viernes, 23 de noviembre de 2007

A los escépticos del mercado

El mercado no es aquel lugar donde los poderosos explotan a los pobres para estrujarlos hasta despojarlos de su dignidad. El mercado, al contrario, es donde los individuos libres acuden para elegir qué quieren, y en cada una de sus decisiones generan, en conjunto, más progreso que si un burócrata (o un tirano) decide por ellos.

El mercado sólo existe en un entorno de libertad. La economía de mercado es la mejor defensa que tenemos contra los enemigos de la democracia. Por eso, el mercado es digno porque se basa en nuestras decisiones, es humano y nos civiliza. Las grandes compañías, y más aún las pequeñas y medianas empresas, existen para ofrecernos bienes y servicios, y sólo el mercado determinará cuáles se desarrollan y cuáles desaparecen. Como el mercado somos todos nosotros, es a través de cada compra y cada elección personal que premiamos o castigamos a quienes nos ofrecen sus servicios. Al poder elegir, se apela a nuestra inteligencia. En cambio, un sistema comunitario sólo nos impone normas mediante el miedo y la coacción... nos denigra.

La economía de mercado tiene enemigos, y muchos. No siempre son los que creemos. Por ejemplo, la derecha conservadora es una gran enemiga del mercado. Cuando sus intereses se ven afectados, no dudan en erigir barreras proteccionistas para que nosotros compremos leche y pan caro a productores nacionales, en vez de ahorrar comprando en el extranjero. La izquierda, por su parte, ha sido una enemiga tradicional del mercado, pero cada vez más parece comprender cómo los mágicos mecanismos de una economía libre surten más efecto que sus obsoletos discursos sobre el pueblo, los trabajadores, y la "justicia social".

El crítico más severo de la economía de mercado fue, como sabemos, Karl Marx. Si realmente él creyó en todo lo que dijo, tengo mis dudas. En la Crítica al programa de Gotha, el ideólogo planetó sus dudas ante quienes, curiosamente, querían poner en práctica una completa eliminación del mercado. La filosofía marxista nos hizo notar un hecho innegable: el minero puede bajar a la mina de carbón, arriesgar su vida, destruir su salud, y extraer una cantidad de mineral que se transforma en enormes ganancias para su empleador, mientras el propio minero apenas recibe una fracción ínfima de lo que él produce. En palabras técnicas, el valor del trabajo no es equivalente a la fuerza de trabajo, y el excedente (plusvalía) que produce el trabajador es usurpado por su patrón (el explotador)... o al menos así parece en una economía libre. La solución era cambiar el sistema por completo, planificar la producción e intervenir para que los trabajadores participen de las ganancias que producen. Pero el resultado salta a la vista: se puso en práctica en Cuba. Apenas 90 millas separan a la isla marxista del país más salvajemente capitalista del mundo, EEUU.

Hasta hoy, nadie ha podido explicarme satisfactoriamente por qué centenares de miles de cubanos arriesgan su vida para huir de Cuba y llegar a EEUU, y no a la inversa.

Marx combatió la explotación del hombre por el hombre, pero dicha situación fue resultado de los mercados menos sofisticados, y no condición sine qua non de la economía capitalista (donde cada uno busca sus propios beneficios, no podría ser de otra forma). Marx vivió en la Inglaterra que desconocía los efectos de la era industrial y vivía su primera crisis capitalista. Hoy, ni el más ferviente de los pocos marxistas que quedan en Inglaterra prefefiría vivir en La Habana y no en Londres. Muchos chilenos prefieren Cuba a su propio país, ¿quizás porque aún no dejamos actuar al mercado libre y vivimos en un seudomercado?

Muchos países atendieron las críticas de Marx, pero hicieron caso omiso de sus enseñanzas. La solución ante los mercados imperfectos es más mercado: no más socialismo. Ningún país de Europa Occidental adoptó el marxismo, salvo Alemania. Cuando se derribó el Muro, la parte oriental y la occidental eran dos mundos aparte. Lo mismo en Corea del Norte y del Sur. Estos casos debiesen convencer a cualquiera de que la economía capitalista no es un monstruo, sino que el único sistema justo en el que una persona y su familia pueden preservar su dignidad.


¿Viva la revolución? ¡Viva la explotación!
Algunos reclaman por la existencia de sweatshops o fábricas explotadoras en el Tercer Mundo. Se ponen estos ejemplos como muestras fehacientes de lo inhumano del mercado. Si una empresa occidental abre una fábrica en Sri Lanka y paga sueldos miserables y emplea niños, sin duda que nadie la aplaudiría a rabiar. Pero hay que preguntarse sobre los trabajadores ahí empleados, ¿han sido forzados a trabajar? ¿alguien los llevó a punta de metralletas a laborar? No. Ellos eligieron, libremente, trabajar a cambio de los sueldos ofrecidos. Probablemente, esto signifique que la paga no es tan denigrante como pregona el lobby anticapitalista. Quizás la situación en dicho país sea incluso peor que las condiciones de trabajo ofrecidas. Si es la decisión personal de un individuo el ofrecer su capital (su trabajo) a un empleador, este trabajador se merece nuestro respeto. Probablemente, también trabajen los menores de edad, y quizás entre todos ellos junten una cantidad de dinero que les permita vivir y aspirar a más. El capitalismo ofrece una salida a la miseria denigrante. La alternativa no es darle en el gusto a los anticapitalistas cerrando las sweatshops, sólo acabaríamos por devolver a los individuos del tercer mundo a la miseria absoluta.

Al tener un pequeño ingreso, la gente ya puede optar a comprarse cosas. Se desarrollan los mercados, y la capacidad de elegir aumenta. Los trabajadores aprenden a tomar decisiones, y saben que deben trabajar para costearse lo que necesitan. Las empresas comienzan a competir entre ellas. El mercado comienza a exigir individuos más educados, que ahora reclaman por mejoras salariales. Se produce otro fenómeno: el mercado como fuerza civilizadora.

Frente las"injusticias" del mercado, surgen grupos alternativos autodenominados "socialistas", quienes declaran que todos y cada uno de nosotros somos parte de la "sociedad", y ésta es más importante que los individuos. Debemos someternos a la sociedad, renunciar a nuestra esencia personal y sacrificarnos por el "bien común". Curiosamente, los mismos que promueven estas ideas abstractas también notan que se necesita un rector que administre la sociedad. Y ellos mismos se ofrecen como voluntarios para dicho cargo. El resultado es que Fidel Castro, según Forbes, es el séptimo mandatario más acaudalados del mundo; no así la muchacha cubana que se prostituye a los turistas sexuales que visitan Cuba. El socialismo, como toda forma de colectivismo (al igual que la religión), es perverso.

El sueldo justo lo determina el mercado. Un empleador tiene la obligación de prestar servicios a quienes lo requieran. Si para lograrlo debe pagar sueldos "éticos" (para preservar la imagen de la empresa, incentivar a sus trabajadores, etc), entonces lo hará, primeramente porque lo beneficia a él o ella. Si no reporta beneficios, pagará lo menos que pueda, como siempre ocurre. Sus trabajadores pueden quejarse y reclamar. Incidentemente, pueden cambiarse a otro empleador, si es que existe una verdadera flexibilidad laboral. El empleado puede incluso iniciar su pequeña empresa, si es que el Estado no se dedica a asfixiar las PYMES. En ningún caso, estarán obligados a prostituirse como muchas mujeres cubanas, que según algunos vive en un paraíso socialista. Y pensar que en su momento el Comandante Castro se propuso reformar su país, que era el "Prostíbulo de América". La prostitución, como opción personal, no puede ser reprochada. Pero cuando responde a la desesperación que inflige un gobernante, y cuando se ejerce a cambio no de dinero sino que de productos de primera necesidad, es repugnante.

Amor al arte versus amor al lucro
Las preguntas que deben ocuparnos son: ¿necesitamos realmente un gobierno central? ¿cuáles son los límites de su poder, en caso que lo necesitemos?, ¿cómo sería la vida sin un gobierno? Pero parece que de vez en cuando, comenzamos a perder el rumbo, y por ejemplo, para mejorar la calidad de la educación, pretendemos eliminar el lucro. Se ha llegado al extremo de afirmar que "la educación es un derecho". Nadie puede exigir nada al resto, a no ser que ofrezcamos algo a cambio. Nadie nos va educar así porque sí, sin que haya un incentivo (lucro).

De pronto, la discusión se torna inverosímil: ¿cómo podremos mejorar la educación sin lucro? ¿Cuál será el incentivo para educar? ¿Son las "bolitas de dulce" un incentivo? ¿O el "amor al arte"? ¿El amor a Diosito y La Virgen? ¿Los curitas y las monjitas enseñan gratis acaso? El Ministerio de educación tiene tres mil asesores, pero ninguno les va a decir que la solución es cerrar esa cartera inútil y derrochadora. Ya pedimos cerrarlo y mandar el dinero en un cheque a cada familia, por un período determinado y breve, luego puede cerrarse este ministerio por completo. Podemos, incluso, eliminar al gobierno: el propio Marx veía la coronoación de su utopía en la eliminación del Estado.

36 comentarios:

Anónimo dijo...

Harto penca tu texto. Qué propones tú? Acaso es sólo criticar las cosas que los demás hacen con teorías sacadas de wikipedia? Destruir es tu consigna, pero no tienes nada que aportar

Anónimo dijo...

Saludos desde Barcelona.

Permíteme felicitarte, excelente trabajo, ya sea al redactar el post o simplemente al colgarlo, y muy buen blog!

Espero impaciente mas publicaciones.

Chile Liberal dijo...

Este artículo ha sido escrito como respuesta a los decepcionantes resultados de la encuesta Latinbarómetro, tal como aparece en Advertencia a los reformistas.

Cualquiera creería que a estas alturas, los latinoamericanos comenzábamos a creer más en el mercado y a reforzar la institucionalidad democrática. Pero los enemigos del mercado, como Chávez, se dieron un festín en Chile, y es la propia masa la que exige más estado. Espantoso que después de un año de "gobierno ciudadano de Bachelet", la calificación de la democracia chilena haya caído 10 puntos.

Insisto que debemos defender democracia y mercados libres, la fórmula para el avance.

Además, me he interiorizado y refrescado sobre los postulados marxistas, en preparación el viaje ahora a Moscú de vuestro humilde servidor aquí. Los mantendré al tanto. Ya vienen más artículos.

Dirac dijo...

Excelente blog y articulo...sigue adelante

Anónimo dijo...

La adoptación del libre mercado i la democracia es un proceso, relacionado directamente con el grado de madurez de las masas populares, aun queda mucho, y no se puede intervenir para acelerarlo.
La definición de este proceso es un simple ejercicio de reflexión històrica que merece atención.

Desde Barcelona otra vez

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

El texto empieza mal, pues parte suponiendo que en el mercado, todos tienen la misma información y por lo tanto la misma oportunidad para tomar decisiones correctas y eficientes. Ya con ese error, el resto del texto debe estar bastante errado para seguir leyéndolo.
Parece que falta leer un poco más de economía política y neoinstitucionalismo.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

El texto comete el error de suponer que:
-el mercado está concentrado en un solo punto del espacio.
- el intercambio es instantáneo, y personal, cuando en la mayoría de los casos, actualmente es impersonal.
-a los individuos se les informa cabalmente sobre la mercancía de intercambio y que existen compromisos creíbles e información completa siempre.
Ingenuamente cree que el mercado es eficiente, es decir que no tiene costos de transacción.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Este texto tampoco considera la capacidad de discreción de los sujetos, dice que el Estado asfixia a las Pymes, pero no menciona como la gran empresa abusa de éstas, pagándoles atrasadamente o simplemente no pagándoles, y por lo tanto no cumpliendo los acuerdos pactados.
Tampoco considera los casos en que se infringe la ley y el mercado es incapaz de permitir el "castigo" para la empresa infractora.
¿Cómo castigan los consumidores a Celco por matar los cisnes?
¿Cómo castigan los consumidores a las AFP que realizan operaciones fuera de la ley, si ni siquiera ese tipo de información se hace pública?

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

No es por hundir más tu texto, pero con tu argumento -claramente a favor de la explotación- no haces más que dar pauta para justificar que en China, la mano de obra sea extremadamente barata, o simplemente se pague en algunos países del Sudeste asiático con platos de arroz y no dinero, y simultáneamente das razones para justificar que no exista libertad política, porque no es necesaria, ya que el individuo no la requiere.
Lamentablemente, el texto carece de fundamentos serios, puesto que mantiene ciertos postulados de la economía clásica que han sido profundamente desmentidos y cuestionados.
Tratas de mezclar mercado y democracia, pero tus propios argumentos, terminan indicando que no es necesaria la libertad política.

socióblogo dijo...

Creo, Carlos (como ya te había comentado antes) que confundes el concepto abstracto de mercado, tal como lo usan los economistas por ejemplo, con el mercado realmente existente, lo que en verdad ocurre en la práctica, lo que se observa cuando uno se toma la molestia de recoger evidencia empírica de casos particulares. Confundir esas dos cosas es una falacia: concreción apresurada.

Uno puede, como hacen los economistas, partir de supuestos irreales. Yo al menos no veo problema con eso y los buenos economistas entienden la irrealidad de sus supuestos, Milton Friedman entre ellos. La economía se ha desarrollado enormemente gracias a esa simplificación inicial del homo economicus. Pero si uno va a hablar sobre la realidad, eso ya es cosa distinta. El mercado, en la realidad, es muy, pero muy distinto de como lo describes tú.

Sabrás que yo me siento bastante a gusto con el capitalismo, que no me iría a vivir a Cuba y que el tirano barbón se muera me parecería una gran noticia. Pero, ¿para qué ser tan ideológico? ¿Sirve de algo el auto-engaño de suponer que el mercado es perfecto, que mediante ese mecanismo se logran automáticamente todos los fines que moralmente puedan considerarse justos, buenos, etc.? ¿Habrá algo más cercano al pensamiento mágico y a la superstición que este mito del mercado que todo lo puede? ¿No es incluso hasta de mal gusto el porfiar tanto en una convicción, a riesgo de terminar pareciendo un dogmático?

Chile Liberal dijo...

Socióblogo, muy brevemente te digo por ahora (contestaré con más detalle cuando pueda) que entiendo perfectamente que me califiques de "dogmático". Estoy en el Holday Inn - Suschevsky de Moscú: si crees que antes yo era dogmático, ahora estoy archi-recontra convencido que el mercado funciona. Tendré que metabolizar todo lo que he visto y plasmarlo con claridad. Tus preguntas de todos modos son muy acertadas y ciertamente válidas.

Jorge: un comentario a la vez por favor. La idea es (como de costumbre) primero leer todo el artículo, luego comentar (te lo digo porque hay algunos por ahí que me acusan de evadir los comentarios e irme por las ramas).

Do svidanya!

eru_iluvatar dijo...

http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=335203

porfavor revisa esta pagina y no me digas que estas gentes eligieron trabajar asi, no creo que tengan muchas opciones en donde trabajar a menos que les guste trabajar 20 hrs diaria.

por lo demas muy bueno tu post.
=D

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

No hay problema, analice y luego responda, pero responda.

Felipe dijo...

El liberalismo es una corriente de pensamiento filosófico, social, económico y de acción política, que promueve las libertades civiles y el máximo límite al poder coactivo de los gobiernos sobre las personas; se opone a cualquier forma de despotismo y es la doctrina en la que se fundamentan el gobierno representativo y la democracia parlamentaria.

Sus caracteristicas principales son:

-El individualismo, que considera a la persona humana individual como primordial, por encima de todo aspecto social o colectivo.

-La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos: libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único límite consiste en la libertad de los demás, y que debe constituir una garantía frente a la intromisión del gobierno en la vida de los individuos.

-La igualdad entre los hombres, entendida únicamente en lo que se refiere a diversos campos jurídico y político. Es decir, para el liberalismo, todos los ciudadanos son iguales ante la ley y para el Estado, pero esto no significa que exista igualdad de clase social o de posición económica entre los seres humanos.

'-El respeto a la propiedad privada ilimitada como fuente de desarrollo individual, y como derecho inobjetable que debe ser salvaguardado por la ley y protegido por el Estado

Cristian dijo...

Me sorprende la cantidad de dogmas que usas en tus argumentos, cuando sé que compartes mi aversión por los dogmas religiosos. Tu fe en el neoliberalismo es tal que pareces no ver más allá de tu propia nariz y conformarte con lo que dicen los beneficiados por el sistema y haces oídos sordos a los explotados y lo críticos.

Dices que el mercado es “donde los individuos libres acuden para elegir que quieren”. Creo que esa es una gran falacia. Los productores deciden que es lo que los consumidores compran a través de la desinformación publicitaria (o marketing), ¿porqué crees acaso que los chilenos toman Coca Cola como enfermos, aun cuando su consumo habitual puede gatillar diabetes?, ¿crees tú que el chileno promedio sabe cuanta cantidad de azúcar hay en ½ litro de Coca Cola? La mayoría de la gente no tiene más que dos opciones, pues el sistema se encarga de que no conozcan el resto, y no solo eso, sino que además no sabe que es lo que compra, aparte de “estilo” e “imagen” o las “tendencias” que el “mercado” dicta (en realidad los pocos no ignorantes que forman parte del mercado y que son justamente los que lo controlan)

No soy economista y no me las voy a dar de economista, pero quisiera hablar desde mi experiencia personal (que no es un caso puntual y se puede aplicar a muchos aspectos del mercado). Yo soy Ingeniero Agrónomo, trabajo en la industria proveedora de fruta en una de las empresas importadoras de fruta más grandes del Reino Unido. Muchos de los requerimientos de los productos que mi empresa provee a los supermercados no tienen nada que ver con el valor nutritivo o el sabor de la fruta. Por ejemplo, los supermercados exigen que las naranjas se vean de color naranja, aun cuando la madurez externa no tiene absolutamente nada que ver con la interna, además exigen piñas que sean amarillas, cuando el color nuevamente nada tiene que ver con la nutrición o el sabor. La gente exige estas tonteras pues no conoce como se obtienen las frutas, o como funciona su fisiología, muchos niños británicos creen que las naranjas crecen en los estantes de los supermercados y esto no es una broma. El problema es que los supermercados no hacen nada para educar a la población y ahorrar dinero en el perfeccionamiento estético de la fruta, pues los que toman las decisiones en última instancia son expertos en marketing y publicidad que no tienen idea de fisiología. Cuando se es ignorante ¿Cómo se puede elegir con libertad? ¿Cómo puede haber elección cuando otros han decidido por ti antes de que tengas acceso a un producto?

No sé para que tienes esa pintura icónica de la revolución francesa en tu blog, cuando tus ideas no incluyen la fraternidad ni la igualdad. Sin igualdad y fraternidad la libertad es una ilusión. El sistema económico actual es comparable con el sistema binominal en Chile, la elección de un producto en particular casi siempre se reduce a dos grandes gigantes que controlan el mercado (en el caso de mi trabajo es Tesco y Sainsbury’s), el resto de las empresas TIENEN que seguir la pauta de los grandes o ser absorbidos, aun cuando se preocupen más de sus clientes u ofrezcan mejores opciones.

Tus dardos apuntan al socialismo de vieja escuela que no es aplicable en el mundo moderno, pues las circunstancias son diferentes. El sistema por el que abogas no funciona, no porque este mal diseñado, sino porque esta mal implementado. Si no existe un estado que vele por la sociedad y no por el individuo, es imposible que el mercado se regule solo y a la vez respete las reglas establecidas en su diseño (como el supuesto de que un consumidor X conoce toda la información disponible de un producto Y). Debe existir un equilibrio entre igualdad, fraternidad y libertad que ni el comunismo estalinista (como el de Castro o Chávez) ni el neoliberalismo bushista han sido capaces de implementar.

Considero increíble que abogues pro los sweatshops. Creo que no tienes idea de lo que hablas. LA GENTE QUE ES EXPLOTADA EN SWEATSHOPS NO TIENE ELECCION, NO ES LIBRE, muchas de estas personas son esclavos y niños, no tienen acceso a salud educación, casa o comida decente y si no trabajan los matan o los dejan morir de hambre. La justicia social no es una prioridad del mercado, y si esperas que los trabajadores explotados para producir zapatillas, ropa barata, fruta, computadores, etc., principalmente en China, India e Indonesia, alcancen la libertad a través del mercado, estas mas deludido que los que creen en la vida eterna. Es posible para los dueños de los sweatshops producir bienes, hacer dinero y tratar bien a sus trabajadores, el problema es que los empresarios en países del tercer mundo obtienen ganancias de la misma manera que los capitalistas “a la antigua” que Karl Marx justamente detestaba, reduciendo costos en vez de aumentando la calidad. ¿Que pasará cuando ya no quede gente que explotar, cuando el “mercado de esclavos y trabajadores explotados de los países del tercer mundo (incluyendo Chile) se agote? ¿Recién ahí vamos a luchar por la justicia social?

Otro ejemplo de la ilusión de libertad: El mercado contribuye grandemente a la ignorancia de los norteamericanos que consumen grandes cantidades de hamburguesas que provienen de animales producidos en Brasil en suelo que debería ser selva (reemplazando árboles capturadotes de CO2 por vacas productoras de metano y CO2 y contribuyendo al calentamiento global). A su vez estos animales son alimentados con cereales producidos en miles de hectáreas de tierra fértil en África, y que si no se usaran en las vacas podrían alimentar no solo a los norteamericanos, sino a los millones de africanos que sufren hambrunas. ¿Sabías que para producir un kilo de carne de vacuno se requieren alrededor de 8 kilos de alimento? La mayoría de los come hamburguesas, gringos y no gringos no tienen ni las mínima idea de estos hechos. ¿Como pueden entonces elegir? ¿Dónde esta la libertad del mercado?

¿Como puede haber libertad sin educación? La educación, la salud y el alimento son derechos. Si Carlos, la educación es un derecho, pues una persona ignorante no puede elegir. Para ponerte en un terreno familiar (y en el que creo debieras coincidir conmigo), la gente que va a la iglesia y le cree al cura no tiene libertad si es ignorante. Quizás es feliz, quizás se siente plena, pero no tiene libertad, pues no conoce la alternativa, no entiende la evolución, de relatividad o de mecánica quántica. La solución a esto es la educación, y el que tiene dinero que pague y el que no que reciba la misma educación que el que paga pues si no tenemos las mismas oportunidades no podemos ejercer la verdadera libertad.

Una de las cosas más ridículas del “mercado” es que si tienes dinero para invertir, este dinero vale más que el trabajo y el tiempo que le das a una empresa. Pocas empresas tienen esquemas que permiten a sus trabajadores (y sólo sus trabajadores) adquirir acciones de la empresa para participar de los beneficios del lucro, esto es lo que se llama una verdadera empresa privada. Una empresa que cotiza en al bolsa es una empresa “pública” en la que cualquiera puede invertir y donde la mayoría de sus trabajadores no participan de los beneficios creados por la empresa y donde pasan a ser un recurso mas, el “recurso humano” ¿Donde esta la dignidad del mercado, si trata a las personas como un “recurso” en vez de individuos? ¿Dónde esta el respeto por el individuo?

El mercado no es una religión, mucho menos una ciencia, es un método mal implementado y basado en dogmas. Ser escéptico del mercado es una decisión tan inteligente como ser escéptico de lo sobrenatural.

Anónimo dijo...

He leído entero tu texto Cristian. Por favor revísalo, es muy triste ver como caes en la demagogia típica de los radicales sin argumentos. Dado que tengo que irme dentro de 10 minutos seré breve , aunque probablemente continúe de aquí a unos días.

1. Bush no es liberal.

2. La información, es necesaria en una economia de mercado, sin ella por definición no nos hallamos delante de una economia de libre mercado. Dado que este se basa en la libre elección racional.



3. Es cierto que los niños que trabajan en fábricas cosiendo balones malviven, pero,quiénes han sido los causantes de esta situación en la que se encuentran? El mercado? La libertad?, la carencia de esto es la causa de su situación, sin más, dime porque hacen mal las empresas en ofrecer trabajo por céntimos la hora?, de hecho ellas hacen una buena labor, sin duda, porque estos niños estarían muertos o buscando restos de basura para comer.

4. Te refieres a la contaminación con tal de argumentar en contra del mercado y la libertad, otra vez equivocado!. Nunca te hablaron en clase acerca de la libertad? La libertad reside en hacer tanto i como quieras pero sin perturbar al del lado, ni agredirlo, etc. Así que la libertad i el mercado deben regular mediante la ley (dado que si no lo hacen el sistema del que hablamos no ofrce libertad rea) actitudes por aprte de una persona, fisica ,juridica o lo que sea que sean nocivas para otras, así que la polución va en contra de la libertad de elección , dado que yo puedo elegir usar gasolina con mucho plomo para correr más o simplemente por que me gusta, pero en el momento en que eso afecte a la integridad de mi vecino debería convertirse en ilegal, dado que mi pobre vecino no puede elegir si respirar o no mi tan altamente contaminante gasolina. Así que el concepto de mercado y economía libre como ente contaminante olvídalo, está muy caducado. De hecho contaminaban mucho mas los comunistas de la Europa del este que los países capitalistas.


Perdón por la baja calidad en la redaccion del texto i las faltas de ortografia, debo irme, pero no sin decir que no confundas conceptos, libre mercado con oligarquia, con timocracia, con imperialismo, etc.
Revisa tus apuntes de economia, filosofia e historia.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

El anónimo estas más perdido que nadie con eso argumentos...
¿Celco, al matar los cisnes fue castigado por el mercado, por los consumidores, donde se aplico el castigo a esa ilegalidad?

Anónimo dijo...

Vamos a ver, si mis argumentos no se sostienen destruyelos, adelante.
En cualquier circulo academico, universidad, e incluso bar de alcoholicos futboleros, para negar un conjunto de afirmaciones debes argumentar mediante un razonamiento lógico, partiendo de premisas entendidas como validas por la otra persona. Me parece extremadamente incorrecto lo que tu has hecho, negando toda mi argumentacion (que no te negare, era mediocre, pero adequada teniendo en cuenta el nivel de los lectores)diciendo simplemente:"¿Celco, al matar los cisnes fue castigado por el mercado, por los consumidores, donde se aplico el castigo a esa ilegalidad?". Que tipo de proposicion es esta? No soy chileno , y no miro demasiado la tele, admito que en este tema estoy desinformado. ¿Debo deducir que pretendes negar que las actividades nocivas con el medioambiente deben estar reguladas por ley? Supongo que pretendes afirmar por otro lado que el que penaliza actividades nocivas es el mercado, no?
Espero que me digas si era eso lo que pretendias afirmar o no.

P.D: Muy decepcionado con el nivel de los participantes en esta especie de foro.

Cristian dijo...

Parece que a Anonimo no le gusta cuando otros (con argumentos, independiente de que el los entienda o no) critican (no destruyen) sus ideas.

Anonimo, Escribes con una arrogancia y auto-importancia que amerita que rebeles tu identidad. Eres filosofo, economista, politico?
O un blogero que quiere hacerse escuchar, debatir y comentar, como la mayoria de la gente en esta tribuna?

bajate de la nube, despierta!

(disculpen la falta de acentos)

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Anónimo, te recomiendo leer antes todas las opiniones, puesto que yo ya había planteado mis opiniones previamente hace rato.
En todo caso, entendiste todo al revés puesto que yo considero necesaria la regulación del Estado, en cuanto al ejercicio del Mercado, porque:
1) el Mercado es imperfecto, su autorregulación en ciertos ámbitos como el medio ambiental, la seguridad social, el desempleo, la explotación laboral, no funciona puesto que no todos tienen la misma información -hay asimetrías de información- y por lo tanto existen actores con mayor capacidad de discreción que otros, para llevar a cabo decisiones "racionales" y eficientes que maximicen sus funciones de utilidad. Un niño explotado, que no conoce sus derechos, no puede exigir mejores condiciones de trabajo, por ejemplo.
2) La libertad entonces -como libre elección racional según tú- no es igual para todos, puesto que aquellos con menor información tienen menos posibilidad de elegir bien y de exigir más.
3)Erroneamente, consideras las relaciones del mercado como intercambio instantáneo y personal, cuando en la mayoría de los casos, actualmente es impersonal.
¿Sabes si todas las industrias que fabrican los productos que usas tienen medidas para no contaminar?
¿Sabes qué tipo de trabajador hizo tu ropa y cuál es su salario o en qué condiciones trabaja?

Bueno, espero te haya quedado clara esta respuesta, puesto que la otra era bastante sencilla y su ironía era fácil de entender, para alguien que se supone tiene un "nivel" más elevado, pero que entiende como si tuviera varias cervezas en el cuerpo.

Chile Liberal dijo...

Jorge, todo lo que dices responde justamente a lo que dice el artículo principal. Según tú, el mercado es un sistema que explota y abusa. Crees que ése es su objetivo último. Para evitar la bacanal, el estado y su benevolencia deben intervenir para poner orden.

La tesis que sostiene este blog es que las imperfecciones del mercado se solucionan con más mercado, con más libertad, y con más privatizaciones. Me preguntas sobre cierta matanza de cisnes y los supuestos abusos de las AFP. El problema de los cisnes, de la caza de ballenas, de la extinción de los huemules, se debe a que nadie es el dueño de dichos animales ni de los ecosistemas en que viven. Por ejemplo, si los cisnes tuviesen dueños, al matarlos, su propietario reclamaría. Si las ballenas se privatizasen, su dueño no permitiría su extinción. Si los ecosistemas en peligro fuesen puestos a la venta para su conservación, avanzaríamos mucho más que los obcecados discursos de los ecologistas coludidos con los anti libremercado. ¿O acaso crees que tú podrías ir a destruir Pumalín y salirte con la tuya? Con esto demuestro que el mercado requiere de la profundización de más percados y de la propiedad privada. El estado muy poco puede hacer.

En cuanto a las AFP, si sus comisiones son excesivas, si su manejo es ineficiente, existe una superintendencia que debiese ser autónoma y autorregularse. Pero lo más preocupante de todo, es que demuestras sesgo al asumir que es condición sine qua non de las AFP el estafar y engañar a sus cotizantes (clientes), o que es condición del mercado el abusar. Debe como en todo existir un marco regulatorio, y puedo entender que el estado actúe para hacer cumplir los contratos. Así todo, siempre puede haber agencias privadas de justicia, las cuales se van desarrollando en la medida que avanza la economía de libre mercado.

Cristian: el chileno es estúpido, pero no tanto. Tú dices ¿porqué crees acaso que los chilenos toman Coca Cola como enfermos, aun cuando su consumo habitual puede gatillar diabetes?, ¿crees tú que el chileno promedio sabe cuanta cantidad de azúcar hay en ½ litro de Coca Cola?

Me parece que el chileno promedio sí sabe cuánta basura hay en la Coca Cola y que es perjudicial para la salud. Nuevamente, esperaría que asociaciones libres promoviesen la comida sana, y así todo, es decisión de cada cual el decidir qué come y qué bebe. Si existiese una salud completamente privatizada, las compañías aseguradoras de salud se negarían a segurar gente que sufre de obesidad o con altísimo colesterol en la sangre. Por lo mismo, cada cual tendría que costearse su atención de salud, y ante las altas primas que se exigirían para asegurar a quienes llevan un estilo de vida sedentario, el propio mercado sería una fuerza que incentivaría a llevar una vida sana.

En Gran Bretaña, como habrás escuchado, a los obesos o fumadores se les niega ciertas operaciones hasta que demuestren que se apartan del vicio, o de lo contrario deben ellos pagarse sus costos de atención médica. El NHS, al ser universal y free at the point of delivery, incita a que los británicos sean borrachos, total "el resto me paga mi salud". Comprobamos una vez más cómo el estado actúa como incentivo perverso y como corruptor.

En cuanto a los sweatshops, jamás he dicho que los aplaudo a rabiar. Simplemente he dicho que en la Inglaterra de la Revolución Industrial existieron condiciones igualmente denigrantes, pero la economía de mercado se profundizó. Es un proceso de desarrollo y de evolución de las sociedades.

Hoy, por ejemplo, puedes comparte un café en Starbucks o cualquier producto Fair Trade y sabrás que estás contribuyendo a un agricultor que realmente necesita venderte sus productos a ti, y no a Nestlé. Como vemos, nuevamente el mercado actúa como fuerza del bien, casi redentora.

Además, ningún sweatshop contrata trabajadores forzados a trabajar bajo pena de muerte. Las condiciones son duras. Pero si así todo hay gente que ofrece su trabajo, esto significa que las condiciones de vida que tienen son incluso peores. Entre todos trabajando, pueden reunir una pequeña cantidad de dinero, y ya pueden comenzar a luchar por sus dineros. Llegará un momento en que habrá más empresas como Google, que permiten extender la inteligencia y la riqueza mucho más que cualquier esquema estatal.

Lo que pretendí con el artículo fue resaltar que el mercado genera círculos virtuosos que demandan más mercado, que demandan individuos más educados, y sociedades más abiertas, más libres y más democráticas.

Cristian dijo...

Propone soluciones reales (no utopicas como establecer la propiedad de las ballenas) para solucionar dos problemas fundamentales del "mercado": asimetrias de informacion y externalidades negativas.

En algo coincidimos, el desarrollo de productos Fairtrade es importantisimo y una consecuencia positiva del mercado. Yo creo en la libertad, pero no creo en la libertad sin justicia (y fraternidad) mi sueno utopico es que algun dia TODAS las transacciones libres esten sujetas a los estandares del Comercio Justo.

De gran Bretrana, hablemos en otra oportunidad, porque yo soy completamente contrario a quejarse por pagar impuestos, la calidad de los servicios publicos en este pais es tan buena, que soy feliz pagando altos impuestos. Los britanicos que se quejan de los impuestos no saben lo que tienen hasta que visitan un pais del tercer mundo como Chilito y su sistema de salud cagon basado en Isapres.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

La fe del Mercado, esa "fuerza del bien" te obnubila y te hace creer que la privatización de los ecosistemas es la clave de su protección, y entonces no consideras la capacidad de discreción del sujeto, las diferencias de capital y que en cualquier momento a falta de plata o cualquier otra ocurrencia, podría incluso explotar el bosque nativo que antes protegían. Por ejemplo, construcciones históricas, patrimonios, muchas veces son vendidas por los nietos de aquellos propietarios que querían protegerlo.
En cuanto a las AFP, fueron sancionadas por la Superintendencia de Isapres, puesto que el marco regulatorio es claro, pero los dueños de éstas empresas, una vez más trataron de transgredir la ley, creyendo que nadie se daría cuenta.

El problema clave de todo tu discurso -absolutista y no liberal-es que considera que todos los individuos actúan bien, y racionalmente, tienen la misma información y opción de elección. Además, bajo una concepción utópica e ideal, no concibe contingencias, como si todo fuera inmanente. Todo esto te hace contradecirte.
El ejemplo más claro: decir que el Estado incentiva el alcoholismo, es reconocer entonces que el sujeto, actúa bajo dominación de otras estructuras, y no decide racional e individualmente como planteas.
Y además, es no considerar el papel que juegan la publicidad y el marketing en cuanto a promocionar el consumo.
La clave es que si tu mismo cuestionas la racionalidad de los sujetos -que es la base de la idea del mercado- ¿Cómo puedes pensar que el mercado es algo perfectible si su base es fallida?

De Liberal no tienes nada, pareces el más fanático de los fundamentalistas.

Chile Liberal dijo...

Jorge: por favor más ad argumentum y menos ad hominem. Si no, no hay debate.

Así como es condición sine qua non del fútbol (foot + ball) el no dominar el balón con la mano, es condición necesaria del mercado el cumplir con los contratos. Ahora bien, el error tuyo es creer que el mercado consiste en engañar y violar los acuerdos: aprovecharse de la gente a como dé lugar para obtener ganancias.

Si deseas, continúa con tu postura, pero espero que veas por qué estoy en desacuerdo contigo.

El estado genera incentivos perversos. En Inglaterra, tú puedes caerte borracho en la calle un viernes en la noche y una ambulancia te vendrá a buscar y atenderá todas tus dolencias sin cobrarte un sólo peñique. En la medida que el individuo no se haga responsable de sus actos, sino que reclame su derecho a la salud al resto, actúa un incentivo perverso.

Si el miso sujeto tuviese que pagar por la atención prestada, sin duda que el próximo viernes lo pensará dos veces antes de beberse 8 ó 9 pints de cerveza.

Cristian parece no darse cuenta que al permitir que el estado le robe (JS Mill comparaba el impuesto con un atraco) la mitad e su sueldo en impuestos, él está pagando lo mismo que el borracho, considerando que él sólo desea usar el NHS cuando realmente lo requiera. Nos encontramos que el estatismo hace pagar a unos por los vicios de otros.

Si ud quiere, tómese 50 litros de vodka. Si cae en coma etílico, páguese ud solito la atención de salud.

Ignoro de dónde sacaste que el individuo siempre es racional. Ciertamente no lo leíste aquí, de hecho, el homo oeconomicus tiene muchas veces un comportamiento errático. Uno de los puntos de este blog es combatir la irracionalidad, principalmente manifestada mediante las supersticiones de corte religioso.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Pero no respondes lo que planteo, (ni con respecto a los borrachos, ni con respecto a la propiedad) te vas por las ramas. Mucho latín y poca respuesta.
En todo caso, yo no considero al Mercado en sí para mis críticas ni le atribuyo cualidades. Lo que considero es el actuar de los sujetos, que son los que operan en el mercado, y que no siempre cumplen los contratos y lamentablemente ejercen mal la "libertad", aún cuando existen marcos institucionales, formales e informales, que regulan el comportamiento.
En todo caso, te corrijo, la lógica del mercado es capitalizar, no es ayudar, ni ser solidario, es simplemente generar más capital.
Un caso cercano, una gran empresa, de prestigio, responsable socialmente, aún no paga varios millones a una Pyme, que cumplió con su parte, y eso aún cuando existen contratos de por medio.
¿Cómo explicas eso? ¿Es culpa del Estado, del Mercado o de los sujetos?
En todo caso, insisto, no consideras las cosas como son en la realidad y repites frases estructuradas.

Anónimo dijo...

serebreve. me limitare a decir que la intervencion del estado en todos los puntos que has mencionado es innecesaria, dado que por definicion en un libre mercado debe haber informacion, EN ESO SE BASA, no puedes negar el mercado por falta de informacion, porque no niegas al mercado si partes de premisas no validas, niegas otra cosa (no se definirlas).
En el caso del medioambiente si que es necessaria una regulacion , ejemplo: gano un millon de euros por cada persona que muere por contaminacion, para mi las expectativas son positiva, el beneficio supera el riesgo, por otro lado a ti que no aprticipas en esta actividad , ni compras ese producto ni lo produces, te perhudica, asi que la irracionalidad de una mayoria compradora no debe perjudicarme a mi, eso debe regularlo el sist judicial.
Repito, te remites a ejemplos actuales, NO VIVIMOS EN UN SIST. DE LIB. ECON.!, ni españa ni chile.

Me gustaria ir por partes, porque aun no has negado ninguna afirmacion mia. asi que si quieres niega lo anterior i seguimos.
Soy consciente de la calidad peyorativa que he podido emplear en mis posts anteriores preferiria mantener las formas, espero que tu hagas lo mismo.

Saludos

Anónimo dijo...

o no me he dado cuenta de que habias escrito un post hablando sobre el incumplimiento de los contratos o lo has escrito mientras estaba a punto de postear.

Repito, un contrato se debe cumplir, el no cumplimiento no es culpa del que no lo cumple, sino del que no lo hace cumplir (el sist. judicial)
aun i asi es muy pobre utilizar estos argumentos para negar elñ libre mercado, dado que otra ve por definicion en el libre mercado los contratos deben cumplirse, si io compro un producto (es lo mismo que firmar un contrato) espero que ese producto se me entregue tal i como yo he pedido i me he mostrado dispuesto a pagar por el. cualquier variacion significativa en el producto que reciba o en el cumplimiento de un contrato se debe considerar estafa i debe ser penalizable.

Chile Liberal dijo...

La lógica del mercado es que cada cual, al buscar sus propios intereses, genera en conjunto más bienestar que si el objetivo hubiese sido el bienestar de todos. O como lo dijera Adam Smith:

Cada individuo está siempre esforzándose para encontrar la inversión más beneficiosa para cualquier capital que tenga [...] Al orientar esa actividad de modo que produzca un valor máximo, él busca sólo su propio beneficio, pero en este caso como en otros una mano invisible lo conduce a promover un objetivo que no entraba en su propósitos [...] Al perseguir su propio interés frecuentemente fomentará el de la sociedad mucho más eficazmente que si de hecho intentase fomentarlo.

En mi respuesta al tema de los borrachos te hablé de los incentivos perversos. Al tema de la contaminación ambiental, propongo intensificar las privatizaciones. En cuanto al mercado, te he explicado -tres veces- que el abuso de un individuo al incumplir un contrato no guarda relación con la economía de mercado: es un abuso que ocurre al transgredir las reglas. Estamos de acuerdo en que individuos o entidades abusivas existen, ¿alguien lo ha negado? Yo, al menos, no. No sé de quién sea la culpa, pero desde luego que el afectado puede iniciar acciones destinadas a sancionar los hechos. Estamos de acuerdo en que no es culpa del mercado (puede ser culpa del Estado en caso de que los corruptos no actúen). Por lo que veo, estamos de acuerdo.

socióblogo dijo...

En este blog se ataca mucho a la metafísica y se defiende a la ciencia. Pues bien, nunca he visto un solo modelo estadístico que pruebe las cosas que se afirman acá. ¿Podría ver alguna prueba estadística seria de que el mercado es capaz de resolver los problemas que se han citado en los comentarios anteriores? Si es que la hubiera, ¿podría preguntar cómo es posible operacionalizar las variables involucradas en una medición de esta complejidad? ¿Conoces algún modelo de regresión (lineal, logístico, exponencial, qué sé yo) que prueba las cosas que dices con un p value decente? ¿Existe prueba empírica de que a más propiedad privada, mayor respeto al medio ambiente?

Lo que te hace falta, Carlos, no es cambiar tus ideas, sino que asumir que: (a) la ciencia no puede y posiblemente jamás podrá responderlo todo, menos los asuntos de moral (b) que tus ideas son pura metafísica y que tienen el mismo tenor supersticioso que atribuyes a la religión y (c) que te hace falta cultivar el escepticismo que sí tienen los 'escépticos del mercado'

socióblogo dijo...

Agrego al punto (b) que, precisamente como tus ideas y la religión están en el mismo nivel, podrías tenerles menos desprecio. Después de todo, algunos dicen por ahí que sin el fundamento del cristianismo sería imposible pensar en una moral universal de derechos individules. Yo no comparto esa idea al 100%, pero sería ridículo invocar a la ciencia para combatirla...

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Bueno, la relación entre los sistemas de creencia religioso y el desarrollo del capitalismo, que menciona Socióblogo, tiene relación con la ética protestante y la ética capitalista, de la que hablaba Max Weber.
Según tu concepción del leiv motiv del mercado, según la cual "cada cual, al buscar sus propios intereses, genera en conjunto más bienestar para todos", entonces ¿Qué pasa con aquellos que producen drogas duras u otros ilícitos, y además tienen una demanda importante? ¿Qué beneficios trae eso para la sociedad? ¿Qué hace la mano invisible en eso casos?
Nuevamente, no dices nada con respecto a los borrachos, dices que son incentivos perversos, pero no relacionas causalmente eso, con que alguien sea alcohólico.
Dices, que no sabes por qué no se respetan los acuerdos, por lo tanto, tampoco sabes como hacerlos cumplir, considerando que en la realidad, existe la ley y diversos mecanismos para que se cumplan.
El Estado no es el que hace que Copec no le pague a la Pyme.
El Mercado es imperfecto, porque las personas son imperfectas.
Si las personas no respetan acuerdos legales que sustenta el aparato del Estado, menos respetarán acuerdos comerciales basados sólo en el mercado. Si te compró unos zapatos, ¿por qúé pagartelos, qué me obligaría?

Su Excelencia dijo...

Tal vez si el Estado no gestionara empresas, protegiera los "valores tradicionales" y alimentara parásitos, podría concentrarse en lo que sí debe hacer: mantener la paz, castigar los delitos (incluyendo los delitos ambientales) y obligar al cumplimiento de los contratos.

Cristian dijo...

Creo que existe un gran problema con la estructura del estado, donde se reparten cargos de acuerdo a lealtades politicas en vez de capacidades profesionales, el resultado es cagazos como el Transantiago.

Creo que el estado funcionaria mucho mejor si se manejase como una empresa, pero eso no significa que es conveniente que deje de ser publico, pues dejaria de ser una institucion para el beneficio de la sociedad y pasaria a ser un conjunto de empresas para el beneficio de individuos.

Carlos, si tu utopica idea de privatizar TODO fuera posible, el tiempo que tomaria implementarla seria tan largo, que los ecosistemas desparecerian esperando. La gran mayoria de las empresas no ve mas alla de 5 anios en el futuro, y su principal fin es generar lucro. El proteger el medio ambiente no genera lucro y no genera beneficios inmediatos. Tompkins es una excepcion a la regla.

Río en Rosa... dijo...

Creo que es un gran debate, pero sin duda la ciencia no es capaz de dar respuesta a todas las interrogantes; frente lo exuesto, el sistema de mercado definitivamente no funciona bien, aunque no es horrendo.

Me gusta como te expresas, muy buen blog. Solo que creo que decir CHileliberal, enmarca mucho, nose hasta que punto los liberales chlenos compartan tus ideas.

Saludos.

mem dijo...

Me parece que todo esto es una verborrea inútil, ya está demostrado a partir de la destrucción irreversible y paulatina del planeta que no existe hasta ahora una manera sana de mercado.

scorcene dijo...

Sobre este apartado estoy practicamente de acuerdo con Chile Liberal. ¿Por qué el sistema de libre mercado es el mejor? Simplemente porque éste es la expresión económica del espíritu humano. EL sistema de libre mercado responde al a naturaleza humana, que en su libertad busca la mejor manera de satisfacer sus necesidades, por lo que cada uno es libre de elegir lo que le combiene, sin intervenciones, que por muy buen intencionadas que sean, siempre estan dirigidas por aquellos que creen saber lo que es mejor para el resto. Ahora, se puede pueden cometer abusos, pero esto demuestra que el funcionamiento del libre mercado puede ser tan bueno o malo de como lo sea el ser humano. Está en nuestras manos terminar con los vicios que en que el mercado pueda caer. Todo los peros que los foristas hacen al libre mercado no corresponden a características propias de él, sino más bien a corrupciones de aquellos que no entienden que el sistema capitalista existe para ayudar y perfeccionar al hombre. Si se produce explotación de la mano de obra, si se pruducen monopolios, sueldos injustos o despidos injustificados, estos están más allá del fin del sistema de libre mercado. La libertad económica se debe ejercer, así como todas las libertades, respetando la dignidad humana, base de todos sus derechos (aqui diciento de chile liberal, ya que para el la libertad es el bien máximo. Para mi el bien supremo es el ser humano)
Debemos estar vigilantes y proteger al sistema de libre mercado. Es nuestra responsabilidad poner coto a los abusos de aquellos que aún piensan que todo se reduce a solo obtener los mayores beneficios con el mínimo de sacrificio. Claro que obtener benficios es importante, pero no hay que olvidar que este beneficio se obtiene satisfaciendo una necesidad del prójimo. Es en el prójimo en quien debemos preocuparnos, tanto del consumidor como en los que los subordinados encargados en la producción del producto. Mientras mayor sea la calidad y la satisfacción del consumidor y majores sean las condiciones de trabajo de los empleados, mayor será, o se verá de mejor manera cumplida el fin del capitalismo. Debemos de tener cuidado, ya que debido a nuestra propia falta de profesionalismo y de visión de futuro de nuestro empresariado le damos un caldo de cultivo a los estatitas, que esperan cualquier descuido para comenzar a atacar este sistema y engatusar a las masas, combensiendolas de que ellas no saben lo que quieren y que un grupo de burócratas sabrán lo que es bueno para ellas.
Por último le dire lo que creo que es la libertad. La libertad NO ES hacer lo que se me de la gana, mientras no moleste al de al lado. La verdadera libertad es el control que YO tengo de mis impulsos. Cuendo el hombre es dueño de si mismo y logra romper con la esclavitud de lo animal, cuando toma control de su naturaleza y por lo tanto controla su mundo. Es aquí donde se da cuenta de que es diferente a todos los demás seres, y que por lo tanto le corresponde a él guiar su destino. El hombre es la criatura más perfecta, ya que es la única que logro romper las cadenas de este mundo, y por lo tanto tiene el deber de comportarse como tal, hasta llegar a su fin último, la perfección.