martes, 21 de junio de 2011

I predict a riot, I PREDICT A RIOT!

"En los estados grandes la educación pública siempre será mediocre, por las mismas razones que en las cocinas grandes la comida siempre es mala."
- Friedrich Nietzsche

Pretender suprimir el lucro en la educación es tan estúpido como querer eliminar la ley de la oferta y la demanda. No obstante, es un error desechar a priori las legítimas críticas que los estudiantes plantean en sus movilizaciones ya que, aunque errados en el objetivo, sus quejas sí poseen gran peso específico que debemos atender, y dejan al desnudo un trasfondo político que debemos corregir.

La educación chilena ha mejorado, pero no lo suficiente, y ciertamente no se ha constituído en la gran formadora del capital humano que exige la sociedad del conocimiento. Si queremos convertirnos en algo similar a Nueva Zelandia, necesitamos un capital humano alto, y no lo tenemos (aún).

Los criterios de eficiencia que surgen a partir de la existencia de entes privados es un gran motor que incentiva buenas prácticas. No obstante, el libremercadismo ramplón no es capaz de explicar por qué Finlandia posee la mejor calidad educativa del mundo, a pesar de ser completamente financiada por el Estado. ¿Por qué los colegios estatales finlandeses son los mejores del mundo? ¿Qué puede aprender Chile de ellos?

Lo primero es que nuestro Estado es añejo y no logrará educar con la celeridad ni con la calidad deseada. Sólo ha logrado cobertura.  Una extraordinaria labor hizo el Estado, a nivel mundial, en el siglo XIX y comienzos del XX, educando a las masas en las habilidades mínimas para que pudiese formarse una república: para que haya república debe haber ciudadanos, para que haya ciudadanos, cada cual debe saber ler y escribir para conocer sus derechos, y sumar y restar para ganarse el pan. Pero ahora, en el siglo XXI, es tal la sofisticación del conocimiento que no todos los Estados son capaces de educar. Chile es un país que aún exhibe atroces rezagos en la formación de capital humano, y creo que lo mejor es seguir reduciendo la intervención estatal directa y a cambio se puede profundizar el sistema de cheque escolar, y dejar a los colegios más problemáticos bajo la tutela del ministerio de Educación, con una fuerte intervención de Carabineros y de asistentes sociales. El resto debe aprender a educarse sólo. Es necesario admitir que la administración municipal también ha sido deficiente, y que educación requiere de un esfuerzo mayor del Estado ahí donde las fuerzas del mercado no logren llegar. Abandonar por completo el papel subsidiario del Estado y dejar o todo a manos del mercado o todo a manos del poder estatal es igualmente nefasto: ¿tanto cuesta encontrar un punto medio?

Por otro lado, la educación universitaria presenta problemas aún más complejos. Primero, es necesario reducir los años de estudio: cinco años para una licenciatura es ridículo. El ahorro será importante. Segundo, las universidades tradicionales no pueden seguir admitiendo una enorme cantidad de alumnos para luego jactarse de que les cortan la cabeza el primer año. Los cupos deben reducirse. Los criterios de eficiencia sólo pueden adoptarse en un régimen donde se busca el lucro, sino quedamos expuestos al despilfarro estatal.

En cuanto al financiamiento, los estudiantes aciertan cuando hablan de las deudas en que incurren. Pues esto es porque un sistema educacional superior regido sólo por las leyes del mercado genera inflación, tanto en los aranceles como en los planes de estudio. Pero, por otro lado, el mismo Estado al inyectar recursos empeora la inflación, ya que le financia los estudios a gente que, primero, no tiene capacidad, segundo, opta por carreras que no son rentables, y tercero, las universidades crean planes de estudio completamente ajenos a las necesidades del mercado laboral. El trabajo que ayer necesitaba una licenciatura hoy necesita una maestría, y pronto pedirá un doctorado, sin que se observe valor añadido alguno, sólo constatamos baja productivdad, pérdida de tiempo y encarecimiento de la educación.

Cuando los estudiantes reclaman contra el lucro en realidad lo que quieren decir es que se oponen a la usura en los créditos universitarios. Si diferenciasen entre ambos su movimiento habría sido mucho más exitoso ya que ellos sabrían qué proponen y los gobiernos entenderían qué deben remediar. Ambos son conceptos completamente distintos. El panadero no se levanta a las 4 de la mañana a amasar el pan simplemente por la felicidad que le produce ver la gente tomando desayuno con pan fresquito, sino que lo hace porque lucra de su actividad. HidroAysén cuando lucra de la Patagonia lo hace para que más gente tenga electricidad, lo que nos beneficia a todos. La señora Juanita vende abarrotes porque lucra de su almacén. El hipermercado lucra de sus ventas porque compra abarrotes en enormes cantidades, lo que al final es más barato para el consumidor común y corriente, especialmente el más pobre, el que va a optar por el supermercado y no por el almacén de la señora Juanita. Y así, todos lucramos, todos vendemos nuestro trabajo para comprar el trabajo de todos, y todos lucramos para poder comprar más trabajo de otros.

La propia presidenta de la federación de estudiantes va a lucrar cuando egrese. ¿Por qué quieren suprimir el lucro? El lucro se eliminó en la URSS, ¿queremos volver a eso? Lo dudo. Lo que ella hace es expresar su consternación ante el nivel de endeudamiento de sus padres, quienes termnarán trabajando casi exclusivamente para costear los estudios de su hija estudiante que, quizás, al graduarse, quede endeudada de por vida y peor aún pueden los beneficiados todos caer en "default". Es a la usura a lo que ellos se oponen, y sí, el Estado puede fijar topes máximos a los cobros de las universidades, y puede obligar a éstas a transparentar la informacón que manejen sobre las expectativas laborales y de renta que ofrece cada carrera. De otro modo, el sistema puede llevar al sobreendeudamiento de personas, lo que al final constituye una fuente de inestabilidad ya que al producirse inflación en educación, baja productividad (carreras costosas que no reportan ganancias) y posiblemente morosidad, crean una burbuja que puede estallar en cualquier momento. Sin entrar en detalles sobre la continua incapacidad de crear profesionales de alto nivel, independientes de pensamiento, proactivos y con los conocimientos que el mercado laboral requiere, y no con lo que los catedráticos quieren enseñar.

Pasar todo el sistema a manos estatales es estúpido. Querer desterrar el lucro es un absurdo sin paralelo. No obstante, pretender que un bien como la educación —que no es un bien de consumo—, se regule sólo mediante las leyes de mercado es igualmente tonto.

Y peor aún, la crisis educacional revela que persisten las grietas en Chile producto de una institucionalidad ilegítima, concebida bajo la dictadura de Pinochet. Es elocuente que la ley que regula la educación chilena, la LOCE, fue promulgada el día antes que el ex hombre fuerte de Chile entregase el mando al presidente Patricio Aylwin, y que desde entonces esa "ley de amarre" no haya sido suficientemente legitimada por los presidentes legítimos que hemos elegido. Persiste en el subconsciente colectivo la perversa idea de que algo tan importante como la educación fue impuesto sin consentimiento ciudadano, y más aún, el sistema es regular.

La educación ha pasado a ser otro catalizador del descontento nacional, una bola de nieve que la propia Concertación logró desoír el 2006, en el marco de la marcha de los pingüinos. Ahora, la derecha está en el poder y tiene una oportunidad de oro: dar el puntapié inicial a una profunda reforma educacional, que por un lado compatibilice los criterios de eficiencia que promueve Piñera, y por otro, otorgue la necesaria legitimidad que exige la educación chilena, después de todo, el actual presidente fue elegido democráticamente y tiene el mandato para introducir cambios profundos. Una tarea enorme para la "Nueva Derecha".

Si no se logra democratizar por completo el país ni desterrar todos los enclaves autoritarios, si no nos libramos de los amarres que no necesitamos, lamentablemente la marcha, la pérdida de tiempo, la violencia y la ignorancia vociferante serán la única forma de expresarse. Necesitamos una democracia real y no una con fallas. De hecho, necesitamos una nueva Constitución y fundar una nueva república, un sistema donde nuestros representantes trabajen por las reformas necesarias, y no que deba tomarse la calle para manifestar las demandas. De no actuar pronto, predigo que vendrán tiempos tumultuosos.


Watching the people get lairy
Is not very pretty I tell thee
Walking through town is quite scary
And not very sensible either


A friend of a friend he got beaten
He looked the wrong way at a policeman
Would never have happened to Smeaton
An old Leodensian aah aAahhhAhh  aahhh


9 comentarios:

luigi dijo...

Dice Carlos:

"Primero, es necesario reducir los años de estudio: cinco años para una licenciatura es ridículo"

En México, en una Universidad están cursando una licenciatura en tres años. Mas me pregunto: ¿qué tanto se puede aprender en tan corto lapso? Por algo mucha gente mejor se compra un título apócrifo en una imprenta.

"l trabajo que ayer necesitaba una licenciatura hoy necesita una maestría, y pronto pedirá un doctorado, sin que se observe valor añadido alguno,"

Ahí está el detalle: que sí debiera ser clara la ventaja de estudiar maestrías, que fueran "algo más que un diploma".

"El panadero no se levanta a las 4 de la mañana a amasar el pan simplemente por la felicidad que le produce ver la gente tomando desayuno con pan fresquito, sino que lo hace porque lucra de su actividad."

Hay mucha gente que sí disfruta de su trabajo, al grado de preferir trabajos menos remunerados pero más gratificantes.

"al producirse inflación en educación, baja productividad (carreras costosas que no reportan ganancias)"

Siempre me he preguntado si es justo que el Estado pague las licenciaturas en Filosofía.

"Pasar todo el sistema a manos estatales es estúpido. Querer desterrar el lucro es un absurdo sin paralelo."

Ahora que vives en Francia, ¿cómo ves el asunto allá? Me dicen que hay colegios donde, pese a cobrarse mucho, no cualquiera puede entrar.

Chile Liberal dijo...

Luigi:

Respecto a los años de estudio, cualquira que pase 10 años en el mercado laboral se da cuenta que todo el conocimiento adquirido no proviene de la universidad, sino del propio trabajo, porque el trabajo es en sí mismo una escuela. Por tanto, la universidad debe ser una "introducción" al mundo laboral, para que el graduado dé los primeros pasos. El problema es que la universidad primero se dedica a suplir las falencias de la mala calidad de la educación primaria y secundaria, es éste el error que se debe corregir. Por otro lado, la sobre-especialización de la universidad es costosa e inútil ya que mucho de lo que enseña la universidad está obsoleto al momento mismo de impartirse el conocimiento, por tanto creo que se justifica rebajar las licenciaturas a 4 años. Idealmente, tres, pero sólo cuando la educación escolar sea muy buena. Las universidades de elite pueden hacerlo si es que seleccionan a los alumnos más brillantes.

Chile Liberal dijo...

Respecto a las maestrías, la mayoría son producto de la "inflación educacional", es decir, aumentan nominalmente los años de estudio pero en ningún caso añaden valor. Eliminar el factor "lucro" sería llenarse de posgrados caros e inútiles. La gente debe tomar posgrados porque será capaz de producir más, y no para mantener ocupados a los catedráticos. Basta ver, especialmente en Europa, la calidad de los "papers" que producen los alumnos de maestrías... unas bazofias que son un insulto a la inteligencia, y todo pagado con ricos dineros del contribuyente.

Respecto a la analogía con el panadero (me encanta esa analogía ya usada por Adam Smith), bueno, alguien puede perfectamente optar por estudios MENOS rentables si le producen gran satisfacción, pero es "menos" rentable, se sigue aplicando la lógica del lucro. Para trabajar hay que percibir ganancias, si uno paga por trabajar ya no es trabajo, es caridad. Por inverosímil que parezca, en Chile hay gente que paga por trabajar, pero es algo anómalo y excepcional.

¿Debe el Estado pagar por estudios como la filosofía? En parte no, los colegios necesitan profesores de filosofía y la enseñanza es una profesión remunerada. Hay muchos filósofos además que prestan asesorías a empresas y otros se dedican a publicar libros o trabajar en centros de estudios. En Francia los filósofos son una institución de las más respetadas, y no paran de producir libros. Yo creo que el Estado puede prestar dinero a intereses razonables para estudiar filosofía, si es que un banco considera demasiado riesgoso hacerlo y por lo mismo lo hace con intereses demasiado altos.

Chile Liberal dijo...

La gente en Chile exagera. La educación chilena por ejemplo ha visto un aumento de un increíble 700% en la matrícula de alumnos extranjeros, lo que sólo puede hablar bien del nivel educacional de Chile. Ha faltado sagacidad en Chile para darse cuenta que la educación chilena puede ser una industria en sí misma que genera altas ganancias, pero las desmedidas exigencias de los estudiantes termina por estropear el prestigio que Chile ha ganado.

En cuanto a la educación francesa, acá se han vivido cosas bastante extrañas, que van en el sentido opuesto a lo que pretenden los estudiantes chilenos. En 1984 enormes protestas callejeras exigían la privatización de las escuelas, algo que parece inconcebible en un país "socialista", pero eso es porque los tontos no se dan cuenta que salvo la notable excepción de François Miterrand, TODOS los gobiernos han sido de derecha, siendo Francia uno de los países más conservadores del mundo (el matrimonio homosexual ha sido ampliamente rechazado en la Asamblea Nacional y en la Corte Suprema, así como una aplastante mayoría de franceses se opone a despenalizar las drogas blandas).

Por lo mismo, ha sido difícil reformar el sistema educacional lo que al final significa que tal como en cualquier otra parte, las "grandes escuelas", la Ues de elite, siguen siendo inalcanzables para la mayoría. o sea, Francia es un país tan elitista como EEUU, donde el hijo del obrero rara vez va a Harvard.

Pues en este contexto, las Ues francesas apenas tienen un par de instituciones entre las mejores 20 del mundo, y ninguna en el Top 10.

Los colegios y liceos franceses por décadas fueron el paradigma del mundo, el baccalauréat (licencia secundaria) fue uno de los más prestigioso del mundo. La escuela francesa siempre ha sido la formadora de la república, y el profesor una de las profesiones más respetadas. Pero el sistema ha sido demasiado rígido y como muchas cosas en Francia no se adapta a las exigencias del mundo dinámico de hoy, por eso son las escuelas finlandesas las líderes mundiales.

A lo que me refiero es que Francia tiene un sistema de educacióne excepcional, pero en comparación con los sistemas de países equivalentes, claramente Francia ha perdido terreno y se ha quedado rezagada.

Chile Liberal dijo...

Hace unas semanas tuve una interesante conversación con una profesora francesa que hizo clases en EEUU por dos años, como parte de un programa de intercambio de profesores. Ella sólo tenía halagos para el sistema gringo, que si bien no formará a los mayores intelectuales del universo, fomenta la creatividad mucho más que en Francia. Al menos me sorprendió ver lo crítica que era de su propio sistema, donde el profesor gasta demasiado tiempo en informes, y los contenidos son agobiantes para los alumnos.

Sé que debiese escribir más sobre Francia, espero dedicarme más a ello.

luigi dijo...

Carlos:

"la sobre-especialización de la universidad es costosa e inútil ya que mucho de lo que enseña la universidad está obsoleto al momento mismo de impartirse el conocimiento"

Eso sí es cierto: un libro impreso hoy, resulta obsoleto mañana.

Por eso ahora hay que estarse conectando a la web.

" Para trabajar hay que percibir ganancias, si uno paga por trabajar ya no es trabajo, es caridad."

Eso digo yo. En este foro estuvimos sosteniendo un debate en que manejé la teoría de que si se

desalentaba al trabajador profesional, al pagarle menos que sus ayudantes, podría haber deserciones o

incompetencia, con el consecuente daño social:

http://www.psicofxp.com/forums/politica-economia-sociologia.146/331600-mi-albanil-gana-mas-que-yo-10.html.

Yo creo que el Estado puede prestar dinero a intereses razonables para estudiar filosofía,

A mí, como pagador de impuestos, ¿me beneficia pagarle sus estudios de filosofía a un joven barbudo?

Yo preferiría que se los pagaran sus padres, o él mismo, trabajando tiempo parcial.


"las "grandes escuelas", la Ues de elite, siguen siendo inalcanzables para la mayoría."

Una niña de mi familia tiene oportunidad de estudiar en el Colegio Francoalemán que está cerca de

Versalles. Dicen que no cualquiera pasa el examen, y ella sí lo aprobó. Lo malo es que aparte de

aprobar, hay que pagar.

Chile Liberal dijo...

"A mí, como pagador de impuestos, ¿me beneficia pagarle sus estudios de filosofía a un joven barbudo?"

Fíjate que probablemente todos los libros que han escrito los filósofos franceses significan pingües ganancias para el país y la producción (literaria, en este caso), y todo el conocimiento que han aportado al país ha significado que sea una nación democrática, y todos sabemos que las naciones democráticas prosperan.

Yo no creo que el contribuyente deba pagarle los estudios a alguien. Sí sostengo que si el estudiante no cuenta con recursos, ni él ni sus padres, pueda optar a un préstamo estatal si es que no hay una institución financiera que lo haga. Con el compromiso, claro está, que devuelva el dinero.

Como el préstamo implica necesariamente un riesgo, es legítimo cobrar un interés. Lo que en este momenti se debate en Chile, es que estos préstamos superan en 6% el interés y las carreras son cada vez más caras. Me parece que hay que ponerle coto a los precios de las carreras porque es altamente peligroso que tanta gente esté tan endeudada, y segundo, me parece provechoso que la gente se eduque y pueda optar a un préstamo.

Lamentablemente la situación degeneró en el absurdo de exigir la estatización de todo el sistema educacional, lo que por supuesto no comparto en lo absoluto.

Chile Liberal dijo...

Respecto al colegio que mencionas, sí en Francia hay escuelas privadas, y como te decía, estuvieron a punto de estatizarlas todas en 1984 bajo el único gobierno socialista que ha tenido la V República (Miterrand), lo que causó enormes protestas.

Yo no tengo nada contra los colegios privados, todo lo contrario.

Cristian Muñoz P. dijo...

Carlos

Creo que con este artículo puedo estar en gran parte de acuerdo contigo.

De hecho comparto 100% que es absurdo el que se pida la eliminación del lucro, cuando ello es connatural a las actividades humanas desde todas las épocas ... lo que si se debe eliminar, es la USURA. Tienes toda la razón cuando señalas que los estudiantes plantean mal el fondo del asunto.

Quizás ello se deba a un excesivo aprovechamiento ideológico del movimiento estudiantil, probablemente para otros fines mucho más allá de lo que pretenden los estudiantes ... de hecho, el ver al Partido Comunista y a la izquierda en general, tan "solidarios" de los estudiantes, sea una luz que indique el sentido ideológico que se aprovecha del "río revuelto".

Respecto a la modificación de la Constitución, creo que también tenes razón en que ya sea necesario pensar en una modificación, aunque quizás no tanto porque sea "mala" en si misma, sino que para quitarle definitivamente su relación con el período dictatorial y que así deje de ser "piedra de tope" y bandera de lucha ideológica de los aprovechadores de siempre. Y por supuesto tratando de mejorarla, pues toda obra humana es perfectible.

Eso sí, habría que mirar con lupa que se modifica y que no, con mucha discusión de buen nivel y sin tantas marchas públicas, para luego de ese proceso de estudio profundo y con plena información y participación a toda la sociedad, se plebiscite el texto definitivo.

¡En fin!, en general me gusto tu articulo y la forma en que lo planteas.

Un saludo cordial