lunes, 11 de enero de 2010

Debate: Un voto por Piñera (III. Conclusión)

Cerramos nuestro debate presidencial en Chile Liberal con las declaraciones finales de ambas facciones. Luego de la derrota de MEO, los lectores de este sitio, en el blog y Facebook, han tenido la oportunidad de contrastar diferentes puntos de vista, y creo que cada uno de ustedes está plenamente facultado para emitir un voto meditado, a conciencia, y de alto valor democrático. Sea cual sea la decisión de cada cual, alentamos a todos los lectores a que acudan de buena gana el domingo a cumplir con el deber cívico y mantener viva la democracia.


Declaración:

Chile Liberal sostiene que la mejor opción de mantener los éxitos de la Concertación y de impulsar las reformas aún pendientes es votando por el candidato de la Oposición, Sebastián Piñera.


Ver jornadas anteriores: I. Abertura, II. Refutación.


III. Conclusión

1.- Moción a favor, Cristian

Chile Liberal,
No me sería posible dejar de decir que, así como hay votantes invariables en la derecha, los hay muchos más en la izquierda. Y esto está en directa relación con la incapacidad patológica del votante izquierdista para criticar a los magistrados que él o ella ha elegido, salvo cuando abandonan el partido. El votante izquierdista solamente es bueno criticando a los magistrados y partidos de derecha. Y es por esto que resulta importante, para presionar el futuro gobierno de Sebastián Piñera, puesto que su griterío insensato e incomprensible —aunque esté falto de sentido y fundamentos—, servirá para hacerle sentir a este gobierno una fuerte oposición ante medidas impopulares o directamente incorrectas o ante una falla de gestión. No podemos pretender, sin embargo, que tal votante sea "crítico", porque hasta el hombre religioso es más crítico con su fe que el votante invariable de izquierda con los magistrados que elige.

Sabemos, por lo tanto, que el votante izquierdista invariable no dejará de votar el próximo domingo. En consecuencia, es necesario que nosotros sumemos todos los votos posibles al candidato que representa de mejor manera nuestros ideales políticos, i.e., Sebastián Piñera. No se trata de que sea un deber: esto es así solamente porque lo dice la ley, no porque sea real. Y, como no es un deber, el voto debe surgir desde la convicción profunda de que nuestro candidato es mejor que el otro y de que realizará una gestión más cercana a lo que nosotros esperaríamos de un gobierno que fuese enteramente de nuestro gusto. Este voto, por supuesto, no se agota en escoger a quien consideremos "menos malo", sino en elegir a aquel ciudadano que verdaderamente conseguirá la continuidad de un desarrollo y un crecimiento importante para Chile, combinándolo, eso sí, con una gestión mejorada y más eficiente.

Algo que hemos estado insinuando sin llegarlo a explicitar es nuestro recelo con los sectores conservadores de la derecha, los cuales también accederán al poder cuando Sebastián Piñera asuma la primera magistratura del país. Así como no nos gustan los socialistas, tampoco nos agradan los conservadores: ambos son perjudiciales para el ejercicio de las libertades individuales cuando llegan al poder. Pero hemos podido ver, en los debates y las campañas de ambos candidatos, que ellos comparten muchas ideas relativas a las libertades de orden social, por lo cual la diferencia entre ambos estaría marcada, más bien, por las libertades de orden económico. Y, en este aspecto, todos sabemos que la derecha tiene mucho más que ofrecer frente a una izquierda fanática de los impuestos, el sueldo mínimo, las leyes especiales y las fiscalizaciones.

La izquierda chilena no solamente está desgastada luego de veinte años en el gobierno: también se está convirtiendo en un peligro para nuestro desarrollo económico y no tiene nada más que ofrecer en el campo social. Necesitamos un gobierno que ofrezca beneficios a la población sobre la base de un enriquecimiento efectivo del país y la coalición de izquierda ha fallado en cuanto a esta tarea. Por todo esto, nosotros debiéramos votar a favor de Sebastián Piñera el próximo domingo.


2.- Moción en contra, Catalina

Chile Liberal,
Sin lugar a dudas, la alternancia le hace bien a la democracia de un país. Y de hecho, probablemente muchos consideremos que el mal menor no es Frei, sino Piñera, justamente por lo primero que he mencionado. Ahora bien, la alternancia que Piñera representa es una alternancia confusa dada la poca claridad que se tiene respecto a las políticas que el candidato de RN pretende llevar a cabo de ser elegido presidente. La confusión —debido a un vaivén de ideas entre conservadurismo y liberalismo— no le hacen favor cuando lo que se pretende es demostrar capacidad real de decisión. Es seguro que esta oscilación se deba a su relación con la ultramontana UDI, pero es este hecho el que no puede tomarse como algo menor si lo que se pretende es que parte de un 20% del electorado le entregue su voto el próximo 17 de enero.

Obviamente nos conviene más, desde una perspectiva económica, un gobierno de Piñera antes que uno de Frei, quien hoy hace defensa de un elevado estatismo. Pero desde una mirada civil y valórica, Piñera aún no se puede constituir como opción válida. Darle el voto es votar por una alternancia que no sabemos si contribuirá con las materias sociales que el país requiere para avanzar.

Piñera ha concentrado su campaña en la promesa de cambio (asumimos que de cambio positivo). Pues bien, si este señor desea "sumar" un voto de confianza, tal vez pueda lograrlo apuntando su discurso hacia lo que hasta ahora no se ha atrevido a manifestar y prometer: CAMBIOS en lo que respecta a los temas civiles y valóricos. No puede ser Piñera opción para un liberal si pretende mantenerse al margen de estos temas o bien, significar el retroceso de éstos.

Ha dicho Cristián algo que yo había mencionado anteriormente: el voto debe ser un voto convencido que no se agota en elegir al mal menor, sino en escoger la real representatividad de las respuestas a las necesidades que la nación tiene. Me pregunto si acaso Piñera es el fiel representante de un gobierno que traerá más beneficios que males a Chile, si es acaso quien fortalecerá la libertad y democracia en nuestro país por medio de su mando en el ejecutivo. La única respuesta que se me ocurre hasta ahora es la duda; no vaya a ser Piñera un candidato ilusorio, un hedonismo egoísta encubierto en esperanzas de un hedonismo universal. Frente a esa duda, no me cabe por ahora más que abstenerme de darle mi voto, y mantenerme en mi posición quizás poco útil para algunos: votar nulo.

Piñera debiese firmar un contrato, donde se expusiera claramente el objetivo de cumplir con las voluntades liberales. No vaya sino a suceder que, muchos ansiosos de un Chile unido y próspero, se tropiecen dolorosamente.

Te felicito Chile Liberal por dar cabida a un debate sano de ideas. Como decía John Stuart Mill: "la verdad no tiene más ocasión de mostrarse que cuando encuentra abogados para cada parte de ella; y que no es en el partidario apasionado, sino en el calmoso y desinteresado, donde la colisión de opiniones produce un efecto saludable".

1 comentario:

SergioA dijo...

jo jo

MEO se sacó el disfraz de liberal y vuelve al redil de Escalona