
El candidato republicano se volcó demasiado a la derecha, y perdió el argumento
Este blog comenzó declarándose Clintonista porque Hillary era el producto final, lista para asumir la presidencia y contaba con un plan sobre cómo enmendar el rumbo. Pero su formidable figura fue víctima de su propio éxito. La mejor opción fue entonces John McCain, un libremercadista disonante en su partido: propuso cerrar Guantánamo, calificó a la derecha cristiana como "agentes de intolerancia", se propuso contrarrestar el cambio climático, se siente como pez en el agua en temas geopolíticos. En síntesis, a este blog le simpatizaba McCain.
No hay nadie en EEUU que crea que el país va por buen rumbo. La popularidad de George W Bush se desplomó y la necesidad de un brusco golpe de timón se volvió un imperativo. ¿Por qué entonces McCain buscó congraciarse con los otrora "agentes de intolerancia" nombrando a Sarita Palin? Los Padres Fundadores no crearon la vicepresidencia como un cargo fuerte (ni siquiera la presidencia lo es), pero la avanzada edad del veterano McCain (72) hizo del compañero de lista un cargo de inusual importancia. Palin no es sólo una chiflada antiabortista y admiradora de Tiroloco McGraw, es, además, una neófita política cuyo CV no es en lo absoluto apto para el cargo. El duro héroe de Vietnam demostró temeridad al nombrar a su acompañante. No olvidemos antes de la designación, la entrevistó por apenas 15 minutos en su primera cita.
En el tercer debate, McCain se mostró irascible (carácter irlandés, dicen), mientras que su moreno contrincante lucía cool y concentrado. El senador Obama trató de vincularlo al presidente Bush. McCain contestó con una genialidad: "mira, si quieres criticar a Bush, debiste haberte presentado hace 4 años y no ahora, yo no soy Bush", espetó. Pero momentos de brillo ha tenido muy pocos.
Obama prometió bajar impuestos al 95% de los norteamericanos, lo que sacó aplausos de la galería. McCain dijo que él bajaría impuestos al 100% de los norteamericanos, ya que si los más ricos tienen más dinero pueden crear más trabajo. Luego, increpó al demócrata por querer usar al gobierno para "redistribuir por ahí la riqueza" ("spread the wealth around"), cuando los propios emprendedores son mucho más eficientes en la redistribución, así ocurre en una economía libre—"lo tuyo es socialismo", increpó a Obama. EEUU es un país de inmigrantes que se enorgullece del espíritu agerrido y la iniciativa de los pioneros, gente que se decidió a forjarse su futuro por sí mismos (si a EEUU hubiesen emigrado chilenos, aún estarían esperando el plan "País Solidario" del Ministerio de Planificación Solidaria y que la presidenta les dé casa gratis—vaya diferencia entre los socialistas chilenos y el espíritu emprendedor norteamericano). El famoso Gásfiter Joe (Joe the Plumber) a costa de trabajo duro logró fundar un negocio que sobrepasó los $250 mil. Para Obama, hay que cobrarle más impuestos ya que forma parte del 5% más rico de la población. McCain insistió en que no hay que cobrarle más impuestos, algo que comparte todo libremercadista bien nacido.
Para América Latina, el mejor candidato es McCain. Su adversario pretende revisar el NAFTA, y ojalá eliminarlo. McCain comprende que las empresas norteamericanas necesitan mano de obra abundante y barata, y lo mejor es legalizar a los ilegales, previo pago de una multa, y seguir abriendo las puertas de EEUU. Los negocios que abran puestos de trabajo fuera del país podrán hacerlo con McCain, al contrario de Obama, quien quiere subirles los impuestos. El senador de Illinios se equivoca. Con bajos impuestos a las utilidades, u optimizándolas mediante la externalización de empleos, las ganancias permiten innovar y crear trabajos más sofisticados, o simplemente las compañías pueden guardar las ganancias en el banco y estas instituciones pueden usar esos recursos para otorgar créditos a otros emprendedores, generando un círculo virtuoso de crecimiento económico y desarrollo. El republicano acertó en poner a Irlanda como ejemplo de país que baja dramáticamente sus impuestos a las utilidades de las empresas (corporate tax) para generar mayor bienestar a la población.
Con todos estos argumentos a su favor, cuesta comprender cómo el candidato republicano acabó por perder el debate.
Mención especial se merece la peor columnista de El Mercurio, Karin Ebensperger, en "Sarah Palin, la candidata con muchos hijos". Una familia numerosa desde luego que restringe el presupuesto de cualquier familia moderna, pero para la clase media profesional, que goza de formación ética, la felicidad que produce el llenarse de hijos es enorme y motivo de satisfacción personal que va más allá del dinero. Tener muchos hijos no es motivo de algarabía para una familia de escasos recursos, o de bajo nivel educacional, o en riesgo social, menos aún para una muchacha soltera sin educación secundaria. La señora Ebensperger o la señora Palin pueden tener muchos hijos, las felicitamos. Tener hijos no hace a nadie más o menos apto para un cargo político, ¿de qué habla Ebensperger?. Por lo visto, McCain logró apelar a la derecha conservadora más rancia de EEUU y de Chile.La moralina conservadora ya nos tiene hartos. Si McCain no es capaz de convencer, entonces que se jubile de una buena vez. La señora Palin puede devolverse a Alaska a seguir cazando alces y llevando a sus hijos a jugar hockey.
La presidencia y la vicepresidencia les quedaron grande.
Imágenes: Mail On Sunday

