domingo, 6 de septiembre de 2009

Plan de salud de Obama: nuestra impresión


"El socialismo es la filosofía del fracaso, el credo del ignorante y el evangelio del envidioso, su única virtud es la distribución igualitaria de la miseria."
(Winston Churchill)


Pésimo, señor Obama
Barack Obama sin duda fue un candidato excepcional que electrizó a su electorado e inspiró al mundo. Hizo llorar a millones. Su asención al poder puso punto final a una larga historia de división racial y volvió a exaltar la tradición meritocrática de EEUU, además de borrar la pésima imagen que dejó Bush. Más allá de la poesía, de la épica rimbombante y de la inigualable elocuencia de su discurso, Obama llegó a la Casa Blanca con un claro mandato para reformar el ineficiente sistema de salud de EEUU. Con la Obamamanía y la euforia en el pasado, las reformas planteadas son inadecuadas, por no decir peligrosas.

El plan de Obama consiste en implantar un sistema de cobertura universal de salud, o sea, que todos los habitantes de EEUU (sean ciudadanos o no) tengan acceso a la salud. Pero el tema en realidad es otro: cómo pagarlo. Acá Obama comienza a mostrar tendencias socialistas inaceptables. Su plan maestro consiste en subir impuestos a los ricos y hacer que los empleadores paguen los seguros de salud a sus empleados. Esto daría al gobierno el poder para entregar servicios de salud, y no han hecho nada mejor que empezar a comparar con el sistema británico, el infame NHS (National Health Service).

No hay almuerzo gratis, ni tratamiento gratis
Uno de los mitos del socialismo es hacernos creer que hay almuerzos gratis en este mundo. En el Reino Unido los hospitales del NHS ofrecen almuerzos peores que en el sistema carcelario británico. No obstante, como la mayoría de los congresistas demócratas, inlcuido Obama, tienen excelentes planes privados de salud, lo que haga el sistema estatal les importa un carajo. Pero lo alarmante es que no ven las falencias estructurales del NHS en particular, y de la salud europea en general, como para sacar lecciones y entender que se necesita un mínimo de sentido común para mejorar el sistema norteamericano.

Para empezar, la salud no es gratis en el Reino Unido ni en ningún lugar de Europa ni del mundo. Alguien tiene que pagar los sueldos de médicos, paramédicos y enfermeros. La construcción y mantención de edificios debe pagarse. El hecho es que un tratamiento médico es muchas veces una cuestión de vida o muerte, y el no tener como costear un tratamiento no debe ser impedimento para no otorgar cobertura de salud a quien lo demande. Dicho de otro modo, muy pocos pueden pagarse una diálisis, pero la diálisis no es optativa. Si no te dialisas, te mueres. ¿Cómo solventar estos gastos entonces? La respuesta es evidente: un sistema de seguros de salud debe existir, para que administren los fondos de salud y así cubrir los gastos de los pacientes. No hay motivo alguno para que las aseguradoras sean administradas por el gobierno. Si el gobierno no tiene incentivos para hacer bien su trabajo, la calidad del servicio ofrecido decaerá, o sea, más gente va a morir. La clave es ofrecer elección ("choice") a los pacientes, y que los mecanismos de competencia (léase el lucro) sean el motor que obliga a todos los aseguradores a ofrecer un buen servicio.

Pero el problema de la salud es muchísimo más complejo que la lógica libremercadista, y esperamos que los asesores del presidente Obama estén leyendo a Chile Liberal para que entiendan. Lo que ocurre es que, como decíamos anteriormente, la salud no es una mera cuestión de libre elección porque no es un bien de consumo que se elija en condiciones de libertad. Enfrentados a la necesidad de un transplante de hígado, de una diálisis o una quimioterapia, nadie puede regodearse mucho, y los criterios no son los mismos que empleamos al decidir si compramos una Coca Cola o una Pepsi. Al no haber real alternativa por parte del demandante, el sistema de salud dejado exclusivamente sometido a las leyes de la oferta y la demanda tendrá efectos negativos. Quienes proporcionan la diálisis pueden darse el lujo de cobrar lo que se les antoje, y dejar sin servicio a muchos ya que obtendrán utilidades de todos modos. Más aún, una diálisis no es un bien de consumo que ofrezca cualquiera, sino un servicio escaso y de alta especialización. Dicho de otro modo, si ACME-Salud ofrece una diálisis a 10, los demandantes como deben sí o sí acceder a ella, pagarán los 10 que ACME-Salud solicita. Si los demandantes son 5, la empresa calculará sus ganancias basándose en 50 en ingresos, y procederá a optimizar sus ganancias subiendo los precios a 20. Si uno de los cinco demandantes no puede pagar, ¡no importa!, porque los otros 4 pagaron 20, o osea ahora estamos ingresando 80. El asunto es que si el uno que no pudo pagarlo es tu mujer, tu hijo, tu madre o tu padre, entonces ahí te darás cuenta cuál es la raíz del problema.

Para ponerle atajo a los proveedores de salud, el propio gobierno debe intervenir. Esto es un hecho conocido perfectamente por el NHS en el R.U. Uno de los motivos para limitar el presupesto del NHS es evitar el descontrol de precios por parte de, por ejemplo, las empresas farmacéuticas, quienes al saber el presupuesto de salud del país, pueden incrementar a gusto los costos. Por este motivo, y por otros que veremos a continuación, es que no debemos olvidar que un presupuesto astronómico de salud no es la solución.

"Socialism Sucks"
De acá se desprende otro de los inconvenientes de socializar la salud, y es el conocido fenómeno de los rendimientos decrecientes. Culminada la II Guerra Mundial, el R.U. fundó el NHS para garantizar atención a todos los ciudadanos luego del trauma de la guerra, y más aún para atender a los veteranos, muchos de ellos gente modesta que arriesgó su vida en las trincheras, y que ahora volvían al país como héroes pero su condición modesta no cambiaba. Para cubrir a todos, el gobierno proveyó y costeó la salud de la población. A finales de los años 50, con el NHS dando sus primeros pasos, la salud en el R.U. (al igual que en Francia) mejoró ostensiblemente. Este es un hecho. Luego se dobló el presupuesto, y la calidad también aumentó al doble. Los costos aumentaron, y el presupuesto se triplicó, pero no se triplicó la calidad. El presupuesto se cuadruplicó, pero apenas se triplicó la calidad. Este fenómeno se produce porque el NHS es un gigante con apetito insaciable. De hecho, es el mayor empleador del mundo. No hay forma de domar a ese gigante, y esta misma situación viven todos los países europeos. Mientras que en EEUU, los intentos por regular el sistema han creado distoriones tales que el país más rico del mundo es el que gasta 16% de su PGB en salud, más que ningún otro, y tiene a 50 millones sin acceso a ella, y peor aún, sus índices de salud son uno de los más bajos del mundo desarrollado.

Para complicar aún más la discusión, hay que considerar que los tratamientos más sofisticados y los mejores especialistas se encuentran en EEUU. O sea, el país que tiene los peores índices y que más gasta, al mismo tiempo ofrece a un reducido número de sus habitantes la mejor salud del mundo (400 mil personas han viajado a EEUU el 2008 para atenderse). Es por esto que el plan de Obama ha generado un rechazo visceral, porque el presidente de EEUU quiere extender la cobertura pero lo hará sacrificando la calidad de la que algunos ya gozan. Un ejemplo del rechazo que está generando el proyecto se puede ver a continuación:





Sólo a un tonto se le ocurriría sacrificar su propio plan de salud para entregárselo al gobierno y que la máxima entelequia burocrática la haga trizas a nombre de un plan impracticable, porque el costo de salud de los 50 millones de no asegurados es de 1,5 trillones de dólares (o sea, más plata que la mierda). Esto se logrará subiendo impuestos, o sea, haciendo que muchos ya no puedan pagar su propio plan, y más aún, Obama rigidizará el mercado laboral ya que todos estarán atados a su trabajo para mantener su cobertura de salud (el daño a la productividad nacional es evidente, como vimos en la destrucción de General Motors). El plan pretende cubrir a ilegales y más aún, a quienes no trabajan, lo que sólo puede generar resentimiento ya que, como en todo régimen socialista, unos trabajan y pagan por otros.

En un sistema de seguros privados también es así, lo que complica el análisis a niveles insospechados. Si 100 personas le pagan 10 a un asegurador, éste contará con 1000 en ingresos. Con esos 1000 se podrá pagar una diálisis, que valen 20, a los 5 que la demandaban anteriormente. La esencia misma de ofrecer un seguro es que no todos los asegurados necesitarán el servicio al mismo tiempo. O sea, todo bien mientras los que necesiten diálisis sean 5, pero si los 100 asegurados aparecen con gastos en salud que sobrepasan cierta cantidad, el asegurador ya no obtiene utilidades. Dicho de otro modo, si los gastos en salud de los 100 son por ejemplo 1050, la empresa aseguradora desaparecerá en menos de lo que tardo en decir "General Motors". La diferencia es que la empresa aseguradora sí tiene un gran interés en ofrecer un buen servicio, y crucialmente, debe enfocarse en mantener sanos a sus asegurados. Es más rentable mantener a alguien sano que curarlo. Al administrar la salud de un grupo reducido de gente, el asegurador privado puede tomar decisiones más ágiles y mantiene finanzas más ordenadas. No obstante, como vimos en Chile en la colusión de las farmacias, es imprescindible que exista una fiscalización por parte de expertos sobre el sistema de salud.

Obama debiese enfocar sus esfuerzos en mejorar la eficiencia del sistema de su país, y no en socializar la salud. Para ello, es preferible señor Obama que se dedique a simplificar las regulaciones, y ponga el énfasis en facilitar el acceso a la cobertura de salud, y no en la cobertura universal.

Desde Chile con amor
Por inverosímil que parezca, el sistema chileno de salud parece ser el más adecuado (como el de pensiones). El sistema estatal (FONASA) debe competir con las empresas aseguradoras privadas (ISAPRE), mantieniéndose a ambos a raya. Desde luego las falencias son enormes, pero es la lógica de este esquema el que debe simplificarse y hacerse más eficiente. La mejor salud la proporciona el sistema privado: más esfuerzos deben destinarse a ampliar el acceso a él. Por otro lado, la salud privada descongestiona el sistema público, y ofrece una alternativa a quienes no prefieran a ninguno de los proveedores privados (lo que evitaría la colusión de éstos). Si no existiesen los proveedores privados, el sistema público habría colapsado por completo. Los usuarios pueden elegir entre las alternativas que ofrece el sistema privado, y como cada uno de éstos debe optimizar sus ganancias compitiendo con otros, es lógico concluir que los costos tenderían a bajar; exactamente lo opuesto ocurre en EEUU, donde los usuarios no eligen su plan ya que depende del empleador, y menos en Europa donde por ejemplo los británicos simplemente tienen el NHS, sin otra opción. Es necesario crear un marco regulatorio que entienda la lógica del mercado y cuáles son sus virtudes y defectos, y dejar que los privados hagan su labor. Pero socializar el sistema de salud sería fatal.

Es impensable que EEUU tenga un sistema socialista de salud. Si Obama no cambia pronto de parecer, es probable que su presidencia no logre la reelección, y que su mandato termine en un fiasco.

Video e imágenes: The Wall Street Journal
Documentación: The Wall Street Journal, The Economist

24 comentarios:

Flo dijo...

1. Desde el principio también oía en mi cabeza que el sistema chileno no era na tan malo.
2. Parece que el artículo lo pensaste en inglés y lo tradujiste directamente.
3. A ratos me acordaba de Bardón.
4. Efectivamente es una medida populista ofrecer salud incluso a los ilegales. Los ciudadanos que no trabajen deberían tener acceso a salud, pero paralelamente tiene que implementarse un seguro para los que hoy trabajan e imponen, a fin de ir cambiando el sistema a uno más o menos individual.
Qué decepción de Obama.

Su Excelencia dijo...

El NHS es mucho mejor que el sistema de salud estadounidense. He vivido dos años en Inglaterra, donde tuve una hija y a otra le hicieron una operación importante. He vivido seis años e Estados Unidos, donde tuve un hijo y mi esposa tuvo una operación importante, siempre con seguros médicos típicos de la clase media alta.

Como vivencia, mis seguros médicos estadounidenses han sido (cada vez más) espeluznantemente caros, por una atención inferior al NHS en calidad, disponibilidad y tiempo de espera, más enredos burocráticos impensables en el NHS.

A nivel macro, EE.UU. gasta en salud por habitante más del doble que el Reino Unido, y luce peores indicadores de salud en casi todo.

El plan de salud de Obama no me gusta mucho, pero la alternativa ofrecida (mantener el sistema mercantilista actual) es mucho peor.

Cristian Mancilla Mardel dijo...

El sistema de salud chileno sería aún mejor si los empleados tuviéramos la posibilidad de no estar en FONASA ni en una ISAPRE.

SergioA dijo...

La salud pública no debería existir.
Habiendo unos dispuestos a pagar por ella, y otros dispuestos dar este servicio, el Estado no debería intervenir. El Estado sólo debería hacer prevención, dado que no hay privados interesados en hacerla.

El actual presupuesto de salud alcanza para que todos los chilenos reciban un buen plan en una Isapre, pero la mafia gobernante no quiere perder sus ingresos por "gastos de administración", cercanos al 60%.

Bachelet y Compañía disponen de unos $85.000 mensuales para atender a una familia de escasos recursos, la misma cantidad que cotiza en una Isapre una familia con ingresos de $1.200.000 mensuales. Y la diferencia en la atención de salud que reciben estas dos familias es aberrante.

¡A terminar con la salud pública!

Chile Liberal dijo...

@Flo: un sistema individual sería lo ideal.

@Su Excelencia: Ok gracias por compartir vivencias de primera mano. Desde luego, cuando digo que el NHS es "malo", me refiero a malo para estándares de países industrializados. Ya quisiéramos en Chile tener uno así.

En el punto en que estoy totalmente de acuerdo es al comparar la eficiencia de uno y otro. En el RU gastan 8,4% del PGB en salud, mientras que en EEUU es un abismante 16%. La esperanza de vida es mayor en el RU que en EEUU.

Ahora bien, como decía en el artículo, la comida en el NHS es peor que en las cárceles, y no son pocos los británicos que tienen que viajar a Francia para atenderse. Causó furor el primer ganador de Big Brother cuando anunció que con el dinero le pagaría a su hermana un tratamiento en EEUU (inexistente en Europa).

Ciertamente, el sistema así como está en EEUU no da para más. Obama hace bien en promover un cambio. Pero su fórmula es horrorosamente predecible: gastar aún más, y cubrir gastos subiendo impuestos. Esperaba un mínimo de creatividad.

@Cristian: justamente la idea es que el sistema estatal compita con el privado, por eso a nadie se le debe obligar a estar ni en uno ni en otro.

@SergioA: por lo dicho a Cristian y por lo que sostuve en el artículo, me parece que las ineficiencias del sistema estatal son una cuestión que puede solucionarse. Pero puede usarse el sistema público para bajar los precios del sistema privado.

SergioA dijo...


"las ineficiencias del sistema estatal son una cuestión que puede solucionarse"


¿Para qué?
Los privados lo hacen mejor y a menor costo.


"puede usarse el sistema público para bajar los precios del sistema privado"


Amigo liberal, ¡la competencia hace eso!

Chile Liberal dijo...

SergioA: justamente la idea de este sitio es -como dicen los gringos- pensar fuera de la caja (algo que a los chilenos, cuadrados por naturaleza, nos cuesta).

Piensa en el caso de la colusión de las farmacias.

Ahora piensa qué pasaría si seguimos aplicando la ortodoxia de mercado a una cuestión como la salud, que no es un bien de consumo.

SergioA dijo...

¿Debe el estado vender comida para controlar los precios?
¿Debe producir computadores para que sean más baratos?

Los servicios de salud son, simplemente, servicios.
Un seguro de salud es como cualquier otro seguro.
No creo que tengas un buen argumento para afirmar lo contrario.


La colusión de las farmacias la produjo la corrupción, que es consecuencia de la falta de alternancia en el poder. Eso está en manos del electorado.

SergioA dijo...


"Quienes proporcionan la diálisis pueden darse el lujo de cobrar lo que se les antoje..."
"Al no haber real alternativa por parte del demandante..."

Argumentas como si los servicios de salud privados fueran un monopolio.

Chile Liberal dijo...

@SergioA: los servicios de salud no son "simplemente servicios". Como te dije, el acceso a la salud no es opcional, sino una cuestión de vida o muerte.

No puedes comparar la comida (donde siempre tendrás una opción) o un computador (se puede vivir sin él) con una diálisis o una quimioterapia.

En ningún caso he dicho que la salud deba estar a manos del estado. Lo que he dicho es que el mercado es un mecanismo de extraordinaria eficiencia y por ello el grueso de la población debe acceder a la salud privada. Al último que le escuché decir "Isapre para todos" fue a Hernán Büchi durante su fallida campaña. Pero creo que es iluso creer que los costos de salud pueden ser absorbidos por toda la población por el sistema privado.

Los privados pueden perfectamente organizarse para mantener los precios altos, y el desajuste significa gente sin acceso a la salud. Ésta, como he dicho, no es un bien de consumo.

No puedes comparar comprarse un auto, un celular, un seguro contra indendios o un seguro de vida con el acceso a la salud.

Incluso en educación, el cheque escolar vendría a subsanar la situación que como reconoce el mismo Alan Greenspan en 'The Age of Turbulence' el mercado no podría cubrir la educación de todos. SergioA, no es bueno ser más papista que el papa.

Por lo mismo, lo más lógico en EEUU sería aplicar un sistema de reembolsos. Digamos que un "voucher de salud" sería inaplicable e impracticable.

Más bien, respecto a tu idea de que el electorado impida colusiones como las de las farmacias, me parece que el electorado puede exigir mayores eficiencias en la salud pública. Siempre y cuando esta se mantenga acotada y en condiciones de competencia contra el sistema privado.

Me parece que siempre es bueno mantener la cordura cuando se trata de traspasar el perfecto mundo de la teoría, donde las curvas de costo y beneficio siempre tienden a resultados óptimos, con lo que ocurre en la práctica.

Pablo dijo...

Asumir que liberalizar la salud da como resultado obvio un mercado competitivo es algo ingenuo.
En primer lugar hay barreras de entrada y barreras de salida altas, es decir, no cualquiera puede entrar a ese mercado, al menos a un área especializada. Luego, esos pocos que entren de manera integral, van a tener un gran poder (grandes y pocas instituciones) por sobre una demanda totalmente fragmentada y desorganizada. Hay una equivalencia con el tema de las farmacias.
Aunque a muchos liberales no les guste, los mercados libres no son competitivos por naturaleza.
En lo personal me gusta como está diseñado el sistema chileno, con un sector privado fuerte, pero también un FONASA estatal que sirve de contrapeso. Aun queda mucho por hacer ahi, pero la idea me parece buena.

SergioA dijo...


"los servicios de salud no son "simplemente servicios". Como te dije, el acceso a la salud no es opcional, sino una cuestión de vida o muerte"

La alimentación (como la salud) es de vida o muerte y está completamente entregada a los privados.


"es iluso creer que los costos de salud pueden ser absorbidos por toda la población por el sistema privado"

Los costos de la salud SON absorbidos por la población, ¿o acaso hay almuerzos gratis?
Yo repito con Buchi: Isapre para todos.
El presupuesto de salud alcanza. Simple Aritmética.
Solución: un Cheque de Salud para cada familia chilena.


"No puedes comparar comprarse un auto, un celular, un seguro contra indendios o un seguro de vida con el acceso a la salud"

¿Qué diferencia hay entre un seguro contra incendios y un seguro de salud?

Edgar Ortiz Romero dijo...

Estimado amigo. Creo que los comentarios de Sergio son dan en el clavo. La salud es como cualquier otro bien o servicio.

Ahora bien, te ocurre el mismo problema que a los estatistas. Como no tenemos una "solución" conocida ante un "problema" (salud) creemos que podemos encontrarle salida con intervención estatal. Te pasa lo mismo que a Pigou con el ejemplo del faro.

Piguo habló mucho tiempo de que los faros deberían ser proveídos por el Estado porque eran un "bien público". De ahí vino Coase (que no me agrada tanto) y le dio en la cada y le dijo: "estuve investigando y en el pasado los servicios de faro fueron prestados por particulares (por uso de puertos, por paso, etc.)

Solo te digo esto útlimo para no alrgar más esto: Tenemos el "problema de la salud". Dos opciones: 1. El Estado tendrá la información suficiente para dar solución al problema.
2. Los particulares persiguiendo sus propios intereses y fines (función empresarial) encontrarán mejores soluciones que vía "manu militari" a través del Estado.

¿Qué pensaban los antepasados del viejo ante el problema del robo de ganado? ¿Se hubieran imaginado que el alambre espigado iba a ser la solución? No. Si el Estado hubiese asumido el rol segurían comiendo polvo.

Chile Liberal dijo...

@Edgar: creo que no comprendes mi postura. Para empezar, el ejemplo de los faros no es atingente. En ningún momento propuse estatizar la salud. Dije exactamente lo opuesto: la salud debe estar en manos privadas.

Es acá donde varios han caído en repetir la ortodoxia sin siquiera comprender cómo funciona el mercado. Llegas a afirmar lo siguiente:

"2. Los particulares persiguiendo sus propios intereses y fines (función empresarial) encontrarán mejores soluciones que vía "manu militari" a través del Estado."

Desde luego que los particulares perseguirán sus propios intereses. Esto no está en discusión. De ahí te das un salto de fe impresionante y dices que la función empresarias encontrará "mejores soluciones". Los privados sin duda lograrán ganancias para ellos. Ignoro de dónde sacas que los privados proveerán salud a todos los que la necesiten.

Este es justamente mi punto. El privado puede obtener 100 de ganancias entregándole salud a 12 personas. Quizás no le conviene entregarle salud a más de 12 personas, ni tampoco puede incentivar el uso de sus servicios. Asumo que entiendes que nadie demanda diálisis ni quimioterapias porque sí, y que el propio suministro de estos bienes es limitado.

Te pongo un ejemplo. A Toyota le conviene que mucha gente se compre autos. También le conviene a Citroën. Ambos compiten por que cada vez haya más consumidores. Los proveedores de salud no pueden competir del mismo modo por ofrecer diálisis o transplantes de órganos.

Llegará el momento en que ofrecer el doble de diálisis no reportará beneficio alguno al privado. Por ello, dejará de ofrecerlas. Te recuerdo que acceder a una diálisis no es opcional.

Lo mismo se vivió en Chile con las farmacias. Se coludieron, porque simplemente ya no les convenía competir. Nadie consume medicamentos por gusto propio, sino por necesidad.

Aclaro que tampoco, como pusiste en el caso de los faros, considero a la salud un "bien público". Simplemente he dicho que los mecanismos de mercado no funcionan de manera óptima con bienes o servicios que no son de consumo. Remito el Estado a hacerse cargo, como curiosamente recomendaba Adam Smith, a todas aquellas actividades donde ningún privado obtendría utilidades.

Mi tesis es que los privados obtendrán utilidades ofreciendo salud a muchos, pero no a todos. Cuando se llegue al punto en que los privados ya no ofrecen salud, no queda alternativa sino involucrar al Estado.

@SergioA: respecto a la alimentación, la diferencia es obvia. Nadie se muere en Chile por falta de alimentos. Alimentos hay y de sobra. Ahora, que son de mala calidad y de cero valor nutritivo, es otra cosa. Basta conseguir un empleo de mínima calificación y te alcanza para comer, como las pelotas quizás, pero comes.

Ante la necesidad de comer siempre podrás encontrar alternativa (vivir a puro pan y a puro té). En el caso de la quimioterapia, es un servicio carísimo, de extraordinaria complejidad, y que si no accedes a él de forma inmediata, te mueres.

Para que sea rentable el ofrecerte una quimioterapia, un privado debe cobrarte unas primas que serán más caras que comer pan. Es por eso que sostengo que el mercado por sí sólo no cubrirá las necesidades de salud de todos quienes están compelidos a recurrir a ella.

Tu solución respecto al "cheque de salud" apunta en la dirección correcta. De hecho, ya en el Wall Street Joural se ha hecho una propuesta interesante: subsidios y fondos de alto riesgo.

How to Insure Every American
We don't need radical change. Subsidies and high risk pools can get the job done.

SergioA dijo...

¿Qué diferencia hay entre un seguro contra incendios y un seguro de salud?
Yo contesto:

La propiedad es un bien.
La salud es un bien.
Frente a un siniestro o una enfermedad -en ambos casos- la compañía de seguros provee los recursos para restaurar el bien perdido que está cubierto en el contrato.

No hay diferencia



¿Cómo se da un plan de Isapre (seguro de salud) a todos los chilenos?
Usando todo el presupuesto de salud para que cada chileno reciba un Cheque de Salud y contrate con una Isapre un plan básico y flexible que cada uno pueda -si así lo desea- mejorar en su cobertura según su preferencia y capacidad de pago.

Para ilustrar la diferencia entre un sistema público de salud y uno privado, recuerdo el caso de la muerte de un motociclista que se desangró a unos cientos de metros de una conocida clínica, esperando que la mafia que maneja el presupuesto de salud le mandara una ambulancia. Aberrante e indignante.
Si cada chileno tiene un seguro básico -que cubre las atenciones de urgencia-, las clínicas no sólo aceptarían a estos pacientes, también saldrían a buscarlos: mantendrían comunicación constante con Carabineros para llegar antes que sus competidores a donde haya accidentados o pagarían el traslado a Help, a la Unidad Coronaria Móvil, a un taxista o a cualquier persona que les haga llegar el paciente.
Parece ficción pero no lo es, así funciona el mercado.

Edgar Ortiz Romero dijo...

Amigo mío. Creo que no nos entendemos. "Tu deseo" (como cada quien tiene deseos diferentes) y el de muchos, es que TODOS tengan acceso a la salud. Pero hombre, la naturaleza es INNEGABLE y vivimos en un mundo de recursos escasos por lo cual no todos los bienes alcanzan para todos.

NUNCA dije que los individuos persiguiendo sus propios intereses (gracias a la innata capacidad de descubrir nuevos medios y fines, lo que se llama función empresarial) encontrarán siempre oportunidades de ganancia (como en todo) que se traducirán en soluciones a los continuos problemas que afrontamos, cual es el caso de la salud.

Me parece que pegas de cometer "La fatal arrogancia", para decirlo en palabras de Hayek, de creer "saber" cómo tienen que funcionar las cosas.

Sencillamente el plan de vouchers es lo más trágico que se le haya podido ocurrir a alguien, y si crees en esa idea hazme un gran favor: DEJA DE LLAMARTE LIBRERAL.

Respeto tu opinión si es esa, pero no eres un liberal, no eres un libertario. Al final del día los vouchers son intervención estatal, coacción institucionalizada o agresión institucional para obligar a unos a hacer lo que NO quieren entregándole recursos que fueron sustraídos de manera coactiva del bolsillo de otros, para realizar "este noble fin" cual es dar salud a quienes "en otro escenario" no podrían optar a ello.

Esta idea de los vouchers fue una de las peores enseñanzas del cretino y sinvergüenza de Milton Friedman que nunca entendió la libertad indivudual y él y su monetarismo son los primos del socialismo.

Su Excelencia dijo...

El libertarianismo ultra, a la Edgar Ortiz Romero, no es liberal. La acepción común de liberalismo no tiene nada que ver con las propuestas de don Edgar, y menos con la forma (fanática, excluyente) en que las hace.

Como el comunismo, el libertarianismo es una utopía ideológica insostenible en la práctica. A diferencia del comunismo, está explícitamente orientado a favorecer a unos pocos a expensas del resto, por lo que las probabilidades de un experimento duradero son nulas. Por suerte.

Muy razonable la propuesta de los vouchers.

Edgar Ortiz Romero dijo...

Para Su Excelencia:

Si no sabe le sugiero se limite a no decir tonterías, con su perdón.

Primero. "Libertarianismo a la ultra". Pues estoy vivo a la ultra, o estoy en mi casa a la ultra. Señor: Se es o no libre, no se es libre a medias o libre extremo, esas son patrañas.

Segundo. Afirma que el comunismo y el libertarianismo son utopías y que los libertarios están abiertamente para favorecer a otros.

No puede estar más equivocado, son precisamente los liberales, minarquistas, los más cercanos a la defensa del Estado que no es sino la entelequia por medio de la cual unos viven a expensas de otros. El problema de los liberales clásicos es creer que puede limitar el poder del Estado.

Yo, si así lo prefieren entonces, llámenme Anarcocapitalista, pues es la única manera de conseguir liberarse de la coacción del Estado que solo nos tiene en la más profunda de las desgracias. Invito a todos los buenos liberales clásicos, minarquistas (como hasta hace unos años yo fui) a que evalúen sus premisas y dense cuenta del problema de querer defender un Estado limitado que no se extralimite en sus funciones.

SergioA dijo...

Chile Liberal, te contesto:

"Nadie se muere en Chile por falta de alimentos. Alimentos hay y de sobra."
"Ante la necesidad de comer siempre podrás encontrar alternativa"

¿Por qué?
Porque la producción y distribución de alimentos en Chile está en manos del mercado.
El mercado provee alimentos para todos los bolsillos, ahí donde hay alguien interesado en comer, -aunque tenga sólo una moneda de $100 en la mano- hay un empresario dispuesto a proveerlo, incluso se sube a la micro en que viajas para ofrecértelo.

Donde el mercado no opera, no es así. En Cuba, la alimentación está en manos del Estado, los cubanos reciben 250 grs. de carne cada 3 meses y no tienen alternativa, están en manos de un monopolio.


"de dónde sacas que los privados proveerán salud a todos los que la necesiten"

Los privados proveerán a todos los que tengan un seguro de salud que cubra los servicios que ellos prestan.


"El privado puede obtener 100 de ganancias entregándole salud a 12 personas. Quizás no le conviene entregarle salud a más de 12 personas"

Si le entrega servicio a 24 personas obtendrá 200 de ganancia.


"nadie demanda diálisis ni quimioterapias porque sí"

Nadie demanda servicios de ningún tipo porque sí.


"...el propio suministro de estos bienes es limitado"

El suministro de cualquier tipo de bienes es limitado por la demanda. No hay aquí nada particular.


"la quimioterapia, es un servicio carísimo, de extraordinaria complejidad, y que si no accedes a él de forma inmediata, te mueres"

Para esto es que son los seguros. Si se quema tu propiedad, te quedas desnudo en la calle, lo que es más problemático que morirte.


Trato de demostrarte que los servicios de salud no difieren, en esencia, de otros tipos de servicios.

Su Excelencia dijo...

Don Edgar:

Libertarianismo ultra = libertarianismo a ultranza = anarcocapitalismo

Ninguno tiene mucho que ver con el liberalismo. Ya sé, ya sé. Para un "verdadero liberal", no hay ninguna diferencia entre Milton Friedman y Stalin, cerdos estatistas ambos. Pero qué quiere que le haga, la mayoría de los terrícolas pensamos distinto, mientras los hechos siguen sin ajustarse a sus teorías...

liberalismo.

1. m. Actitud que propugna la libertad y la tolerancia en las relaciones humanas.

2. m. Doctrina política que defiende las libertades y la iniciativa individual, y limita la intervención del Estado y de los poderes públicos en la vida social, económica y cultural.


-Real Academia Española

Edgar Ortiz Romero dijo...

"Su excelencia"
Quiero comentarle algunas cosas. Primero, es un poco difícil hablar definir liberalismo en términos de un diccionario que lo entiende en su más amplia y general acepción. No obstante ello, si el fin de un buen "liberal" es la defensa en última instancia de la libertad individual, es inconcebible que piense que entregando el poder a un "monopolio" que ostentará la fuerza no está destruyendo ab initio su propia libertad.

¿Que las teorías no se ven en la realidad? Bueno, mire usted dónde se cometen más crímenes, ¿en la calle que es pública o en condominios o colonias cerradas que son privadas y tienen agentes de seguridad privada? ¿Quién provee mejor seguridad? Será que no por gusto las empresas, por lo general, tienen seguridad privada dado que el Estado es incapaz (porque es imposible) de prestar "seguridad y justicia" dado que ambos, como todos, son bienes escasos.

El problema de quienes creen en el Estado, y peor aún, los que creen en las famosas funciones subsidiarias del mismo, es no darse cuenta de la imposibilidad del cálculo económico del socialismo y su aplicabilidad a cualquier tipo de planificación centralizada.

Es IMPOSIBLE organizar cualquier actividad del hombre desde un órgano a través de mandatos coactivos dado que es IMPOSIBLE que los agentes que toman esas decisiones tengan la información necesaria para tomralas; son únicamente los particulares en el continuo proceso espontáneo de cooperación social quienes consiguen hacerlo.

Por ello es ridículo pensar en un plan de vouchers. El autor del BLOG no se da cuenta y parece no tener claro que ABSOLUTAMENTE todos los bienes enfrentan el mismo problema de escasez y que la única manera de encontrar soluciones es a través del mercado (que no es otra cosa que todos los individuos interactuando y cooperando recíprocamente), dado que ellos sí saben qué quieren el gobierno no.

¿Por qué no dar vouchers para los que no pueden pagar un boleto a un partido de fúbol? No hay distinción entre todos los bienes.

¿Que la salud es diferente? Bueno, para otros lo será la religión, y entonces Demos vouchers para la Iglesia entonces.

Su Excelencia dijo...

Parece que, cuando no hay Estado, la gente lo echa tanto de menos que está dispuesta a aguantar cualquier sucedáneo. Desde Sendero Luminoso a los Talibanes, casi cualquier tiranía es preferida a la guerra de todos contra todos.

No me echen la culpa a mí Son esos estatistas sin ideales que, en lugar de disfrutar del Nirvana anarcocapitalista, prefieren un sistema que mejore, aunque sea un poquito, su probabilidad de supervivencia.

Y don Edgar, es mejor lo bueno y posible que lo perfecto e insostenible.

Bernardo dijo...

No veo muy clara la diferencia entre el anarcocapitalismo y el marxismo. Es una utopía soñar con regímenes de absoluto control, tanto como lo es soñar con anarquías liberales, especialmente en el estado de cosas actual.

(Alguna vez se planteó que el mejor sistema de numeración no era el decimal, que es el que emplea la humanidad completa, sino el de base 12, por un sinfín de ventajas -como la capacidad de dividir la base por dos, tres y cuatro, algo que el sistema con base 10 no consigue-, pero a fin de cuentas ¿podemos cambiar a sistema de numeración con base 12? Mi humilde opinión es que no.)

Los cheques (o "vouchers") para salud o educación son la mejor solución practicable en la actualidad y, con todo respeto, le vuelan la raja a los sistemas totalmente públicos o totalmente privados. Representan una buena relación entre hacer competir a privados por un mercado real, y sacar un provecho concreto a las exacciones estatales, que así podrían cumplir cabalmente el fin para el que existen.

E incluso esta idea (de los cheques) me suena tan recontra revolucionaria que parece casi imposible de poner en marcha: me imagino a cualquier gobierno luchando contra cáfilas de chupasangres que se botan a huelga porque la palabra "privado" les produce alguna reacción química en sus cerebros socialistas.

Por ahora parece quedar apenas la idea de hacer más eficiente el sistema público (tanto en Educación como en Salud), a falta de la posibilidad de eliminar carteras completas, como el Mineduc, porque con esos mismos presupuestos se podría hacer maravillas.

Mario Abbagliati dijo...

@Bernardo

"No veo muy clara la diferencia entre el anarcocapitalismo y el marxismo."

Para empezar, seguro que no encuentras un solo ancap que sea partidario de la vía armada. La coacción es la esencia del socialismo, en todas sus formas, justo al contrario de lo que propugnan Rothbard, Hoppe, Huerta de Soto, etc. Los pensadores anarcocapitalistas, más allá de que se esté de acuerdo con ellos en el fin último, están haciendo reflexiones muy interesantes sobre el modelo estatista actual.

Quizás te interesen el ensayo de Hans-Hermann Hoppe La conexión liberal-marxista y el de Jesús Huerta de Soto sobre La eficiencia dinámica.
http://www.jorgevalin.com/weblog/2007/06/hoppe-la-conexin-liberal-marxista.html
http://www.jesushuertadesoto.com/pdf_revistaprocesos/eficienciadinamic1.pdf