lunes, 27 de octubre de 2008

Post-operatorio Municipales 2008: No cantar victoria

La Alianza por Chile (derecha) ha ganado. Paradójicamente, se complican sus opciones presidenciales

El gran detalle de la elección celebrada ayer fue la caminata serena de la presidenta Michelle Bachelet hasta el colegio Verbo Divino. Fue caminando, acompañó a su madre a la mesa de votación, la gente se acercó a saludar a la mandataria. Las elecciones fueron tranquilas y el país puede decir que nuestra democracia sigue echando raíces.

Ningún sector puede adjudicarse un triunfo categórico, pero sí se marca un descenso en el apoyo al gobierno lo que es muy bueno: la Concertación debe revitalizarse. El New York Times, The Economist o el Financial Times ya manifestaron hace tiempo las críticas a la gestión de la presidenta Bachelet. Actuar ahora es tarde. Se espera un cambio de gabinete, consecuencia de lo poco efectivo del plan "segundo tiempo". Mi principal crítica a la gestión de Bachelet es justamente su pobre gestión ya que nunca logró contar con un equipo ministerial potente y ha sido incapaz de nombrar figuras contundentes en cada cartera (excepto Velasco, quien ha sido correcto).

La presidenta resumió muy bien la jornada de ayer: "La Concertación tiene que revitalizar su contacto con la gente, hay que escuchar el rumor de la calle para actualizar su mensaje y dar nuevos dinamismos a su acción política" (ver resultados en El Mercurio). Por demasiado tiempo la Concertación ha usado las elecciones como un mero trámite. Bastaba recordarle a la ciudadanía las monstruosidades del ex dictador para contar los votos que le daban el triunfo. Con Pinochet muerto, con un Lavín que se retracta de su apoyo al régimen militar y un Piñera que votó por el NO a Pinochet en 1988, la ciudadanía comienza a considerar a la Alianza una opción democrática válida. Esto es mérito del electorado que busca una opción alternativa producto del desgaste de la Concertación, no es fruto del trabajo de la Alianza.

Si la Concertación no logra enmendar el rumbo en cuanto a gestión—echar incompetentes y llamar a capaces—y si no actúa de manera implacable ante la corrupción—consecuencia del estatismo desmesurado que propugna—, la Alianza por Chile ganará la próxima elección presidencial no por convencimiento del electorado, sino simplemente porque la Concertación dejará de ser una opción atractiva.

Alianza, no canten victoria
El triunfo de ayer ha engolosinado al Soviet Supremo de la UDI. La Nomenklatura del partido ha emitido ayer un diktum donde sus jerarcas aseguran que hay otras alternativas presidenciales en su sector. Se nombran a los camaradas Larraín, camarada Lavín ("la decimocuarta es la vencida", dicen) y la camarada Evelyne Matthei (esta última cuenta con simpatías de Chile Liberal).

Hace un tiempo hubo un interesante intercambio epistolar en El Mercurio sobre las influencias del ideólogo de la dictadura y fundador de la UDI, Jaime Guzmán. Lo concreto es que el autoritarismo, corporativismo y desconfianza por las mayorías ha quedado obsoleto en Chile. La UDI si pretende la presidencia debe democratizarse y continuar su Glasnost iniciada con la elección relativamente democrática de los jerarcas de su nueva nomenklatura. La UDI es más transparente hoy que en 1988. La UDI es menos guzmaniana que antes, y hoy cosecha los beneficios. ¿Será capaz la UDI de darse cuenta que debe profundizar su proceso de democratización interna? El monumento a Guzmán debe servir como gesto de respeto al asesinado ex senador para, acto seguido, enmendar el rumbo y alejarse de su figura, tal como lo hicieron los televidentes con el programa Grandes Chilenos: reconocen a Allende como un grande, pero votan por la derecha.

Si la UDI cree que el triunfo de ayer significa que el electorado reconoce la labor de Pinochet, se equivoca. Recuerdo haber visto por TV el funeral de Jaime Guzmán y el momento que tengo vivo en la mente fue ver a las floristas de la pérgola sollozando y lanzando flores a su féretro. La UDI no puede seguir mostrando desprecio a aquellos. No basta con llamarse "UDI popular" y usar su influencia en los campos para acarrear votos como lo hacían los grandes terratenientes en el siglo XIX. La UDI debe de una buena vez romper con la dictadura más brutal del Chile del siglo XX, y no seguir "haciéndose los huevones" para pasar piola como lo han hecho hasta ahora. Esta táctica no les brindará los resultados esperados porque sumando y sumando (ver gráfico a continuación), la Concertación y la ultraizquierda siguen siendo mayoría.
La UDI cree que ganó. Pero no. No ha ganado aún. Si realmente quiere capitalizar los resultados de ayer debe democratizarse y debe presentar sus candidatos a una elección primaria y competir con el gran favorito que ha sido Sebastián Piñera, y dejar que sus simpatizantes—no una oscura mesa directiva—decidan quién enfrentará al ungido de la Concertación (el oficialismo debe presentar un sólo candidato, ya se dieron cuenta que ir por separado fue un error). La Alianza debe organizar primarias y dejar que los aires del debate abierto refresquen su ideario. Si se rompe la Alianza o si vuelven a presentarse con dos candidatos, sus opciones se complican. Curiosamente, el triunfo en las Municipales puede conducir a una ilusión de triunfo en la UDI y llevarlos a creer que pueden ganar por sí solos. El electorado no se ha desplazado a la derecha, sino que ha sido Piñera quien se ha desplazado hacia el centro, atrayendo votos.

Si la UDI no lo capta, podrá seguir en la oposición pintándonos un país en ruinas, corrupto e inmoral. Es hora de que la derecha cambie el discurso fatalista y adopte algún eslogan similar a "la alegría ya viene", y terminar con la campaña del terror que viene pregonando desde el plebiscito de 1988. La Alianza no debe sacar a la Concertación por mero hastío del electorado. El bloque opositor debe empezar a ser más constructivo y a comportarse de manera presidenciable.

Por su parte, la Concertación no tiene tiempo que perder. Empiece por reorganizar su equipo de trabajo, presidenta Bachelet.

Un poquito de competencia hace bien, y mucha competencia hace muy bien. Por fin comenzamos a ver una política competitiva.


Créditos: fotos, gráficos y artículos de El Mercurio

16 comentarios:

Ni tan huaso dijo...

Muy buen análisis, con el que estoy muy de acuerdo.
Buena vuelta en el aire también. Ayer me basureabas por criticar tu apoyo a la concertacion progresista, hoy dices que es bueno que le haya bajado el apoyo al gobierno. Y que el problema de los incompetentes y los corruptos hay que resolverlo ahora, no "mas adelante" como decías ayer.
Tristemente la incompetencia y la corrupción de los progresistas ha llevado a que las elecciones se juegan en el margen a favor del que muestra mejor capacidad de resolver esos problemas y no sobre quién mejor protege las libertades civiles.
Mi lógica es que a la concertación hay que castigarla por incompetente y corrupta, y a la alianza por pacata y opresora de los derechos individuales. Así se llega a que los dos conglomerados se van a mover en la dirección competitiva, y eso va a suceder cuando los que estamos tanto por la eficiencia, la libertad civil y la libertad económica formemos un grupo suficientemente grande sin lealtad predefinida a ninguno de los dos conglomerados, de manera que ambos puedan y deban buscar ese voto. Para eso la alianza tendrá que abandonar a los pechoños que igual son cautivos de la alianza, y la concertación abandonará a los estatistas ineficientes porque también son cautivos de la concertación (por obra y gracia de la segunda vuelta presidencial).
Por eso pienso que es fundamental no subordinar libertades, como lo hiciste en tu apología de la concertación progresista.
No tomes a mal mi crítica, me gusta tu blog y creo que es un aporte importante. Pero no te olvides de la frase de Voltaire que pusiste ahi arriba.

Chile Liberal dijo...

@Ni tan huaso: primero que todo, retiro los insultos que proferí en tu contra en el hilo anterior, pero espero entiendas que estoy harto de algunos (como Jorgito "450") que vienen a este blog, hablan de cualquier cosa, me atiborran con preguntas, tratan de descalificar mi postura, no leen lo que escribo, y se convierten en trolls. No tengo inconveniente en debatir y ser criticado, pero me entra a hinchar las balls cuando veo que me critican y ni siquiera se lee lo que escribo. Cometí un error contigo y lo asumo y ofrezco las excusas del caso.

Pasando al tema concreto, no es que me haya dado una voltereta o me haya dado vuelta la chaqueta. Yo no soy partidario del gobierno y me considero completamente independiente. Me parece que el gobierno y la Concertación cayeron en la autocomplacencia y me parece bien que se desesperen. No, no estallo en llantos si veo que pierden en poder pero no creo en el voto negativo, y me pareció en lo personal que el fiasco de la PDD había que castigarlo, pero eso es mi cuestión personal. Ya dije que cada cual tiene sus propios motivos (es la esencia de la democracia al igual que la del mercado: cada uno vota o elige lo que quiere y la sumatoria de opciones es lo que cuenta).

Desde luego que no le entrego mi apoyo a corruptos o incompetentes. No creo que nadie en su sano juicio lo haga. Los errores de la izquierda provienen de su ignorancia en materias económicas, y la ignorancia puede subsanarse. Así todo, no veo a la izquierda decidida por ejemplo a estatizar las AFP (más o menos como en Argentina), por lo tanto me parece una opción válida el voto por la Concertación mientras la Alianza no profundice su propia Perestroika.

Me alegra que ambos bloques se peleen por los votos, así debe ser, al igual que en el mercado donde los ofertantes se pelean la elección de los consumidores, y la competencia favorece a todos.

Por ahora, me preocupa que la UDI crea que ganó. Basta contar los votos de la Concertación, Juntos Podemos y Chile Limpio y nos encontramos con que son mayoría absoluta (sobre 50%).

Le dejo a la Concerta la tarea de reformarse, y a la Alianza que se democratice y abra sus puertas a grupos como Chile Primero. Ahí sí que será interesante la próxima elección (más aún si se promueve el voto voluntario).

Un saludo.

SergioA dijo...

¿Cómo podría la concertación echar incompetentes y reducir la corrupción?
El poder corrompe y ellos llevan dos décadas corrompiéndose.
¿Corruptos echando a corruptos?
Imposible. Hacerlo, sería como cortarse un brazo.

El 2005, el electorado creyó que Bachelet podía terminar con la corrupción, pero ella es parte de la máquina. Recuerden sus palabras: "en mi gobierno nadie se va a repetir el plato". Sin quererlo, nos recordó que quienes llegan al gobierno, vienen a servirse y no a servir.

La única opción de una persona honesta en la concertación es descolgarse.
Sólo el electorado puede poner fin a la corrupción.

Anónimo dijo...

"Incompetencia y corrupcion de los progresistas", me
acorde del padre de la alcaldesa, lamentablemente reelecta la sra Van Risselberghe, quien cuando fue alcalde designado por la dictadura pidio prestados 600 millones de pesosde ls epoca y jamas los devolvio, la parecer para la sra alcaldesa y muchos de la alianza es mas inmoral robar que tener sexo.Acuerdense de Daniel Lopez, Yuraseck, Ponce Lerou y otros dela misma ralea.La concertacion sera un poco corrupta pero los que estan al frente son peores y mas encima retrogrados.
Ignacio Burges

Anónimo dijo...

¿Corruptos echando a corruptos?
Imposible. Hacerlo, sería como cortarse un brazo
Estoy de acuerdo entoncesla Alianza, que nacieron corruptos, no tiene ninguna posibilidad
Ignacio Burges

Chile Liberal dijo...

@SergioA: estoy de acuerdo con tu diagnóstico. Pero, ¿qué solución propones?

¿Tenemos alguna certeza de que la Alianza no es corrupta?

@Ignacio: me pareció particularmente grotesco que la señora Van Risselberghe ganase. Comparto tu opinión.

Creo que el electorado chileno se merece más que "votar por el menos malo".

SergioA dijo...

Recalco: el poder corrompe. La alternancia en el poder no elimina la corrupción pero la mantiene bajo control. Lo peor son los regímenes que se eternizan en el poder.
El electorado tiene que aprender esto. Aprender también la utilidad del voto cruzado.

Y los pueblos tienen los gobiernos que se merecen.

Chile Liberal dijo...

SergioA: correcto, pero no tenemos ninguna certeza de que la Alianza será menos corrupta que la Concertación. El "Desalojo" es válido en la medida que los nuevos ocupantes prometan ser mejor que los actuales.

Hasta ahora, la Alianza no convence. La "alternancia" porque sí me parece improcedente. La alternancia es válida cuando la opción alternativa es mejor que lo que hay.

SergioA dijo...

La alternancia en el poder desmonta la máquina de corrupción de la coalición saliente.
La Alianza, aunque quisiera, no podría montar en 4 años una máquina del tamaño de la que tomó 20 años levantar.
La alternancia -de por sí- produce este efecto benéfico.

El otro efecto benéfico de la alternancia es un desarrollo equilibrado.
La Alianza hará las cosas que la Concertación, por su ideología, ha dejado de hacer.
Y en el futuro volverá al poder una coalición de centro izquierda para hacer lo que la Alianza haya dejado de hacer.

Cristian Cruz dijo...

Estoy de acuerdo con la alternancia, pero tal como dijo Chile Liberal, la alternancia hay que ganársela. No se trata de cambiar el voto sólo porque la concertación lleva mucho tiempo.

Con respecto a estas municipales, estoy bastante decepcionado por la nula información que está al alcance de la gente. Estoy seguro de que si los electores se hubiesen informado adecuadamente, no hubiese salido Zalaquet en Santiago o Sabat en Ñuñoa (ambos con acusaciones pendientes en la contraloría por sus gestiones irregulares en el período anterior), o Luis Montt en la Reina (que sumó 1000 millones a la deuda de la municipalidad y autorizó la construcción de múltiples centros comerciales sin hacer estudios de impacto vial en calles que hoy colapsan).

Por otra parte, espero que esto le sirva a la Concertación para darse cuenta de cómo la está cagando y que se ponga las pilas. Ojalá que la alianza también se de cuenta de que sólo olivdando la figura de pinocho y pidiendo perdón va a poder captar los votos que le faltan para ser gobierno.

Saludos,

Cristián

Su Excelencia dijo...

Interesante como algunos asumen que el autoritarismo de la Alianza es compensado por un menor estatismo, incompetencia y corrupción. Los prontuarios de personajes como Carolina Plaza, Vicky Barahona o Jacqueline van Rysselberghe demuestran la ridiculez de esta hipótesis.

En los últimos años, ha pasado algo muy peligroso: la UDI se está peronizando. Los alcaldes UDI están aprendiendo que pueden comprar mayorías populares con demagogia, regalos electoreros y una dosis moderada de matonaje, en lugar del terror masivo de antaño. Estas mayorías toleran la corrupción mucho mejor que sus antiguos partidarios de clase alta, y tienen más peso electoral.

Mi Excelencia cree que la decadencia empezó con el éxito de los ofertones electorales de Lavín en el 2000. Lagos contraatacó con más demagogia, facilitando el surgimiento de bichos como Alejandro Navarro en lo que había sido una coalición neoliberal, honesta y competente.

Si la argentinización de nuestra vida política continúa, la Concertación está frita. Como los radicales argentinos, serán permanentemente superados en recursos y falta de escrúpulos por los antiguos dictadores militares volcados al populismo.

Y en vista de la experiencia argentina de los últimos 60 años, si el populismo de ultraderecha triunfa, Chile también está frito.

Muchos "liberales" chilenos prefieren el peronismo a la socialdemocracia. Si tienen éxito, sus hijos y nietos tendrán motivo para maldecirlos.

Ni tan huaso dijo...

sulatandSu excelencia, espero que se equivoque y no vayamos en camino a la argentinización, sería un desastre, ya que Argentina esta en proceso de africanización. Creo que hay diferencias fundamentales en los procesos políticos de Chile y Argentina, y no vamos hacia allá. Toda nuestra historia hemos sido vecinos y no nos hemos contagiado, espero que sigamos así.
El riesgo de populismo existe en la derecha, pero por lo menos le tienen alergia al crecimiento del estado, y eso por si mismo reduce las oportunidades de corrupción. La corrupción no existe en un conglomerado porque sean menos honestos que el otro, existe porque pueden hacerlo con pocas consecuencias, y pueden cuando el estado crece y hay comodidad de que no habrá revisión de cuentas en el siguiente período porque no hay alternancia. Es la situación que hemos creado en los últimos 18 años, No la va a parar la concertación en su actual forma. De eso se dieron cuenta los de Chile Primero, y se bajaron.
Por otro lado, en lo que viene, la crisis económica mundial va a ser el determinante de las elecciones de los próximos años en el mundo, también en Chile. La cosa viene dura.
Obama le va ganando a McCain basado en la situación económica, ya nadie habla de la"guerra cultural". a nadie menciona aborto ni matrimonio gay, sólo impuestos y reactivación. Nos va a pasar lo mismo en Chile el año que viene.

Chile Liberal dijo...

Repasemos: la postura de SergioA es que hay que sacar a la Concertación para desmontar la máquinaria corruptiva o como dijo Schaulsohn la "ideología de la corrupción".

Mi postura es que el "desalojo" sólo debe llevarse a cabo si la Concertación es reemplazada por una coalición mejor. Si la coalición reemplazante no es mejor, no corresponde el desalojo.

Para demostrar mi punto, SergioA tendría que demostrar que Tomas Hirsch o incluso Leito Farcas serían mejores presidentes que el ungido de la Concertación.

El error de SergioA queda en evidencia.

Sospecho que a falta de argumentos, la Alianza simplemente apela a la altenrancia sin que haya motivos para ello. Salvo hacer entrar por la puerta trasera a la derecha.

@Cristian Cruz: desde luego, esta elección ha sido la más burda que se ha visto. Y tampoco sorprende que luego de esconder sus militancias políticas, saque (en especial la Alianza) a relucir su triunfo. La contradicción es evidente.

@Su Excelencia: la argentinización de Chile es cuestión de tiempo hasta que no surja una opción válida y potente a la Concertación. Como siempre, lo que necesitamos es competencia.

@Ni tan huaso: correcto, el estatismo engendra corrupción. Sin embargo, la Alianza es tan estatista como la Concertación.

SergioA dijo...

Chileliberal dice: "para demostrar mi punto, SergioA tendría que demostrar que Tomas Hirsch o incluso Leito Farcas serían mejores presidentes que el ungido de la Concertación"

Podrías decir lo mismo pero de otra forma, porque no entendí nada.

Chile Liberal dijo...

@SergioA: si tú defiendes la alternancia porque sí, o "cualquiera menos la Concertación", pareces postular que la Alianza es la encargada de desalojar al gobierno. Pero no aclaras por qué Hirsch o Farkas no son alternativa.

No lo son, según yo, porque no son alternativas serias. Como tampoco lo es la Alianza. Pero tú insistes que la Alianza sí es alternativa. Dicho de otro modo: ¿qué diferencia a una Matthei, Lavín o incluso Piñera de un gobierno de Farkas, de Hirsch, etc?

SergioA dijo...

Ya, estás jugando al abogado de diablo.

Es verdad, defiendo la alternancia y partir de algunos años más defenderé el voto cruzado.
Aprecio la armonía, la estabilidad del bipartidismo.

Al que no sepa distinguir entre Piñera y Hirsch le recomiendo votar nulo.
A ti, te recomiendo apoyar al candidato de los progres. Eres cábala.
:)
Saludos.