sábado, 19 de abril de 2008

Matrimonio homosexual: "nada tiene de especial"

Me pregunto hasta cuándo tendremos que aceptar tus trancas sexuales. Tus problemas no asumidos. Tus traumas. Tus horrorosos prejuicios que te llevan a defender la homofobia. ¿Por qué no vives y dejas vivir?

Dos mujeres se dan la mano... nada tienen de especial. La multitud aplaude. Esto fue en Viña 2001, y el tema lo interpretaba Ana Torroja (Mecano), la multitud al unísono corea cada una de las estrofas de la canción. ¿En serio crees que en Chile estamos contra el matrimonio homosexual?

¿Te crees dueño de Chile?

No sé en qué planetas vives, pero por tu culpa hay muchos de nuestos hermanos, amigos, familiares, compañeros de trabajo o gente conocida que no puede mirarnos a la cara y decir: soy gay.

Desconozco cuál es el origen de tus taras mentales, pero es hora que examines tu conciencia y que te dejes de discriminar y, de paso, déjate de hablar huevadas.

Dos personas pueden casarse, sean del sexo que sean, y si son del mismo sexo y no pueden procrear, pueden adoptar hijos. ¿En serio crees que el país puede avanzar mientras nuestros amigos gays deban vivir poco menos que mortificándose por su opción sexual?

Desde este blog defenderemos el derecho que tienen dos personas del mismo sexo a casarse porque respetamos la opción de cada cual, y porque una sociedad sensata respeta a cada uno de sus miembros.

En el año 2001 Ana Torroja nos cantó este tema, y todos lo coreamos. Esto fue hace ya siete años. España legalizó el matrimonio homosexual, ¿y qué esperamos los chilenos para hacer lo mismo?


3 comentarios:

Cristian Mancilla Mardel dijo...

Parece conveniente, pues, que las personas del mismo sexo que decidan convivir puedan celebrar un contrato que reconozca su unión.
Pero podríamos hacer algunas pequeñas observaciones a la entrada que publicas:
1. Si bien la "homofobia" es un fenómeno social reconocido como tal, dudaría en llamarlo así, pues las fobias suelen ser cuadros patológicos caracterizados por un temor irracional. De esta misma manera, no diría que haya "ginecófobos", sino "misóginos". Tal vez convendría hablar, entonces, de una "misomofilia" o algo así.
2. Hablar acerca de un "matrimonio" homosexual parece contradictorio porque esa unión implica vivir juntos, ayudarse mutuamente y procrear hijos. Como la procreación sólo puede darse entre personas heterosexuales, no parece correcto plantear que pueda existir un "matrimonio" homosexual, si bien es enteramente plausible proponer una unión civil entre personas del mismo sexo y que lleve otro nombre (si acaso necesita tenerlo).
3. Dices que la homosexualidad es una opción. Aunque tal vez sea cierto en algunos casos, yo tendería a afirmar que se trata de una condición antes de que una opción. Lo digo porque una opción parece más observable o criticable que una condición.
Por lo demás, sí parece importante legislar para que todos puedan compartir su patrimonio y su vida cotidiana con quien estimen apropiado.

Su Excelencia dijo...

Los sacerdotes papistas se van a seguir oponiendo. Como no pueden casarse, los curas le escupen el asado a los demás homosexuales.

Chile Liberal dijo...

@Cristian: no es condición del matrimonio el procrear hijos. Hay gente que decide casarse y que decide no tener hijos. ¿Acaso la gente infértil no puede casarse? O una lesbiana no puede inseminarse artificialmente y casarse?

El artículo apunta a que si la pareja gay no puede tener hijos, puede adoptarlos. Ya expliqué anteriormente porqué es bueno que los gays adopten hijos.

El asunto es muy simple. El artículo 102 del Código Civil dice

el matrimonio es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen actual e indisolublemente, y por toda la vida, con el fin de vivir juntos, de procrear , y de auxiliarse mutuamente.

Pero debe decir:
el matrimonio es un contrato solemne entre dos personas que se unen actual e indisolublemente, y por toda la vida, con el fin de vivir juntos y de auxiliarse mutuamente.

Lo siguiente en negrilla debe derogarse:
Artículo 80.- Los requisitos de forma y fondo del matrimonio serán los que establezca la ley del lugar de su celebración. Así, el matrimonio celebrado en país extranjero, en conformidad con las leyes del mismo país, producirá en Chile los mismos efectos que si se hubiere celebrado en territorio chileno, siempre que se trate de la unión entre un hombre y una mujer.



Unos opinan que aquello no está bien
Otros opinan que qué se le va hacer
¡Y lo que opinen los demás está demás!