sábado, 12 de abril de 2008

No más fronteras: Argumentos a favor de la inmigración


"Los escolares de Texas no necesitan aprender castellano. Jesús hablaba inglés, y el inglés es lo que los escolares necesitan."

Miriam A. Ferguson,
ex governadora de Texas, EEUU.






Quienes aspiramos a construir una economía pujante, creemos que deben desaparecer las fronteras y controles aduaneros que entorpecen el libre flujo de personas (e ideas, capitales, conocimiento, mano de obra, etc etc). Aparte de este artículo, Chile Liberal recomienda el reportaje especial Migration, del semanario liberal The Economist, y un extracto aquí en el proyecto paralelo Latin American Liberals.

La inmigración es un asunto de interés público que debe ser abordado primeramente por los defensores de las libertades individuales y de la economía de mercado. No es posible que grupos extremistas, xenófobos y racistas se apropien de la agenda política promoviendo restricciones que merman el desarrollo de los países. Esto a propósito de las inexplicables barreras al ingreso a Chile de más trabajadores peruanos, bolivianos y argentinos, y por la oleada xenófoba que sacude a países como Dinamarca, Noruega, Suiza, Francia y en cierta medida, el Reino Unido. También afecta a Chile por la cantidad de compatriotas que han emigrado a Canadá, Australia y Europa, y en especial a EEUU, donde es uno de los temas de la actual campaña (de ahí nuestro nuestro political endorsment a Hillary Clinton).

Los inmigrantes traen una necesaria cuota de entusiasmo: hay que tener agallas para emigrar. También traen conocimientos y habilidades, o mano de obra barata: imprescindibles en toda economía. Las remesas enviadas desde Europa y EEUU al tercer mundo son enormes, y extraordinariamente efectivas. O sea, son un aporte al país receptor. Y muchos inmigrantes son un aporte a sus economías locales cuando deciden volver a su país de origen. Es decir, absolutamente todos se benefician con la inmigración. Sin embargo, los sindicalistas, los sectores obreros y de menores recursos expresan su oposición al ver cómo los recién llegados trabajan felices por los sueldos que un nativo puede considerar "poco ético".

La historia de la nana peruana
Esta es una historia completamente verídica. Una amiga mía necesita contratar una nana, ahora que ha tenido un hijo (le escribí este artículo). Después de las desafortunadas declaraciones del cura Goic, mi amiga decidió pagar un "sueldo ético", dentro de sus capacidades. Es decir, unas cuantas lucas por sobre el sueldo mínimo. La contactó una chilena de una comuna periférica quien puso una inverosímil cantidad de condiciones para trabajar (es, además, dirigenta vecinal). Más candidatas no había. Hasta que apareció una peruana dispuesta a trabajar feliz y de buena gana por el dinero ofrecido. No está demás decir que la peruana habla con un hermoso acento, modula y se expresa bien, sin que sea parte de la élite de su país. Promete, además, cocinar las exquisiteces del Perú. La chilena es algo agresiva y no habla: balbucea. Tampoco sabe más que los porotos y el pollo con arroz.

¿A quién se le debe dar ese trabajo? Sólo un tonto prefiere a la chilena.

Esto no es una cuestión de patrioterismos rancios. Para mi amiga es asegurar el bienestar de una familia dentro de las limitaciones presupuestarias. A nivel de país, es la forma de engrasar los engranajes que hacen funcionar la maquinaria. El dar trabajo no es una obra de caridad. ¿Por qué no se facilita aún más el ingreso de más peruanos y peruanas? ¿Por qué no nos beneficiamos aún más de la riqueza cultural de todos nuestros vecinos latinoamericanos? Ellos ven a Chile como un país competitivo que lucha por subir de puesto en el ránking OECD. No podemos lograrlo si no abrimos las fronteras, unilateralmente si es necesario. La mano de obra calificada tampoco debe dejarse de lado. Mucho nos beneficiaremos de la llegada de doctores venezolanos que huyen del inminente fracaso chavista. También nos conviene atraer más médicos cubanos, una vez que se comience la transición cubana. Debemos lograr que lleguen más profesionales latinoamericanos, y liberalizar la llegada de profesionales de países del primer mundo. Nuestros servicios de inmigración son lentos y las reglas poco amigables. Debemos hacer más expedita la entrada de profesionales y estudiantes extranjeros: unilateralmente si es necesario.

Desgraciadamente, los chilenos podemos también ser bien malditos. Les invito a ver un documental peruano sobre ellos en Chile: Epopeya de peruanos en Arica (televisora peruana). Sólo me queda esperar que estos animales sean una minoría.

En Europa y EEUU
Una amnistía general a todos los ilegales, junto al pago de una multa, es la medida que debe impulsar Europa y EEUU. Sería un acto criminal que las naciones más ricas del mundo incrementasen las trabas a la inmigración. Es injustificado el temor de quienes creen que la mano de obra barata haría disminuir los sueldos porque un país se beneficia en su conjunto cuando puede ahorrar en mano de obra. Por ejemplo, la construcción de casas se vuelve más barata cuando se puede pagar menos a los trabajadores. Es deber de un gobierno el velar por el uso más eficiente de los recursos, y lo peor que puede hacer es encarecer los costos de producción. Si una economía demanda más mano de obra y menos cara, el gobierno no debe interferir: debe ayudar. Los propios trabajadores nativos se benefician, en el caso de la construcción, al poder acceder ellos mismos a casas más baratas, construidas por la mano de obra foránea. La economía se reordena y la mano de obra se dedica a otras áreas más necesarias. Como vemos en el gráfico, por poco que se le pague a los trabajadores en el Primer Mundo, las remesas no cesan, y éstas constituyen en su conjunto una fuente de ingresos mayor que toda la inversión extranjera. Lo más notable es que estos dineros llegan directamente a quienes lo necesitan. Los sistemas bancarios deben modernizarse y simplificarse para regularizar los envíos de dineros.


Conclusión
El asunto de fondo es que si existen los inmigrantes ilegales, como los peruanos cruzando la frontera a Chile, o africanos en embarcaciones artesanales llegando a España, es porque existe demanda en aquellos países. Si los mercados necesitan gente, el simple dato de persona a persona es más poderoso que cualquier ley o cualquier estudio de algún economista. Los trabajadores votan con los pies. No hay filas interminables en la embajada de Venezuela en EEUU para emigrar a la nación sudamericana. Sí hay filas extensas en todo el mundo para irse a EEUU. Los gobiernos no deben entorpecer el libre flujo de personas que demanda la economía de mercado. Desde un punto de vista ético, también nos hace muy bien continuar recibiendo refugiados como en el caso de los palestinos. Nos ennoblece como país.


Creo que ni el siguiente tema ni su intérprete necesitan mayor presentación:

Mi vida va prohibida
Dice "La Autoridad"
Me dicen El Clandestino
Yo soy el quiebra-ley

Peruano, clandestino
Africano, clandestino
Marihuana: ¡ilegal!


Manu Chao, "Clandestino"


4 comentarios:

Santiago Chiva de Agustín dijo...

Hola.
La inmigración tiene una cara humana; me ha gustado la movilización que -por encima de ideologías y creencias religiosas- han hecho en el Reino Unido el grupo “Strangers into Citizens”. Austen Ivereigh, su principal promotor ha explicado en Granada el pasado fin de semana cómo han logrado que los tres principales candidatos para la alcaldía de Londres de las municipales que se celebran –el conservador, el laborista y el liberal- apoyaran su propuesta, que la Cámara de los Comunes la haya discutido y que el partido liberal la haya hecho suya.
Su planteamiento no es solidaridad ingenua sino puro pragmatismo británico: sacar del limbo legal en que se encuentran cientos de miles de personas que nunca podrán ser repatriadas por el inmenso coste que supondría. No es una tarea popular: la objeción que se le pone -el posible efecto llamada de una medida como ésta- es seria. Sin embargo la propuesta humanitaria es compatible con la fortaleza del Estado en el control de fronteras y contra la delincuencia. Un ejemplo de movilización ciudadana desinteresada del que los españoles podemos aprender mucho…

Santiago
http://opinionciudadano.blogspot.com/

Chile Liberal dijo...

@Santiago: la clave es un sistema ordenado y expedito de inmigración. El Reino Unido ha dejado entrar demasiada gente de golpe, a diferencia de Australia o Canadá.

Y estoy completamente de acuerdo en cuanto al pragmatismo. Salvo que el Daily Mail o el Telegraph jamás van na admitir que es contraproducente expulsar ahora a medio mundo.

Lo importante es que los políticos profesionales y responsables se ocupen del tema, y no dejarlo en manos de los xenófobos exaltados.

El libre mercado demanda mano de obra, y el gobierno debe colaborar, no entorpecer.

Anónimo dijo...

me deje seducir por todas las cualidades que planteaste en el artículo con respecto a una nana peruana v/s la chilena... pero lamentablemente la peruana que bien hablaba... de movimientos suaves y candidez en la mirada... sacudió a mi hijo de 7 meses dejandolo grave con riesgo vital, siendo operado de su cabeza para extraerle una tremenda hemorragia.
Cuando damos las condiciones para que estas personas se sientan bien y felices en nuestro hogar, no nos damos cuenta de que todas esas facilidades no compensaran el estres, la soledad, la angustia que ellas tienen por trabajar lejos de sus familias. El costo de esta omisión puede tener graves consecuencias como la muerte de un menor que ninguna culpa tenía de que esta nana no tuviera las condiciones mentales para trabajar lejos de su país.

Anónimo dijo...

muerete demente