"La humanidad no llegará a la perfección hasta que no caiga la última piedra, de la última iglesia, sobre el último cura."Émile Zola (1840-1902)
Me imagino que todos recuerdan cuando...
el Cardenal Alfonso López Trujillo, Presidente del Pontificio Consejo para la Familia, señaló que los médicos que practicaron el primer aborto legal a una niña de 11 años en Colombia han quedado excomulgados.
Una niña de 11 años no está preparada para un embarazo por lo que el aborto en este caso es sólo debe ser legal sino que es, además, hay razones médicas que lo exigen (en Chile está prohibido). La misma situación se repitió en Brasil con el mismo resultado: la iglesia de Roma expulsó inmediatamente de sus filas a los médicos.
Pero todos vimos la extraordinaria "prudencia" con que los monseñores, los obispos, los arzobispos, los cardenales y toda la manga de viejujos de sotana investigaron los casos de pedofilia denunciados contra el Karadima. O sea, violar a un niño... hmm prudencia, hay que investigar con calma, y luego, lograr que se cierre el caso comprando el silencio de los "afectados" y amenazándolos, como el doctor Hamilton ha expuesto ante las cámaras de TV. Normalmente cuando los "afectados" son de escasos recursos basta trasladarlos de parroquia en parroquia y recurrir a toda clase de argucias para evadir la justicia. Pero al final, cuando estalla la olla, llega una condena implacable y categórica de Ratzinger: oración y pentitencia, sin olvidar la misericordia.
Pero cuando es un aborto por razones médicas, ¡excomunión en un abrir y cerrar de ojos!
Chile Liberal recomienda que le hagan esto bien fácil a la organización de marras: no bauticen a sus hijos. No los manden a escuelas católicas. No se presten al show del matrimonio religioso. Con todos estos le tienen que pagar a la iglesia, o sea, ustedes mismos le siguen dando afrecho al chancho.
No obstante la iglesia está reaccionando. En Philadelphia ya echaron a 21 curas pedófilos de un viaje y es que no les queda otra porque ahora tienen que hacer algo. Vean cómo están: ocho arquidiócesis gringas se han declarado en quiebra.
Ya hay muchas iglesias cerradas por falta de fieles. Añadamos el desplome de ordenaciones sacerdotales y un público con acceso a la instrucción, y nos encontramos con que falta quitarle las fuentes de financiamiento para matar a la perra y así terminar con la rabia.
