miércoles, 16 de febrero de 2011

Fiasco Van Rysselberghe: Un error garrafal de Piñera

Sebastián Piñera sigue mostrando deficiencias

Durante la batahola generada por las polémicas declaraciones de Jacqueline Van Rysselberghe, Intendenta de la VIII Región, nuestro sitio guardó silencio porque francamente creímos que la resolución del gobierno de Piñera sería agradecer el trabajo y la dedicación de la alcaldesa, y, acto seguido, mostrarle la puerta. Nos equivocamos. Hoy, el jefe de gabinete, Rodrigo Carita de Mateo Hinzpeter, la ha confirmado en su cargo de intendenta el cual, recordemos, es de exclusiva confianza del presidente.

No andemos con cosas, para Chile Liberal esta dama es repelente. Durante su período de alcaldesa de Concepción ya se granjeó nuestras rechiflas por ser una de las más conspicuas enemigas de la distribución del anticonceptivo de emergencia, ya que según la curiosa visión de la política de esta dama —y de su partido, la ultraconservadora UDI—, la política es la evangelización y la promoción del magisterio de la Santa Iglesia pero por otros medios.

Rysselberghe es como una de esas perritas que todos hemos desgraciadamente conocido a nivel laboral. Se nos viene a la mente aquella jefa de proyecto consumida por la ambición dislocada, odiada por su equipo —aunque adulada por dos o tres chupamedias— competitiva hasta el tuétano, pero es señora y maestra en lo suyo, siempre sonriente (para distraer) nunca titubea para apuñalar por la espalda para, acto seguido, hacerse la víctima. La perritas éstas incluso tienen un característico olor a hembra que exudan por estar todo el día maquinando hormonalmente sobre cómo concentrar más y más poder. Son, definitivamente, imparables. Leí que cuando un poblador le dijo a Rysselberghe que era muy tiesa para bailar cueca en la inaguación de las fondas, ella tomó clases de baile. Como dije, es competitiva hasta el tuétano. Una mini-dictadora que somete a su equipo a aniquiladoras horas extras, total, para eso les pagan. Gerencia lo sabe, y cuando saltan a la vista los cagazos monumentales (los dictadores tienden a fracasar porque no saben escuchar al resto), se rumorea su salida, pero no, algo hacen, mueven la maquinaria, y se quedan. Un buen día llaman a todos a reunión para anunciar la nueva estructura de la empresa, y te caes de popó cuando te enteras que después de todos los cagazos, conocidos por gerencia, a la perrita la misma gerencia la sube de puesto. Ahí entiendes que la selección natural funciona: sólo las más perritas son suficientemente implacables como para abrire camino en la jungla y para continuar su senda sin fin hacia el poder absoluto. Se cagan a gerencia tal como, en un acto incomprensible, la mentirosa de Rysselberge le miente a Piñera sobre la magnitud del daño del terremoto pero es confimrada en su cargo.

Este fiasco de Piñera muestra una preocupante faceta del hombre de negocios, y es su torpeza para formar equipos. Esto era algo a lo que ya estábamos acostumbrados con la Concertación, coalición que después de todo está formada por gente que jamás ha creado un puesto de trabajo ni jamás ha trabajado en una empresa privada (de ahí proviene su tirria a todo lo que se asemeje a eficiencia). Lo que nos gustaba de Piñera era que podría traer los principios del management al gobierno. Rysselberghe confimrada como Intendenta demuestra que estas son pamplinas, y nos hace creer que la gestión de Piñera va en caída libre.

Ryselberge fue nombrada por Piñera para dirigir los esfuerzos de reconstrucción en la región del Bío Bío y en Concepción, el conglomerdo urbano más grande en la zona peor afectada por el terremoto del 27 de febrero del 2010. En nuestra evaluación de Piñera, cometimos un error al creer que la reconstrucción marchaba relativamente bien. Todos ahora nos hemos enterado por la prensa sobre la incompetencia del gobierno, a nivel nacional y local, para restaurar la normalidad en la zona. A la cabeza de estos despropósitos se encuentra la chica dorada de la administración de Piñera. Como si fuese poco, Contraloría ahora detecta gravísimas irregularidades. Ryselberge en su estilo confrontacional, divisorio y competitivo de mala leche, desde luego que se jacta de mentir a Piñera, pero además, patrocina la corrupción, el nepotismo y la incompetencia. Sebastián Piñera cae en bandeja ante una Oposición cansina que ahora se dará un festín.

El problema es tan grave que incluso ha resquebrajado al gobierno. La jactancia de Rysselberge de mentirle al gobierno central causó la indignación de la ministra Matte, a quien de paso dejó como incompetente, y luego vinieron declaraciones cruzadas con la ministra Matthei. Ambas son colaboradoras directas de Piñera. Pero la UDI, que tiene sangre en el ojo contra el DC-camuflado que es Piñera, decidió echarle un gallito al gobierno y terminó por doblegarlo. Este partido, que increíblemente se yergue como el defensor de los valores, termina optando, como era de esperarse, por las lealtades personales. Recodemos, la perrita siempre sabe cómo abrirse camino: nadie la va a detener, es capaz de mover la maquinaria a su favor.

Con el gobierno ahora dividido, la ciudadanía estupefacta y la Concertación ya maquinando una acusación constitucional, Chile Liberal se pregunta qué criterio —si es que tiene alguno— emplea Piñera para terminar nombrando a gente tan pintoresca como Jacqueline "Mentirosita" Rysselberghe, Ximena "Reguleque" Ossandón, Jaime "Vale Callampa" Ravinet, entre muchos otros.

Fallas estructurales
En el fondo, se hacen visibles los problemas estructurales del sistema político ideado por el Cabeza de Feto Guzmán y su Constitución trucha. En nuestro sistema ultra-presidencial, pensado como traje a la medida para el Chacal, el presidente tiene un poder inaudito en el mundo democrático. Éste puede nombrar a dedo a demasiada gente, y en la práctica, los oscuros intereses, meqzuindades y negociaciones de pasillo terminan entregándole el poder no al presidente, sino a las dirigencias de los partidos, gente no elegida y que sin mandato popular alguno termina imponiéndole los cargos al jefe de gobierno.

El otro gran problema es que es tan incitador a la mediocridad nuestro sistema electoral que por defecto se termina por nombrar a un candidato oficialista y a uno de oposición. En el bloque oficialista, basta que la UDI negocie un candidato penca con RN en la VIII región (a cambio de un arreglín en otro distrito) para que la chica estrella de la zona salga elegida, convirtiendo a la votación en las urnas en un mero espejismo, y debilitando por completo a la institucionalidad democrática. Rysselberge en su imparable ambición de poder ya tiene en la mira la senaduría de su región, y la UDI no iba a parmitir que su golden girl terminara como un cadáver político.

Estas chicas Rysselberghes son de armas tomar (valga la redundancia). Como he dicho, producen daño. La defensa a ultranza que se ha procurado será difícil de franquear para la ya alicaída popularidad de Piñera, abriendo un flanco que la Concertación no va a desperdiciar.

La culpa es principalmente del propio Piñera. Luego de tontear con su helicóptero, arriesgando estúpidamente la vida del presidente (él mismo) y posibemente dejando en vilo la dirección del país, dijo que él durante el año trabajaba más de 15 horas al día. Teníamos entendido que la presidencia de Chile cuenta con recursos suficientes para nombrar a un equipo de secretarios, expertos, técnicos y asesores que asistan al mandatario en su gestión para que éste no trabaje a destajo. ¿Dónde está el piloto?, fue la pregunta que todo el país se hizo al ver el aterrizaje forzoso de Piñera. Por lo visto, anda como caballo loco haciendo cualquier cosa, leseando con sus juguetes o saliendo con nuevas Piñericosas, pero está claro que el que lleva las riendas en el gobierno no es el presidente, un tipo que guste o no fue designado por el electorado, sino que el poder, tal como en la era Bachelet, lo ejercen los presidentes de partido.

El "gobierno de los mejores" y "la nueva forma de gobernar", parafraseando a Ravinet, valen callampa.

2 comentarios:

Cristian Mancilla Mardel dijo...

Comparto la evaluación acerca del problema en la Constitución. Creo que el problema más grave sigue siendo la falta de garantía para todos los derechos consagrados en el artículo 19no, además de la debilidad de algunos en favor de otros (como el caso del derecho de propiedad mermado por el derecho a la seguridad social). Sin embargo, hay claros problemas en cuanto a las excesivas facultades del Presidente, el ya trillado sistema binominal, la recientemente discutida designación de curules vacantes y, yo agregaría, la elección de los jueces en los tribunales superiores y la composición del Tribunal Constitucional.

luigichido dijo...

A ver si Carlos nos cuenta luego qué diferencias ve entre el modo de vivir de Francia y el de Chile.

A un familiar que se fue a vivir al país galo le pregunté si extrañaba a México, y me contestó: "para nada". Sin embargo, como que noto que sí extraña el bullicio latino de vez en cuando.