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sábado, 6 de agosto de 2011

Por qué el movimiento estudiantil perdió nuestro apoyo



... y por qué el gobierno hizo bien en repeler la manifestación ilegal


El movimiento estudiantil ya se encontraba in extremis producto del desgaste que reconoció su propia cúpula, y confrontados a la realidad, antes de expirar, deciden dar sus últimos golpes con inusitada violencia. La figura más notoria se asegura debidamente (congeló su tesis, el último tramo de sus estudios) y ahora emplea métodos inceptables para lograr materializar el último petitorio que han levantado (hasta el momento de escribir este artículo, ya llevan cuatro) y anuncia que continuará su cruzada hasta las últimas consecuencias.

Si la idea era lograr condiciones más equitativas en educación, el movimiento ya ha logrado lo que quería y sólo debía negociar la plataforma que le ha entregado el gobierno en sus dos últimas respuestas. Se les planteó por un lado redefinir la relación del Estado con las universidades tradicionales, lo que en la práctica robustece las universidades estatales, y por otro lado se les propone avanzar en transparentar la finalidad de las universidades definiendo cuáles profitan y cuáles no, además de asegurarles una fuerte inyección de recursos al sistema. Si a alguien no le gustan las universidades con fines de lucro, puede no matricularse en ellas y postular a las tradicionales. Esto es plausible y sensato.

Pero los estudiantes terminaron por exigir la abolición de toda actividad comercial en el negocio de la educación —lo que atenta contra la libertad de emprendimiento— y financiar los aranceles mediante la nacionalización del cobre. No, esta última no es la propuesta de una bancada parlamentaria, es la exigencia de... una federación de estudiantes universitarios. Asumimos que demandan una nacionalización à la Allende —es decir, expropiación de rompe y raja—, de la actividad cuprífera, lo que naturalmente espantaría la FDI (foreign direct investment) al país, desatando un descalabro económico. O habría que comprar participación a sus dueños, algo que causaría una hemorragia en las arcas chilenas. ¿No les interesaría mejor privatizar esa inoperancia llamada Codelco y emplear esos recursos en financiar la educación preescolar y primaria, donde realmente se necesita, y no la universitaria, ya que la señorita visible y el presidente de la FEUC perfectamente pueden pagarse sus estudios? ¿No se dan cuenta de lo regresivo que es financiar el pago de aranceles a cuenta del contribuyente ("gratis", le llaman ellos)?

Los estudiantes exigen lo absurdo con el desparpajo que da el desconocimiento, y con la vehemencia que otorga la inexperiencia. No obstante, sea como sea, la ciudadanía sabe perfectamente que un paro de estudiantes no es la forma de materializar estas demandas. De acceder, el gobierno caería en la irresponsabilidad abriendo las puertas para que cualquiera, sean los agricultores, los camioneros o la SOFOFA, amenace al país con un harakiri cada vez no se aceptan sus exigencias, y de paso, secuestren la producción nacional por creer que ellos son el centro del universo.

Si el objetivo era, por otro lado, encarnar la verdadera oposición a Piñera —como lo han reconcido ellos mismos—, pues entonces es hora de terminar con la movilización porque la popularidad de Piñera tocó fondo siendo hoy el presidente peor evaluado desde el retorno de la democracia. Ya lograron lo que querían. ¿O es la dimisión de Piñera el objetivo final?

Al parecer, la líder de este movimiento lo que quiere es exigir la concurrencia del presidente de la república una asamblea de la federación de estudiantes e imponer sus términos a Piñera, así mostraría al país que ella tiene la sartén por el mango y que es capaz de doblegar a este gobierno, el cual no sería la administración legítimamente designada por la ciudadanía para gobernarnos cuatro años, sino una manga de patanes vendepatria que ella, ¡ELLA!, va a poner en su lugar.

El pasado 3 de agosto el ministro Hinzpeter le aclaró a la dirigenta que la marcha no sería autorizada por la Alameda —principal boulevard de la capital y escenario de ya numersoas manifestaciones masivas— ya que primero los vecinos y también los trabajadores del sector están hartos, y se les pidió usar otro lugar, y segundo, ya van varias ofertas a las aleatorias demandas de los estudiantes, por lo que ya se acabó el momento de protestar: llegó la hora de negociar. La dirigenta rechaza la oferta y convoca igualmente a una manifestación en la Alameda. El gobierno ha hecho lo correcto en disuadir esta manifestación mediante la fuerza policial, situación que la dirigenta tergiversó a su empacho para denunciar que el gobierno impide la libertad de reunión y de expresión. Sólo se desautorizó la marcha en la Alameda, no la marcha en sí. Afortunadamente nadie murió o resultó seriamente herido. Esto ya es hueveo y llegó la hora de usar la fuerza.

El movimiento cayó en la irresponsabilidad y y raya en la esquizofrenia colectiva. Lo peor es que el ciudadano promedio, Chile Liberal incluido, desea una reestructuración en el sistema, incluso el gobierno desea reformar la educación, pero no se logra acuerdo por los constantes cambios en el petitorio de los estudiantes, el ego de sus rostros más visibles, y el deseo inherente de emplear la fuerza para denostar al gobierno.

En Chile nada de esto debe extrañarnos. Ya dijimos anteriormente que el gobierno de Piñera se parece mucho al de Allende. El gobierno de la Unidad Popular también vivió el desquicio tanto de sus opositores, que desde el primer día hicieron lo posible para tumbarlo, como de sus propios colaboradores, los más extremistas de la UP que exigían cambios radicales sin que el gobierno tuviese el mandato suficiente. Hoy, los parlamentarios más fanáticos de la Alianza llaman a una rueda de prensa y mostrando un signo "Pare" le exigen a Piñera que se haga lo que ellos quieren. La UDI, partido ultraconservador de gobierno, genera un autogolpe interno y sitúa a los Coroneles —los mismos de siempre— al mando, después de exigir la concurrencia del presidente de la república al conciliábulo que realizaban en las termas de Cauquenes. Con presión insostenible para el presidente, el líder de la UDI, Pablo Longueira, llega a ser nombrado ministro luego de boicotear el gobierno de cariz técnico que había formado Piñera, metiendo a Palacio a los políticos ultraconservadores mediante la amenaza al presidente. El espíritu reformista no se puede canalizar mediante los representantes del electorado debido al enclave dictatorial heredado de Jaime Guzmán que conforma un sistema electoral distorsionado y no representativo.

Los estudiantes ven que los mismos de la oscura reunión de Chacarillas, un rito estilo KKK que organizó Pinochet, hoy llegan a La Moneda, o sea, los ex golpistas llegan en gloria y majestad a imponer sus términos, y ni siquiera se preguntan qué tiene de malo —son muy jóvenes y no entienden— sino que emulan estos comportamientos. El presidente de RN, el senador designado Carlos Larraín, emplea el lenguaje incendiario. La civilidad en Chile se ha lanzado por la borda, y el barco en que creíamos navegar en realidad es una lanchita y empieza a hacer agua.

Nuestro sitio continuará defendiendo la vía institucional y el diálogo civilizado para lograr las reformas que el sistema actual requiere, tal como se logró derrocar a la dictadura con elegancia y civilidad. En educación se debe conciliar los principios de mercado con la mantención de las venerables universidades tradicionales. La educación es más un bien de capital, no un bien de consumo (tirón de oreja a Piñera), por lo que debemos desechar desde ya el libremercadismo ramplón que en nada contribuye a una restructuración sensata del sistema educativo. Entregar toda la educación al Estado y abolir el lucro es análogo a crear un "Transantiago educacional". Piensen bien en la analogía y medítenlo.

No se puede avanzar si la dirigenta del movimiento es irresponsable, o si el mandamás del sindicato de profesores actúa como bestia. Ambos deben renunciar, así como Piñera sacó a su ministro de educación, los estudiantes deben reorganizar su cúpula, y debemos todos preguntarnos si realmente quienes hablan a nombre de los estudiantes poseen el mandato para tal vocería (sólo El Mostrador es capaz de legitimar todo esto).

Los estudiantes deben comenzar a ser parte de la solución y dejar de ser el problema si se trata de trazar el sistema educacional que la economía del conocimiento exige.

viernes, 8 de julio de 2011

Keep Calm And Carry On

Tal como dijo Piñera, Chile va por el camino correcto. Lo importante es no dejarse llevar por las encuestas sino por los objetivos a largo plazo

Como se desprende de la filosofía que fundamenta a nuestro sitio, los objetivos que se ha planteado Chile Liberal, y que justifican su existencia en la blogósfera, son cultivar los valores cívicos y las virtudes republicanas, bajo el convencimiento que éstos iluminan el entendimiento y en último término nos conducirán a la edificación de una sociedad civilizada y esclarecida. Parte fundamental en todo esto es entender la importancia de los compromisos, el honor y el respeto a la palabra empeñada, así como adherir a los ritos ciudadanos que implica el vivir en una comunidad civilizada.

El día 17 de enero del 2010, los chilenos firmamos un pacto. Ese día, después de una ardua justa electoral, nombramos a uno de nuestros conciudadanos para dirigir las cuestiones de Estado. Esta persona, como sabemos, es Sebastián Piñera, quien finalmente asumió el poder el 11 de marzo, con el comprimiso de atenerse a la Constitución y las leyes, y para ejecutar el mandato que le entregamos.

Parte de aquel acuerdo es que, basados en la campaña, nuestro conciudadano no emplearía el poder entregado para refundar el país ni para iniciar revoluciones de ninguna especie, sino que, tal como lo interpretamos en aquel momento, el mandato fue retomar el crecimiento y continuar con el proceso reformista que el país merece. Consideramos que el país iba por el camino correcto, y lo que necesita es, como cuando uno anda despistado y pierde tiempo encontrando el camino, recuperar el valioso tiempo desperdiciado y, asegurados de que el camino encontrado es el correcto, pisar el acelerador y avanzar. Piñera fue un candidato que además ofrecía una saludable distancia de los desagradables elementos golpistas, ultramontanos y ultraconservadores recalcitrante que también lo apoyan (o apoyaban).

No cabe duda que Chile necesita reformas profundas. Continuamos gobernados bajo una institucionalidad impuesta a culatazos por aquellos que, incapaces de ganar en las urnas, entraron al palacio de La Moneda luego de bombardearla con Hawker Hunters hasta reducirla a cenizas, y sacaron al ex presidente muerto, una barbarie sin precedentes en nuestra historia republicana. Piñera, siempre más cercano a la Democracia Cristiana freísta que al golpsimo guzmaniano, prometía no continuar la senda extremista del golpismo y el autoritarismo. Y así ha sido, por ejemplo, como se planteó en la campaña, hoy avanzamos hacia el voto libre y también desde el extranjero, entre otras mejoras. Chile así todo ha continuado las reformas, recordemos que la Constitución, si bien redactada por el Gorila y su cáfila de mentecatos, fue al menos simbólicamente resarcida con la firma del ex presidente Ricardo Lagos quien, independiente de la evaluación que hagamos de su gestión, fue un presidente legítimo.

Chile necesita reformas, esto nadie lo pone en duda. Desgraciadamente, hoy varios elementos parecen olvidar la importancia del compromiso que adoptamos al nombrar a Piñera y comienzan a exigir cambios que van más allá de lo pactado al inaugurarse el cuatrienio del actual mandatario.

Los estudiantes chilenos, o al menos su dirigencia, pusieron en el tapete dos graves falencias del sistema de instrucción pública. El primero es que la idiotez de Daniel López y su cáfila prohibieron expresamente el lucro en la educación universitaria, no obstante, en oscuras jugadas sus adláteres comenzaron a fundar universidades privadas que mediante subterfugios obtienen pingües ganancias. Por otro lado, los secundarios han dejado de manifiesto una vez más que la administración municipal de los colegios no hace sino replicar las diferencias sociales, ya que desde luego los municipios más pobres administran peor sus escuelas. En un país como Chile, altamente segregado y con serias falencias de capital humano, un colegio en una comuna pobre será administrado por alcaldes y concejales pobres que harán de las escuelas en el mejor caso centros de mediocridad, y en el peor, laboratorios del delito y focos de maternidad adolescente (que es fuente de delitos).

¿Podría el gobierno de Piñera estar a favor de continuar el status quo y negarse a aplicar las reformas que subsanen lo anterior? Difícilmente. Las demandas de los estudiantes empezaron como cuestiones necesarias que este gobierno, formado por una coalición que históricamente ha sido de Oposición, tendría gran interés en mejorar, y así presentar como su gran legado en la próxima contienda electoral.

Los problemas comienzan cuando el petitorio de los estudiantes, cada vez que el gobierno ha accedido, se radicaliza y se desplaza hacia temas que van más allá de la educación, llegando a exigir demandas que van contra el rumbo que el país acordó seguir.

En su última oferta, el gobierno ha hecho lo correcto. Ha asignado 200 milones de dólares al presupuesto de educación y se ha comprometido a transparentar el lucro. Las universidades estatales deberán redefinir su relación con el Estado, mientras las Ues privadas deberán decidir si son instituciones con fines de lucro o no. Los intereses en créditos para estudiantes bajarán sus tasas a un razonable 3%. Nos parece que lo anterior es sensato y plausible.

Lamentablemene, la dirigencia estudiantil ha rechazado lo anterior. Uno de los líderes ha declarado que transparentar el lucro es como legalizar el robo en los supermercados al ver que la gente roba en ellos. ¿Es posible comparar el lucro con el robo? No, es una pelotudez. El lucro significa que yo ofrezco a alguien un bien, en este caso una formación profesional, y esa persona con ese bien adquirido podrá ganarse la vida. A cambio de ese bien corresponde pagar, como todo (incluso internet, la luz, y el agua, por cierto, todo debe pagarse). Nada tiene de malo el que esto sea así. ¿Y si ese "bien" es de mala calidad? Pues las reglas del juego deben ser claras y los postulantes deben informarse sobre qué expectativas de salario y empleabilidad les ofrecen. Se puede por ley forzar a las instituciones a entregar esta información, ya que para que haya mercado debe haber información simétrica en todos los actores de un intercambio, pero nada puede reemplazar la iniciativa del postulante para averiguar si la carrera que le ofrecen lo llevará a alguna parte o no.

Lo anterior tampoco es tan sencillo. Dejado sólo en las manos de las fuerzas del libre comercio, en el mercado de la educación superior crecerán como callampas las carreas de "tiza y pizarrón", porque son fáciles de ofrecer, y la demanda es siempre alta, las ganancias serán fáciles y rápidas. ¿Hay alguien que no quiera ser periodista, abogado o ingeniero comercial? No: demanda hay hasta por debajo de las piedras. ¿Es difícil montar una carrera de tiza y pizarrón? No, basta, justamente, un pizarrón, tiza, y unespantapájaros que haga las veces de catedrático. ¿Qué ocurrirá entonces si miles y cientos de miles caen en este juego? Pues luego veremos no a estudiantes en las calles, sino a diplomados, tal como los Indignados de la Puerta del Sol, gente a la que se le ofreció un futuro mediante la educación, y todo para ver que la empleada doméstica gana más que ellos. En Chile ya lo empezamos a ver.

Por otro lado, los estudiantes exigen la estatización del sistema. ¿Qué ocurrirá si lo hacemos? Pues que tendremos estudiantes profesionales, huevones de 42 años que siguen en cursando por enésima vez el segundo año de estudios, y pobre que los echen, ya que habrá un reglamento que lo prohíba. Para justificar su existencia, la educación estatal comenzarán a realizar investigaciones inútiles y publicar unos papers cuya única utilidad posible es servir de libreto para un humorista de baja estofa, aunque el mejor uso sería literalmente de papel confort. Tendremos académicos dedicados a cualquier mierda menos a enseñar ya que son chantas enquistados en los intestinos de un Leviatán insaciable. Al final, los estudiantes harán como que estudian, los profesores harán como que enseñan. No hacen nada productivo, pero exigirán mas platita del Estado para seguir haciendo nada, porque después de todo, tirarse las bolas puta que es rico.

En su inocencia, creo que los estudiantes añoran la época en que los abuelos o los padres se recibían y de inmediato pasaban de ser adolescentes a middle age. Se casaban de inmediato, porque el tener un título era un seguro de por vida. Su carrera comenzaba en su más tierna juventud y se dedicarían al mismo oficio para siempre. Era la época en que la universidad era costeada por el contribuyente (en su enternecedor desconocimiento, los estudiantes le llaman "educación gratis"). La vida era sencilla, dando la ilusión de que la educación era de calidad. El Estado era el gran empleador, entonces era lógico que formase los profesionales. Probablemente, los estudiantes quieren volver a los años 50. Y han llegado al paroxismo de la idiotez, por ejemplo ahora al demandar, sí o sí, nacionalizar una de las empresas más ineficientes del mundo, Codelco, y los sindicalistas, ni cortos ni perezosos, se unen con los estudiantes. Los que se agarraron la teta quieren ahora dejar mamar un poquito al resto, total, a la larga les asegurará más teta.

Pedirle la estatización de la educación a Piñera, o la prohibición del lucro, es como ir a pedirle a Chávez que privatice el petróleo, o exigir a Fidel Castro que exista la propiedad privada en Cuba.

Los estudiantes reclaman más o menos que el plan de Jorge Arrate, candidato del Partido Comunista en la elección del 2010, sea implementado. Lamentablemente para la señorita Camila Vallejo Dowling , dirigenta del movimiento estudiantil y militante del PC, su candidato obtuvo apenas un 6% de los votos en la primera vuelta, por lo que ni siquiera pudo pasar al balotaje. Lo mismo corre para el señor Jaime Gajardo, líder del sindicato de profesores, y también militante del PC. Si ellos quieren ahora implantar sus medidas, deben ganarlo en las urnas. El país, volviendo al tema con que abrimos este post, ya declaró el 17 de enero que no desea volver al estatismo, y lo dijo al nombrar a Sebastián Piñera como presidente, no a Arrate. Y si no era él, habría sijo Frei hijo, quien ya como presidente (1994 - 2000) tampoco llevó a cabo este "cambio de sexo" que pretenden los comunistas (Vallejo y Gajardo).

En el fondo, lamentablemente lo que este movimiento pretende es casi un golpe de Estado. En Chile Liberal el golpismo no tiene posibilidad alguna de ser refrendado.

Una de nuestras banderas de lucha ha sido la unión homosexual, la cual fue ofrecida por Piñera si que mediase acto de fuerza alguno, y en la Marcha por la Igualdad de la semana anterior, la ciudadanía se expresó a favor no de que se haga lo que queremos, sino que se le pidió a Piñera que ahora cumpla con su compromiso. Dicho sea de paso, no se registró un sólo incidente, la manifestación fue de las más pacíficas y alegres que se ha visto. Por otro lado, los amigos de Red Liberal han tomado contacto con parlamentarios que comparten el ideario liberal para que las iniciativas enviadas al Congreso vean la luz del día. Esta es la forma civilizada e institucional que promueve este sitio. Le recomendamos a los estudiantes que adopten una vía similar.

Pero desgraciadamente, los estudiantes recurren a la amenaza, la radicalización, la violencia. Peor aún, buscan implantar aquello para lo cual no tiene legitimidad popular alguna, ni legitimidad institucional menos. Son meros actos de fuerza bruta.

Ahora que el voto voluntario está a punto de estrenarse, los jóvenes deben aprender que es en las urnas donde deben manifestarse, no en las calles, ni menos aún uniéndose a un sitio Facebook "Penca la educación kiero ke cambie". El que no participa, se margina. El que se margina, no puede después tomarse la calle, a no ser que estemos en la Plaza Tahrir o en la avenida Bourguiba de Túnez. Piñera, al igual que sus antecesores, son presidentes legítimos. Más aún, no cuenta con el dominio del Congreso, así que difícilmente hará lo que se le antoje (a pesar de ser Chile un ultrapresidencialismo con anfetaminas). Estamos completamente de acuerdo en que el sistema binominal debe cambiarse por uno uninominal por mayoría, pero tal como se hizo para derrocar al Pinocho, se puede perfectamente lograr mediante la vía institucional.

Chile logró sacarse de encima a la brutal dictadura de Daniel López jugándole su propio juego. Sin disparar un tiro, e incluso con elegancia, la democracia fue recuperada. No podemos ahora aceptar que alguien le de una patada a la mesa y quiera imponerse. Esto no corre para ningún bando. Para lograr el AVC no hemos hecho nada de aquello, sino que metódicamente hemos hecho un trabajo a conciencia para lograr esta reforma. Mañana será lo mismo con el aborto, y así otros temas.

Piñera la está viendo negra pero no tiene nada que temer. El 51,6% del electorado votó por él, y lo que vale es que los objetivos se cumplan al fin de su mandato. Michelle Bachelet vivió una jornada negra con la burda inauguración del Transantiago, los escándalos de corrupción y el antecedente de la movilización actual: la crisis del los pingüinos. Su mandato terminó en una alta popularidad porque cuando llegó la crisis y fue necesario inyectar recursos, los excedentes del cobre ahí estaban, y no fueron farreados cuando los estudiantes quisieron. Nos golpeó el terremoto y el tu-sunami, y ahí aún quedaban dineros. La gente supo honrar la valentía de Michelle Bachelet (aunque, ojo Piñera, fue popular y perdió igual).

Piñera debe continuar con las reformas educacionales que ha propuesto porque son sensatas. Los estudiantes deben trabajar sobre esta oferta. Prohibir el lucro es un atentado liberticida, e inaceptable. Entre todos deben trabajar para conciliar los mecanismos de mercado y las regulaciones para que optimicen la educación, que no es en estricto rigor un "bien de consumo".

Durante los bombardeos nazis a Londres, los ingleses inventaron su famosa frase "Keep Calm And Carry On", "mantenga la calma y continúe". En medio del asedio de los bombardeos, los escombros, el desabastecimiento, el hacinamiento en las estaciones del metro (los refugios de emergencia), y el temor a perder la guerra, el mensaje era mantener la compostura y seguir trabajando. Piñera necesita aprender de este espíritu inglés. Su contraparte británica, el Primer Ministro David Cameron, se encuentra aplicando el más feroz plan de austerida que el reino ha visto en su memoria viviente. Ha declarado, no obstante, que su objetivo, mitigar el déficit el año 2015, continúa incólume. La peor parte, tristemente, la ha sacado el vice primer ministro, el Liberal Nick Clegg, quien del niño maravilla de la elección anterior se convirtió en el personaje más odiado de Gran Bretaña. ¿Esta preocupado? Sí, y mucho, no obstante hoy está de visita en Francia y ha dicho a Le Monde que el plan de austeridad continuará, sí o sí y que su popularidad se verá en la próxima elección general.

Piñera debe basar su gobierno en continuar las tasas de crecimiento actuales, inéditas en estos últimos años, aunque debe fiscalizar que este sea crecimiento real. El desempleo debe seguir bajando, como lo ha logrado. Su promesa sobre la unión civil gay debe cumplirla, como sea ha comprometido. Las reformas deben continuar, y el plan que ha propuesto en educación es mejorable, pero sustancialmente sensato. Que se hagan el harakiri los estudiantes, es decisión de ellos. Primero, que se inscriban, y que voten. El resto es paja molida. Piñera: Keep Calm And Carry On.

lunes, 4 de julio de 2011

Movimiento estudiantil: In extremis

¿Quién quiere que terminen las movilizaciones?

El presidente de la FEUC ha declarado anoche en Tolerancia Cero que el movimiento desea "recuperar la educación pública". Los jóvenes quieren más aporte del Estado, más regulación del Estado, más control del Estado, y más injerencia del Estado, como si éste fuese un ser todopoderoso y omnisciente capaz de todo. Noto incluso un elemento de pensamiento mágico al atribuirle a un ente capacidades más allá de lo razonable.

Luego de un doble peak en las protestas, mediante dos manifestaciones multitudinarias, ahora comienza la Copa América y los más interesados en profitar de un (como siempre, probable) fracaso de La Roja de seguro son los dirigentes estudiantiles. Un éxito futbolístico sería la estocada final ya que la pelota desplazaría a la educación en la agenda de nuestra excelente prensa y nuestra aguda opinión pública. Pero no es necesario que los dirigidos por Borghi hagan nada del otro mundo, porque la verdad sea dicha, en vez de maximizar el momentum y negociar, el movimiento se radicalizó, exigiendo en las calles las reformas que sólo deben venir desde los cauces institucionales. El ímpetu de los estudiantes se acerca a la recta final.

Que quede claro: el movimiento estudiantil no es una insurgencia legítima bajo una dictadura, sino un grupo de estudiantes que ha planteado algunas demandas razonables (otras no tanto), pero que ha culminado en la idea perniciosa de estatizar por completo la educación secundaria y de solicitar más recursos para las universidades que, guste o no, siguen educando a los sectores medios y altos. Lo anterior ya no puede clasificarse como demanda razonable, sino que es una cuestión política. Hay lugares donde hacer política, y las calles, las tomas y las marchas no son el sitio apropiado, sino que debe hacerse mediante la acción de los representantes del electorado, como debe ser en una sociedad civilizada y democrática. Dicho en lenguaje coloquial: los estudiantes están cagando fuera del tiesto.

El movimiento puso el dedo en la llaga al develar que el lucro en la educación es ilegal y sólo se logra en la actualidad mediante subterfugios. El llamado a transparentar la ley es urgente y necesario. El nivel de endeudamiento del consumidor chileno es otro tema de importancia máxima que nos ha permitido constatar, gracias además al escándalo de los créditos de la multitienda La Polar, que en Chile ya vivimos una "exuberancia irracional", como diría Alan Greenspan, y que probablemente parte del crecimiento del que se vanagloria Piñera se deba a que construimos un castillo de naipes sobre la arena que al menor ventisco se vendrá abajo, y no se basa en un aumento real de la productividad ni de la capacidad de añadir valor a nuestro trabajo. La excesiva oferta de carreras de "tiza y pizarrón" es otra área de mejoramiento. El sistema de acceso también, aunque acá la administración de Piñera ya anunció el 21 de mayo un sistema novedoso, en que se considerará el ranking escolar del postulante y no sólo empleará la PSU (la versión chilena del SAT).

El gobierno respondió de dos formas. Primero, apostó por el desgaste del movimiento. Segundo, sí cedió en sus posturas y ofreció una inyección de 75 millones de dólares y anunció reformas que transparenten el lucro. Los estudiantes, o quienes se dicen sus representantes, han aceptado la oferta pero continuaron la movilización y avisan que no cederán. Es decir, el gobierno cedió, pero los estudiantes se radicalizan. Está claro que esto ha terminado en un absurdo "power trip" entre los estudiantes y el gobierno.

Llegó la hora de bajar la movilización. Es imposible volver a un modelo estatal de educación superior, y ni siquiera en Francia, país con un poderoso Estado, se aceptó la completa estatización del sistema educativo primario y secundario. En 1984 el movimiento escuela libre se agolpó a las calles para exigir que el gobierno socialista de Miterrand reculase y no procediera a estatizar por completo el sistema educativo. Es totalmente inaceptable que un grupo de estudiantes logre estatizar un sistema, medida que sólo puede tomarse producto de una deliberación y no a través de presiones al gobierno. Los dirigentes estudiantiles lograron lo imposible: hacernos compartir una postura con Joaquín Lavín.

Anoche, volviendo a Tolerancia Cero, uno de los líderes del movimiento no logró ni explicar por qué los sectores medios y altos, actualmente en las universidades estatales, exigen más dinero, ni tampoco pudo satisfactoriamente aclarar de dónde sacó que una universidad por el hecho de ser estatal será necesariamente de buena calidad. Gran error cometió al demandar estudios que demuestren que el lucro sí genera calidad, misma falta alevosa en que cayó Camila Vallejo, otra líder del movimiento, porque ellos tampoco cuentan con evidencia alguna de que el Estado sí es tan benévolo y eficaz como para cumplir con todo el petitorio de los estudiantes. Ellos absurdamente ponen al resto de la OECD como ejemplo, a pesar que en casi toda Europa las universidades están en crisis por la falta de una cultura académica centrada en logros producto de los "estudianes parásitos" quienes sin ninguna exigencia y financiados por el Estado se inscriben en las universidades para recibir beneficios sociales a costa del contribuyente, quienes cada vez vemos cómo se desvanece ante nuestros ojos el poder adquisitivo ("pouvoir d'achat", le llaman los franceses), para continuar financiando el "parasitismo ilustrado" y a los "estudiantes profesionales" con su batería de papers inútiles, reserach irrisoria y catedráticos momificados.

Nos queda la impresión que estamos ante la izquierda más añeja, desechada y desplazada por el electorado, pero que ahora con nuevos reclutas intenta lo que no logró en las urnas. Por cierto es entendible, cuando uno es estudiante uno le pide a los padres y éstos a uno le dan, en la medida que pueden. Los universitarios y secundarios ahora, lógicamente, le piden al Estado, y ¡zas!, por arte de magia, el Estado con su varita mágica entrega calidad, recursos, y todo lo que le pidan.

Sería interesante negociar un impuesto adicional a todos los megaproyectos energéticos para que todo lo recaudado vaya a educación. Esto acabaría con los movimientos contra HidroAysén y otros similares. Pero la verdad sea dicha, los estudiantes no han presentado un plan de trabajo claro, sólo demandan perogrulladas, adornadas con una demonización a la economía de mercado como si acaso no fuese el mercado el que mañana les dará la oportunidad de recompensar su talento. Sería triste que en Chile, tal como en España, la aspiración de los jóvenes fuese convertirse en funcionario público y no, como en EEUU, donde aspiran a fundar su propia start-up. Es ese espíritu innovador y desfachatado de un Mark Zuckerberg lo que necesitamos, y no llenarnos de diplomados en dudosos títulos que luego se agolpan a la Puerta del Sol a exigir que se suban impuestos ya que no tienen en qué trabajar.

Es hora de que los estudiantes conversen con sus parlamentarios y sea en el Congreso donde se presenten reformas. Las negociaciones con el gobierno deben continuar, ya que al final estamos en un sistema ultrapresidencial. De paso, sería bueno continuar ahondando sobre la necesidad de reformar el sistema electoral y empezar a plantear la necesidad de una nueva Constitución: prohibir el lucro por parte del fascismo de mercado es otra de las idioteces heredadas de la incompetencia supina del régimen ilegal e inmoral de Daniel López.

Lavín acertó en apostar por el desgaste del movimiento. Ahora radicalizados, los líderes se balcanizan. Sería lamentable que no lograsen más a partir de varias de sus legítimas demandas.

No obstante, no olvidemos lo esencial. Sebastián Piñera es el presidente legítimo de Chile, nombrado libremente por el electorado para hacer cumplir la ley y para mover los engranajes que hacen funcionar al país. Un último llamado a los estudiantes es necesario para deponer las manifestaciones y sentarse a trabajar.

De no ser así, es necesario desalojar establecimientos e imponer, Estado de derecho mediante, el orden.

Por el bien de ellos mismos, y por ende, del país entero, Chile Liberal les recomienda poner fin a la movilización y pasar a una etapa de trabajo constructivo y planificación para implementar las reformas que armonicen las necesidades de una economía del conocimiento con la siempre necesaria justicia para que los más capaces reciban una educación de excelencia, orientada hacia el mercado del trabajo, para que así el país progrese. "Educación gratuita" o "educación es un derecho" han sido consignas ya demasiado añejas. Si los estudiantes así lo desean, deben plantearlo de otra forma, y no tomando de rehén al sistema educacional para amedrentar al gobierno. Los rectores además deben cooperar para desalentar todo lo necio en las exigencias estudiantiles. Si los estudiantes, como dijo anoche el presidente de la FEUC, quieren luchar contra la ideología del gobierno, deben plantear su lucha entonces como una cuestión política, y la instancia no es mediante paros ni demostraciones de fuerza: ahí tienen las próximas elecciones para exponer sus políticas.

Nuestro mensaje final es claro: depongan la movilización.

martes, 21 de junio de 2011

I predict a riot, I PREDICT A RIOT!

"En los estados grandes la educación pública siempre será mediocre, por las mismas razones que en las cocinas grandes la comida siempre es mala."
- Friedrich Nietzsche

Pretender suprimir el lucro en la educación es tan estúpido como querer eliminar la ley de la oferta y la demanda. No obstante, es un error desechar a priori las legítimas críticas que los estudiantes plantean en sus movilizaciones ya que, aunque errados en el objetivo, sus quejas sí poseen gran peso específico que debemos atender, y dejan al desnudo un trasfondo político que debemos corregir.

La educación chilena ha mejorado, pero no lo suficiente, y ciertamente no se ha constituído en la gran formadora del capital humano que exige la sociedad del conocimiento. Si queremos convertirnos en algo similar a Nueva Zelandia, necesitamos un capital humano alto, y no lo tenemos (aún).

Los criterios de eficiencia que surgen a partir de la existencia de entes privados es un gran motor que incentiva buenas prácticas. No obstante, el libremercadismo ramplón no es capaz de explicar por qué Finlandia posee la mejor calidad educativa del mundo, a pesar de ser completamente financiada por el Estado. ¿Por qué los colegios estatales finlandeses son los mejores del mundo? ¿Qué puede aprender Chile de ellos?

Lo primero es que nuestro Estado es añejo y no logrará educar con la celeridad ni con la calidad deseada. Sólo ha logrado cobertura.  Una extraordinaria labor hizo el Estado, a nivel mundial, en el siglo XIX y comienzos del XX, educando a las masas en las habilidades mínimas para que pudiese formarse una república: para que haya república debe haber ciudadanos, para que haya ciudadanos, cada cual debe saber ler y escribir para conocer sus derechos, y sumar y restar para ganarse el pan. Pero ahora, en el siglo XXI, es tal la sofisticación del conocimiento que no todos los Estados son capaces de educar. Chile es un país que aún exhibe atroces rezagos en la formación de capital humano, y creo que lo mejor es seguir reduciendo la intervención estatal directa y a cambio se puede profundizar el sistema de cheque escolar, y dejar a los colegios más problemáticos bajo la tutela del ministerio de Educación, con una fuerte intervención de Carabineros y de asistentes sociales. El resto debe aprender a educarse sólo. Es necesario admitir que la administración municipal también ha sido deficiente, y que educación requiere de un esfuerzo mayor del Estado ahí donde las fuerzas del mercado no logren llegar. Abandonar por completo el papel subsidiario del Estado y dejar o todo a manos del mercado o todo a manos del poder estatal es igualmente nefasto: ¿tanto cuesta encontrar un punto medio?

Por otro lado, la educación universitaria presenta problemas aún más complejos. Primero, es necesario reducir los años de estudio: cinco años para una licenciatura es ridículo. El ahorro será importante. Segundo, las universidades tradicionales no pueden seguir admitiendo una enorme cantidad de alumnos para luego jactarse de que les cortan la cabeza el primer año. Los cupos deben reducirse. Los criterios de eficiencia sólo pueden adoptarse en un régimen donde se busca el lucro, sino quedamos expuestos al despilfarro estatal.

En cuanto al financiamiento, los estudiantes aciertan cuando hablan de las deudas en que incurren. Pues esto es porque un sistema educacional superior regido sólo por las leyes del mercado genera inflación, tanto en los aranceles como en los planes de estudio. Pero, por otro lado, el mismo Estado al inyectar recursos empeora la inflación, ya que le financia los estudios a gente que, primero, no tiene capacidad, segundo, opta por carreras que no son rentables, y tercero, las universidades crean planes de estudio completamente ajenos a las necesidades del mercado laboral. El trabajo que ayer necesitaba una licenciatura hoy necesita una maestría, y pronto pedirá un doctorado, sin que se observe valor añadido alguno, sólo constatamos baja productivdad, pérdida de tiempo y encarecimiento de la educación.

Cuando los estudiantes reclaman contra el lucro en realidad lo que quieren decir es que se oponen a la usura en los créditos universitarios. Si diferenciasen entre ambos su movimiento habría sido mucho más exitoso ya que ellos sabrían qué proponen y los gobiernos entenderían qué deben remediar. Ambos son conceptos completamente distintos. El panadero no se levanta a las 4 de la mañana a amasar el pan simplemente por la felicidad que le produce ver la gente tomando desayuno con pan fresquito, sino que lo hace porque lucra de su actividad. HidroAysén cuando lucra de la Patagonia lo hace para que más gente tenga electricidad, lo que nos beneficia a todos. La señora Juanita vende abarrotes porque lucra de su almacén. El hipermercado lucra de sus ventas porque compra abarrotes en enormes cantidades, lo que al final es más barato para el consumidor común y corriente, especialmente el más pobre, el que va a optar por el supermercado y no por el almacén de la señora Juanita. Y así, todos lucramos, todos vendemos nuestro trabajo para comprar el trabajo de todos, y todos lucramos para poder comprar más trabajo de otros.

La propia presidenta de la federación de estudiantes va a lucrar cuando egrese. ¿Por qué quieren suprimir el lucro? El lucro se eliminó en la URSS, ¿queremos volver a eso? Lo dudo. Lo que ella hace es expresar su consternación ante el nivel de endeudamiento de sus padres, quienes termnarán trabajando casi exclusivamente para costear los estudios de su hija estudiante que, quizás, al graduarse, quede endeudada de por vida y peor aún pueden los beneficiados todos caer en "default". Es a la usura a lo que ellos se oponen, y sí, el Estado puede fijar topes máximos a los cobros de las universidades, y puede obligar a éstas a transparentar la informacón que manejen sobre las expectativas laborales y de renta que ofrece cada carrera. De otro modo, el sistema puede llevar al sobreendeudamiento de personas, lo que al final constituye una fuente de inestabilidad ya que al producirse inflación en educación, baja productividad (carreras costosas que no reportan ganancias) y posiblemente morosidad, crean una burbuja que puede estallar en cualquier momento. Sin entrar en detalles sobre la continua incapacidad de crear profesionales de alto nivel, independientes de pensamiento, proactivos y con los conocimientos que el mercado laboral requiere, y no con lo que los catedráticos quieren enseñar.

Pasar todo el sistema a manos estatales es estúpido. Querer desterrar el lucro es un absurdo sin paralelo. No obstante, pretender que un bien como la educación —que no es un bien de consumo—, se regule sólo mediante las leyes de mercado es igualmente tonto.

Y peor aún, la crisis educacional revela que persisten las grietas en Chile producto de una institucionalidad ilegítima, concebida bajo la dictadura de Pinochet. Es elocuente que la ley que regula la educación chilena, la LOCE, fue promulgada el día antes que el ex hombre fuerte de Chile entregase el mando al presidente Patricio Aylwin, y que desde entonces esa "ley de amarre" no haya sido suficientemente legitimada por los presidentes legítimos que hemos elegido. Persiste en el subconsciente colectivo la perversa idea de que algo tan importante como la educación fue impuesto sin consentimiento ciudadano, y más aún, el sistema es regular.

La educación ha pasado a ser otro catalizador del descontento nacional, una bola de nieve que la propia Concertación logró desoír el 2006, en el marco de la marcha de los pingüinos. Ahora, la derecha está en el poder y tiene una oportunidad de oro: dar el puntapié inicial a una profunda reforma educacional, que por un lado compatibilice los criterios de eficiencia que promueve Piñera, y por otro, otorgue la necesaria legitimidad que exige la educación chilena, después de todo, el actual presidente fue elegido democráticamente y tiene el mandato para introducir cambios profundos. Una tarea enorme para la "Nueva Derecha".

Si no se logra democratizar por completo el país ni desterrar todos los enclaves autoritarios, si no nos libramos de los amarres que no necesitamos, lamentablemente la marcha, la pérdida de tiempo, la violencia y la ignorancia vociferante serán la única forma de expresarse. Necesitamos una democracia real y no una con fallas. De hecho, necesitamos una nueva Constitución y fundar una nueva república, un sistema donde nuestros representantes trabajen por las reformas necesarias, y no que deba tomarse la calle para manifestar las demandas. De no actuar pronto, predigo que vendrán tiempos tumultuosos.


Watching the people get lairy
Is not very pretty I tell thee
Walking through town is quite scary
And not very sensible either


A friend of a friend he got beaten
He looked the wrong way at a policeman
Would never have happened to Smeaton
An old Leodensian aah aAahhhAhh  aahhh


domingo, 18 de julio de 2010

El "efecto Glee"

Un programa de televisión nos obliga a revisar los sistemas educativos del mundo

Estados Unidos posee una capacidad irrefrenable de producir cultura popular. La exitosa serie Glee, nominada a la impactante cantidad de 19 premios Emmy, es una muestra más de la hegemonía cultural gringa.

Glee es la historia del coro del ficticio liceo William McKinley, en Ohio, por estos días el conjunto coral más famoso del planeta. Al menos, Vuestro Modestísimo Servidor así se ha enterado gracias a que sorprendí a Chanchi tipeando en el buscador Google las infames palabras: "Glee torrent". Doy testimonio de que conozco a una más de la devotas de las aventuras del profesor Will Schuester, la alumna Rachel Berry, y todo el resto. El argumento es bastante simple. Un coro se forma en una escuela, y una profesora quiere destruirlo. Los chicos se juntan a ensayar arduamente por varias horas mientras, en paralelo, y entremezclándose con la música, deben enfrentar todos los problemas de su edad (embarazo adolescente, entre otros), aparte de la enemistad declarada de otros en la escuela, especialmente la odiosa profesora de deportes. En un dramático final de temporada, el Club Glee se presenta a un concurso con otras escuelas. En el país que más idolatra el happy end y el exitismo, nuestro club termina en... ¡segundo lugar! La desazón es total, pero las expectativas para la segunda temporada son enormes.

Entre los fanáticos de esta serie se cuenta al ex primer ministro Gordon Brown, y a alguien mucho más relevante en aquel país, el capitán de la selección inglesa Wayne Rooney (ver fuente). No pocos especulan que el bajo rendimiento de Rooney y sus colegas en Sudáfrica 2010 se debe al estrés por perderse la final de Glee. Si es para tanto, dejo la duda. Pero está claro que esto ya es un fenómeno preocupante.

La importancia de la escuela
Es que los colegios y liceos son el laboratorio donde se forma a los futuros trabajadores de la economía del conocimiento, quienes se enfrentan al desafío de tener que convertirse en gente pensante, inquisitiva, y además creativa. Ya pasó la era agrícola en que se necesitaban muchos hijos para labrar los campos, así como pasó la era industrial en que los millones de obreros formaban sindicatos y causaban estragos. Hoy debemos formar otro tipo de personas, algo que nuestros administradores educativos no entienden.

Los liceos de Chile, en particular, son lo opuesto. En la angosta faja se premia la obediencia, y se expone a los alumnos a profesores mal entrenados y peor remunerados, además de constreñidos por las absurdas reglas que dicta un burócrata desde una lúgubre oficina en el centro e Santiago, lo que termina por atrofiar por completo la creatividad de los estudiantes, despilfarrando no sólo recursos sino que los años mozos de una generación tras otra. Por su parte, los alumnos, muchos de ellos no preparados para la formación intelectual, se transforman en jaurías de pelusones ineducables. Esta triste realidad es la misma en muchos países del globo. En contraste, el Club Glee es un espacio donde los estudiantes pueden cantar, tocar instrumentos e interpretar las canciones más emblemáticas de la cultura popular anglosajona.

Detrás del Club Glee
El libreto fue escrito principalmente por Ryan Murphy, quien proviene de en una familia católica-irlandesa conservadora, criado en los principios católico-romanos más tradicionalistas. Luego de confesar su homosexualidad a su familia se sometió a un tratamiento para curar su "enfermedad", hasta que los especialistas le dijeron que él no sufría de problema alguno. En su adolescencia él mismo participó en el coro de su escuela lo que le motivó a escribir la historia de Glee.

Murphy por supuesto que fue a un coro de esos deprimentes y aburridísimos, donde los niños entonan loas a la virginidad de María y agradecen que Jesús fue asesinado. Cabreado, inventó la historia de un club donde los chicos cantan desde Ice Ice Baby, de Vanilla Ice, hasta Lady GaGa, pasando por Don't stop believing de Journey o Total eclipse of the heart de Bonny Tyler. ¿No les parece esto muchísimo más estimulante? Ya algunos padres están frunciendo el ceño por ver a los adolescentes felices cantando temas de naturaleza abiertament sexual, como los de Lady GaGa (un capítulo entero dedicado a ella). Es avergonzante la actitud que en Norte y Sud-américa se cría a los niños: como angelitos, puros, ajenos a cualquier estímulo sexual, a pesar que desde más o menos los 8 ó 9 años las hormonas entran en ebullición y deben encontrar una válvula de escape. Arrestos de la personalidad en esta etapa finalmente degeneran en una sexualidad reprimida, que no madura, y que compele a varios a "meterse a cura", para luego en la adultez sentir irrefrenable atracción sexual por púberes. En la medida en que los niños y jóvenes pasen su tiempo en actividades estimulantes, estructuradas, y bajo la supervisión de un adulto, estamos causando enorme dañando a una nueva generación de estudiantes, como lo han hecho y siguen haciéndolo casi todos los sistemas educaciones del mundo.

Cuando vemos Glee a los grandotes nos dan ganas de volver a la escuela, y a los chicos les dan ganas de tener una escuela distina. La historia no es color de rosa ni mucho menos. Las intrigas, malas jugadas, odios, situaciones como reconocer la homosexualidad o los embarazos adolescentes, todos se entremezclan en este liceo de Ohio. Lo que lleva a Chile Liberal a insistir que los planes de estudio deben dar paso a un nuevo concepto de educación, donde se reconozca que no sólo los contenidos que se enseñan o intentan enseñar son valiosos, sino que el desarrollo emocional y la expresión artística tiene mucho más valor. Es hora de dejar que cada escuela decida por sí misma qué quiere hacer, y no asfixiar a los Will Shchuesters que quieran formar un coro. Es momento de eliminar los planes de estudio que un burócrata de traje gris mal ajustado quiere imponer, y dejar que fluya la creatividad. Si no se elimina por completo, al menos una reforma radical del ministerio de Educación es imperativa.

Después de cada episodio de Glee, iTunes ve como los temas interpretados son descargados por montones. El aumento de niños que quieren integrarse a un coro, o formar uno, ha aumentado explosivamente en cada país done se transmite Glee. Esto sirve para alejar a la juventud de las calles, la vagancia y los vicios, y para que cada cual explote su potencial. Si los estudiantes saben o no en qué año murió Arturo Prat me da lo mismo. Prefiero que sepan las letras de Lady Gaga.

Me pregunto si después que Canal 13 transmita Glee, algún personero del ministerio de Educación se dará cuenta de que, básicamente, todo esfuerzo por educar ha sido y es un fracaso.

Les invito a leer:
The Glee Effect (Telegraph)

Y un video, para todos los que nunca han visto a un miembro del sindicato de profesores bailando rap

sábado, 3 de octubre de 2009

Río 2016

Felicitamos a Brasil, país que no debe desperdiciar esta oportunidad

El presidente Obama y su mujer viajaron a Copenague para respaldar la candidatura de Chicago. Fue el mismo ejemplo de la pasada elección norteamericana la que influyó para que el candidato más débil, Río de Janerio, se impusiera a Chicago y Madrid.

Río sufre graves falencias en cuanto a transporte público, crimen, y capacidad hotelera, en comparación con las otras ciudades en competencia. Más aún, en términos estrictamente olímpicos, ni Brasil ni ningún otro país latinoamericano envía fuertes delegaciones olímpicas, ni llegan a la parte alta del medallero olímpico.

Los Juegos Olímpicos demandan infraestructura para poder llevarse a cabo con éxito. No siempre los países desarrollados organizan juegos, y muchos países emergentes cuando son nominados usan el esfuerzo de los Juegos para unirse al primer mundo. En 1952, 1956 y 1964, Helsinki, Melbourne y Tokio elevaron sus países a la categoría de "primer mundo". En 1972, Múnich sufrió un terrible boicot, pero Alemania en aquella época dejaba atrás el "milagro alemán" y se coronaba no como nación industrializada, sino como la tercera economía del mundo. Los casos más deslumbrantes han sido Seúl y Barcelona, en 1988 y 1992 respectivamente, llevando a Corea y España al selecto grupo de naciones desarrolladas. China usó Beijing 2008 para marcar su ingreso triunfal a la categoría de líder mundial. Otros han fracasado en el intento, como México 1968 o Atenas 2004.

Brasil fue el último país del mundo en entrar en recesión, y fue el primero en salir. Además sólo se sumergió en la crisis financiera en aguas bajas. En vez de gastar artificialemente recursos en infraestructura para reactivar su economía, Brasil ahora tiene la excusa de los Juegos Olímpicos para mejorar en todo aspecto la logística de Rio de Janeiro y poner en marcha todo el potencial de la economía brasileña.

Pero me surgen ciertas dudas. Tomemos como base el ejemplo más brillante: los Juegos de Seúl '88. La verdad es que Corea tiene un sistema de educación muchísimo más avanzado que el brasileño. El atraso de la educación brasileña es el lastre que le impide salir a flote. El gráfico a la derecha muestra los puntajes que han obtenido países emergentes en sistemas de evaluación de la calidad de la educación (fuente: The Economist). Mejorar la educación de un país no consiste en decretar con fuerza de ley que desde mañana todo el mundo se eduque, sino que requiere un cambio profundo en la actitud de un país. Corea, como buen país asíatico, vive de la devoción al trabajo duro. Ayer más de 100 mil cariocas han celebrado eufóricos en Ipanema la nominación de su ciudad, tanto así que se decretó día feriado. Lula lloró y dijo que va a "trabajar duro" en las preparaciones. Van a trabajar duro, pero desde mañana, ya que hoy decretamos feriado mientras bailamos samba y lloramos a moco tendido.

Sospecho que el Rio seguirá el triste sendero de Ciudad de México y Atenas, y no el de Seúl o Barcelona. Nominar a Río ha sido un riesgo, y un gesto casi de compasión por un continente postergado que históricamente se ha hecho todo lo posible por desperdiciar cada oportunidad que le dan. Es hora, sin embargo, de torcerle el brazo a la historia.


Chile Liberal recomienda:
Rio goes wild (Financial Times)
Is Rio's Win Chicago's Gain? (Wall Street Journal)

miércoles, 16 de julio de 2008

Hey, teacher, leave those kids alone!

El sindicato de profesores es una mafia sin propuestas constructivas ni ideas sensatas


El comunismo es como la fiebre: es un síntoma de que algo está mal. Lo peor que se puede hacer es romper el termómetro para creer que así se acabará la fiebre. La presencia del fenecido Partido Comunista en el sindicato de profesores es un signo de que estos profesionales, claves en la economía del conocimiento, son serviles a rancias ideologías, ya probadas y desechadas.

La postura de este sitio en el actual debate educacional es situar al Estado como un ente que facilite el financiamiento de la educación, o sea, que cumpla un papel subsidiario. La educación es en sí misma un bien, el cual se rige por las leyes de oferta y demanda, y debe pagarse por obtenerla.

La educación NO es un derecho
La masa rabiosa cree que tiene "derecho a educarse". Esto es falso. Los burócratas de turno no tienen una varita mágica con la que dicen "ya, estás educado" y de un santiamén los niños se educan. Al contrario, es un proceso complejo en el que los primeros actores son los padres, quienes contratan a los profesores para que éstos eduquen a sus hijos. Cuando alguien paga por algo inmediatamente el demandante exige calidad, y el ofertante está obligado a cumplir con lo pactado. Los profesores no pueden continuar con la obstinación de creer que su actividad no es parte del mercado. Sin educación de calidad, Chile jamás dará el salto a la economía del conocimiento, ni podrá darle valor agregado a sus productos, ni podrá funcionar como país moderno.

Los profesores deben entender que son parte del mercado. Y la educación no es un derecho, es una obligación.

La indolencia y pereza que genera el asistencialismo es el peor enemigo de la calidad educativa, que se logra eficientemente cuando está motivada por el lucro. Si adoptásemos la modalidad de cheque escolar (subsidio a la demanda), ya hemos visto que se generarán los necesarios incentivos para educar, pero también es razonable deducir que a partir de este sistema la propia profesión de maestro será una de las mejor recompensadas. Es absurdo creer que los padres no están dispuestos a invertir en la educación de sus hijos, y para ello, los profesores serán bien remunerados por ser el pilar sobre el cual se sostiene la calidad educativa.

Desde luego, el lucro forzará a los establecimientos a esmerarse por contratar a los mejores profesores, quienes serán generosamente recompensados por el mercado. Por otro lado, el mercado castigará a los malos. Quizás esto es a lo que teme el sindicato de profesores.

Es lógico creer que los profesores más activos en la agitación estudiantil actual son los profesionales que saben que si se adopta el lucro, se verán forzados a mejorar, o cambiarse de rubro. O sea, el sindicato de profesores sólo representa a los maestros mediocres, quienes sólo se refugian en el estatuto docente que dificulta la medición de calidad y el castigo (y los incentivos) conforme al desempeño. Debemos preguntarnos, ¿qué incentivo tiene un profesor hoy, en el sistema municipal, para ofrecer un servicio óptimo a sus clientes? ¿Es el amor al arte o, en su defecto, las bolitas de dulce, factores que incentiven a los profesores?

Los virtuosos mecanismos de mercado no deben ser temidos. Si los profesores tienen en sus manos la formación de los futuros cerebros que alimentarán a la economía chilena, ¿por qué el sistema educativo no se va a regir por las leyes del mercado? ¿Acaso no aspiran los padres a que sus hijos se integren al mercado? ¿O hay padres que quieren que sus hijos sean cesantes (desempleaados) y que vivan de las dádivas del Estado? Incluso quienes con más encono defienden el estado del bienestar saben que sólo es viable en la medida que la economía sea productiva. Para ello, es esencial formar hoy al capital humano. Dejemos que el mercado lo haga, y los profesores deben de entenderlo y aceptarlo.

Los pelusones que lanzan piedras y jarrones de agua, si no tienen cabeza para los estudios, que trabajen. El mercado laboral es en sí mismo una maravillosa escuela de virtudes. Si a los 13 años ya un joven no demuestra aptitudes intelectuales, entonces que aprenda un oficio a media jornada y que el resto del tiempo trabaje, a excepción de aquellos que tengan las manos crespas o sufran de alergia al trabajo. Los hinchapelotas deben ser expulsados de las salas de clases para unirse al mercado laboral, donde pueden civilizarse (acá se hace necesario, nuevamente, eliminar el sueldo mínimo. Por ejemplo, la niñita Música debe irse a un taller a trabajar. A todo esto, la muchacha se llama "Música"... ¿a ustedes también se les viene a la mente el capítulo 6 de Freakonomics, The socioeconomic patterns of naming children?)

"El mercado es cruel", sentenció el ex presidente Patricio Aylwin. Y tenía razón. El mercado es cruel con el holgazán, el mediocre, el tonto y el improductivo. Pero es generoso con el esforzado y el diligente. Cada uno sabe donde le aprieta el zapato, y el sindicato de profesores debe elegir si pertenece al primer grupo o al segundo.

(De paso, cerremos el ministerio de Educación, eliminemos los planes de estudio y derrotemos la odiosa planificación central, es costosa, represiva y totalmente inútil.)

"El jovencito se cree poeta"


miércoles, 23 de abril de 2008

Pildorazo: Ellas paren, ellas deciden

Ninguna mejora en la condición de la humanidad es posible mientras no se produzca un cambio fundamental en la forma de pensar. (John Stuart Mill)


Sin miedo. Sin odio. Sin revanchismo. Sin consignas soeces. Sin violencia. Sin resentimiento. Sin rabia. Con la seguridad que confiere la convicción de estar defendiéndose ante la tiranía, las mujeres de Chile han salido libre y espontáneamente a darle el siguiente mensaje a la Derecha Conservadora y a los sectores clericales: ¡Basta!





El fallo viciado del Tribunal Constitucional ha prohibido un instrumento que permite a una mujer tener control sobre sí misma. No es el tema de fondo el determinar si la Píldora del Día Después es abortiva o no, porque el aborto es una cuestión de conciencia, y la decisión final la toma cada mujer en su fuero interno. Ése es el punto central de la PDD. Pero el abuso de la sociedad machista, con el respaldo de la Iglesia de Roma, y refrendada por algunos sectores políticos, ha llegado al límite de lo intolerable: prohibir una píldora que justamente reduciría la cantidad de abortos. Llegó la hora de alzar la voz y despenalizar también el aborto. Llegó la hora de entregar una educación sexual inteligente, para que decidas. Es tu cuerpo, es tu conciencia, es tu vida, son tus ovarios, es tu útero... acá nada tiene que opinar el "Tribunal Constitucional", porque sobre cuestiones del cuerpo y la conciencia, el individuo es soberano.


domingo, 20 de abril de 2008

Agflación: crónica de una crisis anunciada

Vimos por nuestros televisores, quizás mientras plácidamente tomábamos onces (cena), disturbios en Haití. La causa fue el aumento de precios de los alimentos. Hubo demostraciones similares en México por el precio de las tortillas. Conflictos han estallado hoy en Egipto por el precio del pan (ver video), y el precio del arroz ha golpeado a Filipinas, Bangladesh, China, e India. En éste último país es el principal problema económico por el impacto sobre la inflación. En Viet-Nam el gobierno ha restringido la exportación de arroz (principal alimento del mundo), lo que muestra el problema que tenemos por delante: las distorsiones de los gobiernos empeorarán el problema. En Chile el kilo de pan a $1.000 ya no es una locura. Quizás pronto el tomar onces será un problema serio para los más pobres, como en los viejos tiempos. Salvador Allende anunció que quedaba harina para tres días. Todos sabemos lo que ocurrió después de dicho anuncio. No es bueno ser alarmista pero estamos frente a un aviso de tsunami, y depende de la experiencia que la humanidad haya acumulado estos años para huir de las costas y evitar esta oleada de hambre que se avecina. No sólo Viet-Nam, sino que la UE y EEUU nos demuestran que no han aprendido nada sobre las distorsiones del gobierno a la economía. No olvidemos que cuando faltó pan también estalló la Revolución Francesa.



El origen del problema
Se define agflación como el aumento en el precio de los alimentos que se produce como resultado de un aumento de la demanda de productos de consumo humano (maíz, girasol, caña de azúcar, soya, colza, canola) y su uso como una alternativa en materia de combustibles (bio-combustibles, biodiesel). Las causas del problema son los siguientes:

- El crecimiento económico de China e India que demandan hoy más alimentos
- El precio del petróleo cada vez más cercano a los US $100 el barril
- La especulación financiera sobre el abastecimiento de alimentos
- Los incentivos (erróneos) a los biocombustibles que encarecen el suelo
- Inundaciones y sequías producto del cambio climático

Los últimos dos puntos se deben casi exclusivamente a los nefastos años de George Bush. Su sistemática negación del cambio climático, que le ha llevado a promover los biocombustibles, han surtido el efecto ya anticipado hace años. El petróleo no explotado en Iraq y la caótica situación en Venezuela y todo oriente medio podríamos evitarla si adoptásemos la energía nuclear. El florecimiento de las clases medias en China e India significan que cada vez más gente come más. Para producir un bistec de carne necesitamos espacio para las vacas y hectáreas de suelos para pastoreo. Si los indios y chinos deciden adoptar los mismos hábitos alimenticios que los norteamericanos, entonces el mundo se quedará sin alimentos.

Chile y sudamérica en general puede capitalizar este extraordinario momento si es que adoptan las tecnologías necesarias para optimizar la producción de alimentos. Sería bueno que Europa, especialmente el Reino Unido, olvidasen su estúpida superstición sobre los productos genéticamente modificados. Los eco-nazis también deberán abandonar los productos orgánicos, que son caros y no optimizan el uso de suelos.

En Egipto (ver video al principio) el gobierno debió emplear al ejército para producir y distribuir pan. El apoyo a la tecnología y cierta logística puede contar con intervención de los gobiernos. Pero lo principal es derribar las barreras y los subsidios que imponen absolutamente todos los gobiernos. Nadie se cree el cuento del tratado de "libre comercio" entre Chile y EEUU. El libre comercio no puede existir cuando se firman 10 mil páginas de normas. Viet-Nam y sus restricciones a la importación han mostrado el camino equivocado. Desgraciadamente, aún nadie ilumina el camino a seguir. Los eco-nazis sacarán la voz, pero tenemos que hacer oídos sordos: la tecnología nos va a salvar, siempre y cuando los gobiernos se replieguen. Los cristianos pueden orar para multiplicar los panes. Los socialistas deben pedirles a sus gobiernos que eliminen los impuestos a los combustibles y que ahora bajen el IVA, porque encarece los alimentos. En fin, todos debemos cooperar.

Si desde el fin de las dictaduras latinoamericanas hasta hoy hemos logrado un sistema educacional que estimule la tecnología y las ciencias deberíamos hoy estar aplicando los conocimientos y ganar dinero vendiendo alimentos. Pero sospecho que, al ver los incendios en Buenos Aires y la acusación a la ministra Provoste en Chile, los latinoamericanos no defraudamos: seguimos siendo estúpidos. Tecnología, educación, eliminación de impuestos y aranceles.... nadie ha prestado atención.

La tormenta perfecta
Países como España el 1992 y Grecia el 2004 han visto cambios radicales después de organizar Juegos Olímpicos. La situación en China ya se ha vuelto insostenible, y Beijing 2008 marcará el comienzo del fin. Añadamos la crisis de alimentos y estamos frente a un fenómeno que cambiará al mundo, porque alimentar a China libre (e India) será una tarea titánica.

Fue a mediados del siglo XIX en que los grandes terratenientes ingleses lograron impedir la importación de trigo a su país para mantener altos los precios. Aquella ridícula legislación se llamó Corn Laws (leer excelente artículo) y contó con el apoyo del Partido Conservador. Para luchar contra ello se fundó un panfleto llamado The Economist, que se alió con el Partido Liberal. Finalmente se impuso la razón por sobre los intereses de unos pocos. En Chile muchos siguen defendiendo los aranceles a la importación de granos y lácteos desde Argentina. Este blog ya ha argumentado en contra. Es urgente seguir derribando estos mitos proteccionistas porque se nos viene encima una crisis mundial. Hoy The Economist nos presenta un excelente especial sobre El Tsunami silencioso.

viernes, 4 de abril de 2008

¡Hey, mujeres!

Desde tiempos inmemoriales el hombre se ha impuesto por sobre la mujer gracias a su mayor fuerza física. Los tiempos han cambiado, aunque no tanto en Chile. El acceso a la educación permitió que las mujeres se incorporasen al campo laboral. Las mujeres han obtenido el derecho a voto. Hoy, una mujer es presidenta de Chile. Pero estos logros significaron batallas arduas, y a favor de ellas siempre estuvimos los Liberales enfrentándonos a los Conservadores. A continuación les presento dos citas (ver fuente) que nos ilustran sobre la ferocidad del lobby Conservador:


Nosotros, los estudiantes abajo firmantes, consideramos que los resultados de la mezcla de sexos en la misma clase pueden ser bastante desagradables. Es muy probable que los profesores se sienta cohibidos ante la presencia de mujeres, y no puedan referirse a ciertos hechos necesarios de forma explícita y clara. La presencia de mujeres jóvenes como espectadores de la sala de operaciones es una ofensa a nuestros instintos y sentimientos naturales, y está destinada a destruir esos sentimientos de respeto y admiración que todo hombre en su sano juicio siente hacia el otro sexo. Esos sentimientos son un signo de la civilización y del refinamiento.
- Estudiantes de medicina del hospital de Middlesex (Londres) protestan en 1861 ante la posible presencia de una mujer estudiante, Elisabeth Garett Anderson

(...) afirmó estar completamente en contra de la extensión del derecho de voto a las mujeres, ya que pensaba no sólo no traería ningún bien a su sexo, sino que, por el contrario, haría mucho mal. Citando las palabras de Lady Jersey afirmó: "No pongáis sobre nosotras esta carga adicional". Las mujeres, en su opinión, no eran iguales a los hombres ni en resistencia ni en energía nerviosa, incluso, en su conjunto, tampoco en inteligencia".
- Lady Musgrave, presidente de la sección de East Grinstead de la Liga Anti-Sufragio, en un mitin en 1911


Si hoy un grupo de presión propusiese no educar a las mujeres, o no recibir estudiantes de medicina como querían los señores en el Londres de 1861, estallaría un escándalo. De hecho, a nadie se le ocurriría pensar que no se puede educar a mujeres en la profesión médica. A nadie se le ocurriría negarle el voto a las mujeres porque no tienen "resistencia nerviosa" ni "inteligencia". ¿Cómo es posible que la lucha haya sido tan feroz? Hoy miramos al pasado y los Conservadores ríen, y dicen "ho ho, eso fue antes, era otra época". Acto seguido, nos dicen que "la Píldora del Día Después debe estar prohibida, al igual que el aborto. Incluso se afirma que los anticonceptivos son malos y que generan femicidios. En un debate con una bloguista chilena ultracatólica, ella ha hecho las siguientes afirmaciones (las negritas son mías):

efectos secundarios de la píldora, para la mujer (...) En los primeros seis meses: hemorragias entre la menstruación, nauseas, dolores en las pechugas (perdonen, pero supongo que todos son adultos y muchos, con bastante "experiencia", es que las cosas, hay que decirlas como son);

aumento de peso; aumento o pérdida del apetito;

migrenas (sic) (se llaman así en castellano? => jaquecas, vómitos, etc.);

a las mayores de 35, sobre todo pero no únicamente, sin fuman, se recomienda dejar la píldora por el alto riesgo de:

trombosis, embolía pulmonar, derrame cerebral (...), ataque al corazón (...).

O sea, que, a partir de los 35, a muchas mujeres se les acabará la vida sexual, oh, supongo que hay muchos hombres que, entonces, por tal razón, la dejarán por una más joven...

la página de los médicos alemanes advierte que se discute actualmente, que no se puede asegurar, pero que se teme que la píldora puede provocar un Gebärmutterhalskrebs = cáncer del cuello del útero;

sin embargo, se piensa -algo positivo de la píldora- que tal vez pueda evitar el cáncer de trompas (...) y el cáncer de útero (...)

dice que los antibióticos y los antiepilépticos, pueden provocar una falla de la píldora;

además dice que, si la mujer ha estado enferma del estómago (diarrea o vómitos) tal vez la píldora no funcione.

Bueno, estos son los efectos somáticos de la píldora, los psicológicos (depresiones y frigidez) los dejaremos para otra ocasión.

Yo me pregunto: qué cuesta esperar unos días, aguantarse un par de días por amor, y tener relaciones en los períodos infértiles de la mujer?

Destaco todo lo anterior porque es necesario conocer a nuestro enemigo: el conservadurismo católico. Afortunadamente, las mujeres chilenas ya están despertando del letargo y comienzan las protestas.

El sometimiento de las chilenas
Un ensayo gravitante en la liberación femenina se titula El sometimiento de las mujeres, escrito por el filósofo, economista y político liberal John Stuart Mill. Lo que el célebre autor nos plantea es que mientras las mujeres no gocen de igualdad, la sociedad no puede avanzar. Nos privamos de todas sus capacidades, de su trabajo, y de su inteligencia (antes discutida por el lobby Conservador). Esto es notablemente serio en nuestro país donde, como vemos en el gráfico de la derecha (fuente: The Economist), en un continente machista como América Latina las chilenas son las más rezagadas en cuanto a participación en el mundo laboral. Como nos advirtió Mill, esto es un serio impedimento para el progreso de Chile. Y como ya se ha planteado en este blog, una economía pujante no puede florecer en una sociedad retrógrada. El desarrollo de Chile depende hoy de la igualdad que logre la mujer, y el editor de este sitio recomienda a sus lectores apoyar todas las iniciativas que permitan igualar la condición de la mujer frente al hombre, en particular todo lo que se refiere a políticas reproductivas. Es una clave del desarrollo la liberación femenina.

Esto es tan cierto que en Europa vemos como los dos países más machistas, España e Italia, sufren de una bajísima tasa de natalidad. En estos países de tradición católica romana las mujeres aún se enfrentan a la disyuntiva de elegir entre familia o carrera. Como las mujeres prefieren su carrera, el detrimento en la formación de familias con 2,1 hijos (la tasa de reposición) genera serios problemas de implosión demográfica. Una vez más nos encontramos que los países avanzados con grandes niveles de igualdad entre hombre y mujer sufren mucho menos de falta de hijos. La igualdad entre hombre y mujer es, como nos dice Mill, clave para el progreso humano.

No me digas nada a mí
Hace varios años, la banda de rock chileno Los Prisioneros advirtió sobre esta situación y con un sarcástico tema denunció el sometimiento de las mujeres. La canción, como recordarán, se llamaba "Corazones rojos". En ella, el hablante se refiere en términos machistas y groseros a su pareja, con improperios incluso. En el coro, como pueden ver en el video a continuación, es la propia sociedad la que le pide a las chilenas que se levanten y se rebelen contra el machote femicida y piropero, e incluso contra las propias mujeres que sometidas al fascismo clerical del Vaticano acaban por reprimirse y oprimen al resto difundiendo el oscurantismo que promueve la homofóbica y misógina curia católica. Hoy se han anotado un triunfo espectacular al prohibir la distribución pública de la Píldora del Día Después, iniciativa presentada por 36 diputados de la Alianza por Chile pero refrendada por Mario Fernández, afín a la Concertación. El editor de este blog también recomienda a sus lectores que no voten por ninguno de estos 36 diputados, y que se continúe esta lucha en tribunales internacionales. Lean este artículo de un bloguista chileno.

Los Prisioneros nunca quisieron insultar a nuestras mujeres. Pero sí llamar la atención sobre esta anomalía: Chile no tiene feministas.

Eres ciudadana de segunda clase,
sin privilegios y sin honor.
porque yo doy la plata
estas forzada a rendirme honores
y seguir mi humor.
Búscate un trabajo, estudia algo,
la mitad del sueldo y doble labor.
Si te quejas ahí esta la puerta
no estas autorizada para dar tu opinión.

¡Hey, mujeres!

Nosotros inventamos,
nosotros compramos,
ganamos batallas y también marchamos.


En la casa te queremos ver.
lavando ropa, pensando en el.
con las manos sarmentosas
y la entrepierna bien jugosa.

Ten cuidado con lo que piensas,
hay un Alguien sobre ti.
Seguirá esta historia,
seguirá este orden,
porque Dios así lo quiso,
¡PORQUE DIOS TAMBIÉN ES HOMBRE!