Para defender la democracia, cualquier padre manda a su hijo a la guerra, sentencia el hombre.
El niño se hace muchacho pero antes de convertirse en hombre, o para que se haga hombre, es finalmente enviado a las trincheras. Una bomba me quitado la vista, me ha quitado el habla, la audición, los brazos, las piernas, el alma, y me ha dejado en el infierno. Este Hades es el propio cuerpo convertido en un vulgar fiambre, que sólo continúa “con vida” gracias a aquellos que insisten en hacer sufrir a un individuo, prolongando la agonía y el dolor. Por si no se han dado cuenta aún, me estoy refiriendo al tema One, de Metallica, del ya mítico álbum Y justicia para todos...
Landmine
Has taken my sight
Taken my speech
Taken my hearing
Taken my arms
Taken my legs
Taken my soul
Left me with life in hell
Yo añadiría y me ha quitado mi dignidad. La eutanasia consiste en evitar el innecesario y prolongado sufrimiento de un individuo cuya vida se extiende a la fuerza por orden de alguna legislación dictada sin que se nos haya consultado jamás. ¿A esto llaman democracia? Perdón pero yo no acepto que me sometan a tormentos. Los sofisticados equipamientos científicos que permiten prolongar la vida no deben usarse para intensificar el sufrimiento, más aún contra un individuo incapaz de expresar su propia voluntad. Wojtila pidió perdón a la ciencia por el acoso histórico; la ciencia (contra los designios papales) inventa estas máquinas que salvan vidas; y hoy se usan para extender la vida inútilmente. Vaya paradoja la de esta gente. Como si fuese poco, vean: Polémica por eutanasia a Juan Pablo II.
El video de Metallica contiene cortes de la película Johnny Got His Gun, basada en la novela homónima de Dalton Trumbo. En la historia, el niño que preguntaba ¿qué es la democracia?, al final de sus días, postrado en el hospital, sí logra comunicarse gracias al código morse. Empleando su cabeza, envía un sólo mensaje a las enfermeras, una y otra vez:
Kill me... kill me... kill me...
La enfermera finalmente cumple con la voluntad del aquel niño que veíamos al principio, hoy hecho hombre, pero muerto en vida por culpa de quienes envían a sus hijos a las guerras, y finalmente sometido al sufrimiento por los mismos que lo mandan al combate. Así de enfermo es este mundo.
¿Qué motiva a algunos a seguir prohibiendo la muerte digna (eutanasia)? ¿Qué los motiva a forzarnos a ir a la guerra contra nuestra voluntad y “dar la vida si fuese necesario”, para luego no dejarnos morir y condenarnos a un sufrimiento insoportablemente inhumano? ¿Qué enfermedad mental es esa que lleva a cometer estas atrocidades?
Esa enfermedad amigos míos se llama religión, y son los religiosos los únicos que insisten en prohibir que se cumpla el último deseo de una persona, o de sus familiares queridos a falta de la voluntad del afectado.
En aquella gran secta cristiana situada entre los Andes y el Océano Pacífico, Eileen Torrealba (21 años, auxiliar de enfermería, -ver foto a la derecha-) y Ana Quiroz (paramédico) enfrentan una posible pena de 10 años de cárcel bajo cargos de homicidio simple u homicidio calificado… por poner fin a la vida de una anciana abandonada, Rosa Guajardo, de 84 años, desahuciada, sin visita alguna, una pierna amputada, aquejada de dolores, con su piel infectada...Desde luego, esto sólo puede ocurrir en un país dominado por la imbecilidad católica. En Holanda, país ilustrado, honesto y culto, la eutanasia no es un crimen. Si yo les dijiese que cada mañana me levanto y consagro mi bowl de Cornflakes con leche a John Lennon y que cuando tomo desayuno como del cuerpo de John, porque somos uno en el amor de Los Beatles, desde luego que acabaría en el manicomio porque sufro de alguna enfermedad mental grave. Cualquier cosa que yo diga sería producto de mi esquizofrenia y por tanto, igualmente descabellado. Sin embargo, aquellos que creen que una migaja de pan cambia su estructura molecular en un rito, tienen la desfachatez de enseñar de moral y ahora guardan silencio ante la extraordinaria injusticia que puede recaer sobre Eileen. De hecho, asumo que desde la pestilencia de sus altares incluso exigen los 10 años de cárcel a esta joven.
Desde el bastión libertario de este blog, invito a los lectores a que organicemos actos de desobediencia civil si es que la justicia la declara culpable. Simplemente, no es posible quedarse de brazos cruzados ante semejantes atropellos
Sin duda que hay grandes diferencias entre eutanasia y suicidio asistido. Y otros conceptos como ortonasia. Nietzsche decía que el cristianismo es una religión de esclavos que niega la vida, y nos recordaba que religión y moral son completamente diferentes. Si pretendemos reflexionar sobre el valor de la vida, es imperativo que abandonemos las creencias que promueven la cultura de la muerte.
Cristo, la exaltación de la la muerte
La religión católica romana, dominante en todas las esferas de poder, tiene intereses creados en la eutanasia. Ellos desean destruir las emociones de una persona mediante el dolor para que así la gente pierda la razón y ahí actuar. El sufrimiento es su estrategia. Su objetivo final es la humillación para despojarnos de todo, hasta finalemente destituirnos de nuestra dignidad, para someternos a unas divinidades y a unos principios que no sólo son falsos y corruptos, sino que ponen en peligro nuestra civilización. Los idiotas vírgenes que estrellaron los American Airlines contra las Torres Gemelas murieron bramando “Allahu Akbar” (dios es lo más grande: huevadas) y seguros de que en el Paraíso, Dios les tendría 72 vírgenes a cada uno. Esto es una estupidez que puede destruir al planeta si es que pronto logran desarrollar bombas nucleares. Creer algo tan absurdo como que un pedazo de pan es el cuerpo de algún carpintero judío, es un concepto igualmente necio que el creer en 72 vírgenes en el Paraíso, y es contra esto que debemos luchar. Es la irracionalidad de las religiones las que tienen al mundo en peligro. Es hora de que saquemos la voz, amigos.
Jamás este sitio aplaudirá guerras, porque lo nuestro es la defensa de la vida. ¿Cuántas religiones no han declarado guerras? Prácticamente todos los conlifctos humanos tienen un detonante religioso. ¿Puede declararse una guerra en nombre del individualismo? Imposible. Por eso, Chile Liberal rechaza la coacción que ejercen los poderosos, que nos pueden mandar a conflictos armados, y luego nos niegan algo tan humano como es reconocer que la vida es algo bello y que la muerte la debemos asumir cuando ya no hay nada más que hacer.
No se confundan. Son los lunáticos los que defienden la cultura de la muerte. Ellos celebran la crucifixión de Jesús como acto de amor. Estas doctrinas absurdas llevan a cometer atrocidades. Y Eileen es una de las víctimas del descriterio.
Y un envío de fuerzas a Eilieen. Resiste.