miércoles, 9 de julio de 2008

Privaticemos el Ejército

Una medida que quizás disguste a los socialistas de derecha y a los socialistas de izquierda, pero que en la práctica ya existe

El asunto de fondo en política es determinar el papel y límites del Estado. Desde la perspectiva de este blog, la sociedad organizada políticamente y asentada en un territorio determinado debe proteger sus fronteras para disfrutar de los beneficios de la paz. Sin paz no puede haber crecimiento económico sostenido (aunque las guerras a veces sirven para estimular el crecimiento). Un país civilizado es la unión voluntaria de todos sus miembros. Para resguardar la civilización y para que exista paz es necesario que cada uno de nosotros renuncie a las armas y que éstas se entreguen a profesionales que resguarden las fronteras. En una economía avanzada, no hay justificación para que el resguardo fronterizo esté a cargo del Estado. Si privados pueden desempeñar esta función, pues debe asignarse a ellos.

La idea puede parecer absurda, pero si se fijan bien, no lo es en lo absoluto. La guerra de Iraq se ha concesionado al ejército privado Blackwater USA, entre muchas otras firmas de seguridad. ¿Por qué no podría concesionarse por completo la seguridad de EEUU a dicha empresa privada? Es cuestión de tiempo hasta que ocurra. A nadie debe extrañar que ex miembros de las FFAA chilenas hayan sido contratados por Blackwater USA, y reciben recompensas económicas que el Ejército estatal de Chile jamás podría haberles pagado. Chile Liberal congratula a todos quienes han arriesgado su vida y así todo han podido ganar sumas inimaginables gracias al desempeño en esa firma. Pilotos de la Fuerza Aérea también han ofrecido sus servicios a LAN Chile, empresa que los remunera muchísimo mejor que la aviación estatal. Si los propios miembros de las FFAA están dispuestos a emigrar al sector privado, que los recompensa generosamente, ¿hasta cuándo seguimos desangrando al erario nacional (dinero de todos) para subsidiar al Estado en sus fuerzas militares, a las que sus propios miembros ya no quieren pertenecer?

Jamá$ vencido$
En una economía incipiente, el Estado exalta el nacionalismo para lograr reclutar tropas. Mientras los más acaudalados ocupan exclusivamente los puestos de menor peligro, los más desposeídos son usados como carne de cañón. Como decía Jean-Paul Sarte, "las guerras las declaran los ricos y las pelean los pobres".

La conscripción voluntaria siempre afecta a los menos adinerados y constituye un acto de coacción pura -e inaceptable- por parte del Estado. La diferencia con un ejército privado es que todos sus miembros son profesionales voluntarios, algo que históricamente no ha ocurrido en Chile (aún no se ha profesionalizado el Ejército). Hechos como la Carnicería de La Concepción o la Derrota Naval de Iquique sirven para exacerbar la furia nacionalista. El Estado, astutamente, adoctrina a los pequeños para creer todas estas barbaries, y una vez adultos, vitorean el conflicto bélico como si fuese algo heroico o digno de elogios.

Si privatizásemos por completo las FFAA, las agencias de seguridad deberán recompensar como se debe a sus miembros, en especial a quienes arriesgan su vida. Las fuerzas estatales hacen exactamente lo contrario. ¿Cuántos efectivos de las FFAA cuentan con buenos seguros de vida? El mercado regularía mucho mejor esta actividad, que por cierto, es necesaria. El único seguro de vida que tienen hoy es la gloria de la patria y la vida eterna gracias a una imagen virgen.

Homo chilensis
Una de las caracterísitcas más notorias de la idiosincrasia chilena es el fervor con que celebramos las derrotas. A las autoridades (que rara vez envían a sus hijos a los ejércitos) les interesa hacer creer a la comunidad libre que si son reclutados, lo peor que les puede pasar es morir con gloria. Normalmente, las iglesias (en particular la de Roma) bendicen a los efectivos militares con la leyenda de la "vida eterna" (cada bando en una guerra de desgarra seguro de que dios está de su lado).

Muy útil es exaltar lo ocurrido el 9 de julio de 1882 en el poblado peruano de La Concepción. Chile mantenía a Perú ocupado y actuaba con brutalidad, cobrando impuestos y matando civiles, en el marco de la "Campaña de la Sierra". Un grupo de soldados fueron emboscados y acorralados en un templo romano por más de mil peruanos que defendían su propio país del invasor chileno. Ante la evidente inferioridad numérica, se le exigió la rendición a los 77 soldados del Regimiento Chacabuco. En vez de ello, se lanzaron a la muerte, lo que no sólo significó la pérdida irreparable de efectivos militares, sino que además arrojaron a la muerte a personal civil de apoyo, un niño de 8 años e incluso un bebé recién nacido. De algún modo, las autoridades sólo han concientizado a los escolares para que recuerden a los 77 soldados, y no al resto. Cabe destacar que éstos mismos eran miembros de la clase urbana santiaguina, de otro modo no habrían pasado a la historia. El más célebre ha sido Ignacio Carrera Pinto, no por heroísmo sino por por aparecer en el billete de $1.000 pesos.

Algunos celebrarán la abnegación y entrega de estos 77 soldados. Pero nunca se ha visto que ocupar otro país sea en sí mismo un acto de valentía. Menos aún en el contexto de la ocupación que dirigía el criminal Patricio Lynch. ¿Por qué a los escolares chilenos nunca les enseñan quién fue el señor Lynch? ¿Por qué se oculta que algunos soldados chilenos sí se rindieron el 10 de julio?

Seamos agradecidos
El Ejército de Chile ha sido instrumental en la construcción de una sociedad democrática, con notables excepciones, por ejemplo durante las torturas y asesinatos en Chile y el extranjero que ordenó Augusto Pinochet (a quien póstumamente la institución debiese darlo de baja). Es hora de agradecer todo lo que la institución ha hecho, y nada mejor que traspasando sus funciones al sector privado. Necesitamos un Blackwater Chile o agencias similares para concesionar la defensa nacional, será más eficiente y menos oneroso.

El siguiente documental fue producido y exhibido por la televisora estatal de Chile, sin embargo, es bastante imparcial. Véanlo.

Batalla de La Concepción, Parte I

26 comentarios:

Ricardo dijo...

Según entiendo si se privatiza el ejercito yo podría decidir como cliente si quiero pagar o no por el servicio que ofrecen (no me pueden obligar consumir su servicio). Distinto es si se licita el tema del ejercito.. ¿a eso te refieres?

El problema es que en este caso (y en lo de las ballenas y casi todo lo otro que propones) el potencial cliente es incapaz de percibir los costos de no pagar por el servicio, por lo que termina no pagando y el producto o servicio (ejercito, ballenas, policía, etc) termina desapareciendo.

Un ejemplo sencillo que permite hacer una analogía se ve todos los días en la calle. Los automovilistas son incapaces de percibir el costo que generan (que perciben ellos mismos y los demás) al usar su auto y generar congestión y contaminación... eso es producto de que la lógica del "consumo privado" es la que prima acá (me rasco con mis propias uñas y no me importa el resto). Está demostrando que por muy terribles que sean las condiciones, si no se traspasa el costo de manera explícita los automovilistas jamás se bajarán del auto. Este ejemplo de cualquier curso básico de economía (en cualquier universidad mínimamente decente) da pie a que hoy en día ningún economista serio (de los de verdad, los que investigan y publican, no Bardón) proponga privatizaciones al extremo como tu lo haces.

Curiosamente la solución al problema de la congestión se logra mediante regulación (impuestos) pero con un aire privatizador: tarificación por congestión, es decir, la calle es de todos y el que la quiere hechar a perder que pague. Ojo que es distinto a la tarifa para financiar infraestructura, como la de las autopistas privadas, que es nefasta pues solo responde al interés de maximización del profit de alguna empresa, obviando los costos y/o beneficios sociales que puedan generar.

El mejor ejemplo de que no siempre es bueno privatizar es lo que pasó cuando los brillantes "Chicago Boys" pensaron que el transporte urbano era igual que cualquier mercado de bienes básicos y que "la mano invisible" regularía
la oferta y la demanda de manera adecuada. ¿te acuerdas de como era el tpte público en los 80s?... ahi tienes el producto de la privatización y desregulación absoluta.

saludos

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

En partes estoy de acuerdo contigo, en otras me surgen más bien dudas.

En primer concuerdo en que “la sociedad organizada políticamente y asentada en un territorio determinado debe proteger sus fronteras para disfrutar de los beneficios de la paz” idea que planteó Weber hace mucho tiempo en su definición del Estado.

También coincido con que “para resguardar la civilización y para que exista paz es necesario que cada uno de nosotros renuncie a las armas y que éstas se entreguen a profesionales que resguarden las fronteras” idea más vieja que el hilo negro, que proviene del contractualismo hobbesiano.

Es cierto que en Irak están operando diversas firmas privadas que ofrecen desde ayuda logística hasta efectivos armados para el combate, pero también es cierto que ninguna ha logrado instaurar el orden en dicho país, léase The Economist, “Brains, not bullets”.

Las dudas que me surgen tienen relación con quién regulará está actividad –sé que dirás el mercado-pero en un contexto de guerra la fiscalización es más difícil.

Por lo tanto, cómo evitamos que alguno de los ejércitos privados involucrados en el conflicto, no reclute niños por ejemplo, o cometa las mismas prácticas ilegales que muchos ejércitos estatales cometen.

El Human Security Report del 2005 es claro en este sentido y hay varios autores que han abordado el tema.

Lo que me genera más dudas, es cómo establecer los espacios, funciones y atribuciones de los ejércitos privados tanto interna como internacionalmente.

¿Cambiaría toda su estructura institucional o sólo el carácter de la propiedad de éstos?

¿Cómo separar las atribuciones y derechos del ejército privado, de los intereses y acciones de su dueño?

¿Cómo evitar que nuestro ejército sea mal usado por su propietario?

¿Quién controla y regula eso, tanto en una economía de paz como de guerra?

¿Cómo evitar que alguien multimillonario, quizás un saudita, convierta a las Farc en un ejército privado?
Quizás ya lo es, no sé.

¿Podría un extranjero ser dueño del ejército chileno?

¿Podría ser el ejército chileno parte de una firma transnacional que también es dueña del ejército peruano?

Se me ocurre que incluso podría inhibir el belicismo entre ambos países, pero sería bueno analizar ese escenario, considerando que quizás también podría estimular acciones por parte de paramilitares o grupos irregulares.

Lo de los pilotos de la Fach que se van a líneas aéreas, es una práctica vieja, no es nueva.

Sin embargo, y aquí tengo mis discrepancias, pues aún cuando se les remunera mejor, esto no ha generado una fuga masiva de pilotos de la Fach, pues los intereses de muchos tienen relación con otro tipo de aspectos, no necesariamente económico-monetarios, más aún porque entre éstos está ese gusto por lo bélico que casi siempre es el incentivo para hacerse militar.

Concuerdo contigo, en que los más acaudalados ocupan exclusivamente los puestos de menor peligro, los más desposeídos son usados como carne de cañón, de hecho Sastre toma aspectos del marxismo para enarbolar esa frase, de la idea de que el ejército burgués está compuesto por miembros del proletariado.

Algo que me llama la atención es que personificas al Estado, diciendo que “astutamente, adoctrina a los pequeños para creer todas estas barbaries, y una vez adultos, vitorean el conflicto bélico como si fuese algo heroico o digno de elogios”.
Creo que ambos sabemos que el Estado es una entidad controlada por sujetos, que claramente nos han adoctrinado y nos sometido desde hace mucho tiempo…

Su Excelencia dijo...

Vistos los miserables antecedentes de las FF.AA. en los últimos 35 años (soldadesca asesina y cobarde al servicio del mayor criminal de la historia de Chile), lo mejor que podemos hacer es disolverlo.

Disolverlo en ácido sulfúrico.

Chile Liberal dijo...

@Ricardo: me refiero a concesionar la defensa nacional. Así como el gobierno ha licitado y entregado puertos, aeropuertos, carreteras, etc. a privados, que haga lo mismo, llamando a concurso a agencias de seguridad militar.

(En cuanto a transporte, el sistema en los años 80 era muy malo comparado al de hoy, pero mucho mejor que el sistema de los años 70. La tarificación vial y cobro de impuestos puede resultar, como en Londres, donde ha sido un éxito el congestion charge. No puedes cobrar en Chile, ya que castigas a los pequeños emprendedores. Piensa en el señor que se gana la vida con su cacharro haciendo fletes, entre muchos otros ejemplos)

@Jorge: El primer párrafo simplemente describe perogrulladas. Correcto, identificas a Weber y Hobbes, también hay una referencia a Adam Smith. A partir de ello, concluyo que es conveniente privatizar el ejército estatal. O sea, no es una chifladura ni algo excéntrico, sino una conclusión lógica a partir de lo que todos sabemos.

Me dices que no se ha instaurado el orden en Iraq. Nada tienen que ver las agencias privadas, sino la incompetencia supina de Bush, Cheney, Rumsfeld, Bremmer, entre muchos otros que fueron un total y absoluto desastre. Una vez más comprobamos que el gobierno es el problema, no la solución. Mencionas un artículo de The Economist, pero no leíste el artículo más reciente Iraq starts to fix itself. Si bien hay que felicitar al general Petrus por varios logros y algunos golpes de suerte. De hecho, si EEUU se retirase y dejaran que las petroleras contrataran firmas de seguridad y pusieran orden, se lograría la paz en menos tiempo ya que no se habrían desperdiciado años con la incompetencia de Bush. Las propias agencias privadas en Iraq, contratadas por las petroleras, podrían contratar iraquíes y habrían hecho un trabajo más rápido y más eficiente.

En cuanto a tus dudas, muy válidas, sobre la regulación de la actividad, creo que al igual que Ricardo parece que no comprendes que el gobierno debe llamar a licitación y concesionar la seguridad fronteriza. Un elemento que no pude desarrollar en el artículo es que estas agencias de seguridad deben además cooperar en las tareas de reconstrucción y emergencias en caso de catástrofes, e incluso profundizar el sistema de seguros privados contra catástrofe (discusiones interesantes hay al respecto en Florida, EEUU, donde cada vez que viene un huracán las empresas aseguradoras son las que se dedican a la reconstrucción, no como en Chile donde le van a lloriquear a la presidenta, y los militares normalmente no ayudan mucho en las labores).

Sobre pregunta sobre la contratación de niños, no hay de qué preocuparse. Un niño no se puede un fusil, difícilmente podrá unirse a un ejército. Ahora bien, ¿qué defines como niño? ¿Un sujeto que no ha cumplido 18 años? Pues los cadetes de la Escuela Militar terminan su enseñanza media en el ejército. Hay algunas escuelas militares a las que van niños (me parece que hay una en Peldehue). Entre los propios "mártires" y "héroes" de La Concepción hay niños. En tareas de combate nadie contratará niños. Pero en trabajos de logística y apoyo, me parece que se puede perfectamente contratar niños, de hecho, pueden ayudar al presupuesto familiar de esa manera. El trabajo infantil no debe ser necesariamente brutal, muchas veces es altamente efectivo, rentable, y humano.

Tus primeras preguntas se contestan solas: el marco regulatorio debe establecerse, y si una firma de seguridad las acepta, pues bien. Es cuestión de determinar cuáles son las necesidades y cuáles los incentivos. En todo caso las funciones de las agencias privadas no serán muy distintas de las actuales del ejército estatal.

Pero lejos, lo más interesante que planteas es "¿Podría un extranjero ser dueño del ejército chileno? " y "Se me ocurre que incluso podría inhibir el belicismo entre ambos países, pero sería bueno analizar ese escenario". Está claro que Chile y Perú pueden unir sus funciones militares en una sola agencia. Esto relajaría por ejemplo el resguardo fronterizo y se facilitaría el ingreso de peruanos, muchos de ellos estarían felices de trabajar en Chile. Por ejemplo, muchos peruanos trabajan felices por el sueldo mínimo chileno, lo que ayudaría a mejorar el rendimiento en Chile (mientras los flojonazos chilenos se quejan y amenazan con huelgas si no les suben el sueldo). Idealmente, con Argentina se puede crear una nueva plataforma de defensa, pero creo que aún Argentina es un país demasiado inestable en lo económico, y en lo político.

Ve por ejemplo otro artículo de The Economist Pooling resources, donde se analiza la cooperación entre las FFAA de países nórdicos, junto con los fabricantes de armamentos. A eso debe apuntar Chile, salvo que nuestra presidenta carece de liderazgo.

@Su Excelencia: creo que mucha gente por demasiado tiempo ha asociado al Ejército, una institución republicana, con el general Pinochet, alguien que se unió ejército, se sirvió del ejército, manipuló al ejército, y luego utilizó la comandancia en jefe para eludir la justicia.

Propongo pasar de República de Chile a "Chile Inc.", como debe ser en el siglo 21. Y hoy necesitamos una nueva estructura de defensa.

Bueno, mucho paño que cortar, han quedado cosas en el tintero, pero volveré al tema.

Ricardo dijo...

entonces tu hablas siempre de licitar, que es bien distinto de privatizar... no veo en que te diferencias de un socialista en esto (en los últimos años han demostrado ser muy pro-licitación).

Privatizar el ejercito (que el dueños de el ejercito no sea el pueblo chileno, sino algun "holding") implicaría que este sería un bien transable, que incluso se podría vender al holding del pais vecino. Te recomiendo dejar de usar la palabra privatizar para todo y hacer las distinciones que corresponden.

Respecto a la tarificación por congestión, me imagino que en Londres la gente de derecha también alegó usando como argumento a los pequeños emprendedores... te cuento: no desaparecieron, no hay razón para pensar que en Chile vaya a pasar algo distinto. El costo extra se transfiere en los precio y como la cosa es Ceteris Paribus no habrá problema.

saludos

Chile Liberal dijo...

@Ricardo: rematé el artículo con "concesionar la defensa nacional, será más eficiente y menos oneroso.". He hablado de concesionar, como parte de un proceso privatizador. Luego hablé de licitar y concesionar, aquí en los comentarios, porque tú has sacado el tema. Me parece que quien tiene una gran confusión de conceptos eres tú, pero me lo achacas a mí.

No quiero dar la impresión que Wikipedia es la verdad absoluta, pero sí nos entrega información valiosa:

Privatización: proceso mediante el cual las actividades, empresariales o no, son transferidas del sector público al sector privado, es decir, entregadas o tomadas del Estado para la sociedad a través de las fuerzas del mercado y la libre competencia.

La RAE nos dice que privatizar es "Transferir una empresa o actividad pública al sector privado".

Lo que nos lleva a tener que establecer cómo privatizar, ante lo cual propongo una concesión:

En economía, una concesión es el otorgamiento del derecho de explotación por un lapso de tiempo determinado de bienes y servicios por parte de una empresa a otra, generalmente privada.

No veo contradicción alguna en lo que he dicho.

Tú has dicho >>Te recomiendo dejar de usar la palabra privatizar para todo y hacer las distinciones que corresponden.<<

Las aclaraciones las he hecho y he demostrado la coherencia conceptual y práctica de mi posición.

Cimero dijo...

Hola liberal,
Este comentario es general, primero, veo que apoyas completa e irrestrictamemte el modelo liberal de mercado y le atribuyes cualidades superiores. Tengo mis dudas respecto a cuan real es la existencia de estas cualidades o bondades (libre competencia, auto-regulacion,por ejemplo). Tengo la impresion, sin esar muy informado en realidad, que estas cualidades que se le atribuyen no se dan en la mayoria de los casos, y que en realidad los grupos con poder finalmente imponen y aplastan a otros grupos (otros grupos como otras empresas competidoras, obreros, empleados , etc) y la libre competencia no es mas que una utopia. Algo parecido a lo que ocurrio en Europa del Este, donde el modelo socialista finalmente se transformo en lo mismo, una elite (politica en este caso) dominante, sin posibilidades reales de recambio. Bueno, la pregunta es, podrias referirme bibliografia o estudios (datos duros) donded efectivamente se demuestre que las premisas sobre las cuales funciona el modelo neoliberal realmente ocurren?
Mi otra pregunta mas bien es una reflexion y tiene que ver con que abandonas tod objetividad y mesura cuando se trata de descalificar a las FARC u otros movimientos anti-establisment. A juzgar por las imagenes de tu blog, creo que eres admirador de la revolucion francesa. No te has puesto a pensar que el odio parido que tu sientes por el marxismo, es exactamente el mismo odio que sintieron hace mas de 200 anios los partidorios de la nobleza frente a los "odiosos", "terroristas", "violentistas", revolucionarios franceses? En serio por favor, piensa esto por 1 minuto, haz el ejercicio.
saludos fraternos
Cimero

Ricardo dijo...

Bueno, yo me refería justamente a algo que se puede concluir al leer las definiciones que acabas de mencionar.

La privatización implica necesariamente un cambio de dueño, en una licitación el dueño del recurso sigue siendo el estado.

Cuando el estado licita se supone que define las condiciones de borde para que el actuar del privado beneficie a la sociedad. Si en cambio tenemos a un privado como dueño de un bien público, lo que ocurrirá es que maximizará su propia utilidad sin condiciones de borde, lo que lleva malas condiciones para la mayoría (sobretodo cuando se trata de monopolios naturales).

Te insistí en el tema porque yo estaría 100% de acuerdo contigo en que licitar es un mecanismo muy eficiente, probablemente el mejor (si se definen bien las reglas). Pero cuando leo tus artículos no veo una distinción clara y hablas de licitación o privatización como si fueran la misma cosa, por lo que quedo bastante confundido.

Para mi gusto es importante hacer la distinción porque, en general, vemos que la derecha quiere privatizar casi todo (entendiendolo como un cambio de dueño, no una licitación)... lo que no me parece nada de bueno. Lo anterior (junto a el tema del fanatismo religioso) ha sido la razón por la cual (al menos yo) no voto por la derecha en chile...

De hecho, si te fijas, el título de este artículo es "Privaticemos el Ejército", pero en el texto propones licitar.. que para mi gusto no es lo mismo. En el artículo de las ballenas hablabas de "el dueño de las ballenas" por lo que concluí que por privatizar implicabas un cambio de la propiedad del recurso del estado a un privado. Luego en este artículo parece que no es así.

Algo parecido pasaba con lo de las policías, daba lo mismo si eran policias privadas o si se licitaba el servicio en general a un privado. O al menos parece que para ti es lo mismo.

Te pregunto entonces: ¿crees tu que se llegará a los mismos equilibrios al vender un recurso a un privado que al licitarlo?

Si para ti es lo mismo, disculpa que haya insistido. Pero te aviso altiro que un economista estaría en desacuerdo contigo.

Aparte de lo anterior estoy de acuerdo contigo en que los mecanismos que se usan actualmente para convencer a las masas de que hay que "morir por la patria" son bien cuestionables.

saludos

Chile Liberal dijo...

@Ricardo: te pediría que no insistas en emplear el término licitar, que se refiere a concesionar, y mejor empleemos el término concesionar porque a ello me refiero. Concesionar significa que se entrega a un privado (se privatiza), y por ende, el Ejército se privatiza. Disculpa pero creo que ya es tercera vez que lo explico y sospecho que o no me estás entendiendo o no te estoy entendiendio.

La pregunta de fondo que planteas es

¿crees tu que se llegará a los mismos equilibrios al vender un recurso a un privado que al licitarlo?

De lo que deduzco que pleanteas la siguiente disyuntiva: a) Privatizar significa eliminar el Ejército, y que se haga cargo espontáneamente quien desee ganar dinero con la defensa nacional. b) Se concesiona la "empresa estatal de defensa" (el Ejército) y queda a cargo de la administración de un ente privado bajo condiciones pactadas con el Estado.

La alternativa a) es impracticable o generaría tal conmoción nacional que ningún político podría planetarla (sí un académico). La alternativa b) es lo que propongo. Aquí empieza el problema porque sostienes tú que b) y a) son "bien distintos", cuando lo que yo sostengo es que b) es el paso necesario para llegar a a). Clear as mud!

Pero bueno, la propia Wikipedia en la entrada de Concesión dice (con algo de desprecio anti-liberal) lo siguiente:

A medida que se fue extendiendo el modelo económico neoliberal por los distintos países del mundo, muchas empresas públicas fueron concesionadas como paso anterior a lo que hubiera sido una privatización completa.

Creo que si entendemos que el Ejército es la "empresa estatal de desfensa nacional", está claro que no hay contradicción alguna en lo que digo, y que por lo mismo la respuesta a tu pregunta no es "da lo mismo", sino que uno es el paso previo para la privatización completa.

Algo que por lo demás ni siquiera es idea original mía, para que no digas "los economistas", como si hubiese o fuese posible lograr unanimidad en temas económicos. La idea fue propuesta en el Informe Omega del Instituto Adam Smith en 1985. O sea, la idea es más vieja que el hilo negro. De hecho, ya se está poniendo en práctica.

@Cimero: si quieres datos duros, amigo, vaya a www.google.cl y busque, no sea flojito. Respecto a la Revolución Francesa, espero escribir algo mañana, aprovechando un nuevo aniversario.

Ricardo dijo...

Dejame ver si entendí....

Entonces para ti ¿el concesionar un recurso tiene inevitablemente como objetivo final el traspaso de la propiedad pública a un privado?

¿No consideras que es necesario que la concesión pueda ser suspendida por el dueño (en este caso el estado)?... es, a mi entender, la única forma de evitar que el privado se arranque con los tarros.

Yo la verdad entiendo lo que escribes, pero cuesta... probablemente porque yo soy muy tonto.

saludos

Chile Liberal dijo...

Ricardo:

"Entonces para ti ¿el concesionar un recurso tiene inevitablemente como objetivo final el traspaso de la propiedad pública a un privado?"

Correcto. De hecho, el objetivo es eliminar por completo el Estado. Pero esa es una cuestión a largo plazo. Lo inmediato es buscar formas de optimizar los recursos, y de defender el territorio de la manera más eficiente y menos cara para el país, pagando un sueldo justo a los efectivos militares (o policiales, etc).

Por ejemplo, tú que eres experto en transportes, ¿hay algún motivo que realmente justifique la construcción de carreteras por parte del Estado? Probablemente sí, en lugares aislados o remotos, donde ningún privado podrá obtener ganancias. Hace 20 años, la idea de concesionar carreteras habría sonado como una chifladura. Hoy, hasta los socialistas de izquierda concesionan carreteras, o sea, la mentalidad avanza conforme la economía avanza. Yo no voy a negar que "privatizar el ejército" suena demencial, pero si al elector promedio le muestran los gastos en defensa vs lo que se podría ahorrar con agencias privadas, creo que la conclusión es lógica: traspasemos la defensa a privados.

Luego de un tiempo, así como en Argentina copiaron las AFP (se llaman AFJP), probablemente copien la privatización de las FFAA, y capaz que tengamos agencias conjuntas con ellos y con Perú, y nos daremos cuenta que la paz es tan importante que ni siquiera necesitamos ejércitos. Probablemente la necesidad de eliminar las agencias de seguridad será evidente. En el artículo de The Economist Speak fraternally but carry a stick ya se destaca la astronómica cantidad de dinero que gastan los países sudamericanos en defensa. Mientras el Estado esté a cargo, va a despilfarrar recursos, y de hecho, cada vez va a exigir más y más.

Para terminar de contestar tú pregunta, le respuesta es "Sí", pero el objetivo inmediato es moderar el gasto en defensa y lograr bajar impuestos. El objetivo final será, en el caso de la defensa, que nos demos cuenta que una guerra es cara e innecesaria.

¿No consideras que es necesario que la concesión pueda ser suspendida por el dueño (en este caso el estado)?... es, a mi entender, la única forma de evitar que el privado se arranque con los tarros.

Desde luego. De hecho, debe haber competencia entre agencias. Cada cierto tiempo se puede llamar a licitación y nuevas agencias pueden entrar a competir. P. ej. Blackwater Chile ofrece un servicio pero aparere Acme Defensa y ofrece uno mejor, entonces se concesiona a éstos últimos.

Cuando propuse privatizar a los pacos, fue la misma idea, salvo que quien concesiona la "seguridad ciudadana" son los municipios. Sin duda que eliminar de rompe y raja a Ejército y Carabineros causará caos y estragos. Creo que lo que propongo es pacífico, eficiente y práctico.

Ricardo dijo...

Pucha, perdona mi estupidez pero hay una cosa que sigo sin entender...

Me queda claro que si se trata de un mercado donde distintas agencias pueden competir es más o menos razonable asumir que se logrará un equilibrio "bueno"... aunque no exista una entidad que controle y/o regule.

Sin embargo no entiendo como dices tu que podría pasar esto en un monopolio natural, que fue concesionado y (al largo plazo) terminó siendo propiedad de un privado. ¿Quien va a obligar al privado a licitar?. En otras palabras, si el estado no existe ¿quien llama a licitación?... insisto en que me refiero al caso de un monopolio natural en manos de un privado y no del estado.

te prometo que no lo entiendo.

Chile Liberal dijo...

@Ricardo: te lo explico con un ejemplo, simplemente para graficar. El Estado de Chile entrega la defensa nacional a Acme Defensa por 12 años. Luego de ese tiempo, nueva licitación, pero Blackwater propone un plan mucho mejor. Se le entrega la concesión a ésta última agencia. Así sucesivamente.

Especulo que luego de un tiempo los países vivirán en paz, ni siquiera será necesario gastar en defensa, porque no habrá nadie de qué defenderse. Se puede combinar policía con seguridad externa, etc.

En una primera etapa, sigue siendo el Estado el que proporciona seguridad, salvo que lo hace mediante una agencia privada.

No te puedo dar más detalles porque no los tengo. Por ejemplo, no sé si a Chile le convenga concesionar la defensa a más de una agencia. P. ej. un ejército privado puede estar a cargo del norte, otro del sur, o dos en el Norte (donde hay dos vecinos) etc. No sé tampoco a cuántos años se deba entregar la concesión, etc, detalles así no te los puedo dar, no los tengo, y por lo que veo, a nadie se le ha ocurrido en Chile privatizar el Ejército.

A lo que apunto es que la defensa puede perfectamente traspasarse del estado a un privado. Es razonable creer que el Estado gasta mucho, y que un privado ofrecería el mismo servicio, "defensa nacional", por menos dinero (que de todos modos lo pagaría el Estado).

A no ser que no haya entendido tu pregunta y te haya contestado otra cosa.

Ahora bien, "En otras palabras, si el estado no existe ¿quien llama a licitación?" Nadie llama a licitación porque simplemente será absurdo que unos declaren la guerra a otros, justamente porque son los Estados mediante la coacción los que declaran guerras. Sin Estados nacionales no habrá necesidad de guerra, y sin guerra, ¿quién necesita defensa? Nadie.

Ricardo dijo...

OK, entonces estamos de acuerdo en que mientras no se llegue a ese equilibrio hipotético e idílico donde nadie se agrede el estado seguirá siendo el dueño del recurso, aunque tercerice la operación con un privado.

Todo claro...

saludos

Chile Liberal dijo...

Aclaro que un comentarista de este blog desgraciadamente tiende a opinar siempre sobre el mismo tema, las elites, y más encima en cualquier artículo. Para ordenar la discusión, copio acá en cursiva sus comentarios.

A continuación de su comentario (obviaré sus ad hominem -son su costumbre-), mis respuestas:

¿Por qué te confundes en los títulos y colocas "privaticemos el ejército" y luego dices “me refiero a concesionar la defensa nacional.”? Lo peor es que defines con Wikipedia.

De hecho, el verdadero economista, me ratificó que la concesión no otorga derechos de propiedad sobre el bien, y sólo permite la explotación o administración de éste por un período de tiempo.

Es decir, la concesión no necesariamente lleva a privatización, que sería la concesión de derechos de propiedad y la constitución de un agente monopólico.

De hecho, todo esto esta muy relacionado con las instituciones, el Estado de derecho, el cumplimiento de acuerdos, la información, etc.

Por ejemplo, en cuanto a tu propuesta de privatizar el ejército, es sabido que existen diversos mecanismos de licitación (concepto distinto al de concesión) a los que un regulador puede recurrir no sólo para seleccionar al ganador de una concesión, sino también para establecer el marco contractual de ésta, los limites de explotación, las competencias a las que tiene derecho el concesionario, el tiempo de duración de ésta, además de la distribución de los riesgos y ganancias entre los actores involucrados.

En tu texto sobre privatizar el ejército (aunque luego hablas de concesionar la defensa nacional), nada de eso mencionas ni explicas. Nada. Ni siquiera qué forma de licitación sería más eficiente para seleccionar a la empresa más adecuada considerando que en ese caso específico estaríamos hablando de un bien que generaría un monopolio.

En relación a lo anterior, tampoco consideras en tus planteamientos la necesidad previa de que existan sustitutos para acceder a la concesión, sobre todo si consideramos que se trata de la defensa nacional, pues es claro que un monopolio no necesariamente maximizará el bienestar social.

Tampoco explicas cómo se distribuirían los costos del negocio entre los actores, es decir, la empresa, el Estado y los ciudadanos. Y en este sentido, cómo hacer que el riesgo no desincentive a los privados a participar de la licitación.

¿Traspasarías los riesgos a los usuarios?

¿Cobrarías más impuestos a las personas?

¿De donde provendría el financiamiento una vez desaparecido el Estado?

En este sentido, se vuelve clave el que cómo se monitorea el cumplimiento de los acuerdos, y que ésto sea verificable tanto para el Estado como para el concesionario y los usuarios, es decir un tercero.

De hecho, en el caso de privatizar el ejército, tampoco propones medidas para evitar y responder a la llamada maldición del ganador, es decir, si el servicio es malo por ejemplo.

¿Cuánto debería pagar el Estado y los usuarios para terminar el contrato de concesión o rehacerlo rápidamente considerando que se trata de la defensa?

¿Cómo podrían los ciudadanos, evaluar y medir los costos del servicio sin una agencia encargada de ello –pues tú planteas que desaparezca el estado-?

Como verás, el tema es más complejo que decir “el mercado regularía mucho mejor esta actividad, que por cierto, es necesaria.”



Le recuerdo a Jorge que culminé el artículo con la siguiente línea:

Necesitamos un Blackwater Chile o agencias similares para concesionar la defensa nacional, será más eficiente y menos oneroso.

Jorge me acusa de confundir conceptos. Por favor, Jorge, por una vez en tu vida lee los artículos y comentarios. A lo que me referí fue privatizar (pasar del sector público al privado) la empresa estatal de defensa (el Ejército) mediante una concesión (como enuncié en la última parte del artículo).

Tal como pensé que ya le había clarificado a Ricardo, en sus propias palabras (creo que a él le quedó claro):

mientras no se llegue a ese equilibrio hipotético e idílico donde nadie se agrede el estado seguirá siendo el dueño del recurso, aunque tercerice la operación con un privado.

Todo claro...


O sea, bastante coincidencia con el hecho de traspasar del sector público al privado (privatizar) el ejército, tal como dije:


Necesitamos un Blackwater Chile o agencias similares para concesionar la defensa nacional, será más eficiente y menos oneroso.


Creo, Jorge, que lo anterior contesta tu comentario, atiborrado de preguntas, pero creo que muchas se contestan solas. Si te quedan dudas, te puedo contestar, pero mantenga el diálogo y no haga veinte preguntas a la vez (como lo hiciste con las ballenas) y mantenga las preguntas de modo que haya un diálogo ordenado.

Jorge Andrés dijo...

Carlitos, aunque censuraste mi comentario, y colocaste sólo algunas partes, igual no contestate a las siguientes preguntas:

1- Cómo se distribuirían los costos del negocio entre los actores, es decir, la empresa, el Estado y los ciudadanos. Y en este sentido, cómo hacer que el riesgo no desincentive a los privados a participar de la licitación.

2- ¿Traspasarías los riesgos a los usuarios?

3- ¿Cobrarías más impuestos a las personas?

4- ¿De donde provendría el financiamiento una vez desaparecido el Estado?

5- ¿Cómo evitar la llamada maldición del ganador? Es decir, si el servicio es malo, por ejemplo en el caso de privatizar el ejército.

6- ¿Cuánto debería pagar el Estado y los usuarios para terminar el contrato de concesión o rehacerlo rápidamente considerando que se trata de la defensa?

7- ¿Cómo podrían los ciudadanos, evaluar y medir los costos del servicio sin una agencia encargada de ello –pues tú planteas que desaparezca el estado-?

Y sin picarse, son preguntas.

pd: En todo caso, si tu respuesta está en esperar un equilibrio hipotético e idílico donde nadie se agrede, está claro que no entiendes nada de Políticas Públicas.

Dices el qué, pero nada del cómo.

Es como decir: "Tan pronto como, en el transcurso del tiempo, hayan desaparecido las diferencias de clase y toda la producción esté concentrada en manos de la sociedad, el Estado perderá todo carácter político."

Chile Liberal dijo...

@Jorge: Huevón mentiroso, ¿te censuré? No, dije que "saqué los ad hominem". Es tu costumbre las alusiones personales o achacar ignorancia a tu interlocutor como "no entiendes nada de políticas públicas", eso no es censura. Si no quieres que edite tus comentarios, al menos respeta la etiqueta en la red y ponlos donde corresponde. Oye... hay algo de cierto en lo que dices. Las políticas públicas me importan un soberano pico. Por eso sé muy poco de ellas.

No obstantem, vamos al grano, como dijo el dermatólogo, y vamos por parte, como dijo el descuartizador. Si ud. quiere un informe detallado, se lo hago, pero págueme.

Antes de las respuestas, aclaro que justamente la idea del artículo fue abrir el debate al respecto. Por algo la frase sobre la concesión la situé justamente como conclusión final.


1- Cómo se distribuirían los costos del negocio entre los actores, es decir, la empresa, el Estado y los ciudadanos. Y en este sentido, cómo hacer que el riesgo no desincentive a los privados a participar de la licitación.

Por fin te interesan los incentivos. Eso está muy bien. Desde luego, el Estado gasta demasiado en defensa, y una agencia privada tendrá que cobrar menos al propio Estado por cumplir las funciones de defensa nacional. Esto es muy fácil de inferir ya que por supuesto, el Estado ya no tendrá que preocuparse de pagar pensiones estatales ya que los empleados tendrán AFP, o sea, se costearán ellos mismos sus pensiones. Este ítem es el más oneroso en defensa en estos momentos, más que el gasto en cualquier otra cosa. Es absolutamente razonable concluir que un privado le saldrá más barato al Estado, o sea, a los contribuyentes, de hecho, entraría más capital a las AFP, por lo mismo, será necesario rebajar impuestos (con esto te contesto la pregunta 3 también) ya que el Estado tendrá que desembolsar menos.

Lo que aún no entiendes (por falta de comprensión de lectura o porque no te has documentado en este mismo hilo) es que he hablado en una primera etapa, y una a largo plazo en la que desaparece el Estado.

Respecto a tu cita final, ya lo dije en el artículo A los escépticos del mercado:

Podemos, incluso, eliminar al gobierno: el propio Marx veía la coronoación de su utopía en la eliminación del Estado.

Para no caer en el desorden, como normalmente ocurre contigo, dime si he contestado a tu pregunta 1 y 3, y a tu alusión final.

Su Excelencia dijo...

Los intentos de Chile Liberal por educar a Jorgito "450" Gómez Arismendi son conmovedores, pero inútiles. Jorgito sacó 450 puntos en la PAA por algo.

Don Chile, no pierda su valioso tiempo. Hay cosas más importantes (y entretenidas) en la vida que el 450. Por ejemplo, ver capítulos repetidos de el Chapulín Colorado.

Ricardo dijo...

A "su excelencia": para de hablar huevadas, especie de esfínter-hiperapretado-clasista-reprimido. Aporta algo útil a la discusión en vez de apoyarte en argumentos baratos como el puntaje en la PAA de una persona. Todavía no te veo decir algo útil.

Carlos: reconoce que eres bastante cambiante en tu discurso; conceptualmente vas relajando o apretando las definiciones según lo que te dicen. Se digno reconoce de que a veces tiras el concepto muy "crudo" y lo vas puliendo a medida que te increpan al respecto... no hay nada de malo en eso, pero negarlo te quita méritos.

Jorge ha tenido razón en varios puntos (no se si comenta de manera ordenada o no, porque leo los comentarios en un sindicador RSS y no me doy la lata de ver a que post corresponden) pero te has dedicado solo a contradecirlo sistemáticamente, casi como un acto reflejo...

Se nota cuando te pisas la cola y no tienes la humildad para reconocerlo... hacerlo te daría mucha credibilidad, allá tu si no valoras ese atributo.

saludos

LIBREPENSADOR dijo...

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Saludos, del director

--
Raúl Tristán

Su Excelencia dijo...

Ricardito, su opinión me preocupa aún menos (si cabe) que la de Jorgito. Si quiere que le diga algo "útil", págueme.

Ricardo dijo...

uy, te felicito, que aguda respuesta.

Chile Liberal dijo...

@Ricardo: No he ido cambiando en ningún momento. Y si he ido "apretando" las definiciones, es justamente porque en los artículos que publico no explico todo, justamente, para abrir la discusión.

El artículo termina con una conclusión, un "punch line", que justamente me alegra haya motivado un intercambio.

El problema con algunos foristas es que vandalizan el sitio. Jorge lo ha hecho en varias ocasiones. De hecho, opina sin leer el artículo. Lee sus comentarios en el artículo A los escépticos del mercado y verás que puso 4 comentarios a la vez. Así no se puede debatir.

Es parte del estilo de este blog el lanzar conceptos "crudos", como dices, e ir puliendo en la medida de que haya comentarios. Es absurdo explicar cómo concesionar el ejército sin siquiera entender por qué puede privatizarse.

Lo que tú llamas "ir puliendo", yo lo llamo ir de lo general a lo particular.

En cuanto a Jorge, ha tenido éxito en convertirse en la estrella de este blog. Normalmente, no opina sobre la materia en discusión, sino que habla sobre la elite (en el artículo de la Diosa del Metro, terminó por sabotear la discusión hasta distraer al resto y acabar hablando del sistema binominal y los empresarios). O peor aún, se dedica a calificar qué es lo liberal y lo antiliberal, mezclado con algo de sicoanálisis, salpicado con citas de autores que conoce poco y entiende menos. Sus escritos, notables por sus érrores hortógraficos, anulan la discusión.

Así todo, tiene algo que me cae bien. Infundo ániamo a Jorge para que siga leyendo este blog para que profundice su cultura, se instruya, abra la mente, practique el buen castellano, y -quizás- aprenda a sostener un debate.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Carlitos, de 7 preguntas apenas, pero apenas respondiste dos...

Te faltó:

2- ¿Traspasarías los riesgos a los usuarios?

4- ¿De donde provendría el financiamiento una vez desaparecido el Estado? Los ejércitos no funcionan con aire...

5- ¿Cómo evitar la llamada maldición del ganador? Es decir, si el servicio es malo, por ejemplo en el caso de privatizar el ejército.

6- ¿Cuánto debería pagar el Estado y los usuarios para terminar el contrato de concesión o rehacerlo rápidamente considerando que se trata de la defensa? Te explico, en caso que el servicio sea malo...

7- ¿Cómo podrían los ciudadanos, evaluar y medir los costos del servicio sin una agencia encargada de ello –pues tú planteas que desaparezca el estado-?

Por otro lado hablas de faltas de ortografía es escribes " NO OBSTANTEM" "CORONOACIÓN" y "ÁNIAMO".

Grande, académico de la lengua...escribes mejor el huevón y pico...parece que te gustan más...

El resto es pura desviación y tu típica sacada de pillos...(echándole la culpa al empedrado).

Ricardo: gracias, en cuanto a su "excelencia", no te preocupes, tiene un complejo de inferioridad no asumido...se siente menos el pobre, hay que dejarlo que se sienta "su excelencia"...

Chile Liberal dijo...

@Jorgito "450": Ud me increpa sobre mi respuestas incompletas. Mas yo le dije claramente que para no caer en el desorden, como normalmente ocurre contigo, dime si he contestado a tu pregunta 1 y 3. Tiene ahora ud que confirmar si mi respuesta ha sido apropiadamente comprendida por su persona. En caso contrario, pida las clarificaciones que necesita.

Ud sólo asevera que mi respuesta es pura desviación y tu típica sacada de pillos...(echándole la culpa al empedrado). Si bien entiendo que sólo sabe expresarse con coloquialismos, le pido que verbalice sus argumentos. No vale decir que me saco el pillo, o le echo la culpa al empedrado. Por favor, aprenda a elaborar, verbalizar y expresarse con la elocuencia que se demanda en este blog. De lo que ha dicho, no ha dicho nada.

Sólo una vez discutidas mis respuestas a las preguntas 1 y 3, se podrá continuar con el debate.

Insisto: verbalice y elabore.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Carlitos ¿Quiéres que verbalice como lo has hecho en mi blog...con garabatos...?

Que sucia esa boca de alguien tan ilustradito y con aires de mesías. ¿Así te trataban tus papitos? Probablemente ahí radique la falta de control a la frustración...por ejemplo, de no poder contestar las preguntas hechas.

Espero más rabietas...

Saludos señorito Carlitos