lunes, 10 de marzo de 2008

El cuarto número de La Bestia

Anoche veía 24 Horas, el noticiero del aparataje de izquierda, donde daban cuenta de "incidentes" y "disturbios" en las cercanías del Estadio Nacional protagonizados por "miles de fans" de la banda británica Iron Maiden. Resulta que hoy leo El Mercurio (Iron Maiden tuvo una fiesta sin sobresaltos) y me entero de unos pocos "incidentes marginales" y para colmo se informa de apenas doce detenidos: seis por desórdenes, uno por romper un árbol (!!), y cinco por portar "sustancias ilícitas".

Aclaremos: las sustancias son completamente lícitas, más bien son ilegales, por decisión arbitraria de un señor o dama que se le antoja prohibir esto o lo otro a individuos libres que sólo buscan intensificar su experiencia musical. Si descontamos a los portadores de sustancias ilegalizadas y al señor que destruyó un árbol -ambas actividades al parecer son un gran peligro para la seguridad del Estado-, queda claro que persisten las capciosas artimañas para desprestigiar a la mítica banda de rock satánico porque hubo apenas 6 detenidos. Comparen además: seis por desórdenes en un concierto de rock, contra diecisésis detenidos (el triple casi) en una protesta contra la educación neoliberal. (Es como el escándalo por dos carabineros asesinados, algo sin duda espantoso, pero doce personas que hacían deporte mueren porque un paco no sabe conducir un avioncito de juguete. Van poco más de mil mártires de Carabineros, ¿y alguien lleva la cuenta de la cantidad de personas que han muerto por culpa de los pacos?)

El primer tour de Iron Maiden fue boicoteado en Chile por los conseglieri del papismo. Otra presentación fue desautorizada durante los días de arresto domiciliario de Augusto Pinochet en Londres. Ambos incidentes sólo han servido para que los rockeros británicos se hayan convertido en íconos de la causa de la libertad de expresión, piedra angular de Chile Liberal y que este blog defenderá contra viento y marea.

Desgraciadamente, no asistí al show, ni nunca he visto Iron Maiden en vivo. Lo mío progresó a otras tendencias, pero recuerdo mis años de enseñanza media en que el liceo prohibió las camisteas de Iron Maiden y advirtió al alumnado que quienes "no compartan los valores tradicionales que inculca nuestro colegio, busquen otro establecimiento". Hoy me produce enorme jolgorio contemplar a las multitudes con camisetas negras, cabelleras frondosas (muchos viejos calvos también) y sus muecas satánicas: la música como catarsis y expresión del yo en su grado más exaltado. Iron Maiden continúa la tradición romántica inglesa (Lord Byron, Shelley, Keats: los poetas satánicos) y en Chile es -con toda seguridad- la banda más reverenciada por su base de seguidores. Mi saludo a ellos.




El tema Aces High hace referencia a la Batalla de Inglaterra, un momento crucial en la historia de la humanidad, cuando las fuerzas de la democracia parlamentaria británica defendieron la libertad y ofrecieron feroz resistencia contra el enemigo más mortífero de la libertad individual. El siguiente es un extracto del discurso de Sir Winston Churchill, palabras que tocan la fibra más sensible del editor de este blog:

Aunque muchas partes de Europa
y muchas naciones famosas y antiguas
han caído y caerán ante el dominio de la Gestapo
y de todo el odioso aparataje Nazi,
no claudicaremos.

Continuaremos hasta el final.
Lucharemos en Francia,
lucharemos en las playas
y en los océanos,
lucharemos cada vez con más determinación
y con más fuerzas
defenderemos nuestra Isla,
cueste lo que cueste.

Lucharemos en las playas,
lucharemos en las pistas de aterrizaje,
lucharemos en los campos
y en las calles,
lucharemos en las colinas...
¡No nos rendiremos jamás!


Y extiendo un modestísimo homenaje a todos quienes dieron su vida en la Batalla de Inglaterra para defender la libertad que tenemos hoy, recordatorio de que no podemos abandonar la lucha por la causa libertaria.
Bruce Dickinson y compañía, vuelvan a Chile cuando quieran: ésta es vuestra casa.

4 comentarios:

francisco dijo...

Grande Maiden!!!!
Aprovecho de recordarles que cuando quedó la cagá para un concierto de Marco Antonio Solis en dónde miles de viejas se azotaron por tratar de entrar a los dos días la intendencia prohibió el concierto de Antrax aunque era para menos de dos mil personas. Claramente fue un gesto de nuestro abultado aparato estatatal para mostrar que se preocupan de la "seguridad ciudadana". Y yo les garantizo que a todos los recitales metaleros que he ido (desde hace más de doce años) han sido muy tranquilos a pesar de los prejuicios

Chile Liberal dijo...

Excelente aporte, Francisco. Es que así son, viven de prejuicios.

Jorge A. Gómez Arismendi dijo...

Keep on rockin' in the free world

Chile Liberal dijo...

Cáchense a las minas de esta banda tributo a Iron Maiden: The Number of the Beast - Iron Maidens