domingo, 20 de octubre de 2013

La vie d'Adèle, II parte: Véanla



Chile Liberal recomienda presentar en las salas nacionales esta maravillosa historia de amor lésbico

Ya chiquillos. Después de meses de impaciente espera y en medio de controversias mayores que ya explicamos, llegó finalmente la hora de apreciar la obra elegida unánimemente por el jurado de Cannes 2013 como la mejor película en competencia. A La Vide d'Adèle en nuestro sitio sólo podemos calificarla como chef-d'œuvre, simplemente una obra maestra del séptimo arte que no deja a nadie indiferente, y que Chile Liberal por supuesto recomienda vivamente.

Estamos, ante todo, frente a una historia de amor. Es secundario que sea entre dos mujeres, con cierta diferencia de edad, de dos estratos socioculturales contrapuestos, con dos visiones sobre la vida disonantes. Si triunfa el amor por sobre las conspiraciones del destino es cuestión que no abordaremos para no arruinar las expectativas de los lectores. Las largas escenas de sexo lésbico explícito no son un detalle, son parte esencial de la trama, y por cierto, un elemento de provocación que los franceses tanto exaltan.

La historia se inspira libremente en un cómic llamado "Blue is the warmest colour", título con que La vida de Adèle será lanzada en los países angloparlantes, al menos donde la censura de los neopuritanos y su Inquisición chanta no la sabotee. Contiene críticas al embrutecedor sistema escolar francés (paradojalmente exaltado en Chile), al clasismo y a la homofobia, y también es una elegía a las marchas por los derechos de los homosexuales. Bastante conmovedor es haber visto la película en mi barrio, Montparnasse, desde donde cada año empieza la Gay Pride francesa, que próximamente podrá jactarse de haber presionado a las autoridades para legalizar el matrimonio del mismo sexo. Para los espectadores es emocionante saber que muchos participamos en estas marchas y ahora vemos en el mismo barrio en que protestábamos el fruto de nuestra movilización.

Dos puntos destacamos. Primero, la monumental solidez de las interpretaciones de Adèle Excarchoupulos y de Léa Seydoux. En ningún caso uno cree estar viendo un film sino más bien imágenes de la vida real. Justamente, es este ultra-realismo una cuestión que impacta, un estilo heredero del estilo narrativo de Flaubert o Balzac.

Por otro lado, y siguiendo lo anterior, esta es una cinta de alta sofisticación, con referencias a la literatura y las artes. Gran parte de la vida emocional de la joven protagonista se forja en sus clases de literatura: desde La vida de Mariana (de Pierre de Marivaux), donde Adèle aprende qué es el amor a primera vista —el coup de foudre como le llaman en francés—, hasta Antígona, que es el preludio a la tragedia que le espera, pasando por el existencialismo sartriano entre muchos otros.

Gracias a una fotografía magnífica, la película recurre a las composiciones de Johannes Vermeer. El picnic donde ambas se dan su primer beso es una clara alusión al Almuerzo sobre la hierba de Édourad Manet, con más préstamos de Egon Schiele y menciones por ejemplo al Salón de Refusés de 1863. 

Adèle estremece al espectador gracias a unos primeros planos maravillosos que explican las arduas horas de rodaje. El resultado es glorioso. No es posible quedar impasible ante la historia que Abdellatif Kéhiche nos relata con talento desbordante y una honestidad chocante. 

El único reproche de algunos fue tener que pasar más de 3 horas en una historia desgarradora. Para otros, es parte de la genialidad de Kéchiche el hacernos sentir física y síquicamente la historia que se muestra en la pantalla. Hay que verla, hay que mostrarla.

26 comentarios:

Anónimo dijo...

Una cosa es tolerar el amor entre personas 2 personas del mismo sexo o cualquier tipo de relación( después de todo es su vida privada) y en Chile gays y lesbianas están sobrados de cariño (bastante lejos estamos a las teocracias de Irán o Arabia, por ejemplo) y la otra es empezar a realizar algún tipo de "discriminaciones positivas" con ellos, como por ejemplo destacar una película principalmente por el motivo de que trata el amor lésbico o martirizar a un muerto por el simple hecho de ser gay, como sucede en el inflado tema Zamudio (todos los días muere gente de manera trágica como el tal Zamudio, y a nadie parece importarle). Si como liberales consecuentes creemos en la libertad, apliquémoslo en el diario vivir, sin exaltar o menoscabar (o pedirle al "papi" Estado que lo haga por nosotros)a alguien por su condición u opción... Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même

Chile Liberal dijo...

Dudo que los homosexuales en Chile estén "sobrados de cariño" cuando al contrario persisten las más horribles discriminaciones y estigmatizaciones.

Corresponde exaltar el homosexualismo si es que lo hacen entidades independientes, como por ejemplo, una productora de cine (como en el caso de La Vie d'Adéle).

Aunque incluso en el caso del Estado, por ejemplo me parecería elogiable declarar esta película como material didáctico recomendado por el Ministerio de Educación.

Las escenas de sexo lésbico servirán para que los jóvenes conozcan los actos homosexuales e incluso, como le ocurre a la pequeña Adèle en la película, descubra su verdadera identidad sexual.

Anónimo dijo...

Por favor, "horribles discriminaciones y estigmatizaciones", como si la gestapo estuviera presente en Chile. Es cierto que hay grupos neonazis los cuales son casos aislados, y deben sufrir la persecución policiaca por el simple hecho de oponerse a la libertad, pero los ataques a gays son un chiste si los comparamos con países fascistas como Rusia, Irán o Arabia, por ejemplo.
Y el Estado no es quién para elogiar o condenar conductas (ni perseguir ni promover conductas sexuales de ningún tipo), por lo menos desde el punto de vista liberal. Un conservador quizá concuerda desde el polo opuesto con uds en que los gays deben ser perseguidos por la fuerza pública. Ni lo uno ni lo otro me parece auténticamente liberal.

Chile Liberal dijo...

Nos haces creer que Chile es como un largo y angosto San Francisco, lo que muestra mala fe de tu parte ya que el país es descomunalmente homofóbico (aparte de sexista y clasista).

Ignacio Burges dijo...

"Por favor, "horribles discriminaciones y estigmatizaciones", como si la gestapo estuviera presente en Chile. Es cierto que hay grupos neonazis los cuales son casos aislados, y deben sufrir la persecución policiaca por el simple hecho de oponerse a la libertad, pero los ataques a gays son un chiste si los comparamos con países fascistas como Rusia, Irán o Arabia, por ejemplo."

Aquí hay gente(como Cristóbal Orrego,numerario del opus dei) que sigue a John Finnis, campeón del iusnaturalismo, que aboga por cárcel para los homosexuales que demuestren públicamente su opción, igual que los países nombrados.

Ignacio Burges dijo...

Para que hablar de las recciones de la fundación Jaime Guzmán y la udi ,con respecto a la película el tío,rechazada virulentamente,en gran medida porque algo se insinúa,supuestamente(no la he visto) con respecto al homosexualismo del pelado fascista clerical ese.

Chile Liberal dijo...

Baste recordar que hasta el momento, a pesar del proyecto AVP enviado sin urgencia por Piñera al Congreso, las parejas homosexuales no gozan de ningún beneficio médico ni previsional, ni siquiera sobre los hijos, lo que constituye una horrorosa discriminación. Sin contar la homofobia social persistente en el ámbito laboral, escolar, social y familiar.

No entiendo cómo me dicen que los homosexuales están "sobrados de cariño".

Anónimo dijo...

Yo soy ateo, pero no me opongo -como parece que Burgues así lo piensa- a que numerarios del opus o UDIs den su opinión. No hay en Chile, ni por parte del Estado ni coordinadamente organizaciones que se dedique a apalear homosexuales; lo más cercano a eso son grupos aislados de neonazi, a los cuales hay que perseguirlos con toda la Fuerza Pública. Sigo manteniendo la opinión de que en Chile, gays y lesbianas son tratados con guantes de seda si lo comparamos con países fascistas y socialistas(Irán, Rusia, Zimbawe...) donde sí que hay persecución concertada de parte del Estado y organizaciones privadas, y si yo estuviera en dichas tiranías sería el primero en manifestarme en contra de esos aberrantes actos que atentan contra la libertad individual. Pero aquí, organizaciones como el Movilh e Iguales son infladas por los medios políticamente correcto y la progresía "intelectual".

Anónimo dijo...

jajajajaja... me doy cuenta que en Chile "Liberal" no hay #LiberalesDeVerdad... jajajaja... le ardió harto. Red Progre y Chile Progre, así se deverían llamar desde ahora.

Chile Liberal dijo...

El problema no es la opinión de los numerarios, sino que se apoderan de los puestos políticos para legislar según sus opiniones, y terminan imponiendo su opinión mediante la ley a quienes no comparten su religión.

Me imagino que los #LiberalesDeVerdad se resumen con esta afirmación: "El Estado no debe interferir en la vida de los maricones por eso no deben casarse"

Tema manido esto de los "certificadores ISO" de liberales

Ignacio Burges dijo...

Pura falacia de hombre de paja por parte del opinólogo anónimo, y peticiones de principio mas encima.

"Devería " instruirse mas el certificador de #liberales" y "progres",ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja,ja...

Ignacio Burges dijo...

Es curioso estos "certificadores de liberales" se enojan cuando uno cuestiona su calidad de tales, pero ellos no dudad en llamar a los otros "seudoliberales" "progres" o socialistas", me acuerod de Mario Abbagliati y del inefable opinólog autodenominado zoidzilla o "discípulo de rothbard", en fin, les gusta l del burro ,parece.

Chile Liberal dijo...

A pocas horas de estrenarse La Vie d'Adèle (Blue Is The Warmest Colour) en EEUU, el director se ha lanzado con una furibunda y extensa carta en contra de la actriz Léa Seydoux y del diario francés Le Monde. Pueden ver un resumen en inglés de dicho escrito y la carta original en francés aquí

Anónimo dijo...

He visto algunos vídeos de la película ,me parece que es una de las grandes de los últimos años. cosa muy difícil de conseguir en estos tiempos que se busca vender fácil pensando solo en la taquilla mas que entregar una buena pieza. Lo del tema de que sea amor Homosexual o no me es irrelevante porque nos guste o no es una forma de amar que siempre a existido. No he leído nunca una critica a una película que hable del narcotraficante y que se etiqueten a las personas por gustarle, como lo veo aquí. El arte te puede gustar o no. Todos tenemos derechos a expresarnos y dar nuestro punto de vista pero decir que no hay discriminación es no querer ver.

Anónimo dijo...

No estoy de acuerdo con el comentario 1 sobre "discriminaciones positivas" con el amor gay.
Vi la película ayer, no soy lesbiana y aún así no pude evitar identificarme totalmente con el personaje de Adèle. Está rodada de manera que todo parece muy real como ya se ha dicho. La forma en que describe y retrata a la perfección un enamoramiento sin precedentes en la vida de una persona me tiene cautivada. Quien de verdad haya experimentado un amor tan intenso alguna vez (entre hombre y mujer se vive igual que Adele y Emma en la película) se reconocerá en estos personajes.

Adèle pasa de llevar una adolescencia normal, sin altibajos y bastante inapetente o desganado a encontrar a Emma, ese contacto humano será el más intenso de su existencia. Si simplemente viendo un choque entre dos coches se intuye el impacto y la conmoción que produce, vivir ese encuentro con Emma deja esa otra experiencia en anedótica. Con Emma despierta el deseo, la pasión, el insaciable hambre animal y el sentirse realmente viva. Se ve que una vez rompen la relación vive de nuevo con cierta desgana y lo sigue recordando como el contacto más humano, más inusual, más mágico y más impactante que había experimentado.
Quien lo haya pasado lo reconocerá perfectamente en la película: en el "coup de foudre" que le llaman, millones de tipos de lenguajes hasta entonces desconocidos, que pudieran hasta ese momento haberse denominado lenguas muertas, resurgen y se ponen en marcha a la vez por mero instinto, automáticamente activadas por fin al encontrar por primera vez a alguien que también llevaba implantados esos lenguajes. La mirada en sus ojos no había podido ocultar nada, al contrario, describía cada detalle de sus sensaciones y emociones como si estos fuesen siendo capturados por una potente y precisa precisa cámara fotográfica o como si desde las entrañas de Adèle se estuviese grabando un video de sus sentimientos y pensamientos y este se proyectase simultáneamente en sus retinas. En esos primeros encuentros cada uno de sus movimientos contenidos, vacilantes, inseguros, tan influenciados por la presencia de Emma también la delataban irremediablemente. Todo en ella se convierte en una manifestación sin máscara de lo mucho que le imponía y gustaba Emma. Se encuentra en una situación similar a los niños cuando afrontan una responsabilidad de gran embergadura ante un adulto desconocido. Ese sentimiento de importantísimo compromíso e inmenso deseo de estar a la altura, debilitado por el aterrador miedo a fallar!
Esto se refleja muy bien en la película, y la soledad y tristeza que sigue a la historia de amor está también impecablemente expuesto. Quien haya sufrido las flechas de cúpido y el fin de una historia que no hubiese querido terminar nunca, se identificará a cada segundo de la película con la pasión y el desamparo de Adèle. Esas escenas de ella fumando y llorando años después de la ruptura son sublimes y una perfecta descripción de la soledad y la nostalgia de una persona todavía enamorada que ha tenido la suerte pero también la desgracia de conocer el verdadero amor.
Lo dicho, no soy lesbiana, pero durante años he sufrido por la pérdida de alguien que consideraba lo más importante en mi vida, y en está película viendo las penurias de una desvalida Adèle me he visto retratada. Y al estar tan metida en la trama las potentes escenas no me han disgustado para nada, más bien ha sido agradable ver que a veces si se consiguen juntarse el hambre más las ganas de comer compatibles! Porque me parece que en la sociedad actual muchas parejas y matrimonios son más de conveniencia, necesidad, dependencia y pocos viven el amor y el deseo con la intensidad que muestra esta película.

Chile Liberal dijo...

Muy buen comentario estimada. Ciertamente, la escena en que se rencuentran es absolutamente conmovedora y una clase magistral de actuación.

Cuando salía del cine recuerdo una chica con los ojos vidriosos le hacía un gesto con la mano a su amiga como pidiéndole que no comentara más la película sino se mandaba a llorar nuevamente.

La intensidad y el ultra-realismo del film son desafiantes, y muchos se ven representados(as) en ella. Lo magnífico es que toca una fibra sensible a los heteros, lo que permite compender aún más la universalidad de las relaciones homosexuales.

Un saludo

Chile Liberal dijo...

Ver La Vie d'Adèle, el film más sexual de la historia

Anónimo dijo...

Muy buena película. A muchos les puede chocar las escenas de sexo explicito, pero hay para todos los criterios y sencillamente lo veo como una experiencia mas que viven los personas enamoradas, o acaso eso no sucede en la vida real? eso a lo que no entiendo a veces, el escándalo que causa una situación o acto diario, lo escandaloso (no para mi) es, lógicamente, que suceda entre dos mujeres. EN fin al que le choque que no la vea, porque si no hay tolerancia y no hay capacidad de ver mas allá de las escenas de sexo entre dos mujeres, pues que pase de largo. Es una película y mas sencillo es saltársela .

Anónimo dijo...

y el link pa verla? xd

Anónimo dijo...

http://torrentz.eu/82f4688c502c22d856fee2808fc3706abe5df1e7

Patricio Lara dijo...

La vi y no le encontré nada de especial a la famosa película. Esperaba una real muestra de amor romántico (me da exactamente igual si es lésbico, homo u hétero)pero me encontré con cursilerías neorrealistas y existencialistas que no encajan para nada con mi visión de mundo. Nada más que afán de cineasta progre que busca ser reconocido por mostrar "lo diferente".

Chile Liberal dijo...

Por interpretación, libreto, fotografía, es simplemente una obra maestra, que además admite muchas lecturas, desde ser un porno hasta una narración exasperantemente prolija como las de Balzac o Flaubert. Un ultra-realismo que no deja indiferente.

Creo que la clave es lo que mencionó antes una comentarista, el coup de foudre, término de difícil traducción al castellano, ¿flechazo?, ¿amor a primera vista? Pero nada lo encapsula, y es ahí donde yace la película, en entender una atracción desbordante y trágica. Una película maravillosa... al menos en mi opinión.

Chile Liberal dijo...

Los gays en Chile están "sobrados de cariño", todos lo sabemos

Anónimo dijo...

Chucha... no sabía que los gays solamente tuvieran el privilegio de ser apuñalados en el flaiterío de Bellavista.

Al parecer según la lógica de Carlos, solo los héteros estaremos seguros de ir a ese barrio picante.

Chile Liberal dijo...

"La vida de Adèle" disponible, también acá en español de España.

Saludo a los amantes del buen cine-arte.

Chile Liberal dijo...

Protagonista de "La vida de Adele" será la nueva "chica Bond"