miércoles, 17 de noviembre de 2010

Reingeniería política: Sebastián Piñera recoge el guante



La administración de Piñera comienza la tarea pendiente de modernizar a su sector

En la evaluación que Chile Liberal hizo de la gestión de Piñera en su etapa de instalación y arranque, planteamos al gobierno la siguiente crítica constructiva:

Al mandatario aún le falta reformar a su sector político, el cual aún evidencia elementos retrógrados.

Lo anterior ya lo pusimos de relieve durante la campaña presidencial, y finalmente ahora vemos una aproximación más concreta. Sebastián Piñera ha acusado recibo de nuestra petición y ha invitado a palacio a uno de los más renombrados intelectuales públicos de la actualidad, nos referimos al francés Guy Sorman, quien ha venido a Chile a explicar sus postulados, cercanos al liberalismo clásico, teniendo como anfritrión al ministro Rodrigo "Carita-de-Nerd" Hinzpeter, y como audiencia no sólo a los nuevos inquilinos de La Moneda, sino además a los miembros de la Sofofa, una asociación gremial de grandes empresarios.

Entre las declaraciones que se despachó el francés, podemos destacar:

(...) acá en Chile si alguien es de derecha es seguramente un devoto católico, antiaborto. En Francia ya nadie es católico, mi señora es católica, es la última católica, y no muy buena —dice riendo—. En cuanto al aborto, por ejemplo, soy pro elección. Creo en la libertad individual; las mujeres deben ser libres para tomar su propia decisión. Estoy de acuerdo con el matrimonio homosexual.

Sobre la derecha chilena:
Hasta ahora no ha encontrado su camino, porque está muy dividida entre una derecha ultra conservadora y una derecha mas centrista. Cuando tú estás en la izquierda, es muy fácil, porque estás en el lado bueno de la historia y no tienes que rendir. Si estás en la derecha, tienes que rendir, porque la gente sólo te va a juzgar por tus resultados.

Las reacciones de la brigada ultra-conservadora no se han hecho esperar. Algunos se hacen los tontos, como por ejemplo el insípido Luis Larraín. Otros, predeciblemente, se vuelven histéricos y ya creen que Piñera está jugando con fuego, cuando el presidente actual no hace otra cosa sino buscar el sustento intelectual que le permita continuar su gestión más allá del fin de su periodo.

El propio Hinzpeter ha acuñado la expresión "Nueva Derecha", y hacen eco los columnistas chilenos y comentaristas en general. Incluso algunos de los políticos chilenos. Esto, por ejemplo, nos dice Evelyne Matthei:

"Me siento cómoda con una derecha alejada de posiciones muy conservadoras en lo valórico, que esté un poco más alejada de la Iglesia. Tengo respeto por la Iglesia, pero creo que son entidades aparte. Una cosa son las creencias religiosas, y la política a mi juicio es otra."
"Obviamente que la política tiene que tener valores, pero los valores y las virtudes no son lo mismo que religión. Usted puede ser ateo y tener un comportamiento y código de virtudes impecable. La ética y la religión no siempre van unidas. Me acomoda que esa separación se haga."

Nos encontramos con que, ahora, "Nueva Derecha" es el concepto del que todos hablan, y que todos analizan, y entre todos tratan de entender. ¿Qué es la Nueva Derecha? No es otra cosa sino la reacción ante el consejo de Guy Sorman para mantenerse en el poder:

Debe ser creativa, porque la derecha no tiene legitimidad filosófica.

El sector político de Piñera sí tiene legitimidad, pero política, y no —como apunta Sorman— filosófica, por culpa de su propia desidia: por décadas la derecha chilena ha externalizado su axiología a las encícilas papales, y su filosofía política a las Fuerzas Armadas, circunscribiendo todos sus esfuerzos a nada más que justificar las injustificables atrocidades del Tata.

Era hora de que la derecha se cultive, y se ilustre. Luego, cuando tenga una narrativa y un hilo conductor, podrá formar los cuadros que le permitan diseñar políticas centradas en la libertad indivdual, el emprendimiento, y el empoderamiento de los gobernados en detrimento del autoritarismo y la prédica moralistoide ultramontana del conservadurismo exaltado, y en oposición al colectivismo envidioso, antimeritocrático y llorón del socialismo. En seguida, podrá presentar candidatos elegibles al electorado, que no sean simplemente los de la "UDI Popular", en que los ultra-conservadores van donde los rotos a explicarles que ahora ellos son buena onda, pero que cuando lleguen las elecciones internas sólo ellos pueden votar, no los rotos, porque el roto es roto y el patrón es el que sabe, nada más que ahora el patrón es buena onda, así como el Kike Morandé es buena onda y les tiene minas tetonas en la tele para demostrarle a los rotos que es buena onda. Me atrevo a decir que los máximos referentes intelectuales de la paleo-derecha son el Kike Morandé y el cura Hasbún. La neo-derecha debe seguir explorando y metabolizando los postulados de un Guy Sorman o un Mario Vargas Llosa, si es que quiere ganarse un sitial en la historia política de Chile, y no una mera mención en la historia de la administración de Chile.

En un país con una democracia consolidada estas reingenierías políticas ocurren cuando las coaliciones opositoras se vuelven inelegibles, como ocurrió con el conservadurismo británico y su posterior regeneración impulsada por David Cameron, o con el laborismo bajo Tony Blair y su reinvención como "New Labour". Pero en Chile, este período de reflexión en el desierto ocurre cuando la coalición ya está instalada en el gobierno. Habría sido deseable que después de filosofar, después de formar sus cuadros y luego de conformar listas con candidatos para presentar al electorado, la coalición derechista hubiese revelado su nueva filosofía al escrutinio público en una justa electoral. No fue así, sino que debimos correr el riesgo de designar primero, y cruzar los dedos para que las reformas viniesen después.

Pero eso no importa, lo que vale es que la reestructuración de la derecha o, como dicen los gringos, el "soul searching", ya está en marcha y va a paso firme. Vas bien, Tatán. Vas bien. Sigue así.

10 comentarios:

SergioA dijo...

Medio tonto este Guy, proponer valores anticristianos en Chile es suicida.

Lo último que citas de él es cierto, los resultados mandan y mientras haya prosperidad se asegurará la continuidad de la derecha en el poder.

Javier Bazán dijo...

El problema de la discusión de la 'Nueva Derecha', es que los que hablan de ello no reconocen:en primer lugar que Piñera no es de derecha, ni liberal, ni conservador. Es un oportunista.No tiene ninguna convicción.
Segundo, como corolario del anterior, el gobierno seguía por las encuestas.
Tercero, los que hablan de la 'Nueva Derecha' se les nota el rasgo fundamentalistas al no aceptar la diversas posiciones, ni siquiera aprendieron de la Concertación, que tenía varias almas. Los fundamentalistas de la 'Nueva Derecha'o pragmática quieren que piensen como ellos. Y si no aceptan sus propuestas, entonces, los otros del mismo sector, son los retrógrados o fundamentalistas, porque la 'Nueva Derecha' no sabe argumentar.

La Derecha chilena es diversa como la norteamericana, donde hay conservadores sociales, liberales, neoconservadores y libertarios.

La socialista María de los Ángeles Vega de la Fundación Chile 21, le reconoce a la UDI haberse internado en los feudos de la izquierda. No fueron los señoritos del ex Partido Nacional, ni los señoritos de Renovación Nacional.

Y ChileLiberal no tiene ningún problema justificar los crímenes de la izquierda. Por eso no los comenta ni critica las mentiras de la izquierda.

Javier Bazán dijo...

ChileLiberal:
En el link de Luis Larraín escribista Lucas Sierra.

Estoy de acuerdo contigo que Lucas Sierra es insípido.

SergioA dijo...

Javier:

Nunca supe si votaste por Piñera o no.

Cristian Mancilla Mardel dijo...

Ciertos comentaristas han expresado ciertas reservas respecto de esta "Nueva Derecha", en particular en lo referido a las alzas de impuestos y la creación de nuevos ministerios.
Por cierto, lo que dice Javier está entre las críticas más populares en estos días contra el gobierno en general y contra su "Nueva Derecha" en particular.
Y discutir el aborto en términos de legalizarlo no me parece liberal por cuanto sigo considerando que la individualidad del embrión (así como la de cualquier persona) no es una cuestión de conciencia, sino que, siendo la humanidad una condición, no puede adquirirse ni perderse (como los rasgos o "accidentes"), sino que se tiene a lo largo de toda la existencia, de modo que un embrión es tan humano como cualquier otra persona.
Obviamente el matrimonio homosexual es un tema distinto porque desconocerlo implica pasar por alto (como se hace tan a menudo) el derecho de igualdad ante la ley, aunque yo sigo creyendo que sería mejor si no existieren regulaciones acerca de las relaciones conyugales.

Javier Bazán dijo...

SergioA:
Voté por Piñera también aconsejado por tí y otros, aunque expresé en mi blog que no quería votar por él, cuando en otro foro en la campaña dijo que no iba aplicar la ley para los militares, cuando días antes había estado en el Circulo Español prometiéndole aplicar el Estado de Derecho. Así de oportunista y cobarde es Piñera. Va donde calienta el sol.

Como he dicho varias veces, Piñera te puede decir que está contra el aborto,aduciendo que es cristiano u otras razones-de cristiano y católico no tiene nada-, y al día siguiente cambia porque le trae más dividendos. Y sin importarle si se contradice.

El Gobierno de Piñera consulta a los grupos focus antes que a los invididuos.

Piñera lo único que ha hecho en estos meses, ya sea en septiembre con el 11, el bicentenario y el 18 y es casi sacarle la madre a la derecha.

La última salida de madre fue la entrevista al diario 'El País', en que dijo que él quería fundar una derecha alejada del totalitarismo. Lo que es falso. El único sector político que abrazó el totalitarismo fue la izquierda con el resultado conocido con la intervención militar.

Naturalmente, Piñera, la derecha pragmática, Hizperiana como Chileliberal nunca le va a sacar en cara el terrorismo, la guerra civil y el totalitarismo a la izquierda. Hay que ser valiente. Y Piñera nunca ha sido valiente.

luigichido dijo...

Los políticos de algún modo tienden a uniformarse. Aquí mismo tenemos como ejemplo a Carlos (agnóstico o ateo) y a Cristian Muñoz (católico a su manera): ambos coinciden (lamentablemente, a mi juicio) en promover la despenalización de la madre chilena que aborte.

La situación es muy parecida en otros países.

Chile Liberal dijo...

@SergioA: la prosperidad toca techo cuando no hay libertad individual.

La flaitización de Chile, gracias a la prohibición del aborto, las restrcciones a la píldora de emergencia, la demonización del condón y de los anticonceptivos, degenerará en una sociedad de flaites, como ocurre hoy.

Con flaites no hay prosperidad, no importa cuántos impuestos bajes.

@Javier: Piñera es un conservador moderado.

La derecha chilena sólo será diversa, como la gringa, el día que organice elecciones primarias.

SergioA dijo...

Tengo claro que el aborto conduce al envejecimiento y disminución de la población.

Aclárame cómo la falta de aborto conduce a la flaitización.

luigichido dijo...

Para combatir la flaitización me parecerían mucho mejor la salpingoclasia y la vasectomía impositivas o incentivadas con remuneración económica.