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domingo, 4 de octubre de 2009

No al mono gigante de Wojtila

Es preciso boicotear esta ofensa a la Universidad de Chile

El papismo no da tregua. Ahora quieren alzar un gigantesco mono de yeso, de 13 metros de altura, en el Barrio bohemio de Santiago, y nada menos que frente a la Universidad de Chile, símbolo laico por antonomasia.
Me pregunto qué motiva a los instigadores de este adefesio. Aparte del mal gusto y el fanatismo, claro está. ¿Quizás es la estupidez inherente del papismo exaltado? No lo sé. Pero como sea, esta afrenta debe ser enérgicamente rechazada.
Hagamos activismo en línea. Chile Liberal invita a sus lectores a unirse a un grupo en Facebook que está congregando a todos quienes deseen manifestar su oposición: NO a la Estatua de 13 metros del Papa Juan Pablo II en Bellavista.



Los dejo con algunas imágenes.







domingo, 17 de agosto de 2008

El apartheid del Dalai Lama


Ya hemos dicho que el Dalai Lama, absurdamente llamado "Su Santidad", es un líder religioso, no político. Carece de mandato de su pueblo y, además, está lejos de ser esa figura bonachona, santurrona, bondandosa y compasiva que tanto deslumbra en occidente. Como todo líder religioso, el Dalai Lama es un odioso discriminador, intolerante y brutal.

Así queda al descubierto en un reportaje del canal francés France 24, que Chile Liberal invita a ver.

France 24, en inglés: The Dalai Lama's demons
France 24, en francés: Les démons du dalaï-lama

En el documental, los periodistas Capucine Henry y Nicolas Haque nos cuentan que el Dalai Lama ha declarado que una de las deidades adoradas por algunos budistas es nada más ni nada menos que un demonio. Sí. El dios Dorje Shugden (ver foto derecha; fuente: BBC) es una fuerza maligna y todos quienes lo adoren deben ser apartados del budismo. Lo dijo textualmente Lama en un discurso incendiario en una universidad (Similar a Joseph Ratzinger en Ratisbona, aunque pidió perdón por su imprudencia), cuyo extracto aparece en el video, y que dice lo siguiente:



"He meditado y considerado (mi decisión de alejar a Shugden) mucho en mi alma y espíritu antes de llegar a mi correcta decisión. Gente ha muerto, mentido, luchado entre sí e incendiado cosas en nombre de esta deidad. Estos monjes deben ser expulsados de todos los monasterios. Si a ellos no les parece, díganles que el propio Dalai Lama ha dado esta orden, y es muy urgente." (Fuente: France 24)

El resultado es, como vemos en el reportaje, que fotografías de los monjes aparecen en las ciudades de la India (donde viven los exiliados tibetanos) pero además se les prohíbe la entrada a tiendas e incluso a hospitales. Esto constituye en la práctica un apartheid dictado por el bondadoso, compasivo y caritativo Dalai Lama. Más aún, en el documental que publicamos al final de este artículo, en el minuto 7:32 se afirma que "hay que matarlos".

¿Dónde está la libertad de culto, señor Lama?

Si usted ahora actúa así, ¿cómo quiere que no creamos que su teocracia en décadas pasadas era una dictadura feudal y esclavista?

¿Por qué ahora Lama cierras la gran bocota que tienes y no denuncias el hecho que a tus budistas "herejes" les nieguen entrar a tiendas e incluso se les impida asistencia médica?

¿A quién representas, Lama? ¿Quién te nombró líder? ¿Por qué continúas obstinadamente negándote al diálogo con China? ¿No ves que exacerbas la violencia?

¿Por qué ahora estos chifletes occidentales que se autodenominan "budistas" no salen a denunciar estos atropellos? ¿Dónde están ahora las budistas Kenitas Larraín y todos estos artistas de vigésimo novena categoría que se jactan de ser tan espirituales y de practicar el nirvana, decir oooomm, y cuánta tontería hay, pero callan frente a estos actos inaceptables e injustificables?

La propia periodista francesa de France 24 (ver arriba) comenta al final del reportaje que criticar a Su Santidad es un tabú entre los tibetanos. Pero ocurre que gente ha sido golpeada y, paradójicamente, exiliada por adorar a la deidad Shugden, tal como el Dalai Lama fue exiliado de China por sus supersticiones. Es decir, el perseguido ahora es el perseguidor. A Chile Liberal no le sorprende. Como si fuese poco, un miembro de la alta curia tibetana ha dicho que los seguidores de Shugden son... terroristas.

Así son
Esto es lo que se puede esperar de líderes espirituales, de todas estos personajes llamados "Su Santidad", que declaran herejes, se entrometen en políticas, nombran demonios, o beatifican deidades, todo para mantenerse en el poder gracias al fomento a la superstición, la idolatría, el culto al poder terrenal basado en la creencia de lo "espiritual".

El Dalai Lama acusa a los seguidores de Dorje Shugden El Demonio de ser espías chinos o de trabajar para China. ¿Y por eso usted emite una fatwa y declara un apartheid? ¿Tiene realmente pruebas de que así es? ¿O acaso Lama no sabes que muchos de tus seguidores tienen lazos sanguíneos con China, o incluso consideran positiva la influencia china?

Nada de eso importa a don Dalai. Él ha declarado en su Santa Inquisición que algunos son herejes, ha identificado a Satanás, y continúa aferrado al poder.

A todo esto Lama, ¿cuándo vas a organizar elecciones? ¿O cuándo vas a separar poder temporal del religioso, y así permitir que tu pueblo tenga un representante democrático? ¿O será que te importa un bledo la democracia occidental y te gusta la teocracia?

Ahora que fallaste en boicotear los Juegos Olímpicos, ¿por qué no te retiras Lama y escribes tus memorias y dejas que la gente se organice?, ¿o simplemente no renuncias a la teocracia?

Su Santidad, dedíquese menos a nombrar demonios o a perseguir herejes, porque está ad portas de un cisma (me recuerda a otros cismas), y preocúpese más de buscar la forma de llegar a un arreglo con China.

Aunque para eso el Tíbet necesita un líder político.


Ver también el siguiente documental sobre los seguidores de Shugden:


jueves, 1 de mayo de 2008

¿Es el Dalai Lama un pobre huevón?

Hasta antes de la invasión comunista (1951), en Shangri-La se practicaba la esclavitud con el beneplácito de los monjes cabezas rapadas. Más aún, se imponía el trabajo servil para beneficio de estos monjes de apariencia bonachona.

La esclavitud no era el único abuso que perpetraba el alto clero tibetano. Como la pena de muerte estaba proscrita, a los delincuentes se les torturaba y si se llegaba a fallecer la víctima, los monjecitos eximían de culpa ya que el objetivo no era matar, y era el karma el verdadero culpable de la muerte. Estos individuos también contrataban prostitutas con frecuencia, salvo que no es el contratante quien debe pagarle a la mujer para que todo sea perfectamente lícito. El problema es que forzaban a las mujeres a prostituirse, lo que constituye una forma de violación en masa. Después de todo, el 95% de la población estaba sometido a los designios de los secuaces clericales del Dalai Lama.

Para las masas la educación no era accesible, estaba reservada sólo para la elite que residía en el palacio de Potala, recinto de centenares de habitaciones y con innumerables vasallos, forzados a trabajar para el clero. Ahí han vivido felices los Lamas. La teocracia tibetana fue brutal, tanto como la invasión comunista.

El señor Lama ahora se pasea por el mundo con su carita inocentona pidiendo libertad para el Tíbet. El estupidificado público occidental, siempre en busca de un adorno chic, ha adoptado la causa del Tíbet como si fuese la mismísima libertad la que está en juego. Falso. Es sólo una teocracia que añora volver a su sitial de privilegio.

Los datos los pueden verificar ustedes mismos en Friendly Feudalism, un excelente resumen de las obras de Michael Parenti. Me he referido en otras ocasiones a la guerra civil de Sri-Lanka entre budistas e hindúes, nada distinto de lo visto en Burma y Tailandia. Todos estos datos se han difundidos ampliamente en la prensa, y en Chile Liberal ya se han denunciado (ver Esa elite monástica de parásitos medievales).

La salvajada más grande de los skinheads budistas era arrancar a los hijos de las familias y llevárselos a los monasterios. Ya he dicho que la presa favorita de las religiones son los niños. Y todo esto ha sido parte del sistema teocrático que el Dalai Lama quiere reinstaurar en su país.

Es cierto que últimamente ha dicho este señor Lama (su nombre real es Tenzin Gyatso) que aspira a un país libre y democrático. De no haber sido por la invasión comunista, hoy el mundo estaría igualmente reclamando por reformas democráticas en dicho país, que independiente de China o no estaría en la misma condición paupérrima de la actualidad.

La creencia en la reencarnación no necesita mayor análisis: es fundamentalmente estúpida. Increíblemente, está prohibida. Sí amigos: prohibido reencarnarse. Así de absurda es también la institución del Dalai Lama, que como toda autoridad religiosa, debe ser tratada con suma suspicacia por la comunidad internacional, y se ha convertido en una causa célebre por motivos que desconozco. Aunque basta ver quiénes son los que abogan por Lama para comenzar a entender.

lunes, 14 de abril de 2008

El Emperador del Vaticano visita EEUU

EEUU fue poblado en un principio por todos aquellos que huían de la persecución religiosa en Europa. Las muchísimas denominaciones protestantes desde siempre debieron comprender el significado de la palabra tolerancia, si es que querían sobrevivir. El papismo ha sido ajeno a EEUU, o al menos no fue parte de la esencia blanca, anglosajona y protestante. Sin embargo, los inmigrantes polacos, italianos e irlandeses llevaron esta ideología al país del norte. La paradoja es que los Padres Fundadores eran secularistas acérrimos, y fueron ellos los que garantizaron a libertad de culto. (Y vean la diferencia: EEUU, país fundado por ateos, hoy es rico. Paraguay, fundado por jesuitas, país pobrísimo.)

En realidad, yankilandia es un país curioso. Mientras retrocede la religiosidad en Europa, en EEUU aumenta. Quizás las incesantes oleadas de inmigrantes siempre han encontrado acogida en las religiones, de ahí que sigan con viento en popa. La infame frase "In God We trust" fue acuñada en 1957. Probablemente el culpable de la intromisión de las religiones en la política fue el pastor evangélico Martin Luther King. En contraste, la República Francesa en 1905 consagró en su Constitución que Francia es un estado laico. El papismo en Francia es una reliquia de museo. En EEUU, todas las religiones gozan de excelente salud. Incluso los musulmanes viven plácidamente. ¿Quizás esto explica los problemas con minorías religiosas en Europa, y no en EEUU?

La visita de Ratzinger es motivo de algarabía para las hordas papistas, más aún con la oleada de inmigrantes hispanos. Pero este sujeto, José Ratzinger, ciudadano de origen alemán, soltero, sin hijos, y de 81 años, enfrentará varias protestas por parte de víctimas de abusos sexuales. Los escándalos han sido varios, y como de costumbre, se reubicó a los miles de degenerados, hasta que la situación se hizo insostenible y la agrupación comandada por Ratzinger debió indemnizar a las víctimas.

La iglesia de Roma deberá trabajar arduamente para evitar la quiebra, ya que sus arcas se están vaciando luego de los jugosos desembolsos a las víctimas (en su mayoría, niños varones).

A ver si un milagro esta vez los salva. Si su ídolo les enseñó a multiplicar los panes y el vino, esta vez tendrá que multiplicar los billetes.

El silencio culpable que guardó esta agrupación al saber la verdad de los hechos les valió el repudio internacional. No olvidemos que la actitud neanderthal de Wojtila hacia las mujeres les significó el desprecio de la comunidad feminista. El inmiscuirse en política, el hermetismo ante el Holcausto judío, y su actitud hiper-reaccionaria hicieron que sus órdenes sacerdotales se desplomaran en menos de dos décadas. Sus templos en Europa se convierten en bares y discotecas. La defensa absurda del celibato los convierte en objeto de burla. Todo se produjo bajo las narices de sus últimos dos directores.

A fin de cuentas, el propio Wojtila, con la invaluable ayuda de Ratzinger, se convirtieron en los principales aliados de la causa antipapista. Mi saludo a ellos.