miércoles, 23 de abril de 2008

Pildorazo: Ellas paren, ellas deciden

Ninguna mejora en la condición de la humanidad es posible mientras no se produzca un cambio fundamental en la forma de pensar. (John Stuart Mill)


Sin miedo. Sin odio. Sin revanchismo. Sin consignas soeces. Sin violencia. Sin resentimiento. Sin rabia. Con la seguridad que confiere la convicción de estar defendiéndose ante la tiranía, las mujeres de Chile han salido libre y espontáneamente a darle el siguiente mensaje a la Derecha Conservadora y a los sectores clericales: ¡Basta!





El fallo viciado del Tribunal Constitucional ha prohibido un instrumento que permite a una mujer tener control sobre sí misma. No es el tema de fondo el determinar si la Píldora del Día Después es abortiva o no, porque el aborto es una cuestión de conciencia, y la decisión final la toma cada mujer en su fuero interno. Ése es el punto central de la PDD. Pero el abuso de la sociedad machista, con el respaldo de la Iglesia de Roma, y refrendada por algunos sectores políticos, ha llegado al límite de lo intolerable: prohibir una píldora que justamente reduciría la cantidad de abortos. Llegó la hora de alzar la voz y despenalizar también el aborto. Llegó la hora de entregar una educación sexual inteligente, para que decidas. Es tu cuerpo, es tu conciencia, es tu vida, son tus ovarios, es tu útero... acá nada tiene que opinar el "Tribunal Constitucional", porque sobre cuestiones del cuerpo y la conciencia, el individuo es soberano.


5 comentarios:

Cristian Mancilla Mardel dijo...

"Sobre cuestiones del cuerpo y la conciencia, el individuo es soberano".
Hum... Cierto.
Sin embargo, ¿cuándo estamos tratando acerca de otro cuerpo que pertenece a otro individuo humano? ¿Es correcto que A mate a B sólo porque B no puede vivir sin A? Sería lo mismo que admitir el asesinato de los neonatos y nadie está de acuerdo con esto.
Y lo digo porque afirmas que "el aborto es una cuestión de conciencia". ¿Y puede ser una cuestión de conciencia mi decisión de acabar con otro individuo humano, a pesar de que dependa completamente de mí para existir? ¿Pondremos en duda, pues, el valor de la idea de lo humano, proponiendo que algunos individuos pueden ser eliminados en favor de otros, como ocurre y ha ocurrido en regímenes totalitarios y que dicen perseguir intereses "superiores"?
Si admitimos que ningún interés es superior al hombre, deberemos asumir también la defensa de éste desde el momento de su concepción hasta el de su muerte. ¿Por qué hemos de condenar a la pena capital a un hombre inocente? ¿Por qué hemos de eliminar vidas humanas así como si se tratase de ratas de laboratorio o como si dirigiéramos un régimen totalitario que no le asigna un valor superior a ellas?
La defensa de la vida humana está fuera de la discusión entre liberales y conservadores, porque ambos aceptan que ella es legítima y necesaria. La vida humana no puede ser interrumpida gratuitamente. La vida humana es el valor fundamental en el Occidente contemporáneo y así lo reconocemos todos al admitir la Carta de los Derechos Humanos como una ley superior a las legislaciones locales.
No está bien, por lo tanto, que algunos relativicen su valor.

socióblogo dijo...

@Cristián: poner la discusión respecto de la vida humana "por encima de liberales y conservadores" suena loable, pero no sirve de mucho. En verdad es una especie de truco retórico para oscurecer el hecho de que es la definición misma de vida lo que está en dicusión (y no por sobre la discusión). Ponerla por sobre significa: "esto es lo que yo entiendo por vida y esa definición no se discute". Es una petición de principios, una falacia. Yo no estoy seguro de que la vida humana comience con la implantación del embrión. Aún así, Croxatto ha sido bien insistente en decir que la PDD no actúa después de la implantación, sino antes.

Por otro lado, existen una serie de productos que pueden usarse con el mismo fin. ¿Debiésemos prohibirlos todos, incluyendo el apio? Más aún, todos los fármacos son potencialmente atentatorios contra la vida humana, si se supera la dosis. ¿Deberíamos prohibirlos también?

Gonzalo_Ruiz dijo...

Todo acto humano -al final del día- es un tema de conciencia. En principio lo que frena al hombre realizar uno u otro acto humano es su propia conciencia -e.g. matar o comer-. La sociedad, sin embargo ha definido ciertos actos que, por su importancia social, no queden al arbitrio de la conciencia individual -matar, mutilar, injuriar, etc-. Tengamos cuidado con dejar todos los actos humanos al arbitrio de las conciencias individuales.

Algunos nefastos personajes históricos sin duda tenían conciencia...

Chile Liberal dijo...

@Cristian Mancilla: te pongo el siguiente caso, ya discutido en este blog. Una mujer embarazada debe someterse a una quimioterapia para salvar su vida. El tratamiento causaría la muerte del feto. ¿Es lícito someterse al tratamiento?

Sí, lo es. Porque es ridículo seguir dándole el mismo estatus de "individuo" a un cúmulo de células que contienen potencial de individuo, pero no constituyen un individuo como tal.

Del mismo modo, sería un crimen matar a un individuo para que otro viva. Por ejemplo, matar a un hijo ya nacido para sacarle un órgano y dárselo a su madre.

Es evidente que el cúmulo de células no puede tener el estatus de individuo. Y si lo tiene, es una decisión que yace en la conciencia de cada cual, y que no es una cuestión de derecho.

Los argumentos contrarios los esgrimen no sólo quienes se oponen al aborto, sino que quienes se oponen al condón (que no es abortivo), y que son los mismos que se oponen a la masturbación (ver catecismo de la Iglesia Católica). Los mismos que claman defender la vida pero oficialmente aún se oponen a la fertilización in vitro.

Me gustaría respondieses a las preguntas planteadas por Socióblogo también.

@Socióblogo: el debate está empantanado entre quienes creen en el poder de las layes y las prohibiciones (conservadores), y quienes defienden la libertad de cada cual de decidir (liberales). Pero yo invito a que los Conservadores demuestren que el cúmulo de células tiene el estatus de individuo. El ejemplo que le di a Cristian ilustra mi postura.

@Gonzalo: matar a otro siempre ha sido un crimen, excepto en el cristianismo, donde matar a Jesús fue un "acto de amor" (sadomasoquismo esquizoide). El asunto es que nadie ha sido capaz de demostrar que un cúmulo de células, incluso en su etapa microscópica, tienen el estatus de individuo.

Yo puedo tomar un embrión y clonarlo, empleando las técnicas existentes. Implantarlo luego en distintas mujeres, y produciré distintos individuo de idéntica composición genética. El ADN es insuficiente para demostrar individualidad. Que un espermatozoide fecunde a un óvulo y contengan un ADN único no demuestran que haya un individuo único. Sólo la conciencia es irrepetible.

Florencia dijo...

Me pregunto qué harían los Sumos Pontífices Mancilla y Ruiz si su hermana, madre, polola o mujer fuera violada y quedara esperando guagua. O si fueran como un cuarto de nuestra población, que se ve en serios aprietos para mantener a un hijo más que fue producto de un error de cálculo en la fecha o de que buenamente el anticonceptivo no funcionó.
Estos Sres. se las dan de grandes personas por defender "la vida", sin saber que ésta no lo es a cualquier precio. Dense una vuelta por los hospitales de niños, los orfanatos, los tribunales de familia antes de opinar con tanta cancha.
Tengan un mínimo de compasión y generosidad, pónganse en los zapatos de personas que no se pueden dar el lujo de leer y opinar en blogs a la hora del ocio, porque están trabajando de sol a sol para mantener en la extrema pobreza a una familia nacida de la desesperanza, la ignorancia y la violencia.
Uds. y la gente como Uds. son unos egoístas de mierda y nos tienen hartas y deberían, de una vez por todas, cerrar la boca, vivir y dejar vivir.