viernes, 11 de marzo de 2011

Un Kaizen al gobierno de Piñera

Un año ha transcurrido desde que Sebastián Piñera asumiese el mando de la nación. Nuestro veredicto: el gobierno de Piñera ha sido "reguleque", le ponemos un 4,5

Comenzó bien, o relativamente bien, considerando que la derecha no ha gobernado Chile por medio siglo. Prometió reactivación económica, crecimiento, generación de empleos, lucha frontal contra la corrupción y la delincuencia. Esperábamos una "nueva derecha", democrática y con un mínimo de enjundia intelectual. Las cifras se ven buenas, por lo que no podemos reprobarlo. Pero incluso considerando que todo gobierno comienza con una luna de miel y luego la realidad cotidiana destruye la magia inicial, la verdad es que la baja popularidad de Piñera, y el alto rechazo a su gestión, amerita cambios y mejoras.

La filosofía del mejoramiento continuo en la industria y la gestión empresarial es algo que los japoneses conocen muy bien, y le llaman "Kaizen". Cuando en una empresa se realiza un Kaizen es porque algo anduvo mal, y como sabemos, desde el CEO hasta los trabajadores de bodega deben repensar sus procesos, proponer mejoras, y luego de un tiempo, evaluar los resultados y volver a encontrar más áreas de mejoramiento. Como indica Wikipedia, el Kaizen es...

un proceso diario, cuyo propósito va más allá de un simple aumento de productividad. Es además un proceso que, cuando se ejecuta correctamente, humaniza el trabajo, elimina el aniquilador trabajo de sobretiempo ("muri"), y le enseña a la gente cómo llevar a cabo experimentos en sus propias labores usando el método científico para detectar y eliminar ineficiencias.

Lo que Chile Liberal sostiene es que Piñera debe congregar a todo su personal y llevar a cabo un Kaizen para entender la causa de su baja popularidad, a pesar de ser un gobierno relativamente bueno.

Los cambios son, al menos para nuestro sitio, evidentes. Piñera ha caído en el "muri". El presidente se jacta de trabajar 15 horas diarias, y durante los primeros meses, sus ministros se ufanaban  de trabajar hasta altas horas de la noche. Esto está bien por un tiempo pero a la larga es insostenible ya que el principio de los rendimientos decrecientes termina por afectar la productividad: mientras más se trabaja, menos se rinde, y para suplir las falencias, se tiende a trabajar mucho más, rindiendo aún mucho menos.

Piñera debe comenzar por establecer cuál es su misión de gobierno ("mission statment"). Piñera es como un director de orquesta que toma la batuta pero no tiene partitura. En realidad, por aquí debieron haber empezado hace un año, no ahora, pero en fin. El problema de Piñera es netamente de percepción. La gente "cree" cosas de él, cualquier cosa es creíble sobre su gobierno, porque en realidad nadie sabe para qué chucha quiso ser presidente. ¿Para ganar más plata (como lo ha hecho)? ¿Para darse un gustito de millonario excéntrico? ¿Para joder la pita? ¿Porque tiene vocación de servicio? Nadie lo sabe exactamente, ni siquiera él mismo, por lo que el electorado especula.

El siguiente paso es entender que su gobierno se desgasta prematuramente  producto de la omnipresencia del presidente, quien da la impesión de caer en el micromanagement, no potenciando a quienes reportan a él, y más aún, pasando por encima del propio equipo, estando aquí, allá, en todos lados, y con demasiada frecuencia, hablando puras huevadas como testimonian sus ya incontables Piñericosas. Los chascarros de Piñera no son graciosos: demuestran falta de prolijidad en los dscursos, cero discernimiento en elegir a su equipo de "speech writers", improvisación contraproducente, y en general termina por reafirmar la percepción de que su gobierno es penca. No veo el chiste en que mueran 300 personas y el presidente se refiere al "marepoto".

Con no poca decepción Chile Liberal estima que Piñera no ha sabido formar equipos de trabajo, su asignación de tareas es atarantada, su presencia termina por ser molesta, lo que lo lleva a cometer errores garrafales como no echar cagando a las muñecas Rysselberghe y Ossandón, mostrando incoherencia, ya que con viento fresco echó a Otero. ¿Cuál es el hilo conductor de las políticas de gobierno? Insisto, Piñera necesita un mission statement.

Los propios conflictos de interés en sus funcionarios del mundo privado son bochornosos, y lejos de traer la expriencia del mundo privado, parecen sólo un averno de codiciosos mercachifles que buscan ahora mamar ellos del Estado, después que la Concerta les negase la teta.

Nos gustaba de Piñera que daría un cariz ejecutivo a su administración, dándole una impronta de celeridad y acción. Pintorescos funcionarios de gobierno, presión indebida de los partidos que "lo apoyan", chascarros internacionales, omnipresencia fatigante, conflictos de interés, etcétera, todo esto redunda en que el gobierno esté —para este sitio— en el cuatrito y no en un 5,5, que quizás podríamos haberle otorgado.

Para encontrar el hilo conductor que necesita, Piñera debe comenzar a captar qué le dicen las encuestas, y esto es nada más que demandas por una derecha más comprometida con el fortalecimiento de la clase media, la exaltación del emprendimiento y el respeto a la individualidad y los derechos civiles, en desmedro del cartucherío ultramontano, el secuestro del Estado por parte de una oligarquía (recordemos que la Concertación le chupó el pico a los empresarios) y dejando atrás los resabios fascistoides de la derecha que, a regañadientes, lo mastica pero no lo traga.

Hasta ahora Piñera se mantiene a flote gracias a una Oposición aún exangüe. Por mientras, debe continuar explorando los territorios que por 20 años fueron dominio exclusivo de la Concertación, como temas medioambientales y sociales, y darle un giro propio, aprovechando la propia raíz moderada de Piñera (insisto en creer que Piñera es menos facho de lo que la ultra-izquierda cree). Esto significa abordar: mayor flexibilidad laboral, más medidas a favor de la productividad, menos burocracia, más respeto a las libertades civiles.

Con más pensamiento lateral apuntando hacia una filosofía del mejoramiento continuo, Piñera debiese estar listo para inaugurar el próximo período ordinario el 21 de mayo presentándonos medidas que todos esperamos, como el matrimonio homosexual, el aborto terapéutico, seguir eliminando barreras a la creación de empresas, flexibilidad laboral, y un asistencialismo moderado. Por otro lado, menos populismo, menos chambonadas, y menos omnipresencia. Ahora Piñera, a trabajar.

7 comentarios:

Cristian Mancilla Mardel dijo...

Concuerdo en cuanto a la evaluación del gobierno, por cuanto ha decepcionado en varios aspectos.
Lo que esperas para el 21 de mayo es relativamente aceptable: el matrimonio homosexual debiera aprobarse con la sentencia que dictará la Corte de Apelaciones (una vez evacuado el informe del Tribunal Constitucional) a favor del recurso de protección presentado a fines del año pasado. El aborto "terapéutico" es una forma discriminatoria de aprobar la eutanasia solamente para los nascituri, excluyendo al resto de la población, de modo que debiera conducirse a través de una propuesta para despenalizar la eutanasia.
La imagen que se ha dado no es la mejor, pero esto no es tan importante como otras aberraciones: aumento del Royalty, incremento de las imposiciones, mantención del subsidio en Magallanes, aprobación del post-natal de seis meses. Todas estas medidas desmienten el diagnóstico que yo aventuré el año pasado acerca de que este gobierno, por lo menos, no arruinaría la economía (como tendía a hacerlo la Concertación): la cruda realidad es que lo está haciendo igual que los gobiernos anteriores (incluso con mayores efectos).

Chile Liberal dijo...

Hay demasiada exageración en tu análisis.

La Concertación jamás arruinó la economía, sino que puso el énfasis en crear una red de protección social, que de por sí es algo que tienen todos los países de la OECD. Yo tendría problemas con aquello si se hubiese continuado, simplemente creo que no es necesario deshacer lo hecho, continuarlo pero ahora poner el énfasis en el crecimiento y el empleo.

El primero ya se acerca al 6%, y el segundo ha bajado del 10% a 7%, aunque convengamos que en Chile el desempleo se mide de manera bien poco ortodoxa y bastante creativa.

En general nadie podría esperar de Piñera profundas medidas de ninguna especie, simplemente porque Piñera es un demócrata-cristiano, un tipo de corte moderado que está en el gobierno con votos prestados, ya que en ningún momento el electorado le ha otorgado un mandato a la derecha para hacer nada.

Lo que sí creo que debe comenzar es a abordar el tema de la flexibilidad laboral, continuar manteniendo a raya a los sindicalistas, y recortar el gasto público. Todo esto tiene perfecto sentido en términos macroeconómicos, pero explicárselo al electorado es difícil y requiere de habilidad política.

Las chambonadas de Piñera, la ya incesante sospecha que despiertan sus nominaciones desde el sector privado como desde las cúpulas partidistas impide cualquier reforma profunda.

Me parece que tu comentario cae en el simplismo conservador de: "pos natal malo", "subir impuestos siempre es malo", etc.

Cristian Mancilla Mardel dijo...

Si tú crees que es simplista creer que el atropello de los derechos humanos siempre es malo, me parece que caes en un error: la idea puede parecer simple, pero es básica para la construcción de una sociedad verdaderamente libre y democrática. Es comprensible que el gobierno financie ciertos asuntos, pero esto no hace aceptable que lo haga por medio del saqueo de la población a la que pretende servir. Tu relativismo solamente ayuda a los enemigos de las libertades.

Chile Liberal dijo...

@Cristian: ¿se desprende entonces que en ocasiones es bueno atropellar los derechos humanos?

¿Saqueo a la población? De qué me hablas. Chile ya tiene los impuestos más bajos a las personas, de hecho, el grueso de la población, los pobres, no paga impuestos.

La tasa promedio de impuestos a las personas en los países OECD es del 45%, en Chile apenas 5%. ¿Saqueo?

Royalty minero en Australia (país de origen de BHP Biliton y Rio Tinto) es de 30%, y están planeando grabar sus utilidades con un 40%. En Chile no pasa del 14%. ¿Saqueo a la minería?

Estás adoptando un discuro estilo Tea Party, desconociendo la realidad chilena.

Lo del atropello a los derechos humanos me ha dejado preocupado, aclara por favor.

Juan Francisco I dijo...

Chile Liberal:

¿Por qué no entrevistas a presidente Piñera?

Si tomas un permiso, podrías hacerlo, como periodista del "blog Chile Liberal", en alguna conferencia de prensa.

Podría ser un paso, ¿o no?

Juan Francisco I

Juan Francisco dijo...

Estábamos leyendo con mi hermano José, acaso Cristián Mancilla o Chile Liberal, comprenden lo que significa "relativismo", o si acaso tienen su propio concepto >(que también es una posibilidad, cuestionando con buena leche).


José es abogado, y también se pregunta acerca de cuáles son los fundamentos éticos que se aluden tanto para el aborto terapéutico como para la eutanasia.

A la espera para debatir!

Juan Francisco

luigichido dijo...

Juan Francisco:

Aquí hay buenos debates sobre aborto terapéutico:

http://infocatolica.com/blog/coradcor.php/1005191238-no-podemos-matar-al-hijo-para

http://www.religionenlibertad.com/articulo_imprimir.asp?idarticulo=13866

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=14009