice que en Chile la ley no es necesaria ya que por ejemplo una mujer embarazada de 12 o 16 semanas, diagnosticada de cáncer, puede recibir una quimioterapia que le salvará la vida y la ley no penaliza este tratamiento, a pesar que se sabemos causará la muerte del feto.
Curioso. Resulta que para el lobby ultramontano, el feto es "un niño", como adujo Sebastián Piñera por Twitter. El señor rector nos dice, en el fondo, que es perfectamente legítimo matar a un niño para salvar a su madre. Menos mal que el signatario de esta carta nos asegura que defiende la vida. Ninguna argumentación a favor de la vida puede justificar matar a un niño para salvar a su madre, porque no existe fundamento ético para preservar la vida de uno causando la muerte de otro.
Es evidente que el feto no es un niño ni mucho menos. Jamás sería legítimo un tratamiento a una madre si sabemos de antemano que el procedimiento causará la muerte de su hijo. De hecho, sería un homicidio. Este embrollo es insalvable para los sectores pro-vida.
La segunda parte es incluso más absurda. El rector se opone al aborto en caso de malformación incompatible con la vida, como fue en el embarazo de mi hermana. Por supuesto que para llegar a esta postura extrema se necesita un argumento religioso, como lo es declarar que "la vida es un don sagrado". Ocurre que sin el fundamento de fe encontramos que no hay ninguna justificación para dar a luz una criatura condenada a morir a los pocos minutos después del parto, o peor aún que vivirá un calvario de hospitales e interminables tratamientos.
Desde que en la hora undécima de su gobierno ilegítimo e ilegal la dictadura decidió prohibir el aborto bajo toda circunstancia el lobby ultraconservador ha causado miseria y sufrimiento a miles de mujeres. Se calcula en 700 al año. En este blog dijimos BASTA.
En este discurso presidencial Michelle Bachelet ha justificado plenamente nuestro voto por ella. Es ahora su obligación asegurar que este proyecto se convierta en ley, y para ello necesita del apoyo de la ciudadanía. La Presidenta puede contar con nuestro respaldo.

