lunes, 23 de julio de 2007

Hacia el descubrimiento de la moral y la ética

Durante la época de las tinieblas, la religión es nuestra mejor guía, tal como un ciego es nuestro mejor guía en la oscuridad de la noche. Sólo él puede conducirnos por los lugares donde un vidente no podría encontrar el camino. Sin embargo, cuando amanece y brilla el sol, sólo un tonto se dejaría llevar por un ciego.

(Heinrich Heine – Gedanken und Einfalle)



La ética es una cuestión de supervivencia que ha ocupado a los filósofos desde el comienzo de los tiempos. Erróneamente, los creyentes defienden sus sistemas éticos como (literalmente) caídos del cielo. En el presente artículo, Chile Liberal argumentará que la ética es inherente al hombre, que es un mecanismo evolutivo, de tipo biológico, y que la moral basada en supersticiones absolutistas es reprochable desde un punto de vista humanista: sólo propaga el odio, incita a la desolación y provoca guerras fratricidas.

Cultura, instinto, y el homo sapiens
Interesante lo que nos informa The Economist en
Homo Economicus, que en la edición impresa se llamó "Mr and Mrs Smith". Los restos más antiguos de nuestros ancestros, los primeros homo sapiens, demuestran que ellos prevalecieron, no los neandertales, gracias al principio de la división del trabajo, articulado al comienzo de la Ilustración por el célebre economista y filósofo escocés Adam Smith. Los primeros homo sapiens se dividían las labores como la confección de arcos, flechas, y de seguro crearon un sistema social para organizar las expediciones de caza, muy importantes para obtener la carne animal, rica en proteínas, que finalmente le permitiría desarrollar su cerebro más que cualquier otro primate. Gracias a este cerebro, la división del trabajo también implicó la creación de una ética y una moral, producto del sofisticado intelecto de esta especie.

Los animales no tienen moral. No tienen ética. No tienen cultura. Simplemente tienen instinto. Pero éste último también lo tiene el hombre, y de aquí surge uno de los grandes conflictos humanos: ética versus instinto. El otro me roba mi comida, ¿lo agredo? ¿me defiendo? ¿lo mato? ¿le cedo mi comida? ¿qué es lo ético? Intente alguno quitarle comida del hocico a un perro y verá que el animal carece de principios. No así el hombre.

El artículo de The Economist se llama el Sr y la Sra Smith, no sólo un guiño al economista escocés, sino que es un chiste subliminal. Hasta hace algunas décadas, en Gran Bretaña se prohibía que un hombre y una mujer alquilaran la habitación de un hotel si es que no demostraban estar casados. Las parejas que de todos modos necesitaban privacidad y ante todo, una cama, empleaban el artilugio de Señor y Señora Smith en el libro de registros del hotel. Y hasta hace muy pocos años, incluso a dos hombres o dos mujeres se les prohibía registrarse en un hotel o B&B, o quedaba a criterio del administrador. Hoy en día, es ilegal negar alojamiento (un servicio, como cualquier otro) bajo la excusa de porque no están casados o porque son homosexuales. Acá notamos un tremendo avance en nuestro código moral.

Podemos concluir que la moral y la ética evolucionan, tal como nuestros organismos biológicos. Sí, físicamente seguimos evolucionando. La apendicitis, enfermedad que puede ser mortal (peritonitis), se produce porque aún tenemos ese resabio de la época en la que éramos un primate con un gran intestino que almacenaba cantidades enormes de vegetales. Cuando nos volvimos omnívoros, el intestino comenzó a reducirse, quedando ese apéndice como vestigo de nuestro simiesco pasado. El hombre, y todo lo que crea el hombre, evolucionan.

Otro notable resabio evolutivo es nuestro tradicional rito alimenticio y social: el asado. Los hombres van al supermercado o la carnicería a comprar las carnes. En el campo, la faena de sacrificar el animal es exclusivamente masculina. Para las féminas citadinas o campestres, las ensaladas son su especialidad. No es sino otro señal heredada desde las primeras tribus de homo sapiens en las que los machos abandonaban las cavernas por días para ir en caza de las suculentas proteínas que terminarían en la fogata, mientras las féminas cultivaban los huertos primitivos. Hay algunos que hoy en día consideran inmoral el comer carne animal, y vuelven a los orígenes hervíboros de la especie. Esta es otra innovación ética: el maltrato animal. En el pasado, sacrificar un cordero era un acto supersticioso (litúrgico) no sólo aceptable, sino que era un deber social. Hoy, ni el más religioso de los religiosos aceptaría matar un animal para adorar a algún dios. Otra innovación ética.

La literatura nos humaniza
Cuando los cazadores volvían a la tribu, seguro contaban sus fantásticas y heoricas historias al resto. Probablemente, los más jóvenes exageraban su valor para impresionar a las jovencitas. Quizás todo ocurría alrededor del fuego. Pero también comenzaba a desarrollarse una característica netamente humana: contar historias (también en las cavernas hay vestigios de arte pictórico).

Estos relatos constituyen una literatura. Por error, muchos creen que literatura es escribir. Literatura existe en todo grupo humano, haya desarrollado una escritura o no. Su función quizás era la de seducir, un método sublime de conseguir una pareja para aparearse. Pero la principal labor de la literatura es la de educar, formar el carácter, provocar reflexión, excitar los sentimientos. Comenzó alrededor del fuego y dio inicio a la tradición oral. Tal fue la necesidad de contar y repetir las historias que tuvo que crearse la escritura. ¿A dónde quiero llegar con todo esto? A que el hecho de narrar constituye el fundamento de nuestra evolución emocional e intelectual, vale decir, es central en nuestra supervivencia. Los homo sapiens superaron a los neandertales gracias a la división del trabajo. Los grupos de homo sapiens que sobrevivieron son quienes hicieron florecer una literatura más compleja, que les permitió crear una moral y una ética más sofisticada. La ética surge a partir de la literatura.

La tradición oral pasó a ser una tradición escrita, las historias dieron paso a una profesión: el narrador. Historias como
La Ilíada o La Odisea conforman el pináculo de esta nueva costumbre. De ahí el desarrollo fue tal que nace el teatro, luego vemos como aparece un Shakespare cuyas historias abordan conflictos éticos universales y que seguirán con nosotros por miles de años. Los hermanos Lumière en Francia, cuna de la civilización occidental, crean el cine. Ahora los homo sapiens se reunen a escuchar las historias no alrededor del fuego después de la expedición, sino frente a una pantalla gigante, los fines de semana. Sin embargo, desde los tiempos primitivos que seguimos reflexionando sobre qué es el bien, cómo superamos el mal, cómo exaltamos los valores, la virtud, la honradez, y cómo mejoramos nuestro intelecto.

La creación de textos es tan importante que hoy vemos como una JK Rowling tiene al mundo en ascuas: todos queremos saber qué le ocurrirá a nuestro querido
Harry Potter. Mientras exista humanidad, existirán textos, y existirá la necesidad de crear y contar historias. Hoy, millones de niños y adultos están leyendo esta novela. Muchos devoraron 600 páginas en dos días. ¿Quién dijo que la literatura estaba en peligro de desaparecer?



El elemento extraño
Sin embargo, no todo es color de rosa. Hay historias malignas. Otras censurables (tarea para la casa: ¿cuándo podemos censurar?). Desgraciadamente, un elemento nefasto ha capturado nuestra especie: la aparición de textos "sagrados".

Ha habido algunos de nosotros que en su afán de resaltar algunos escritos, les han atribuído el carácter de "divinos", o provenientes de algunos "seres superiores" quienes han sido concebidos desde siempre por nuestra mente colectiva. Estos textos corrompen nuestro intelecto. Son dañinos. Pero por su carácter celestial y eterno, son incuestionables. Están ahí para obedecerse. Por ello, dan pie a crímenes. Como decía Voltaire: Quienes te hacen creer en lo absurdo, te convenceran de cometer atrocidades. Todos sabemos que Harry Potter es un personaje imaginario. Para algunos, Jesús o Mahoma son reales. Para otros, Darth Vader y Luke Skywalker también son reales. Incluso hoy nuestra mente se confunde.

Un texto abominable es el denominado Antiguo Testamento. En él, un tipo llamado
Job sufre torturas desquiciantes con tal de exaltar el fanatismo y la adoración a este “ser superior”. Otro personaje, Lot, entrega a sus hijas para que sean ultrajadas y ellas proceden a practicar el incesto con su padre en una borrachera infernal. Abraham ofrece a su hijo como un vulgar animal (recordemos que hoy incluso es reprochable matar a un animal para alimentarnos, más aún para justificar un rito orgiástico) para adorar a ese Ogro Maligno que se hace llamar yavé, dios o jehová. Y en fin, ¡cuánta historia aparece en esos textos que sólo demuestran la bajeza y podredumbre que nuestra especie puede llegar a concebir! Como si fuese poco, también hay un Nuevo Testamento, donde los relatos pasan de lo inverosímil a lo estúpido. Un sujeto nace de una mujer virgen, multiplica panes, resucita muertos, expulsa demonios y se resucita a sí mismo.

Como cuento, no tiene ningún valor: él se ofrece como sacrificio animal para borrar un pecado inexistente, el de Adán y Eva. Muerte, asesinatos, fanatismo,
irracionalidad, todo en un compendio editado y multilado según el antojo de unos pocos, y usado como arma letal para dominar a muchos y asesinar a muchos más. Salvo un detalle. Comprobamos la evolución ética en la creación de ese monstruo del Antiguo Testamento, pasando a un ser algo más aceptable en el Nuevo Testamento.

Afortunadamente, la humanidad ha avanzado más allá de estos textos supersticiosos. Ya nadie lee esos testamentos (hoy, felizmente, los niños leen Harry Potter, mucho más constructivo). La ciencia ha demostrado que Adán y Eva no existieron en ese jardín entre el Tigris y el Eufrates llamado Edén. Los científicos han nombrado
Adán y Eva a los primeros primates con características de homo sapiens, que surgieron producto de la selección natural en África Central hace más de un millón de años. Entre el Tigris y el Eufrates floreció la primera civilización per se, Mesopotamia, que durante los siglos en que los secuaces de la idelogía surgida a partir de esos "testamentos" hicieron añicos a Europa, en Bagdad hubo grandes centros del conocimiento y el saber con magníficas bibliotecas y excelsos eruditos. Ahí se inventó la numeración arábiga y se conservaron los brillantes textos de la Antigua Grecia. Todo este saber vivió un momento de gloria en Córdoba, y de ahí pasó al resto de Europa. La iglesia que se formó en Roma a partir de los testamentos había arrasado con toda literatura y filosofía, forzando al continente a siglos de oscuridad y miseria. Cuando los europeos redescubrieron su pasado, se asombraron. Un monje llamado Tomás de Aquino trató a de aunar el redescubierto racionalismo clásico con la ideología imperante. Fracasó estrepitosamente, pero las compuertas del conocimiento y el saber se abrieron de par en par, y Europa dejó atrás la era de las tinieblas y vio la luz.

La lietarura no sólo como conocimiento sino que como transmisión de valores y su importante papel en la formación del carácter han constituido el motor de nuestra civilización. La moral y la ética han surgido a partir de ella. Ser o no ser, se preguntaba Hamlet. Correcto, él no existió salvo en la mente de su autor, pero es tal la potencia de su humanidad que ha sido objeto de estudio por siglos. Un Cervantes, Lope de Vega, Molière, y cuántos otros, muchísimos, todos ellos han edificado nuestra axiología y nuestra cultura.

Hemos avanzado mucho. Nuestra cultura creó complejos sistemas económicos, cuyo símbolo fue las Torres Gemelas, en Nueva York. Como sabemos, un grupo de 19 hombres vírgenes que rezaban a su dios las destruyeron, matando a más de 3 mil personas de más de 100 países que trabajaban por optimizar la economía mundial. Los fanáticos vírgenes murieron reconfortados en saber que liberarían al mundo de los infieles (y ellos mismos disfrutarían eternamente de doce vírgenes en el Paraíso). Una de las ciudades más influyentes en la cultura actual, Londres, ha sido víctima de numerosos ataques de grupos religiosos. Madrid fue dinamitada, asesinando a muchos obreros sudamericanos quienes escaparon de la pobreza en que la religión católica ha sumido al continente, sólo para morir en un tren subterráneo en Madrid, a manos de asesinos religiosos. París ha desactivado bombas en sus líneas férreas. Un ataque en Italia es inminente. La ex Mesopotamia, hoy Irak, donde se guardó el conocimiento que los cristianos quiseron destruir, está en guerra producto del conflicto religioso entre chíitas y sunitas, más los soldados enviados por el cristiano George Bush quien llamó a organizar una nueva Cruzada.

Toda nuestra civilización y nuestra ética, y nuestra moral, está en peligro de desaparecer. Es necesario reexaminar nuestros orígenes y sacar la voz. Ante todo, es necesario seguir reinventándonos hasta llegar a una nueva cultura, una nueva literatura, una nueva belleza, y para todo esto, tenemos que luchar para preservar nuestra libertad.

La libertad es un concepto esquivo. "Libertad es hacer lo que uno quiere", indicaba otro economista británico, JS Mill. ¿Cuál es el límite de esa libertad? "No dañes al otro", también decía Mill. Pues bien, volvamos al valor de la libertad individual que es el cimiento de nuestra civilización. El estado debe intervenir cuando es necesario preservar la integridad de los individuos cuando éstos se ven vulnerados producto de la coacción que ejercen elementos extraños. El fundamento de quienes buscan someter a la sociedad son unos textos sagrados que fueron útiles durante las tinieblas. Hoy brilla el sol en nuestras mentes. Ya no los necesitamos. Y por lo mismo, seguiremos descubriendo los fundamentos de la nueva ética universal.

Escrito en respuesta a Moral atea de Patoace.

11 comentarios:

embutido de �ngel y bestia dijo...

Carlos, contesta las siguientes preguntas:

1) �cu�ndo fue el descubrimiento de Am�rica?
2) Nacionalidad de la Reina Isabel II
3) �cu�l es la diferencia entre "�tica" y "moral"? �no son ambas cosas lo mismo?
4) Cu�ntos tent�culos tiene un pulpo.
5) Cu�ntos ateos incultos se necesitan para hacer re�r a un ateo culto
6) �Es posible defender la distinci�n entre juicios sint�ticos y anal�ticos desde Quine?

atte, tu �ngel de la guarda ateo

La Palo! dijo...

jajajaja angel dela guarda ateo
wena..

Carlos no me gustó este texto, mucho tema junto..
Que harry Potter
que adán que eva..
que dios aquí
que era eyaculador precoz jaja ufff
que la evolcuión etc...
bueno en todo caso..
quizás sería bueno que hablaras de cada uno de ellos por separado algún día, o sea d elos temas que no has hablado individualmente..

Un abrazo
:)

Patoace dijo...

La verdad, esperaba algo más parecido a un argumento.

Al parecer, más allá de la diatriba antirreligiosa, se postula que la ética es una especie de instinto, desarrollado en la especie para asegurar su supervivencia.

¿Es eso?

embutido de ángel y bestia dijo...

Gedanken und Einfalle, Sinn und Bedeutung, Wahrheit und Methode,
shiaaaaaaa...

partiste piola herr Karl, citando the economist y leyendo estadísticas, ahora erís el profeta de peñalolén, el dios anti-dios, el rey de la moral-ética, la mezcla en la juguera de Martin Luther King y el cura de Catapilco

hasta las putas de puerto te encuentran cuático

los evangélicos de plaza echaurren te encuentran gritón

con estas columnas hermógenes pérez de arce, carlos peña y los vendedores de atrapa-sueños quedan como catedráticos

te pasaste de rasca Carlos

Eres más dogmático que el Denzinger

Y eso que el Denzinger dice la Verdad y vos andai vomitando mentiras piadosas

y vos Palo, también erís parte del circo pobre, tus poesías dan arcadas digitales y tus ideas no se las traga ni el wáter.

atte, tu ángel de la guarda ateo

La Palo! dijo...

anda enojadito ?

suena a resentido.. y más encima anónimo, así es más fácil reclamar, seguramente tiene problemas, huele a eyaculador precoz wn

abrazitos!
:)

La Palo! dijo...

"buen ejemplo" es Patoace, que apesar de estar en desacuerdo con las ideas liberales tiene el coraje y la DECENCIA de poder discutir sobre los temas, de manera honesta...

Joaco Urrutia dijo...

Pero que imbecil puede reaccionar como este "Angel de la guarda ateo"??

Por que la gente no se pone a discutir sobre lo que aparece publicado en cada texto?

El tema de la literatura lo encontre bueno. Mi unica critica va por el ambito del exceso de informacion. Mucha en un solo texto

Chile Liberal dijo...

Paloma:
Es cierto, mucho tema junto, pero así vamos reciclando y abriendo nuevos temas.

Pato:
tú has dicho
la ética es una especie de instinto, desarrollado en la especie para asegurar su supervivencia.

Correcto. Has dado en el clavo. Ahora bien, no le pido a nadie que crea así porque sí que esto es cierto. ¡Cómo podría! Lo que siempre ha hecho Chile Liberal es explotar la duda como método. Pero la etica tiene un origen distinto al divino.

Una de las manifestaciones más notables de esta característica biológica es la literatura. Si bien el concepto de ética proviene de Dawkins (quien sólo ahora ha tomado el ateísmo como estudio), la importancia de la literatura en el desarrollo del hombre es lo que plantea otro Nuevo Ateo, Christopher Hitchens. De quien pronto hablaremos.

El cristianismo tiene valor en la medida que Jesús (o quienes inventaron su historia) fueron grandes innovadores éticos. Jesús disimuladamente hizo creer que no venía a cambiar la ley, pero él fue el responsable de terminar con la adoración al monstruo del Antiguo Testamento y crear un dios más humano y del tipo universal, si bien con defectos insoslayables, pero sin duda el cristianismo dio paso a una ética casi universal. Ya he dicho que en las naciones G7, sólo Japón no proviene de la tradición cristiana. Es decir, algún mérito tiene.

Pero no olvidemos que ante todo, es una narración fantástica, una literatura creada por hombres. Valiosa sí, pero es la parte divina o celestial la que no calza con la postura de este sitio.

Lo extenso del artítulo se debe a la cantidad de temas abiertos y revisitados. Pronto iremos desmenuzando y seccionándolos.

Saludos a todos

Chile Liberal dijo...

Aviso: se ha añadido una encuesta en la parte superior de la página.
He iniciado la votación on un SÍ, claro y rotundo. Espero sus votos y en seis días veremos quien gana.

Patoace dijo...

"Pero la etica tiene un origen distinto al divino."

Para alguien que explota la duda como método, esa es una afirmación bastante categórica.

Si dices que la moral es un conocimiento instintivo, tienes que demostrar que existe tal cosa: un conocimiento imbuido en nosotros, independiente de nuestras experiencias. Desde luego, eso suena muy parecido a la conciencia.

Si además sostienes que ese conocimiento evoluciona, tienes que vincularlo de alguna forma con los genes, que son el mecanismo a través del cual funciona la evolución.

A falta de estas demostraciones, nos estás pidiendo que creamos así porque sí.

Chile Liberal dijo...

Nota Importante: No puedo dejar pasar Desalojo de Okupas - Repúblïka #550 del amigo Meriadox.

El dirigismo estatal una vez más sofocando la cultura y la libre asociación de individuos.